Sofiane Pamart: “Si escuchan “MOVIE”, por favor hagan lo mismo que hacen cuando van al cine a ver un estreno” [ENTREVISTA]

El pianista francés presenta “MOVIE”, su cuarto álbum. La banda sonora de una película imaginaria donde conviven orgánicamente cameos de la Orquesta Filarmónica de Praga, J Balvin, y hasta de un jugador de la NBA.

Credits: Lenny Grosman

¿Qué pasa cuando un pianista decide dejar de pensar en canciones y empieza a pensar en escenas? En “MOVIE”, su cuarto álbum de estudio, Sofiane Pamart construye una experiencia que se mueve entre la música clásica, el pop y la narrativa cinematográfica. Concebido como la banda sonora de una película que existe solo en su cabeza, el proyecto reúne a catorce artistas completamente diferentes entre sí para explorar sus más crudas emociones, su vulnerabilidad, miedos y nuevos territorios.

Desde una sorpresiva introspección por parte de J Balvin, y la ya conocida y admirada potencia de Sia, a la sofisticación de Melody Gardot, así como el debut de Jimmy Butler pivoteando en el estudio como si fuera una cancha de los Golden State Warriors, cada colaboración funciona como un personaje dentro de esta historia. Con el piano como eje central, y el respaldo de la Orquesta Filarmónica de Praga, Pamart busca la dirección ideal para contar esta historia que va desde el amanecer hasta la puesta del sol, cuidando la perspectiva de cada participante. 

En conversación con Worked Music, mezclamos música y cine junto a Sofiane Pamart, quien compartió el proceso creativo de “MOVIE”, sus desafíos y experiencias junto al elenco de voces. 

¡Te felicito por el lanzamiento de “MOVIE”! ¿Cómo ha ido todo después del lanzamiento?

Estoy muy entusiasmado. Después de dos años y medio trabajando en “MOVIE”, por fin ya no me pertenece a mí, ahora le pertenece a la gente que lo escuche, y ese es el mejor sentimiento. 

Lo escuché, y me gustó mucho. Creo que lograste lo que buscabas con el título, porque me recordó a un montón de películas. Por momentos me hizo pensar en la banda sonora de “Amélie”, una de las películas francesas más populares. ¿Qué tipo de películas te inspiraron a hacer esto?

“In the Mood for Love” de Wong Kar-wai, me genera una sensación épica. También amo las películas de Kitano, como “Hana-bi” y “Brother”. Hay muchísimas, me encanta Almodóvar, ese tipo de películas, diría que en las que hay un sentido de la elegancia y la grandeza. 

Son películas y directores de vanguardia, muy auténticos. Describiste “MOVIE” como la primera película que compusiste, aunque exista solo en tu mente y tus emociones. ¿Cómo empezó este proceso? ¿Cuál fue la primera imagen que te llevó a crear este álbum?

Me mudé a Los Ángeles, y de acá me fascina la luz del cielo que veo todas las mañanas. Tengo el hábito de siempre despertarme antes del amanecer, prepararme un espresso y observar cómo sale el Sol.

Un día estaba viendo el amanecer y me las ingenié para hacer la primera canción del álbum, “Sunrise In Your Eyes”. No sé qué pasó, pero había algo especial sucediendo entre mi interior y lo que veía, algo acerca de una historia de amor. Así hice la primera escena, y pensé: “¿y qué tal si hago una película que empiece desde esta escena?”. Así empecé esta película, con el amanecer, y la terminé con el atardecer. Dentro de la película, escribí una nueva escena tras otra.

El guión fue evolucionando con todas las oportunidades que tuve, al conocer a estos 14 increíbles artistas que se unieron al elenco de la película, y a la par de este proceso creativo empecé a componer para orquesta, para un coro. Así es como escribí la película. 

Esto fue profundo, cinematográfico y emocional. Sé que una composición normalmente lleva mucha emoción, y como artista tenés en cuenta lo que querés expresar. Pero, en este caso, ¿también pensaste en escenas, personajes puntuales, giros en la trama y recursos más relacionados a lo visual?

Sí, por supuesto. Es lo que te conté antes sobre la imaginación y hacer una película, pero no hay imágenes más allá de en mi cabeza. Un personaje es muy importante para disparar la imaginación, como lo es un disfraz también. Para mí, la respuesta siempre es la imaginación: imaginación de un personaje, de la luz, de la corrección de color, de actitudes o formas en que un actor habla y se mueve. La forma en la que un actor deja su propia vida en la música. Esa es mi forma de elaborar la música de una película. 

Trabajaste con 14 colaboradores que son muy diferentes entre sí, como J Balvin, Sia, y Jimmy Butler (de la NBA). Muchos artistas que no solemos imaginar formando parte de un mismo álbum, pero lo manejaste perfectamente. ¿Cómo fue elegirlos, por qué lo hiciste? ¿Cómo fue el proceso de crear una narrativa donde todos encajaran y tuviera sentido?

Gracias, me alegra que lo sintieras así, porque —a simple vista— cuando ves todos esos nombres antes de escuchar la música podés pensar “¿qué carajo? ¿Qué está pasando?”. Y me parece que la historia hizo la conexión entre ellos. También la forma en la que traté la música podía crear un sentido de coherencia.

Todos ellos cantan con el piano, por ejemplo, J Balvin y Rema tienen mucho ritmo en su música. En esta situación, tenían en común estar solo en el piano, y cuando hacemos eso, empezamos a hacer que todos suenen más o menos igual en el mismo género. Es género piano. Podés cantar de tal forma, rapear de otra, hablar como lo hizo Jimmy Butler, pero lo estás haciendo con el piano. Diría que el piano creó el vínculo. 

Entiendo. ¿Hubo alguna colaboración en particular que te haya sorprendido, en lo creativo o lo emocional? ¿Qué tipo de sorpresas te encontraste en este proceso?

Muchas, obviamente. Jimmy Butler estaba dando un discurso en el cumpleaños de J Balvin, así fue como lo conocí. J Balvin organizó una fiesta hermosa para amigos cercanos, y cuando Jimmy Butler habló para agradecer este lindo evento, lo hizo de una manera muy genuina y carismática que me hizo pensar “tengo la voz en off para el álbum, es la voz que necesito para la película”. Así que le pregunté si quería unirse. También porque es alguien con una vida heróica. No es solo un narrador, es alguien que puede hablar sobre alcanzar la grandeza. Obvio que estuve sorprendido por esta colaboración, pero —al final— hizo mucho sentido. 

Esto pasó un montón en este disco, a veces no tenía el tiempo de pensar en alguien, a veces sí. A veces no pensaba en alguien, y de repente pasaba algo muy evidente en mi vida que hacía que quisiera tener a esta gente en mi álbum. 

¡Bien! Creo que todos hicieron un buen trabajo. Siento mucha curiosidad por la colaboración con J Balvin, estamos más acostumbrados a su música urbana y al reggaetón. Esto es una faceta distinta para él. ¿Cómo fue la conversación entre ustedes?

Fue muy auténtica. Nos hicimos amigos y eso ayudó un montón a la canción, porque él confía en mí y aceptó tomar un rol más vulnerable y dejar el corazón sin ninguna protección en el centro de la mesa. Así se creó una nueva canción, una que solo un maestro del reggaetón, y alguien tan sensible como él podría crear.

¿Y cómo fue la experiencia de estar en el estudio con Jimmy Butler? Esto fue sin dudas algo nuevo para él. 

Es un artista, hasta en la forma en que es atleta. Tiene algo, y se puede sentir lo artista que es en la forma en que se mueve, actúa y habla. Solo le pedí que fuera él mismo, y le di un par de consejos sobre cómo manejar el estudio. Pero para mí lo principal fue que fuera él mismo, y yo poder trabajar en un sonido orquestal que sonara tan heróico como él y su vida. 

Lo siento como cuando estás viendo una película y una celebridad que no es un actor hace un cameo. ¿Lo ves así?

¡Sí!

¿Cómo fue trabajar con la Orquesta Filarmónica de Praga? ¿Cómo lograste mantener al piano como protagonista?

Es muy difícil, porque como pianista solo tenés un lugar cuando hacés un concierto. Intenté componer una especie de concierto, como cuando hice la canción “The Knight Ceremony” es una conversación entre la orquesta y yo como pianista. Una de las formas de manejar la orquesta de 70 personas y mantener al piano como protagonista, si lo querés para una canción, es volverlo una conversación. Vas paso a paso; por ejemplo, hago una melodía, y luego el violín o el clarinete me responden, y después digo algo más, y de repente el violonchelo dice algo más. 

Así fue como hice que pasara, pero era la primera vez que componía para una orquesta, así que tuve que poner mucho trabajo en eso. Finalmente, cuando fui a Praga, después de seleccionar a la orquesta cuando ganaron mi corazón y mi confianza, e hice la música con ellos, entendí que había logrado exactamente lo que tenía en mente. Fue hermoso. Cuando escuchás tu música con 70 personas enfrente a ti por primera vez, es muy hermoso.

¡Me encanta! Vamos al lado más emocional. En “MOVIE” se tocan temas como la importancia de la salud mental y la vulnerabilidad, dejaste el corazón ahí, y lograste lo mismo con todos los otros artistas. ¿Cómo te sentís con todo esto? ¿Fue planificado o se fue dando?

¿Lo llamaste “salud mental”? Estoy de acuerdo, es sobre proteger lo que pasa adentro de vos, aunque estés súper expuesto, como una celebridad o una figura pública. Y eso es algo de lo que es muy difícil hablar, está el no querer ser visto como alguien débil, o que es demasiado frágil para este trabajo. Pero de repente, todas estas emociones salían de forma muy fuerte en el estudio, porque creé otro tipo de ambientes íntimos. Éramos solo dos, yo y el colaborador, componiendo música, sin que se sintiera como que todos nos estaban mirando. Repentinamente podemos ser nosotros mismos y, porque pude reproducir esta situación con los artistas, en algún punto se desencadenó esto en común con varios de ellos. 

Obviamente, cuando leés las letras está este tema, que es muy importante. También hay un tema de actores, y eso encaja muy bien con el tema del disco, y también con sus vidas. También agregaría que esta película está basada solo en historias reales, gente diciéndome la verdad sobre cómo se siente, y por eso vos lo sentís así, porque todos son muy honestos. Yo soy muy honesto con mi piano, en la forma en la que compongo para la orquesta. Empecé con eso, y cuando les di la bienvenida al estudio les mostré lo que hice y entendieron que no hay una barrera entre mi yo interno, mi mundo interno y la música, y ellos decidieron hacer lo mismo. 

Por último, ¿qué esperás que puedan ver los espectadores cuando se encuentren con la película?

Quiero que sientan que son el personaje principal, que viajen dentro de sus propias mentes, vidas y corazones. Este es mi objetivo principal. Si escuchan “MOVIE”, por favor, hagan lo mismo que hacen cuando van al cine a ver un estreno. Uno va al cine y ve la película entera, y ahí decide qué escena fue la más impactante. Hagan lo mismo con este disco, está hecho para vivirlo de esa forma. Dura 63 minutos desde la primera canción hasta la última. Tómense ese tiempo para ustedes mismos. Y, ahí, si sienten algo en su interior, los hace pensar en alguien, entender algo de sus vidas, ahí está mi mejor recompensa. 

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