Post Sex Nachos: “Queremos ir a donde sea que la gente quiera escucharnos y conectar con nuestra música” [ENTREVISTA]

Con uno de los mejores (y más memorables) nombres de la industria, el quinteto de indie rock radicado en Nashville estrena su quinto álbum, “Big Bad”. Un disco que encapsula la catarsis de crecer, la ansiedad del mundo moderno y la inquebrantable conexión de cinco amigos de la universidad.

Photo: Sophia Bianco

Imagínate que te levantas de la cama en una película coming-of-age del 2016; no tienes ninguna preocupación en el mundo más que pensar qué decirle a la persona que te gusta. De fondo suena “All for You”, el track nostálgico perfecto para la escena. Esa banda sonora la pone Post Sex Nachos, el grupo cuyas letras parecen entenderte mejor que nadie. Y sí, literalmente eso es escuchar a esta banda. 

Tener uno de los nombres más geniales de la industria no es su único encanto. Platicar con Sammy Elfanbaum, Chase Mueller, Hunter Pendleton y Mitch Broddon se siente exactamente igual que reencontrarte con tus amigos de la universidad en la sala de tu casa. Después de todo, su historia comenzó exactamente así: conociéndose a los 18 años y convirtiéndose en adultos juntos, un vínculo que hoy es el núcleo de su identidad musical. 

Ahora, con el lanzamiento de su quinto álbum de estudio, “Big Bad”, la banda originaria del medio oeste se enfrenta a los cambios inevitables de la vida. Titulado en honor al villano recurrente de los juegos de mesa, el disco es un recordatorio de cómo mantener la positividad cuando luchas contra el caos.

Justo antes de que salgan a la carretera para su nueva gira, esta charla terminó siendo el reflejo perfecto de su música: honesta, un poco caótica y llena de catarsis. Hablamos sobre abrazar el desastre de crecer, las fantasías de sonar en el cine y el momento surreal en el que te das cuenta de que el «hope core» de tus canciones ya está resonando con fuerza de este lado del mundo, en Latinoamérica. 

¿Cómo describirían a Post Sex Nachos a alguien que apenas está descubriendo su música?

Mitch: Es una buena pregunta. Creo que lo primero que diría es que, a fin de cuentas, somos una banda de rock. Pero siento que, especialmente en los últimos dos o tres años, lo que hemos lanzado abarca todo el espectro del género. Hay algo de funk, de indie rock, de blues rock. Y en general, cuando piensas en nuestro show en vivo, definitivamente quiero que la gente nos asocie con esa energía, con la idea de pasar un buen rato viendo a una banda de rock. Esa es la vibra que buscamos.

Claro. Y el hecho de haberse conocido desde la universidad, ¿cómo se convirtió en parte de su identidad?

Chase: Literalmente hemos crecido y nos hemos convertido en adultos juntos, y eso es algo que se nota tanto en la música como en lo que compartimos en redes sociales. Nos conocimos a los 18 o 19 años, y ahora, una década después, la música ha evolucionado a la par nuestra. Venir del mismo lugar y conocernos desde tan jóvenes se ha vuelto una parte fundamental de la identidad de la banda, y definitivamente ha sido para bien.

¿Dirían que esta identidad también tiene que ver con una sensación de coming-of-age (crecimiento) en su música? Porque al escuchar Big Bad, me da esta vibra de estar en una aventura con amigos tratando de descifrar la vida. ¿Qué piensan de esto?

Mitch: Totalmente. Siento que en este nuevo disco, Big Bad, hay mucho de eso entrelazado. Trata sobre observarte a ti mismo y a quienes te rodean transformarse en las personas que son hoy. Y sobre tratar de entender en qué lugar deja eso a tus relaciones, y cómo pueden atravesar esos cambios juntos o, como pasa en algunas partes del disco, por separado. Definitivamente hay mucho de eso incrustado en la historia del álbum.

Y si Big Bad fuera el soundtrack de una película, ¿cuál sería el recuerdo central o la escena clave que estarían experimentando los personajes principales mientras suena?

Hunter: No sé si podría elegir una acción específica, pero creo que la emoción principal es una especie de catarsis: la idea de encontrar sanación y alegría en tiempos difíciles. Mucha de nuestra música es alegre, pero creo que, al igual que gran parte del arte actual, intenta encontrar la luz en medio de momentos bastante oscuros. Así que, si tuviera que elegir una emoción, sería una catarsis alegre; la idea de sanar mientras trabajas en superar tus problemas.

Mitch: Sí, yo lo veo desde la perspectiva de qué sentimiento me daría si estas canciones estuvieran en una película. Y depende del tema. Creo que hay una especie de «alegría amarga» en muchas de estas canciones, que a veces crea un contraste interesante. Por ejemplo, en Live in a Lie, la sensación es como empezar tu día súper feliz con un riff de rock alegre, y al segundo siguiente cuestionarte: «¿Estoy haciendo lo suficiente con mi vida?». Puede ser desde despertarte con miedo al futuro, hasta ir manejando un convertible sin capota. Es un choque emocional muy drástico por momentos, pero creo que eso aporta vibras muy diversas al disco.

Sammy: Yo añadiría que es como ese momento al final de una película… ¿Han visto Letters to Isobelle en Netflix? Básicamente, la protagonista pierde a su hermana al principio, lo cual es desgarrador, pero a lo largo de su vida encuentra pequeños recordatorios de ella que la llevan exactamente a donde debe estar al final. Siento que el mensaje de muchas de nuestras canciones trata sobre eso: encontrar tu lugar en medio del caos y la tragedia. Me imagino que al final de la película sonaría Sound of You en ese clímax donde el personaje se da cuenta de que las personas que lo formaron siempre lo acompañan en su viaje. Así es como percibo el álbum. Quizá suena muy cursi, pero me gusta.

¿Hay alguna canción o artista en particular que los haya inspirado personalmente en este viaje como banda? Más adelante quiero preguntarles sobre la mesa plegable que han estado llevando a todas partes, que me tiene obsesionada, pero primero: ¿qué música les transmitió ese mismo sentimiento que ahora intentan darle a su público?

Chase: Probablemente todos tengamos una respuesta distinta. Estoy tratando de recordar qué escuchábamos juntos en la camioneta durante esa época, pero me cuesta trabajo hacer memoria.

Hunter: Hay un par de artistas clásicos a los que siempre volvemos y que admiramos mucho. Uno de ellos es Vulfpeck; mucha de su música es súper precisa, con mucho groove y muy divertida. Pero también nos encantan Boygenius y Phoebe Bridgers, porque logran un impacto emocional muy fuerte en sus letras sin perder esa vibra genial en la instrumentación. Creo que buscamos eso: instrumentales divertidos y rítmicos combinados con letras que toquen temas más profundos.

Mitch: Una banda que me viene a la mente y que estábamos escuchando muchísimo mientras hacíamos el álbum es Geese. Lo que más nos inspiró de su disco 3D Country es lo crudos y en vivo que suenan. En una época en la que hay tanta música generada por IA y cosas súper procesadas en internet, escuchar a una banda que suena tan real es refrescante. Con Big Bad queríamos exactamente eso: sonar como una banda de verdad tocando en la misma habitación. Siento que mucha gente está en esa misma sintonía de querer recuperar la esencia del «en vivo».

Y con cuatro visiones creativas diferentes, ¿cómo equilibran la dinámica de la banda para asegurarse de que todos sean escuchados sin perder el enfoque del disco?

Chase: Creo que la clave está en que, sin importar los desacuerdos musicales que tengamos, nunca lo tomamos como algo personal. No es que nos gritemos en el estudio, pero las «discusiones apasionadas» siempre son para que el disco suene lo mejor posible. Con los años hemos aprendido a escucharnos, a colaborar y a componer mejor juntos. Ya no nos cuesta trabajo asegurarnos de que las ideas de todos se pongan a prueba. Fue una habilidad que tuvimos que desarrollar madurando, pero para este álbum estuvimos muy sincronizados; se sintió como un proceso mucho más fluido.

Mitch: Llevamos tanto tiempo haciendo música juntos que confiamos ciegamente en el criterio del otro. A veces defiendes una idea con garras y dientes, pero al final del día confío en ellos para hacer el mejor proyecto posible. Si en el momento no me convence algún detalle musical, pienso: «Bueno, seguro me terminará gustando. Al final, estamos haciendo un disco». Esa confianza es invaluable.

Sammy: Específicamente en este álbum, los cuatro estábamos pasando por una situación personal bastante intensa juntos, justo a la mitad del proceso de grabación. A partir de ahí, las discusiones musicales dejaron de ser debates y se convirtieron en sesiones de resolución de problemas. En lugar de cuatro voces compitiendo, éramos cuatro voces unidas tratando de sacar el disco adelante. Fue una gran catarsis; poder usar la música como herramienta después de procesar algo tan pesado en el corazón fue realmente hermoso.

Mencionaban su evolución personal, pero ¿cuál dirían que es la mayor evolución en su sonido desde sus inicios hasta lo que escuchamos en Big Bad?

Hunter: Como dijo Chase, hemos mejorado como músicos y hemos dominado más el trabajo en el estudio, que es toda una habilidad técnica. Pero en lo sonoro, esa misma confianza nos ha permitido darnos el lujo de tomar riesgos. Ahora podemos invertir una hora diciendo: «Tengo esta idea rarísima, no creo que funcione, pero vamos a intentarlo». Tener la seguridad para proponer locuras y saber que el grupo te va a apoyar nos ha llevado a encontrar los momentos más interesantes del disco. Como mencionaba Mitch, hay una respuesta artística a toda esta música sin alma generada por computadora. Últimamente hemos estado escuchando bandas que hacen cosas súper extrañas, con guitarras microtonales. Y aunque nosotros no sonamos a eso, nos inspira a tomarnos el tiempo en el estudio para ser «raros». Eso solo se logra después de años de perder el miedo a equivocarse.

Claro, creo que Coming on Back describe perfectamente lo que acabas de decir, Hunter. Se siente como una canción muy genuina, algo difícil de lograr para algunas bandas, pero Big Bad suena a la esencia pura de Post Sex Nachos. Y hablando de ideas creativas… ¿de dónde salió lo de la mesa plegable en el video de All For You?

Hunter: Estábamos buscando cómo representar visualmente el mensaje de All For You, que habla sobre extrañar tu casa y a tu gente cuando estás de gira. Salir de gira es un privilegio, pero es muy duro. Así que se nos ocurrió usar el símbolo de una mesa de comedor: cuando estás de viaje, es el lugar donde te reúnes con tu «familia de gira»; y cuando estás en casa, es donde compartes con tu familia real. Pensamos que si nosotros somos una familia en el camino, esta mesa de plástico negro, súper genérica, que llevamos a todos lados era la manifestación física de eso. Nos llevamos nuestra esencia a donde vamos, pero al final, el objetivo de todo es volver a casa con la gente que amamos. Fue una idea espontánea con una mesa que ya teníamos, pero funcionó de maravilla.

Me encanta. Por otro lado, descubrí que James Gunn los incluyó en una de sus playlists de ejercicio este año. Sé que Sammy quería que estuvieran en el soundtrack de Supergirl, aunque luego vimos que Gunn no la dirigirá. Pero si pudieran elegir una película o un director para incluir una canción de Big Bad, ¿cuál sería? Porque además, siento que están trayendo de vuelta esta vibra del 2016, esa energía súper presente y esperanzadora que me parece genial. ¿En qué tipo de cine les gustaría colaborar?

Sammy: (Bromeando) Tiene que ser en la próxima de Superman. Si hacen una secuela de Supergirl, quiero que estemos ahí. Superman: Man of Tomorrow. Además, gracias por mencionar el 2016, porque la época antes de noviembre de ese año fue increíble. Pero hablando en serio, Superman es el símbolo definitivo de esperanza, ¿no? Y siento que eso es lo que este álbum significa para mí y ojalá para los demás. Sé que a mis compañeros no les importa tanto Superman como a mí, pero ¡escúchanos, James Gunn!

Mitch: Bueno, yo seré el intelectual y diré La Odisea… No, es broma. Es una gran pregunta. Aunque nuestra música encaja bastante bien con la visión de James Gunn (¡que es un honor increíble que nos escuche y nos haya puesto en dos playlists!), creo que nuestras canciones brillarían en películas coming-of-age. Historias sobre amistad, crecimiento, convivencia y las dificultades de madurar. Fuera de eso, me mantengo con La Odisea.

Chase: Yo sigo firme con la secuela de Supergirl.

Hunter: No encaja para nada con nosotros, pero me encantaría que una de nuestras canciones saliera en una película de Wes Anderson. Cero conexión, pero me encanta su estilo. O tal vez con los Daniels (los directores de Everything Everywhere All at Once). Ellos hacen este tipo de cine raro y existencial sobre la muerte, el amor y la conexión humana. Big Bad no es exactamente eso, pero comparte cierta sensibilidad. Me encantaría trabajar con ellos. Y sí, con Wes Anderson, aunque no tenga ningún sentido.

¡Totalmente! Ya me imagino al Sr. Fox cantándole a unas Pop-Tarts.

Banda: ¡Sí, exacto! Eso sería espectacular.

Chicos, apenas están empezando a sonar fuerte en Latinoamérica. ¿Cómo se sienten con eso? No sé si sabían, pero «SOS» se está convirtiendo en una de las canciones más populares en Perú en este momento. Es una locura. ¿Cómo toman este recibimiento en una de las mejores audiencias del mundo para la música?

Mitch: Cuando empezamos en una pequeña ciudad de Missouri, fuimos expandiéndonos poco a poco buscando a nuestro público. Nuestra filosofía sigue siendo la misma: queremos ir a donde sea que la gente quiera escucharnos y conectar con nuestra música. Estoy completamente alucinado.

Hunter: Para nosotros, es un pequeño milagro cada vez que alguien nos dice que nuestra música le ha impactado, sea donde sea. Recordar nuestras primeras tocadas fuera de la universidad y que extraños nos dijeran que les gustaban nuestras canciones es algo muy loco. Saber que en Centro y Sudamérica están conectando con lo que hacemos es algo que no damos por sentado. Prometemos ir a tocar muy pronto.

Chase: Para hacerle eco a Hunter, lo único a lo que nunca me voy a acostumbrar es a llegar a una ciudad nueva y ver a gente reunida solo para escucharnos. Siempre me vuela la cabeza. Es un gran honor. Creo que mañana mismo estaremos llamando a alguien en Lima para ir a Perú lo antes posible.

Sammy: De lejos, la mejor parte de este trabajo, sobre todo después de volcar mi alma en las letras durante ocho años, es estar en el escenario y escuchar a la gente cantarlas con tanta intensidad emocional. Es la experiencia más conmovedora del mundo y nunca la doy por sentada. Te cambia la vida. Es la conexión más pura que puedes tener: saber que algo que creaste desde adentro resuena y es entendido por un extraño. Es sumamente validante y me hace sentir mucho más conectado con el mundo.

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