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yumhji: “Nada nos puede quitar lo que somos. Ni lo que somos como mujeres, ni lo que somos como personas, ni lo que vivimos” [ENTREVISTA]
En su nuevo EP “REPRESALIA”, la banda argentina deja atrás parte de la melodía de antes para incursionar en un sonido más crudo y agresivo. Tocando temas como la fe impuesta, la culpa, la violencia y la necesidad de recuperar la narrativa propia, yumhji convierte sus experiencias, dudas y afirmaciones en cinco canciones de resistencia.
Por: Luzie Fernández
Publicado el: 15/09/2026
yumhji regresó de una muy breve pausa con su nuevo EP “REPRESALIA”, lanzado el pasado 14 de agosto. Lejos de ser una continuación de su álbum debut “en memoria de todas mis penas” (2025), este trabajo llega apostando por nuevos sonidos y para darle una vuelta a la identidad a esta banda de metalcore de Buenos Aires formada por Fabiana Olivares (voz), Juan López (guitarra y producción), Ulises Ochova (batería) y Agustín “Agucho” Riveri (bajo).
“REPRESALIA” llega a romper las estructuras de yumhji y marca un punto de quiebre en más de un sentido. Por un lado estrictamente musical, el proyecto se aleja de su lado más melódico para profundizar en los guturales, los gritos y un sonido más pesado, cortante y directo. Pero hay otro cambio que ocurre a la par, ya que a partir de este lanzamiento es que yumhji deja de ser percibido como un proyecto solista de Fabiana Olivares y pasa a reconocerse como una banda construida colectivamente y define con más claridad su dirección.
El EP está producido por Juan López y León Pardo, y tiene una duración total de 13 minutos. En un paseo corto pero intenso de cinco canciones, entre las que se encuentra “NADA QUE HABLAR” en conjunto con BB ASUL, “REPRESALIA” se mete en temas incómodos y hasta tabú, pero necesarios, como lo son la fe heredada, la imposición religiosa, culpa, violencia, crisis de identidad, vínculos abusivos y expectativas que pesan sobre las mujeres. Si bien se para con la firmeza de saber quién es uno y el aliento a defender la identidad propia, también habilita el cuestionamiento para poder recuperar aquello que otros definieron por nosotros.
Mientras yumhji se prepara para continuar con su legado en un nuevo capítulo, conversamos con Fabiana Olivares, vocalista de yumhji, sobre el proceso de convertir el dolor y las experiencias en música, los desafíos de encontrar y continuar explorando el sonido y la identidad, el trabajo junto a BB ASUL y todo lo que le da forma a “REPRESALIA”.
Estamos ante una nueva etapa de yumhji, sacaron su EP “REPRESALIA”, que representa muchas cosas nuevas. Lo estuve escuchando y noté un gran cambio en el sonido, ya no es tan melódico y fueron mucho más hacia lo gutural y el grito directo, y los temas de las canciones también son más fuertes. ¿Cómo surgió la necesidad de trabajar con este sonido? ¿La música se dio mientras pensaban en los temas, o fue al revés? ¿Qué pensaban antes?
El proceso de composición del EP arrancó muy cerquita de cuando terminamos de hacer el disco. Yo siempre supe que quería hacer algo un poco más agresivo, quería quizás elevar un poco el tema de la propuesta. El disco fue realmente una apertura, porque era la primera vez que yo hacía guturales y ponía un piecito dentro de lo que es el género del metal. Después de haber agarrado cancha haciendo el primer disco dijimos “bueno, para el EP nos toca explorar algo más fuerte, algo más contundente”, y desde el día uno de que arrancamos a componer supe que en este caso no quería cantar ni hacer voces limpias, quizás para ponerme un desafío a mí misma para aumentar el repertorio en el área del gutural y expandirme.
Ni bien empezamos a componerlo fue saliendo todo muy rápido, hicimos unos siete temas en total y quedaron cinco. La selección fue bastante rápida y el proceso de hacer las letras fue muy bueno. Tenía estas cosas de las que quería hablar en mente, en el momento en el que estaba como compositora sentía que necesitaba hablar de cosas un poco más intrínsecas con las que todos se pudieran relacionar, a diferencia del disco que fue más personal y conceptual.
¿Cómo te sentís respecto a estos desafíos que te planteaste vos en lo vocal, y los que se plantearon en general como banda? Ahora que ya salió, ¿sentís que fue un buen proceso? ¿Cumplieron con lo que se propusieron?
La verdad siento que cumplimos con todo, nos hizo darnos cuenta de la sinergia que tenemos como banda, como equipo, todos aportamos de diferentes maneras. Juan y yo lideramos todo el proceso de composición junto con León, que es nuestro otro productor, y luego Ulises se encargó de la composición de las baterías, junto con Juan se encargaron de darle su propia identidad, igual que Agucho con el tema del bajo. Cada quien aportó su sello dentro de todo, sobre todo en las sesiones que fueron de grabación de instrumentos finales, ahí quizás se vio un poco más esto de darle la identidad personal de cada uno. En las sesiones de composición dentro del estudio, que no eran las finales, teníamos una cierta pauta, y cuando ya íbamos a lo final, ahí sí dejábamos rueda libre a todo, y lo mejor de cada tema salió justamente en esas sesiones de grabación final.
“REPRESALIA” está siendo presentado como un nuevo capítulo para la banda, no solo en el sonido, pero también en la identidad. ¿Qué otra evolución sentís que hubo por fuera de la música? ¿Qué pensás que era necesario cambiar o llevar más allá de donde estaba?
Yo creo que la evolución más grande, que esto quizás muy pocos lo saben, es que antes de “REPRESALIA” esto no era una banda, era mi proyecto solista con los músicos. Los chicos eran los sesionistas del proyecto, pero realmente ellos estuvieron involucrados desde siempre, desde la realización del disco. Juan siempre estuvo como productor y compositor, Agucho grabó los bajos del disco y Ulises las baterías, y cuando yo decido empezar a darle un poco más formato en vivo al proyecto los invito a tocar como sesionistas.
Después empezó a pasar que a medida que nos juntábamos, ensayábamos y nos íbamos involucrando más, y también a medida de que se empezó a abrir un poco más la percepción del público, nos dimos cuenta de que realmente somos una banda, y en un ensayo salió esto de “bueno, che, formalicemos esto”, como cuando salís mucho tiempo con alguien y decís “bueno, ¿formalizamos o no?” (risas). Y formalizamos la banda porque esto es una banda, la gente ya se refería a nosotros así, y también la música que estábamos creando con el EP era mucho más nuestra en sintonía, armonía, en conjunto, no era tanto algo mío. Así que bueno, creo que ese fue el cambio más grande, se dejó de concebir como proyecto solista y pasó a ser una banda, y es como hoy en día lo presentamos.
Obviamente la influencia que tienen es muy marcada, tienen mucho metalcore y post-hardcore de los 2000. Escucharlos fue un poco como volver en el tiempo, me imaginaba prendiendo la tele para poner MTV y que aparecieran ustedes como una recomendación emergente. ¿Qué encontraron en esa escena, y qué conexión tienen con estos sonidos para construír lo que son ustedes? ¿Hay algo de nostalgia, o es fluidez natural?
Es como mitad y mitad, un 50 y 50. Yo crecí con esta música, es lo que escucho desde muy chica. Crecí en la generación MySpace, vengo de ese palo y ahí estaba la música que escuchaba en mi adolescencia y que me acompañó hasta mi adultez. A Juan le pasa lo mismo que a mí, somos muy contemporáneos con esa escena, y cuando estábamos desarrollando el sonido yo le decía “es por acá”, porque es un sonido que está reviviendo de a poco, siento que se lo comió quizás un poco el metal moderno o el metal que es muy… yo lo llamo muy industrial, como que es muy digital dentro de todo, y a mí siempre me gustó algo más tradicional, o sea, que cuando escuches la música sepas que es un instrumento real y no un MIDI lo que está sonando. Entonces fue un poquito la mezcla de la nostalgia, de volver a las raíces y de hacer la música que realmente a nosotros nos gusta escuchar, así que por eso decidimos aventurarnos a ese lado.
Siento bastante de lo que decís, en ningún momento de “REPRESALIA” llegué a sospechar que algo sea un MIDI o algo más digital, se nota que lo grabaron con instrumentos. ¿Cómo fue esa experiencia en el estudio?
La verdad que fue increíble, porque bueno, ya nos acostumbramos. Tanto el primer disco como el EP se grabaron en mi casa, tengo mi home studio acá. Tengo micrófono y todo seteado, y todas las voces se grabaron en un rinconcito que estoy mirando en este momento. Mi casa es un departamento de dos ambientes, de pedo cabemos mi perro y yo (risas). Todas las voces y guitarras se grabaron acá, los bajos se grabaron en el estudio de Juan, que también es un home studio, y las baterías se grabaron en el estudio de Diego Boquete, nuestro ingeniero de mezcla y máster. Para las baterías sí necesitamos un poco más de equipamiento.
Fueron sesiones separadas, a Uli le llevó creo que un día completo grabar todas las baterías, luego a Juan y Agucho más o menos unas dos semanas entre grabar ambas violas y también los bajos, y yo las voces las grabé en el espacio de quizás uno o dos meses, entre que escuchaba, revisaba y ajustaba. Una particularidad que tiene trabajar con León Pardo como productor, es que las sesiones de voces no se terminan hasta que él no esté 100% contento con la toma. Si le pedís a Juan que te muestre un crudo de una sesión nuestra, pueden haber 50 o 60 tomas mías de un verso hasta que quedó la final, pero bueno, el proceso se disfruta. A mí si hay algo que me encanta es componer, pero más que eso me gusta cuando entramos a las sesiones finales, es de mis partes favoritas de todo el proceso.
Hablemos de las temáticas e ideas que se tocan en “REPRESALIA”. El EP es profundo, interesante y de actualidad. Hay una idea atravesando todas las canciones sobre cuestionar nuestras creencias, culpas y estructuras que nos definen. También trata la rebelión contra la fe como la conocemos. ¿Hubo alguna experiencia, momento particular o preguntas que se hagan que diera origen al concepto?
Creo que “REPRESALIA” realmente como concepción no explora solo el tema de ir contra todo lo que uno cree y el cuestionamiento de la fe. También es un tema que explora mucho todo lo que es la crisis de identidad o el sentir que de pronto todos te cuestionan lo que sos.
Yo particularmente tuve una crianza muy cristiana católica, mi familia muy devota, una abuela ortodoxa. Crecí con todo lo que era la fe y la religión muy impuesto. Durante toda mi vida, por equis situaciones que he atravesado, me empecé a cuestionar la manera en la que nos programan mentalmente nuestras familias, nuestros padres, nuestros allegados, como para tener ciertas creencias o atribuirle cosas a deidades o a entidades que quizás no representan lo que nosotros realmente creemos que representan.
A la vez, siendo una persona emigrante, he tenido que darme muy de frente con personas que me quieren contar mi propia historia. Pasó una particularidad que fue lo que originó el tema “DEFENDETE”. Cuando sucedió el arresto de Maduro al inicio de este año, tuve muchos colegas, amigos y personas que querían cambiar mi posición sobre la situación, queriéndome explicar temas, como cuando se mezclan temas políticos, y ahí es cuando vos empezás a ver que quizás a la gente no le importa tanto la vivencia que tuvo la persona a la que le tocó atravesar una dictadura, pasar hambre, ver amigos torturados y gente morir, porque tienen un interés político enfrente y a veces ganan las ideologías en contra de lo que realmente vivió la persona.
Eso fue realmente lo que originó este tema, y “DEFENDETE” fue la parte core dentro de todo, lo que definió en sí la identidad del EP, una vez que escribí ese tema luego escribí “REPRESALIA”, que si bien no trata de lo mismo, y trata más de cómo es la imposición que hay hoy día contra la mujer, donde en la sociedad se le exigen cosas y se esperan cosas de ella, cuando nosotras queremos ir en contra de lo que llamamos status quo es cuando más nos empiezan a señalar por el hecho de ser mujeres. Entonces tuve mucha bronca, que fue algo que persistió mucho en el proceso de composición, sobre todo porque veía situaciones hacia mí, mi vecina, mi amiga o mi amigo, y básicamente eso fue lo que le dio forma a todo el EP.
Son experiencias muy fuertes, tiene sentido que necesitaras buscar un sonido distinto y tan visceral, te estás desahogando mucho. Me estabas contando del tema de rebelarse a la religión impuesta, me interesa la relación entre fe y culpa que aparece. Es común para quienes crecieron en ambientes así experimentar deseos completamente naturales, pero no lograr llevarlos a cabo por esa imposición y la culpa que trae consigo. ¿Cómo trabajaron y hablaron para plasmar estos temas sin caer en los discursos más clásicos? ¿Cómo encontraron el diferencial y pensaron en los mecanismos de control y demás?
Siempre siento que más allá de tratar el tema de la religión con cuidado o tomarlo con pinzas, lo que hicimos en este caso fue agarrar la temática y plantearla como algo más cotidiano. Yo particularmente peleo mucho con el tema de la creencia, porque si bien tengo una crianza muy específica y me crié en un entorno excesivamente católico nunca dejé de ser creyente, aunque no soy practicante. Entonces con ciertas cosas me peleo un poco, digo “si Dios nos hizo a todos iguales, ¿por qué existen estas injusticias? ¿Por qué se espera más de nosotros que de otras personas? ¿Por qué pasa lo que pasa en el mundo?”
Me molesta mucho cuando a las personas les pasa algo muy malo y la respuesta de la gente es “confiá en Cristo, él te va a salvar”, y no, disculpame, pero no existe eso. Peleo mucho con ese tipo de statement, siento que minimiza el dolor de la gente. Eso fue lo que quizás tomamos principalmente, esto de que a veces se enaltece tanto la religión y a este tipo de figuras y creencias, que en el proceso se terminan minimizando las carencias y dolores de las personas. Te hacen sentir que todo es culpa tuya, porque no le estás entregando lo que se supone que le tenés que entregar a esta figura mayor, pero a la vez, ¿qué te voy a entregar si no tengo nada? Todo vino más que nada por esa conceptualización.
También está lo que hablaste de la libertad de las mujeres, ¿hay algo que sentís que todavía no se había dicho, o que no sintieras suficientemente reflejado en el arte? ¿Algo puntual que los hizo decir “es necesario poner esto en una canción”?
Ahondando un poco en “REPRESALIA”, yo creo que es un tema que tiene un mensaje oculto. Aquí me voy a poner un poco personal, es un tema que escribí a raíz de una situación de abuso que experimenté hace un par de años, y es como mi propio llamado a recuperar lo que me quitaron en ese momento. Hay una línea del tema que dice “Hoy el cielo se abre para verme arder / Soy una luz y prevalezco”, y es lo que quiero y el mensaje que quiero darle también a las personas que han atravesado este tipo de situaciones. Nada nos puede quitar lo que somos. Ni lo que somos como mujeres, ni lo que somos como personas, ni lo que vivimos. Es algo que es importante que reclamemos, no solamente en la sociedad, sino en el mundo, porque a veces existe este discurso de que por ser mujer sos menos, o de que por ser mujer no podés hablar de estas situaciones de abuso o de cosas que experimentaste porque la gente te va a juzgar y te va a decir es tu culpa, pero yo al contrario, pienso que hoy en día más que nunca tenemos que hacerle frente a estas cosas, y dejarlo afuera para tomar ese poder que en su momento nos quisieron quitar.
Me conmueve muchísimo todo esto que estamos hablando, gracias por eso. Siguiendo con esto, quería saber sobre “NADA QUE HABLAR”, la colaboración que hicieron con BB ASUL, donde abordan lo que es un vínculo abusivo, es una historia dolorosa. ¿Cómo fue construír esto? ¿Qué aportó BB ASUL a la historia, y cómo fue trabajar con ella, siendo una artista que suele destacar en géneros no tan relacionados al metalcore?
Trabajar con Isa realmente fue increíble, es muy amiga nuestra. El proceso de composición fue súper tranquilo, súper bueno. Hicimos el tema en dos sesiones. Cuando me junté la primera vez a hablar sobre ideas le dije “amiga, busquemos algo en conjunto, un punto en común que hemos transitado ambas últimamente”, y llegamos a este tema. Siempre tuvimos algún vínculo malo, obviamente cada quien tiene una experiencia aparte, pero tenemos eso en común y dijimos “hablemos sobre esto”, porque dentro de todo estas experiencias conectan con la identidad del EP y es un tema más abierto de interpretación, un vínculo tóxico no necesariamente es una relación sentimental, puede ser hasta con tu propia familia, por eso también salió bastante rápido. La verdad es que la composición y el verso de Isa quedó increíble, verla grabar fue impresionante, tiene una voz y un tono espectacular. Fue muy lindo trabajar con ella, siempre quise hacer un tema juntas porque soy su fan desde hace un montón de tiempo, quise volverme amiga y aquí estamos. Pocos lo saben, pero Isa en realidad es bastante metalera, le gustan mucho estos tipos de géneros y vio la oportunidad de venir acá y hacer algo así, se re copó, y la verdad es que salió algo muy espectacular.
¡Qué genial, me encanta! Se nota que ella tiene un lado alternativo, puede entrar en lo metalero, tal vez no sea lo que canta usualmente pero puedo verla escuchando el género. Es una artista mega talentosa y completa, fue un lindo combo. Hablemos de “CULPA MÍA”, la canción que cierra el EP y trata sobre asumir culpas que no nos corresponden. Es algo que ya hablamos, pero, ¿sentís que fue escribir esta canción también fue una forma de identificar y desarmar cosas? ¿Sentís que en esta composición también se construyeron otras? ¿Qué aprendieron y qué desaprendieron?
Primero sí, te digo que 100% se construyeron un montón de cosas. Siento que a mí este EP me hizo mucho mejor compositora que antes, probé algo que fue escribir de forma no tan literal. Si lo comparás con el disco, siento que lo anterior fue muy literal con las emociones y los temas que toca. El EP es un poco más complejo a nivel lírico, y esto fue un desafío que me puso León desde el día uno. Escribir a este nivel me hizo mejorar como compositora, me hizo entender un poco más cómo contar otras historias sin necesidad de hacerlas tan personales, cosa que a mí me costaba un montón antes y ahora se me hace un poco más fácil. En este género, dentro de todo lo que hacemos, a veces hay que dar un poco de cabida a historias que ni siquiera son nuestras como para abordar otros temas, por así decirlo. Yo tengo un dicho muy divertido que es que no puedo tener eventos canónicos cada vez que tenga que escribir un disco o un EP, y este EP realmente me enseñó que no es necesario tener un evento canónico para poder escribir música (risas).
Eso está genial. Siento que siempre es más fácil relacionarse con uno mismo, pero también hay que saber escuchar al otro, porque también nos va a traer cosas nuevas. “REPRESALIA” también está atravesado por una fuerte perspectiva latinoamericana, por más que las temáticas sean universales. ¿Cómo sentís esto? ¿Cómo es la escena en Argentina y cómo sentís que se representa y une con ustedes?
Siento que la escena en Argentina viene bastante en auge, tenés bandas increíbles como NVLO, Descarnado, Disomnia, Miserere, Kyogre, Sanatorio, Orco, y la lista sigue. Son bandas que vienen con un mensaje muy fuerte, que están pisando muy fuerte ahora en Argentina, que la gente afuera las ve y dice que el producto que hay acá es muy bueno.
Está la particularidad de que son géneros en los que predomina lo anglosajón, si vos te pones a buscar música, hay muy poca en español y muchísima en inglés, y lo que llama la atención es el tema del lenguaje, el español empieza a garpar cada vez más en estos géneros, y la gente lo empieza a tomar más en cuenta. Y la particularidad que tiene la escena de Argentina hoy en día es que está exportando bandas muy buenas, que están haciendo cosas muy interesantes y que definitivamente en poco tiempo van a surgir. Tenemos esperanza por eso.
¡Bien! Para ir cerrando: después de estas cinco canciones que escribieron y que tocan temas como culpa, resistencia, violencia e identidad, ¿qué cambió desde que empezaron este proceso y lo terminaron? Ustedes buscaban una identidad nueva, ¿quiénes son hoy?
Hoy somos una banda que sabe lo que está haciendo, creo que lo puedo resumir en eso. Sabemos lo que estamos haciendo y tenemos nuestras prioridades muy claras. Terminamos el EP y ya empezamos a trabajar en el segundo disco. Ahora nos vamos a México para trabajar en él y tener un par de shows.
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