Michelle Maciel: “Hacer música fue mi forma de revelarme y que la gente me vea como siempre fui” [ENTREVISTA]

Tras una pausa para cuidar de su salud mental y arte, el cantautor mexicano volvió a la música para presentar “La Gloria”, su segundo disco. Entre la fusión sonora de corridos y el urbano, el lanzamiento revela con transparencia y honestidad la alquimia de sus sentimientos más profundos.

Michelle Maciel. Eso es todo. Nada de etiquetas o ataduras hacia el artista mexicano que construye una identidad y carrera plasmando la autenticidad, el amor y la resonancia genuina como el motor interno de creación. Tras casi dos años desde que tomó la decisión de realizar una pausa en la música para cuidar su salud mental y artística, el cantante y compositor oriundo de Sonora volvió al terreno con más fuerza que nunca para presentar su segundo disco “La Gloria”. Oscuridad y toxicidad transformados en iluminación, vida y energía. 

Activo en redes y con un avance de presencia en el terreno del pop urbano, el reggaeton y el trap, con temas como “LMQMH” (2021) y “el tatto” (2022), en 2023 lanzó el superhit “CCC” junto a Edén Muñoz -más de 200 millones de reproducciones-, el cual demostró su habilidad para fusionar y agregar los corridos y el regional mexicano en su repertorio. 

Cansado de perseguir la falsa fórmula prometedora para un hit viral, el cantautor nominado al GRAMMY lanzó en 2024 “TRASTORNADO”, su primer álbum que consolidó ese sonido híbrido. Un viaje entre lo tradicional y lo contemporáneo, lo superficial y lo profundo. “La Gloria”, título honor a su pareja, continúa ese legado de producción y mix entre el regional y la música urbana, con un Michelle Maciel más transparente y genuino que nunca.

En conversación con Worked Magazine, el cantante reveló sus tormentos para poder volver a crear, la representación femenina en un rubro machista, la desromantización de una industria muchas veces avasalladora, y la búsqueda de combinar estilos con resultados armónicos y orgánicos, que saldrán a la luz el próximo 17 de septiembre. 

En días presentas tu nuevo disco que partió de la frase “Para conocer la gloria tuve que conocer primero el infierno” ¿Cuál fue ese punto de inflexión tuyo donde sentiste que podías transformar el dolor en música? 

Pensé: «Voy a encontrar una forma de ganar y es haciendo canciones”. Y eso es haciendo que a la gente le guste y que me hagan cumplir mis sueños de ser artista. Y pues con el amor es lo mismo, trato de representar la música que hago y de que todo sea algo real vivido por mí, mis letras y mis melodías. De hecho, por eso empecé a hacer música, para poder decir y externalizar cómo me sentía, porque fue algo que callé por mucho tiempo. Vivir en el closet tanto tiempo sin poder decir quién me gustaba, fingiendo que te gustaba alguien más para que la sociedad te aceptara. Hacer música fue mi forma de revelarme y de decir: «Este soy yo y quiero que la gente escuche mis historias y que me vea como siempre fui.» 

Algo particular del disco también es que arranca con el desamor y toda la toxicidad y oscuridad, para transicionar a algo mucho más puro y amoroso, que es esto que vos planteás ¿Cómo fue esa selección de narrativa?

Yo creo que la música siempre me dice cuándo y cómo salir. O sea, yo siento que soy el material y Dios de repente como que manda las ideas, y yo solamente las hago y le sigo el rollo a mis instintos. Todo va tomando forma y todo se va acomodando donde se tiene que acomodar. Siento que es como algún tipo de magia que pasa con la música, que todo va tomando narrativa. Porque este disco tiene canciones desde hace como 2 años, y son historias que vengo contando desde hace tiempo, pero con diferentes etapas de mi vida. Entonces, eventualmente cada canción se convirtió en un capítulo de mi vida que fue tomando forma y se fue acomodando donde tenía que estar. Y hoy cobra todo sentido, ese hilo tiene como una relación. 

Hay una especie de mito en la música que es que la tragedia y la tristeza son lo que más inspira a los artistas o a la composición. En base a tu experiencia, ¿sentís que es así?

Te lo juro que sí. De hecho, yo tengo 4 años de relación y siempre le decía a mi novia que me haga sufrir porque extrañaba escribir de desamor. Sigo sacándole la espuma y sigo sacándole todavía provecho a los desamores que viví porque me encanta, o sea, a mí me encanta dramatizar todo eso.

Me gustaría que primero nos detengamos un poco en las dos colaboraciones que ya salieron y que son la cara de representación. “Años, no meses” con Kevin Roldán y “Con ella si<3” con Jasiel Nuñez ¿Cómo fue ese proceso de colaborar y por qué funcionaron como adelanto de este nuevo disco?

“Años, no meses” me encanta porque a nivel musical creo que logramos combinar los pianos que tanto me encantan de Luis Miguel, con la música actual de hoy en día y con una letra romántica bonita en reggaeton. Siento que es un mundo que me gustaría seguir experimentando y que me encantó. La colaboración con Kevin Roldan para mí es un sueño, me encanta lo que hace, soy su fan desde hace años, sigo su carrera y quise que fuera como un adelantito de lo que pudiera venir en “La Gloria”. “Con ella si<3”  también trae un poco de lo mismo, si te fijas en el intro de los pianos. Le da un buen intro a lo que es el disco. Por eso decidí que fueran esas dos canciones, además de que me encantan y de que también colaborar con Jaziel Nuñez estaba en mi lista de cosas por hacer. 

Es un disco que navega no solo en en lo urbano, sino también en también en lo regional, los corridos y el reggaeton ¿Cómo lográs esa fusión de géneros a veces tan distintos, pero que de alguna forma logran una armonía muy orgánica cuando uno lo escucha?

Yo creo que a nivel melodías y letras, pues todo está hecho por mí, y creo que al final de cuentas se logra ver que hay un mismo artista detrás de todas las canciones. Traté de unirlas con ciertos instrumentos que están en común en las canciones, como los pianitos o las cuerdas, y creo que eso hizo que todos se pudieran volver en un mismo universo. 

Hay una frase que me gusta mucho y es “el que mucho abarca, poco aprieta” ¿Pensás que hoy en la música uno se tiene que cerrar un género para destacar o esta apertura funciona?

Me encanta que me lo digas porque es algo que pienso todos los días, pero no puedo pelear contra mis instintos de un día querer hacer reggaeton y al otro día querer hacer corridos. Creo que es una brecha que se está abriendo ahora. Un día ves a Bad Bunny sacando una cumbia y al día siguiente sacando un reggaeton. Es algo que se está viendo más y que no era tan común en el pasado, pero creo que estamos en el momento de poder hacer todo sin que se juzgue. Imagínate a Maná haciendo rock y de repente un reggaeton, olvídate, los hubieran funado mundialmente, pero creo que hoy en día estamos en otra etapa a nivel musical, donde sí se le permite al artista y no es mal visto que uno haga un poco de todo. Aunque sigue siendo un poquito tabú como «Oye, espérame, pero tú a qué te dedicas?». A la hora de que me preguntan qué tipo de música hago, yo digo regional y urbano, pero sigue siendo un tema para mí todavía.

Tanto en tus letras como en tu personalidad se nota esta destrucción de ciertos estigmas sociales ¿Cómo es el contraste de estos géneros, siendo el regional un rubro donde predomina el hombre, tanto como compositor como oyente? 

Nunca lo he visto como un desafío, aunque sé que obviamente si hubiera nacido siendo hombre y haciendo regional, probablemente ahorita estaría en otro nivel. Te estaría mintiendo si te digo que no hay trabas. Claro que en el regional todavía hay más estigmas, donde si te metes al top 50 México, ahorita mismo te apuesto que hay una mujer no más ,y ni siquiera es de México, es Karol G. En todo el año son contadas, si es que lo hay, mujeres que entren en el top 50. Es muy poco visto porque sigue habiendo este machismo y este estigma, pero estamos luchando contra eso. Yo por ser quién soy, ya estoy poniendo mi granito de arena para que en un futuro cambie un poquito eso y que la música mexicana también sea de las mujeres.

¿Qué cosas te desilusionaron de la industria y con qué reglas volvés hoy?

Tratar de no mezclar tanto el corazón, porque al final de cuentas esto es un negocio. Tenemos conexión y a veces sí es cierto, pero es mucha desilusión darte cuenta que a veces hay solo negocio y que la gente te ve como números.Te encariñas mucho y de repente pues se van de tu vida. De ser 24/7 y de ser alguien que se convierte en tu familia, se van a otros equipos, otras disqueras, y uno sufre también porque al final de cuentas son pérdidas y son cambios. Cuando toca usar el corazón, lo usamos todo lo que lo tengamos que usar, y cuando toca usar el cerebro, lo usamos todo lo que lo tengamos que usar. Es separar una cosa de la otra. 

Más allá de tomar la decisión de alejarse, también es difícil tomar la decisión de volver a eso que uno estaba haciendo ¿Qué fue lo que te convocó a regresar a hacer y sacar música? 

Justamente yo cuando me fui de todo dije: “Si no me voy, me voy a perder a mí mismo y voy a hacer música por hacer música, y eventualmente me voy a hartar y quitar del camino”. Entonces dije: “No puedo dejar que esto pase.» Me fui, volví a agarrar amor propio, volví a conectar con lo que me gustaba, volví a conectar conmigo. Yo me despierto todos los días con la ilusión de hacer música, me despierto queriendo que la gente escuche lo que hago. Eso fue lo que me hizo volver con más ganas, hago las cosas con demasiado amor y solo me urge hacerlo porque lo siento.

Adentrándonos también en lo visual, me llamó mucho la atención que la portada me provocó una sensación muy etérea, armónica y casi religiosa te diría ¿Cuál es tu vínculo con la fe?

Yo creo mucho en el universo, en la manifestación y en Dios. Creo que todo tiene un porqué y a veces trato de encomendarme a eso. Yo confío en que hay una fuerza mayor ahí afuera echándome la mano, pero siempre pienso en que si yo no me soy fiel a mí mismo, no voy a llegar a nada. Trato mucho de apoyarme en eso, de manifestar, de creer en mí y de apostarle al universo a que también cree mí y a que vamos a hacer cosas grandes.

En mi día a día siempre estoy diciéndome palabras de afirmación, escribiendo, imaginando cosas como si ya hubieran pasado. Todo el tiempo está trabajándome el ratoncito, la visualización, el sueño. Y así está todo el día, no para.

Rompiste con la fórmula de querer hacer un hit viral ¿Qué es lo que te mantiene fiel y creativo en un momento donde hay tanta sobrecarga de contenido?

Muchas veces traté de hacer el hit, pero se volvió cansador y me di cuenta que no estaba siendo yo, me di cuenta que estaba tratando de ser alguien más. El superpoder más bonito que tiene uno, es ser uno mismo. No hay nadie en este mundo que pueda ser Michelle Maciel, ni yo puedo ser nadie en el otro mundo. Si trato de ser un fake, nunca voy a ser mejor. Ser yo es mi superpoder y lo voy a usar al máximo. Aunque no haga el hit, voy a hacer canciones que me gusten a mí porque así las voy a poder representar y me van a brillar los ojos cuando las oiga. Sé que eso se contagia, y también se nota cuando uno hace las cosas por hacerlas. 

¿Qué te gustaría que se lleven en el pecho y en el recuerdo los oyentes al escuchar el disco de principio a fin?

El disco es un trip, empieza de día y termina como que sintiéndose en la noche. A mí me gustaría que la gente conectara, que la gente pudiera llorar, que la gente pudiera reír, que la gente pudiera dedicar las canciones. Que sean canciones que no se olviden en un mes, que se acuerden y que dejen marca, que en 3 o 4 años sigan poniendo ese tema porque a lo mejor se la dedicaron al novio, fue una canción del vals, o que los ayudó a desahogarse.

¿Te cuesta tener esta apertura de sentimientos y emociones con los otros?

No, nunca. Yo siempre escribo lo que siento, creo que siendo auténtico es la mejor forma de conectar. Si uno cuenta las cosas como pasan, sabes que hay muchas personas allá afuera viviendo lo mismo.

Yo no quiero ser ansiosa pero el disco incluye un bonus track, “Espresso Martini” feat Gloria, que es un adelanto de tu próximo EP “Besos de Gloss” ¿Cómo es la vibra? 

Eso acaba de salir literalmente hace menos de un mes, que hice la canción y luego le dije a mi novia, “Y si le metes un verso a ver cómo sonaría?”. Fue una canción que me salió de la mente y tengo por ahí varias guardadas con la vibra playera, que vengo hace tiempo pensando en sacarlas. Dije: «¿Por qué no dar un adelanto a lo que pudiera estar sacando después, a los urbanos que tengo guardados y que quiero mostrar?» Y me encantó, creo que es algo que acaba de surgir entre comillas, pero son ideas que tengo ya fácil el año pensando. Ahora tomó sentido, ya toca que salgan a la luz.

Con el disco en camino y en una especie de gloria encontrada tuya, ¿qué emoción o cuestionamiento hoy te impulsa a crear lo siguiente?

La vibra. El artista pasa por etapas, a lo mejor paso por etapas donde quiero escribir triste o quiero escribir cosas más artísticas. Ahorita siento que quiero escribir música que escuche y que me haga sentir en un mood de “vamos a salir de fiesta”. Gozarlo. Estoy en esa etapa de mi vida donde quiero gozar todo. Si uno está a ese nivel personal, siento que a nivel musical también es cuestión de bajar esos sentimientos.

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