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Landa: “Nos ha gustado tanto esto que ya no queremos esperar otros 16 años” [ENTREVISTA]
Después de 16 años de silencio, Landa regresó casi por accidente y lanzó un nuevo álbum, “Perfecto Desastre”. La banda madrileña recupera su ritmo y se reencuentra con una historia que, lejos de quedar en el pasado, parece haber estado esperando el momento indicado para continuar.
Por: Luzie Fernández
Publicado el: 12/10/2026
El mundo cambió radicalmente en casi todos los sentidos durante los últimos 16 años. Si intentamos recordar cómo era la vida en 2010, es un ejercicio de nostalgia donde prácticamente desconocemos todo y podemos terminar preguntándonos si no fue, acaso, un sueño febril. Ese es el universo en el que Landa quedó suspendida. Sin embargo, 16 años después, la banda madrileña decidió dar el salto hacia el presente y conocer de primera mano este nuevo paradigma con “Perfecto Desastre”, su primer álbum en más de una década, estrenado el pasado 16 de septiembre.
Para Landa, este regreso fue más como la apertura de una puerta que una planificación. Cuando Alex Gallardo (voz y guitarra) volvió a juguetear con una guitarra y un Pro Tools casi por casualidad, las canciones comenzaron a aparecer casi que por sí solas. Cuando quiso darse cuenta, tenía una colección de temas que le recordaban inevitablemente a aquella banda que había quedado en pausa. Es así como se puso en contacto con sus antiguos compañeros Nico Roussel (guitarras) y Ernesto García Quijada (bajo) y les propuso retomar con esta base.
El resto ocurrió con una naturalidad única, casi predestinada. “Perfecto Desastre” nació sin muchos planes previos, pero las canciones reclamaron su lugar inmediatamente. En apenas tres meses aparecieron las diez canciones que terminarían convirtiéndose en la vuelta de Landa, como si esos años de silencio en realidad hubieran sido una breve pausa.
El nuevo disco conserva esa sensibilidad artesanal y que hoy podemos percibir como clásica que atraviesa la historia de la banda, pero llega a un presente completamente diferente: aquellos días de difundir música en MySpace fueron reemplazados por Spotify e Instagram y sus algoritmos impredecibles, nuevas formas de grabar y producir música, y una industria que cambió drásticamente de forma en los años que Landa estuvo inactiva. Hoy día, su apuesta por las baterías reales se ha convertido poco más en una rareza.
Worked Magazine conversó con Alex Gallardo del humor, un sencillo sobre egos desmedidos como es “Reina sin corona” y una sorpresiva revancha contra el paso del tiempo. En esta entrevista, podemos entender cómo Landa vuelve sin pretender ser exactamente lo que fue, pero tampoco algo que genere un contraste con ese pasado.
¡¡Volvieron después de 16 años!! Es un montón. Sacaron un par de sencillos como antesala de un álbum nuevo. ¿Cómo pasaron de 16 años de silencio a toda esta actividad junta? ¿Qué tuvo que pasar para que volvieras a agarrar una guitarra y sintieras que era el momento de volver a tocar? ¿Qué cambió entre ustedes para que esto se diera así?
Bueno, primero que todo, nosotros nos tomamos una pausa porque a mí me tocó mudarme a otro país. Nosotros somos de Madrid, siempre hicimos toda la carrera ahí, y cuando me tuve que mudar no tenía sentido continuar con el proyecto. La verdad es que nunca dejé la guitarra, pero al no tener una idea de continuar con el grupo no había una búsqueda de hacer un proyecto o crear algo.
Todo surgió de una manera bastante imprevista y casual. Un amigo me regaló un Pro Tools, que es como un estudio que tú puedes manejar desde el ordenador, empecé a juguetear con eso y empezaron a salir canciones y canciones. Cuando caí en la cuenta tenía como ocho o diez canciones que me recordaban mucho a lo que había sido nuestro proyecto, entonces me puse en contacto con mis compañeros, les mandé los temas y les dije “¿os gustaría si nos volvemos a juntar y esto lo grabamos?” Y dicho y hecho, les encantó la idea. Luego nos encontramos con un amigo que tiene un sello en España que se llama Subterfuge, le contamos en lo que andábamos y se ilusionó mucho y quiso publicarnos el disco. Y como te digo, sin haberlo previsto, sin haber planificado nada, de repente estábamos otra vez ahí como banda en activo, sacando canciones y reencontrándonos con esta realidad del grupo.
Me encanta lo orgánico. ¿Esta vuelta es algo con lo que habías soñado durante estos años o lo soltaste en algún momento y regresó a vos? ¿Seguiste componiendo activamente más allá de estos temas? ¿Seguiste pensando aunque sea un poquito en este proyecto puntual?
No, para nada, sí de vez en cuando me salía una canción, o me aprendía canciones de otros artistas en la guitarra, pero creo que para componer es como que tienes que hacerlo con un propósito. Si escribo algo, ¿para dónde va a ir? Y al no tener un objetivo claro, creo que eso no sucedía. Y aquí me gusta decir que fueron las canciones las que nos llamaron a nosotros más que nosotros a las canciones. El hecho de que surgieran esas canciones es lo que provocó que todo lo demás pasara, y como ocurrió de una forma tan fluida, tan orgánica y tan natural, era como se suponía que tenía que pasar, porque lanzar un disco no es algo sencillo, el proceso es complicado y nosotros seguimos viviendo en países distintos, entonces incluso la grabación fue un encaje algo complicado que hubo que hacer, también tenemos esta idea un poquito esotérica de que cuando algo tiene que pasar, pasa, o que cuando estás en el camino correcto la vida te va poniendo las facilidades para que todo se de.
El trabajo de ustedes claramente volvió a darse de forma natural y fluida, no parece que hubiera habido tantas rispideces. Las diez canciones que van a formar parte de “Perfecto Desastre” aparecieron en apenas 3 meses. Es un proceso muy poco común en el mundo artístico. ¿Cómo fue que saliera de forma tan rápida? ¿Cómo se logró este flujo? ¿Sentís que recuperaste algo que estaba en pausa o descubrieron algo nuevo? Yo lo imagino como cuando no ves a un amigo en un buen tiempo, y un día logran juntarse a tomar un café y parece que el tiempo no hubiera pasado. ¿Lo ves así, o hubo alguna rareza?
Me encanta lo que mencionas del amigo porque es exactamente la sensación de cuando nos hemos reencontrado como grupo. En algún caso nos preguntaban cómo es esto después de tanto tiempo, si sigue habiendo química o no, y es exactamente lo que acabas de decir, como que lo retomas donde lo dejaste. Y en cuanto a las canciones, la verdad que no tengo una explicación de cuál fue el fenómeno que sucedió. No sé si es que estaban esperando ahí a salir, como una botella de champán que descorchas y sale toda la espuma, pero lo cierto es que en muy poquito tiempo salió un disco entero y lo seguimos, fuimos detrás de él. También se lo empezamos a enseñar a amigos y preguntarles cómo veían las canciones, y todos nos animaban a grabar, “esto tiene que ver la luz”, y eso también nos animó un poquito para armar todo el proceso. Lo que sí te puedo decir es que nada de esto estaba planificado, y si hace dos años a cualquiera de nosotros nos hubiesen dicho que hoy íbamos a estar metidos en esto no nos lo hubiésemos creído ni por lo más mínimo.
Fue una buena sorpresa entonces. “Perfecto Desastre” tiene 3 cortes: “Guerra mundial”, “Vacile” y “Reina sin corona”, que es el más reciente. Me gustó la historia, la sentí picante de alguna manera, es graciosa, como irónica. Es la historia de una persona que está tan atrapada en su propio ego y en la necesidad de validación que termina perdida, de tanto que buscar ser alguien termina siendo nadie. ¿Qué les interesaba explorar con esta historia? ¿Nació de observar a alguien en particular o lo relacionan directamente a alguien? ¿O más bien salió para que cada oyente busque su propia historia?
Primero que todo, gracias por el análisis, creo que hiciste ahí una disección perfecta de lo que trata la canción y lo resumiste de una manera excelente. No trata así de alguien en particular, pero también puede tratar de muchas personas. Creo que es un reflejo de algo muy común hoy en día, que es esta dualidad de la vida en redes sociales y de la vida real. Actores, actrices, cantantes, influencers, gente de moda… venden una realidad muy distinta de la que hay detrás de las cámaras.
En Landa nos gusta hacer que las canciones que componemos tengan una historia, que hablen de un tema en concreto, no que sean frases con una sensación de profundidad pero que luego no tienen una historia, y también nos gusta huir de las cancioncitas de amor típicas y mismísimas de “te quiero, cómo te extraño”. En este caso encontramos una historia que siento que todo el mundo puede reconocer como algo con lo que se ha topado, y yo creo que cada día vemos en los noticieros a esa pareja que parecía la pareja ideal y luego era todo un quilombo, por detrás era un desastre absoluto, y es lo que trata de contar la canción, con un poquito de mala leche, sentido del humor e ironía.
Me gusta mucho ese enfoque y visión. En esta canción pasó algo súper particular: dejaron afuera una estrofa que le habían escrito y terminó dando origen a otra canción. Decidieron usarla y la convirtieron en otra cosa, hoy está en el primer single de este disco, “Guerra mundial”. ¿Qué pasó con este momento en la composición? ¿Cómo se dieron cuenta de que esta idea que querían descartar en realidad tenía un poder propio o su propia canción?
Nuestro proceso creativo, la manera en que nosotros escribimos, siempre es con una guitarra: normalmente empiezas con una idea que puede ser una pequeña melodía o unos acordes y es como que vas tirando del hilo y va saliendo. Trabajando en esta canción, teníamos toda la parte inicial pero nos faltaba el coro, y un poco jugando con la misma armonía y con los mismos acordes empezó a salir una idea que sonaba genial. En un principio pensamos que podía ser la pieza que faltaba, pero al volver a la primera y segunda parte y pegarla con la nueva no funcionaba para nada. Al mismo tiempo, este trocito nuevo que había surgido era demasiado bueno para olvidarse de él, entonces ahí hicimos una canción de cero con esa idea que acabó siendo el primer single, “Guerra mundial” y conseguimos un 2×1.
¿Estaban buscando que las canciones de “Perfecto Desastre” conecten entre ellas, o las dejaron tomar su simple rumbo? ¿Dirías que cuentan una única historia? ¿Cuál fue el objetivo principal a la hora de pasar este proceso?
No, cuando empezamos la composición fueron saliendo múltiples canciones, creo que teníamos unas 16 o 17 cosas y lo dejamos en diez, que sentimos que eran las que mejor convivían juntas, no necesariamente porque formen parte de un concepto igual, pero que por ahí pueden tener una sensibilidad similar o que pueden cohabitar, y son distintas emociones dentro de un mismo ente que es Landa. Son distintas formas de expresar distintos vistazos al mundo, por ejemplo hablábamos de “Guerra mundial”, que es un vistazo a la situación del mundo y de cómo están ahora las cosas. Parece que hay una fragilidad en la geopolítica, que en cualquier momento se va todo al carajo porque puede haber una guerra entre los líderes del mundo por donde nos llevan, y es ese interés de que las canciones puedan contar una historia y no sean simplemente frases bonitas unidas una tras otra.
“Perfecto Desastre” se en Miami de una forma bastante analógica, usando siempre instrumentos. ¿Qué estaban intentando preservar de la forma que ustedes tocan? ¿Qué les permitió grabar de esa manera que tal vez no hubieran logrado trabajando de otra forma? ¿Tiene que ver con lo que estaban escuchando durante la composición? ¿Cómo fue la experiencia en el estudio?
Nosotros empezamos tocando en la escuela juntos y en ese momento no teníamos los medios que hay hoy en día. La forma en la que nosotros aprendimos a hacer esto es más artesanal que la que existe hoy en día. Obviamente la tecnología permite un montón de cosas más, y ya con la inteligencia artificial ni hablar, pones un prompt y ya te sale una canción.
Algo curioso que nos pasó es que en el estudio donde grabamos, que llevaba como cinco o seis años abierto, nos dijeron que éramos la segunda banda que grababa con batería real. En esos cinco años que el estudio ha estado completo, full capacity, excepto por una banda (creo que era Usted Señalemelo), todos los demás eran con arreglos electrónicos o música programada.
No sé si nos sentimos como los viejitos del momento o que estamos fuera de tendencia o fuera de moda, pero la verdad que a nosotros nos gusta reivindicar esta forma más artesanal y más orgánica de hacer que todo lo que oyes esté tocado por una persona. Por supuesto sí que aprovechamos a jugar con efectos y sonidos, la tecnología hoy en el estudio te permite muchos recursos, pero somos músicos poniendo nuestra emoción y nuestra intención cuando tocamos los instrumentos, y pensamos que eso al oyente le llega. Estamos muy convencidos de que la emoción que llega cuando es una máquina o cuando hay un ser humano detrás de algo es muy distinta.
Es totalmente así. Me imagino lo chocante que debe ser dejar de tocar en un cierto contexto, y luego de años volver y encontrarte con que el paradigma es otro muy distinto. ¿Qué fue lo más chocante, y cuáles fueron esas cosas que también te recordaron una familiaridad? ¿Cómo fueron esos extremos?
Para que te hagas una idea, cuando empezamos nosotros la principal herramienta para comunicarnos con los fans era MySpace, que ahora suena casi a las cavernas (risas). Facebook estaba empezando, y no existían Spotify ni Instagram, entonces parte del choque al principio fue cuando nos animamos a lanzar esto y caímos en cuenta de que había que crear una cuenta de Instagram y poner nuestros discos en Spotify. Ahí te enfrentas a cosas como decir “tengo un seguidor”, y que sea la novia de uno, o “tengo dos oyentes mensuales”. También fue aprender a manejarnos en este nuevo entorno de cómo compartir contenido, cómo subir posteos que puedan generar un cierto interés, entender cómo funcionan hoy las plataformas. No es la parte de todo eso que más nos entusiasma, pero obviamente es una parte necesaria para dar a conocer tu obra.
Ahondando en esto, también uno de sus planes de aquí en adelante es presentar “Perfecto Desastre” en vivo. Con su salida el 16 de septiembre le van a dar unos diez días de aire y ya presentarlo en Madrid el día 29, en Sala Al Sol. ¿Cómo va a ser trasladar estas canciones al formato en vivo? ¿Qué esperan de este primer encuentro con el público?
Nosotros siempre fuimos una banda de local de ensayo, y para nosotros siempre la gestación de las canciones era tocándolas muchas veces, era un terreno donde nos movíamos muy a gusto. Ahora es un poquito más una interrogante, porque hace mucho que no tocamos juntos. Estas canciones no las hemos trabajado de esa manera, ha sido un trabajo más a distancia. Cada uno está ensayando en su casa para preparar el concierto, y nos vamos a juntar unos días antes para ensamblar las distintas partes, pero estamos ahí como con esa mezcla de expectación y nerviosismo. Pero como hemos tenido muchas horas de tocar juntos en locales de ensayo, al mismo tiempo tenemos muy claro cómo suena todo cuando nos juntamos y por dónde queremos que vaya. Así que también con ilusión de eso. Luego también sentíamos que era algo importante, no simplemente sacar el disco, sino que fuera acompañado de una presentación de esas canciones que no vimos venir pero que llamaron a la puerta y se presentaron. Es la forma ahora de darles vida, no solo con el álbum, también en directo.
¿Y qué expectativas tienen ustedes de este encuentro? ¿Van a tocar solo lo nuevo o también van a estar tocando parte de lo viejo?
Sí, es como un 50/50. Yo creo que vamos a hacer como la mitad de canciones de este disco y la otra mitad canciones que tocábamos antes y que nos funcionaban muy bien en directo. Sentimos que este disco también es una continuación de lo anterior. No sentimos que como banda dimos un cambio radical, o como que hacíamos una cosa y ahora es otra. Entonces con eso en mente creemos que todo va a funcionar bien y va a fluir. Queremos también grabar este concierto para luego poder tener ese material, poder compartirlo y ver hacia dónde nos lleva. El objetivo último de esto es que lo hacemos para nosotros porque nos gusta, y si hay oportunidad de que alguien más se sume y que lo disfrute es una felicidad añadida, pero al final creo que es un acto egoísta. Lo hacemos porque lo pasamos demasiado bien haciéndolo.
¿Cómo dirías que conviven las canciones que ya forman parte de la historia de Landa con la etapa nueva? ¿Qué tipo de cosas ya no representan lo que eran? ¿Y cuáles se siguen manteniendo ahí? ¿Cómo se da el equilibrio entre el pasado y el presente?
Yo creo que en este último disco hay una madurez, un poquito más de habilidad en los textos y por ahí en los arreglos. Porque hemos crecido, nos hemos formado más y tenemos más experiencia vital. Pero también cuando estábamos preparando el concierto y revisando el repertorio antiguo nos dábamos cuenta de que muchas temáticas se repetían. Lo que hablábamos de “Reina sin corona” también lo teníamos en canciones de los otros discos que también criticaban a ciertos perfiles y ciertas industrias. Siento que hemos mantenido una línea editorial consistente, y siempre nos sentimos como herederos de la música de los 60 y de los 70, bandas como The Beatles, The Rolling Stones, Creedence Clearwater Revival o Led Zeppelin, que tenían esa energía, ese power, pero también canciones que tenían peso en los textos, y creo que eso también se ha mantenido. Seguimos disfrutando esos discos y seguimos tratando de acercarnos a nuestros héroes.
Excelente. También hay más planes a futuro: van a volver a Miami y van a empezar a pensar en Ciudad de México. ¿Qué otros planes hay respecto a esta nueva vuelta?
Mira, a lo que todo el proceso que hemos tenido hasta ahora se ha dado sin mucha planificación es como que una cosa nos llevó a la otra. Estamos muy abiertos a ver cuál es el recibimiento del álbum, qué piensa la gente del mismo y qué puertas se pueden abrir. Estamos, como dicen en inglés, going with the flow, dejándolo fluir. Sí tenemos esta ilusión de presentarlo Miami y en México, y ojalá también en otras ciudades de Latinoamérica. Nos encantaría también estar presentes en algunos festivales. Y en paralelo hemos seguido trabajando en la composición, tenemos nuevas canciones que por ahí a lo mejor para el año que viene podamos volver al estudio y grabar un disco nuevo. Nos ha gustado tanto esto que ya no queremos esperar otros 16 años.
¿Qué les gustaría que haya en esta nueva etapa de Landa? ¿Qué les gustaría hacer que todavía no hayan hecho? ¿Quedó algún sueño quedó pendiente? Tal vez esta es una oportunidad de reclamar esa revancha.
Nosotros nunca llegamos a salir de España, y ahora estas canciones que hemos sacado han tenido muy buena acogida. Hemos visto que en Argentina hay mucha gente que nos ha seguido, y también en México, entonces el ir a otro país para mostrar nuestra música nos encanta. Otra cosa que nunca hicimos es colaborar con otros artistas, y a raíz del lanzamiento hay otros compañeros y amigos que nos escribieron que les gustaría, eso nos parece algo lindo de poder compartir, poder nosotros entrar en proyectos de otros y viceversa. Eso puede ser algo interesante para esta próxima etapa.
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