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Thee Sinseers: “Que nuestra música actúe como el puente que conecta con las raíces de nuestros padres es increíblemente significativo” [ENTREVISTA]
Surgido en 1950, el soul transmite una sensación de anhelo. Hoy, esa misma nostalgia cobra nueva vida a través del soul chicano de Thee Sinseers, quienes nos presentan Love Stories, un disco que explora las facetas más crudas y reales del romance, y que servirá de antesala para su esperada presentación en el Corona Capital.
Por: Annie Urbina
Publicado el: 15/10/2026
Hay sonidos que no se eligen, sino que se heredan. Para Thee Sinseers, el soul, el R&B y los oldies son el lenguaje natural con el que narran su realidad desde el este de Los Ángeles. Con la llegada de su sencillo ‘There She Goes’ y su nuevo álbum Love Stories, la banda ha encontrado una identidad musical cada vez más definida gracias a una visión compartida de trabajo colectivo. Como bien explica su vocalista, Joey Quiñones: “Es una declaración que consolida quiénes somos hoy. Este es nuestro estilo”.
A escasos meses de fortalecer ese puente cultural con su público mexicano, nos sentamos a platicar con Joey Quiñones y Joseluis Jiménez. En esta charla profunda y honesta, la agrupación detalla la innegable calidez analógica detrás de su producción, el reto de trasladar confesiones íntimas y de madrugada a los escenarios de los grandes festivales, y por qué aferrarse a las raíces es un puente intergeneracional para el propio género.
Su sonido está profundamente arraigado en las tradiciones del soul de East L.A. y el soul chicano. ¿Cómo logran el equilibrio entre honrar estas influencias atemporales y aportar su propio sello moderno al género?
Joey Quiñones: Realmente no nos proponemos hacer un estilo en particular; es solo el resultado natural de pasar tanto tiempo estudiando y apreciando esta música. La música que tocamos y la que escuchamos van de la mano. El lugar de donde venimos dicta nuestro sonido; al igual que San Antonio o Detroit tienen sus propias identidades sonoras, East L.A. tiene la suya. Es algo que ya llevas dentro; ni siquiera tienes que pensarlo.
¿Cuándo se dieron cuenta de que este era el sonido específico que querían compartir con el mundo?
Joseluis Jimenez: Al crecer, tocábamos en muchas bandas de ska y reggae. Nos dimos cuenta de que muchos de los viejos artistas jamaiquinos que nos encantaban en realidad hacían covers de R&B y soul estadounidense. Pensábamos que estábamos escuchando una canción original de Alton Ellis, solo para darnos cuenta de que en realidad era un tema de Billy Stewart. Como ya tocábamos ska y reggae, la transición al soul se sintió como una evolución muy natural.
Son conocidos por esa calidez analógica tan auténtica en su producción. ¿Hubo algún equipo vintage o técnica específica que se convirtiera en su arma secreta para lograr la textura de Love Stories?
Joey Quiñones: Es nuestra receta y equipo de siempre, pero la verdadera arma secreta es simplemente estar preparados. Tener la canción completamente armada antes de siquiera montar un micrófono hace toda la diferencia. Cuando entras a un estudio enorme con pistas ilimitadas, a veces te olvidas de ensayar realmente la canción. En este disco, todo fue muy intencional y estaba bien planificado desde antes.
Estaba volviendo a ver su concierto en Tiny Desk, que tenía esa vibra tan íntima, como de estar en la sala de tu casa. ¿Prefieren grabar en un entorno familiar en lugar de un estudio masivo y súper equipado?
Joey Quiñones: Definitivamente. Cuando estás en tu ciudad natal, rodeado de personas que son esencialmente tu familia, estás tranquilo y mucho más cómodo. Por supuesto, eso también puede generar situaciones de mucha tensión… ¡A algunas personas no les gusta estar con su familia! (Risas)
En el comunicado de prensa mencionaron que Love Stories se aleja de la versión idealizada del romance. ¿Hubo alguna revelación específica que los llevara a explorar estas facetas más caóticas y terrenales del amor?
Joey Quiñones : El concepto se construyó en torno a compartir más de nuestras verdaderas personalidades. Las canciones no tratan exclusivamente de nuestras propias familias, sino de la verdad universal de que todos experimentamos estos ciclos. Algunos vínculos son perfectos, otros se rompen y otros perduran. Se trata de la experiencia universal de las personas que entran a nuestras vidas y de cómo nosotros devolvemos esa energía.
Dado que este álbum navega por todo, desde segundas oportunidades hasta lazos familiares y rupturas, ¿qué canción en específico fue la más difícil de escribir a nivel emocional?
Joseluis Jimenez: «How Long is Lonely» fue particularmente difícil. Trata sobre la pura soledad que conlleva enamorarse y desenamorarse. Se sintió como si fluyera fácilmente porque los sentimientos eran muy inmediatos y estaban muy presentes, pero aun así fue duro.
Joey Quiñones: Sí, grabar el video también fue difícil. Es una canción exigente a nivel vocal, pero el contenido emocional definitivamente te lleva a un lugar pesado al que no siempre quieres volver.
Es muy vulnerable envolver una confesión tan desgarradora en arreglos orquestales tan luminosos. ¿Cómo les ayuda ese contraste a contar la historia?
Joey Quiñones: Pone imágenes vívidas en tu cabeza, lo que de alguna manera alivia la pesadez del tema. Es como una película; cuando juntas las piezas perfectamente, trasciende la simple letra y composición. Se convierte en una experiencia en la que la gente puede proyectar sus propios sentimientos.
Su música transporta a los oyentes a otra época, pero a la vez se siente completamente en el presente. ¿Canalizar la nostalgia hace que sea más fácil conectar con su público?
Joey Quiñones: La nostalgia es una gran forma de escapar. Cuando escuchas música, quieres ir a algún lado y sentir algo. Canalizar una época en la que estábamos menos distraídos —antes de los celulares— nos ayuda a conectarnos con la tierra. Esa imaginería te permite alejarte de las ansiedades del día a día.
Han dicho que este álbum consolida quiénes son hoy porque trabajaron como un verdadero colectivo. ¿Qué cambió en las dinámicas del estudio esta vez?
Joey Quiñones: Las giras lo cambiaron todo. Habíamos pasado tanto tiempo viajando juntos que, para cuando entramos al estudio, éramos un frente unido. Lo puedes escuchar en el disco: es el sonido de una banda que ha estado en la carretera, hambrienta por tocar estas canciones. Hay una urgencia, pero está equilibrada, como una máquina bien aceitada.
Joseluis Jimenez: En el disco anterior, estábamos eligiendo entre canciones que ya teníamos. Esta vez, todo fue creado específicamente para este álbum.
También se están expandiendo más allá de las etiquetas tradicionales del soul. ¿Qué nuevas texturas integraron en esta ocasión que consolidaron su identidad?
Joey Quiñones: Siempre hemos tenido esa influencia del reggae y el dub, pero nuestro uso de los metales realmente nos distingue. Muchas bandas tienen sección de metales, pero nosotros le inyectamos una personalidad muy particular. La forma en que arreglamos los metales y la guitarra es muy directa e imponente. Capta tu atención de inmediato.
El sonido del soul chicano tiene una resonancia cultural profunda, especialmente al sur de la frontera. ¿Qué significa para ustedes fortalecer ese puente con los oyentes mexicanos?
Joseluis Jimenez: Cada vez que tocamos en México y escuchamos al público cantar nuestras letras, sabemos que realmente entienden lo que estamos diciendo y de dónde venimos. Para los mexicoamericanos, existe ese sentimiento complejo de “ni soy de aquí, ni soy de allá”. Que nuestra música actúe como el puente que conecta con las raíces de nuestros padres es increíblemente significativo.
No dejaba de imaginarme su música sonando en La Ciudadela aquí en la Ciudad de México… es una plaza hermosa donde la gente se reúne a bailar. Hablando de la ciudad, van a tocar en el Corona Capital este noviembre. ¿Cómo se están preparando para trasladar la intimidad de Love Stories a un escenario masivo de festival?
Joey Quiñones: Todavía estamos aprendiendo a adaptarnos a esas multitudes masivas. A veces nuestros mejores shows son en lugares pequeños, pero los festivales nos empujan a estirarnos. Podemos tener un plan, pero cuando pisamos el escenario, tenemos que sentir al público y adaptarnos en el momento. Llevar esa vibra íntima a decenas de miles de personas es un reto que nos emociona mucho asumir.
¿Y viene toda la banda para el festival?
Joey Quiñones: ¡Sí! Por primera vez, nuestro guitarrista, que de hecho es de México, va a poder tocar en la Ciudad de México con nosotros. Está increíblemente emocionado.
Finalmente, recordando todo el viaje que fue crear este disco, ¿cómo ha cambiado su definición personal de lo que es una «historia de amor» después de escribirlo?
Joey Quiñones: Creo que repasar todas las canciones, vivir los altibajos y volver a visitar esos temas y esas historias realmente te ayuda a ponerlo todo en perspectiva. Te hace apreciarlo más, por supuesto, y darte cuenta de lo importante que es preservar esas cosas. Como dijimos antes, hoy más que nunca, la nostalgia, la familia y esas cosas que son tan fundamentales, que sientes tan cercanas y naturales, van a ser cada vez más importantes. Tristemente, nos estamos distanciando cada vez más de eso, pero justo por eso lo aprecias todavía más. Creo que empiezas a valorar el concepto completo mucho más allá de la simple historia del ‘chico ama a chica’.
Joseluis Jimenez: Me he dado cuenta de que en realidad nunca terminan. La historia simplemente sigue y evoluciona. Se vuelve más compleja: a veces deprimente, a veces eufórica. Cambia constantemente, y hay belleza en eso. De verdad espero que la gente abrace este disco y descubra un poco más de sí mismos a través de él.
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