Twanguero: “No soy muy de Navidad, pero este disco nació para crear comunidad y ayudar a otros” [ENTREVISTA]

El guitarrista español Twanguero presenta un álbum navideño creado íntegramente con técnicas analógicas de los años 50, inspirado por una causa social y por su deseo de llevar guitarras eléctricas a una escuela artística en Guatemala. Desde su barco en Los Ángeles, comparte la historia, el proceso y la nostalgia detrás de este proyecto poco convencional.

Crear un disco navideño no estaba en los planes de Twanguero. Él mismo admite que nunca ha sido una persona especialmente navideña; sin embargo, la vida lo llevó a transformar un simple experimento musical en un proyecto con fondo, forma y corazón: un álbum grabado con un micrófono legendario, sin pantallas, sin tecnología moderna y con el espíritu de los años 50 como guía creativa.

La chispa del proyecto nació en Guatemala, durante una colaboración con la escuela de arte El Patojismo. Allí, el músico vio cómo jóvenes de 7 a 14 años tocaban con ilusión instrumentos que apenas podían costear. Ese encuentro lo marcó profundamente y lo motivó a crear un disco cuyo objetivo, además de musical, fuera social: recaudar fondos para llevar guitarras eléctricas a los estudiantes. “Poder ayudar a tres o cuatro ya valía la pena”, relata.

Desde su barco en Los Ángeles, Twanguero recuerda el proceso de grabación como un viaje en el tiempo. Lo hizo completamente solo, en pleno verano madrileño, construyendo cada canción desde cero y trabajando con herramientas antiguas. La nostalgia, la experimentación y la artesanía sonora se combinaron para dar vida a versiones retro, cálidas y minimalistas de clásicos navideños, incluido el emotivo focus track ‘Fairytale of New York’.

Con el lanzamiento del álbum y una gira entre Estados Unidos y Europa, el músico comparte no solo música, sino también un mensaje. Para él, la Navidad es una oportunidad para recordar algo esencial: la importancia de la comunidad. Como él mismo resume, si este disco fuera una postal diría: “Preocúpate por la comunidad”. Y esa es la esencia que espera que acompañe al público durante todas las navidades que vienen.

Presentas un disco navideño muy poco convencional. ¿En qué momento te nació la idea de reinterpretar clásicos de Navidad desde una mirada tan personal, analógica y rockabilly?

La idea sale un poquito antes de verano, tuve una colaboración con una escuela de arte en Guatemala, fui a dar unos talleres ahí, unas clases y, entonces, se me ocurrió poder llevarles a los muchachos unas guitarras eléctricas de Los Ángeles. Una mejor excusa para hacerlo, dije: “Voy a hacer un disco navideño”, que, tampoco yo es que sea una persona muy de Navidad, era como un experimento de poder hacerlo a la manera antigua, porque cayó en mis manos un micro que, posiblemente, por el número de serie, Elvis podría haber grabado ahí en los 50, es un micro original; entonces, yo me creé toda esta historia en mi cabeza, y dije: “Voy a hacer un disco de Navidad, con lo cual puedo ayudar a conseguir este objetivo, de poder llevar cuatro o cinco guitarras eléctricas a Guatemala, a la escuela con la que yo colaboro, que son muchachos entre 7 y 12, 13 y 14 años que están tocando. Entonces, este es un poco toda la historia del álbum.

El proyecto apoya a “El Patojismo” en Guatemala. ¿Cómo nace esta conexión y qué significa para ti que un disco navideño también tenga un propósito social?

Yo siempre, desde pequeño, pues, te cuento… Yo vengo de una familia que, bueno, ellos hicieron súper esfuerzos para poder comprarnos una guitarra. Mi hermano también es guitarrista, pero en nuestra infancia, pues, yo vengo de una clase trabajadora en España, que es muy difícil conseguir esto; entonces, yo creo que de alguna manera, poder ayudar a gente, que mejor a los chavales que viven aquí en los Estados Unidos, puedan tener acceso a eso, pero de repente, yo fui a esta escuela y, entonces, había varios chavales que tocaban y subieron a tocar conmigo. Yo di unos talleres ahí, y se subieron a tocar conmigo. Entonces, yo solamente por poder ayudar a esos tres o cuatro, y poder haber contagiado la ilusión de la música a la escuela, El Patojismo, que es muy linda, que vamos desde el punto de vista del arte. Entonces, yo también el poder ayudar a 45, ya era lo suficiente. Sí se puede ayudar más gente, pero poder un poco cumplir con ese sueño que, a lo mejor, a mí también me gustó mucho de pequeño, poder tener una guitarra eléctrica.

¡Qué bonito! Tú tocas guitarra desde muy chico y has trabajado con gigantes como Andrés Calamaro, Mercedes Sosa, Fito Páez, Bunbury, Ana Torroja, Diego “El Cigala”, Juanes, Raphael, entre muchos otros. Entonces, si hablamos de todos esos géneros en los que has estado moviéndote, ¿qué parte de todo eso vive hoy en el sonido que has podido involucrar en este disco?

Ayudar en verano era un poco contra la naturaleza, ¿no?, y estaba haciendo música en verano (allá en Madrid), y lo tuve que hacer. Yo solo toqué todos los instrumentos, no porque signifique que sea bueno tocando todo, sino porque creo que era una cosa bastante íntima y sencilla, que sí puede ser un poco la carrera que yo he tenido, de acompañar a artistas, grandes artistas, como Rafael; toqué con Camilo Sexto, tocamos en la televisión con muchos artistas grandes, porque trabajé muchos años en televisión española como músico, de estos que están en la banda del House Band; y, entonces, tuve la suerte de tocar con muchos artistas. Entonces, siempre he visto esa acompañante, del individualismo este del artista en este álbum. Creo que es una acción mía donde no soy yo el centro de atención, sino que es bueno la guitarra y el llamar un poco la atención con este sonido, porque son unas técnicas de grabación en las cuales no hemos usado pantallas del ordenador, es todo muy antiguo, de los años 50, que reencontramos en España y se grabó sin mirar pantallas. Como ya somos vieja escuela, y yo en Madrid, dijimos: “vamos a hacer un disco sin mirar una pantalla”; entonces, para no liar a mucha gente dije: “Bueno, que lo hago yo porque, total, es un buen sonido, pero con unos cascabeles los toco”, es como un proceso mío que fue de verano en España, así que todo el proceso fue bonito. Y la historia esta de la mitología del micrófono con el que grabé, que traen muchas posibilidades de que Elvis grabó ahí, porque fue un modelo de la RCA que se hizo en los 50 que por cosas de la vida acabó en España en los estudios, entonces identificamos, porque, encima los músicos somos muy nerds de los objetos. Y ese micro podría haber estado en él, entonces se creó toda una mitología que, creo que, con eso, más la causa de la intención, de poder llevar guitarras, creo que es un proyecto bonito.

Me parece un proyecto con un objetivo bonito. He escuchado el adelanto que subiste a plataformas de las dos canciones que tienen tipo un sonido medio retro.

Sí, un poco retro, como lo mencionas. Es un poco la idea más minimalista, en dos días el disco sale y está interesante. Tiene una segunda parte, por supuesto, que ya la estamos haciendo con más antelación, como para poder colocarlos también con objetivos así de solidarios.

¡Que es interesante! Se viene también conciertos próximamente.

Sí, en el mes de noviembre estuvimos girando, de Estados Unidos, Nueva York Chicago, en fila está Tucson, Arizona, y ahora vamos a estar en California la semana que viene, en San Francisco también vamos a estar; tenemos bastantes shows, y voy para Europa, para Portugal en el invierno, hacer una serie de festivales y todo el tiempo entre los Estados Unidos y Europa.

¡Sería súper que también estés por Perú!

Sería estupendo eso, es una maravilla musicalmente, además, es mi asignatura pendiente y posiblemente de las próximas. Lo que pasa es que ya no sería para Navidad, sino como para el próximo disco. Perú es mi próximo objetivo, porque musicalmente, claro ahí hay mucho que podemos aprender.

¿Qué guitarristas o artistas peruanos has escuchado o has visto en redes que te haya llamado la atención?

Estaba escuchando un poco a Oscar Avilés, así como escuchando cosas de guitarras, de esto que empiezas a navegar en Instagram y a mí, claro, mi algoritmo me lleva a guitarras, y últimamente me lleva a cosas de guitarra más folklórica, y estoy como investigando, pero yo fui varias veces a Perú a tocar con Diego “El Cigala”, y tocamos con Eva Ayllón, y luego, o sea, hemos tenido esa relación. Yo tenía mi relación con el Perú más a través de Diego “El Cigala”, como artista, pero luego he tenido contacto con este muchacho: Pelo Madueño (que estuvo una temporada en Madrid) y nos conocemos de mi época, por Andrés Calamaro, porque habíamos compartido —me acuerdo— en Arequipa, un festival, él abría y tocó con Andrés Calamaro y luego me lo reencontré, pero estaba bastante activo en España, luego en México también, pero, sí, desde luego, el Perú es la asignatura pendiente de poder acercarme humildemente a los estilos de allá.

Tu focus track es “Fairytale of New York”, una canción cargada de nostalgia. ¿Qué te conectó con ella para convertirla en el corazón emocional del disco?

Con esta canción, tengo dos fases, porque era una canción que escuchamos en España, pero cuando éramos pequeños no sabíamos inglés, pero, aún así, nos enganchamos con la melodía, nos gustaba y, luego, cuando yo me empecé a entender con el inglés, ya empecé a entender el significado. Entonces, descubrí que esta canción además tiene una letra muy bonita y muy realista de la Navidad, que es un matrimonio que se llevan bien, pero que también tienen peleas, luego se reconcilian, entonces, es como muy realista de lo que sería la vida, y por medio de esa Navidad, que de alguna manera nos da tregua unos días, en esa vorágine que es la vida. Entonces, esa canción, ya como la segunda fase de mi vida, digo, porque es una canción de los 80, o por ahí. Cuando empecé a entender la letra, entonces, creo que tenía que ser un poco el focustrack. Por lo general, yo quería hacer una onda que fuera eso, más retro o más rocanrol, más que ese country. Y en algunos momentos, en el que yo estoy tocando todo, como lo tengo que tocar todo supersencillo; por eso son arreglos muy sencillos, tocados con convicción, pero arreglos sencillos, y luego el repertorio de navidad, yo tampoco he sido muy de Navidad eh. No he sido una persona muy navideña, entonces me costó, empecé un poco por el repertorio más europeo y me sale mal, más la Traducción son todas más parecidas, son todas iguales, entonces dije: “¿por qué no? Mejor voy a incluir un poquito John Lennon, un poco el rock and roll de los 50 y sacarle un poco partido artístico al proyecto. 

¿Qué imágenes o escenas te venían a la mente mientras la traducías a un lenguaje instrumental? Ya que para poder tocar o componer una canción, uno tiene que transmitir.

Sí, exactamente. Yo creo que allí, a la hora de hacer un álbum, especialmente este, en el cual no había músicos. Yo llegaba y tenía que empezar desde cero. Digo: “a ver, ¿cómo está esta primera canción? OK, voy a poner un click, después voy a tocar una guía, voy a meter un bajo”…, eso era hacerlo yo todo; entonces, claro que, contestando un poco tu pregunta, la imaginación tiene un papel importante, ¿no? Porque lo tienes que ver, lo provocas en tu cabeza, o no va a salir de ninguna manera, porque una cosa es llegar con tu banda y empezar a ensayar, pero yo estaba solo. Entonces, sí que tuve que echarle un poco la imaginación. Yo me imaginaba en un cuarto, así, en una casucha de madera, encerrado en Nashville, ahí, haciendo rueda de cables, me imaginaba un poco en esa movida, como en un viaje en el tiempo, que nos conectara con esa nostalgia, que pueda ser la nostalgia de la navidad, que está ligada a la infancia. Entonces, yo creo que me lo mostré un poco desde ahí, esa quietud de estar grabando tranquilamente. Claro, en agosto, en verano, tenía que echarle mucha imaginación para hacerlo, de una manera era de los discos, como se hacían en los años 40, 50, nada de tecnología contemporánea, con lo cual me hizo trabajar, estuve un mes, eh. No grabe en dos tardes, sino tuve todo un mes para hacerlo, porque además, la primera canción que hice, cometí unos errores, donde grabé un click, que es como una guía para la canción, para que todos los instrumentos empiecen en el mismo tiempo, y el click se me olvidó borrarlo, estuvo en toda la canción y tuve que borrar la canción entera, me tocó hacerla otra vez, no había manera, o sea, fue un proceso bastante antiguo, pero bonito a la vez, porque era la toma, era una supermeditación, era estar en el presente, ahí, grabando, si nos gustaba la toma, o qué, ya se queda, siguiente. Ahora vamos a meter otra, y ahora vamos a tener un bajo, algunas mandolinas, y alumnos. No había un ordenador, donde todo lo puedes ver, como un Pro tolos, rápido. No había manera, había mucha pelea, fallamos un par de veces, borramos cosas sin querer, un mes de trabajo, pero fue un mes bastante gratificante, porque un músico, también, al fin y al cabo, en la experimentación necesitas horas, necesitas tiempo. Y, claro, nosotros tenemos también que compaginar eso bien, con las giras, para poder sobrevivir, sobre todo yo, en mi caso, que he girado todas estas locuras.

Exacto. Las personas no saben mucho del tiempo invertido, ni la inversión financiera que les toma el poder hacer un proyecto como éste para poder obtener como resultado un buen producto. Si este disco fuese una postal navideña que envías al mundo, ¿qué frase te gustaría que llevara?

Me gustaría un poco mandar el mensaje de: “Preocúpate por la comunidad”, algo que tuviera que ver más por el tomar conciencia de que vivimos en esto, estamos todos juntos en esto, y tener esa conciencia de comunidad que pueden generar las canciones de navidad, pero que ojalá esté todo el año, porque cómo está el mundo, la situación del mundo internacionalmente y todo, pero un buen primer paso sería cuidar nuestra pequeña comunidad donde vivamos, las 3, 4, 5 familias alrededor, o nuestro pequeño círculo, cuidar eso, creo que eso sería un poco el mensaje.

¿Dónde pueden conseguir la edición limitada del vinilo de tu disco navideño? 

Ahora mismo, ya lo hemos abierto para Europa, Estados Unidos y creo que México, porque justo me están llegando, pero ya se pueden meter en la website y luego podemos hacer envíos a Latinoamérica. Una vez que tengamos bien el costo, porque está todo un proyecto que llevo, yo con mi manager, aquí en los Estados Unidos, y somos dos personas, habrá pronto para el resto de América Latina, cuando tengamos un estimativo del precio, más o menos de los envíos. También tienes que saber que, por dentro, cuando lo sacas, se hace de día la casa, es increíble, es un verde bonito y el diseño está muy bonito. Lo hizo un artista venezolano que es radicado de Venezuela, y él es como el que nos hace todo. Trabaja con artistas también de Latinoamérica, porque siempre ha estado muy vinculado a Latinoamérica, Argentina, Tenemos un montón de colaboradores repartidos por todos lados.

Felicitarle por este proyecto que ya sale en dos días, e invita a todas las personas puedan escuchar este álbum y puedan adquirir también los vinilos.

Pues, gente, ya sé que las navidades duran dos semanas, como mucho 10 días, pero creo que es un disco que va a tener unas cuantas reencarnaciones. Así que, los que compren el vinilo o lo hagan desde sus plataformas favoritas, lo podrán hacer durante unas próximas tres, cuatro… posibles navidades. Así que es un proyecto como a mediano plazo, y que vayamos creando un poco comunidad entorno a este Christmas.

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