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Sarah Kinsley: “Hay experiencias en la vida que te hacen sentir un espectro enorme de emociones y, al final, eso te recuerda que estás viva” [ENTREVISTA]
Tras una tormenta de nieve en Nueva York, platicamos con Sarah Kinsley sobre “Fleeting”, su nuevo EP con fecha de estreno para este 13 de febrero. A solo días de su lanzamiento, la artista nos revela cómo logró transformar el anhelo y la vulnerabilidad en una obra cinematográfica que abraza la belleza de lo transitorio.
Credit: Florence Sullivan
Por: Elizabeth Romero
Publicado el: 13/02/2026
Sarah Kinsley ha ido construyendo su camino dentro del pop a partir de una composición honesta y una producción atmosférica. Muchos oyentes la conocieron por primera vez gracias a ‘The King’, una canción que se volvió viral en TikTok, y presentó su sonido etéreo y coming-of-age a una audiencia mucho más amplia. Desde entonces su música ha seguido evolucionando, acercándose cada vez más a un lugar íntimo y reflexivo. Con Fleeting, Kinsley se apoya de lleno en esa vulnerabilidad, concentrándose en lo que significa estar presente en un momento que es absolutamente fugaz.
En su esencia, su nuevo EP Fleeting habla de estar vivo. Incluso cuando el amor o el deseo se vuelven insostenibles, la experiencia deja una marca: una que te acerca más a quien eres, en lugar de alejarte. Kinsley trata cada canción como un objeto personal, una cápsula de un estado emocional específico, permitiendo que quien escucha conviva con la incomodidad, la belleza y la liberación al mismo tiempo. El resultado es una obra profundamente cinematográfica, emocionalmente honesta y anclada en el poder silencioso del autoconocimiento.
Haber tenido acceso anticipado a las piezas ‘After All’, ‘Reverie’ y ‘Truth of Pursuit’ fue una de esas raras ocasiones en las que la labor periodística cede ante la admiración. Fleeting es un absoluto no-skip record, cuya conexión fue tan inmediata que preordenar el vinilo en ese mismo momento se sintió como la única respuesta posible; ahora solo queda contar los días para volver a sumergirse en su universo.
Ahora, con Fleeting a punto de ver la luz, Sarah Kinsley entra en una nueva etapa de su carrera en vivo. Después de destacadas presentaciones en festivales, incluido un show memorable en el Corona Capital de la Ciudad de México, Kinsley se prepara para llevar este nuevo material por Norteamérica y Europa. La gira comenzará en la Costa Oeste de Estados Unidos y recorrerá ciudades como Los Ángeles, Chicago, Toronto, Quebec City y Nueva York, antes de cruzar el Atlántico para una serie de conciertos en Irlanda y el Reino Unido, con paradas en Londres, Manchester y Glasgow.
Antes de salir de gira, hablamos con Sarah sobre el espacio creativo detrás de Fleeting, cómo este EP transformó su relación con la composición y qué significa este nuevo trabajo que se siente tan cercano a la artista en la que se ha convertido.
Tu nuevo EP “Fleeting” sale el 13 de febrero, justo antes del Día de San Valentín. ¿Hubo alguna razón específica por la que quisiste que este EP existiera en ese “periodo de espera”, en lugar del día en sí?
Sí, en realidad fue una decisión bastante aleatoria. Decidimos lanzarlo el 13 principalmente porque caía en viernes, y se sentía un poco supersticioso y emocionante de alguna forma. No me di cuenta en ese momento de cuánto significado terminaría teniendo esa fecha.
Como el EP habla de la infatuación, el deseo y el anhelo, terminó coincidiendo con un día que está tan asociado a las relaciones a largo plazo y a compromisos muy fuertes con el amor; así que me alegra que esté sucediendo al mismo tiempo. Espero que le dé a la gente algo en qué pensar respecto a cualquier forma de amor que estén viviendo.
El Día de San Valentín es una fecha hermosa, pero también puede despertar sentimientos muy complejos en muchas personas, así que creo que probablemente sea algo bueno que “Fleeting” exista a la par de ese día.
En noviembre visitaste la Ciudad de México, y describiste tu show en Corona Capital como uno de los momentos más especiales, donde tu corazón se quedó. ¿Cómo esperas que la intimidad de “Fleeting” se traduzca a un público tan apasionado como el de México?
Creo que, definitivamente, hay canciones en “Fleeting” que satisfacen esa necesidad que tengo de que los shows en vivo se sientan electrizantes. “Lonely Touch”, “Truth of Pursuit” y “Fleeting” tienen muchísima energía. Ya he tocado todas en vivo y hay mucha intensidad y mucho volumen en esas canciones.
Así que creo que se traducen bastante bien al formato en vivo, al menos hasta ahora ha funcionado así.
¿Planeas llevar tu nuevo EP “Fleeting” a México o a Latinoamérica?
Me encantaría. Las últimas dos veces que estuve en la Ciudad de México me encantó absolutamente. También tocamos en Guadalajara, que fue increíble. He escuchado cosas maravillosas sobre tocar en Brasil, Argentina, Perú o Chile. Latinoamérica se siente como un lugar muy especial al que me encantaría llevar el show en algún punto.
Aún no hay planes concretos, pero definitivamente está en la agenda a futuro.
Has descrito “Fleeting” como un regreso a una identidad que sentías perdida. Después de construir el mundo de “Escaper”, ¿qué parte de ti encontraste de nuevo en estas cinco canciones?
Creo que el EP representa un regreso a mí misma muy interesante. Las canciones hablan de la infatuación y el deseo, y de cómo puedes perderte por completo en el anhelo, al punto de dejar de reconocerte, y de lo dura que puede ser la caída emocional después de vivir algo así.
Pero creo que hay experiencias en la vida que te hacen sentir un espectro enorme de emociones y, al final, eso te recuerda que estás viva. Incluso cuando algo es perjudicial para tu corazón o tu espíritu, si logras salir de ahí, regresas a ti con una sensación de renovación, a veces incluso más cerca de quien eres —que antes—.
Así fue como me sentí al hacer este disco y estas canciones, donde todas esas experiencias, todos esos momentos, de alguna forma me acercaron más a mí misma. Siento que eso ocurrió simplemente por el hecho de escribir sobre mi vida en general, y de tratar las canciones como entradas de un diario, como piezas de mí que pertenecen a este momento presente.
En “Lonely Touch” pusiste mucho énfasis en el movimiento y la danza. ¿Cómo tradujiste ese contacto físico en la textura sonora de la canción?
Es una de mis cosas favoritas (incluso de pensar, más que de hacer). Crear una sensación o un momento a partir de lo que escuchas es, en esencia, todo el propósito de ser músico o productor.
Mi colaborador (Jake) y yo pasamos por muchísimos sonidos de sintetizadores tanto analógicos como digitales, simplemente probando y preguntándonos qué podía funcionar. Algunos sonidos tienen connotaciones históricas o emocionales muy claras. Por ejemplo, si escuchas cierto acorde en un cuarteto de cuerdas, lo asocias con el romance porque ese sonido se ha usado mucho en el cine clásico de Hollywood. Un gong fuerte al inicio de una canción se siente ceremonial, solemne.
Los sintetizadores son un universo enorme de elecciones. Encontré sonidos muy temprano que representaban para mí ese anhelo profundo, por su textura, por lo brillantes e intensos que eran, por cómo se estiraban y se deformaban; al combinarlos con un groove de batería crudo y natural, de pronto se siente como un pulso, como un corazón latiendo.
La producción se convierte en un juego de elegir elementos que, al unirse, generen una sensación innegable. Es algo muy experimental (la mayor parte del tiempo estás jugando y viendo qué funciona).
La primera vez que escuché “Truth of Pursuit” pensé que pertenecía a la pantalla grande. Tu música siempre se siente como una película coming-of-age. ¿Cuál sería personalmente tu película favorita coming-of-age?
No sé…, creo que cuando vi “Lady Bird” me sentí muy conectada con esa película; además, no la vi hasta mucho después de haber terminado la preparatoria, y eso también fue algo muy conmovedor para mí. Así que probablemente diría esa película. Sí, creo que Lady Bird es la que primero se me viene a la mente.
Tu colaboración con Paris Paloma en “After All” es sensacional. ¿Por qué fue ella la persona indicada para compartir este espacio tan solitario por primera vez?
Sí, es una pregunta muy interesante. Creo que ella fue la persona indicada porque aportó algo muy particular. Para empezar, su voz y la mía son muy distintas, la forma en la que canta es completamente diferente, y las armonías que creó también lo son.
Pero; además, a nivel conceptual, era alguien a quien ya había observado escribir mucho sobre las trampas del amor y los aspectos más dañinos del amor, desde una mirada profundamente política, especialmente en torno a las mujeres, la desigualdad y la injusticia, y a la intensidad con la que todo eso se vive en un nivel muy íntimo.
Siempre he tenido un gran respeto por la manera en que escribe sobre algo tan complejo, logrando poner en palabras emociones como la ira o la frustración que muchas mujeres sienten dentro del amor, y que ella consigue cristalizar en su música.
Por eso fue especialmente interesante que fuera ella quien cantara sobre la belleza del amor, pero desde un lugar más oscuro, que es justamente lo que creo que necesitaba la balada. Al final, se siente como si fuéramos dos personas cantando sobre las complejidades y el duelo del amor, y del amor perdido, y fue muy bonito poder expandir el significado de la balada que originalmente escribí al invitarla a colaborar en ella.
En la canción que da título al EP, hay una parte de la letra con la que muchos se van a sentir conectados: “You can cut your hair all you want, but it won’t stop the feeling”. ¿Cuándo te diste cuenta de que la reinvención física no puede escapar de una emoción?
Honestamente, todavía lo estoy aprendiendo. Como mujer, muchas veces me he sentido impulsada a hacer cambios drásticos con la esperanza de modificar algo interno: cortarte el cabello, comprarte algo nuevo, o cualquier cosa que crees, y rezas para que te vaya a convertir en la persona que quieres ser.
Pero, al final, todo eso no deja de ser como un curita muy pequeño frente a una enorme cascada de cosas que nos afectan, ¿sabes? Creo que darme cuenta de eso —más recientemente este año— ha sido muy liberador en muchos sentidos, porque cuando eso finalmente hace ‘clic’, sientes que el cambio interno es el más drástico que probablemente vas a experimentar y a notar en tu vida.
Siento que incluso este año estoy aprendiendo que simplemente decir exactamente lo que piensas a las personas, y comunicarte de manera clara y profunda, hace que la vida sea mucho más disfrutable. Ya empiezo a sentir ese cambio reflejado también por afuera.
Pero no sé, creo que solemos apoyarnos mucho en pequeños cambios físicos como una forma de decirnos: “OK, ahora soy diferente, ya no tengo que enfrentar todo lo demás que venía cargando”. Es como cuando la gente dice que el cabello guarda recuerdos, que guarda el pasado: a veces solo quieres cortarlo todo y no pensar en todo lo que eso implica.
Pero, al final, de lo que estás intentando cortar —o de lo que intentas escapar— es, en realidad, de un sentimiento. Y eso es lo que supongo que estaba tratando de expresar con esa canción.
Si “Fleeting” fuera la banda sonora de una película coming-of-age, ¿qué lección aprendería el protagonista al final?
Espero que el protagonista aprenda… Quiero decir, que no quede demasiado resuelto, que no tenga el final feliz perfecto. Más bien, algo parecido al final de “Call Me By Your Name”, otra película de Guadagnino. Creo que ese final es magnífico, porque él está simplemente sentado frente a la chimenea y puedes notar que está en paz, pero al mismo tiempo es profundamente desgarrador.
Y creo que la realización que me gustaría que tuviera el protagonista de esta historia, hacia el final del EP, iría por ese mismo camino: entender que la emoción y el dolor siguen ahí, que permanecen, pero que son fugaces, y que con el tiempo las cosas que son pesadas y dolorosas se van erosionando…, pero lo hacen de una forma hermosa.
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