Rubio: “Quiero que se detengan en verdad a escuchar cada canción, que se sientan igual, que se introduzcan, porque hay un mensaje lindo en cada canción” [ENTREVISTA]

En su nuevo álbum “EPV1OJ (Espero podamos ver un ovni juntxs)”, Rubio presenta su lado más vulnerable, en un formato analógico y sin autotune. Recién estrenado, este trabajo nos invita al mundo interno de Fran Straube, con la más honesta humanidad.

Foto: Alejandra Rodríguez

Rubio estrenó hoy, 27 de febrero, su cuarto trabajo de estudio, titulado EPV1OJ (Espero podamos ver un ovni juntxs). A través de sus canciones, Fran Straube se permite frenar por un rato la intensidad que marcó sus etapas anteriores para probar un formato más tradicional, donde las guitarras toman un nuevo protagonismo y la acompañan a transitar por su pasado y sus emociones. Un álbum ideal para escuchar en calma en momentos de cotidianidad. 

El título tan particular representa el deseo de vivir algo extraordinario con alguien, pero también desear escapar y conocer nuevas cosas. Según ella, el resultado la conecta bastante con su niña y adolescente internas, como queda claro en ‘Me Asusta Amar Tanto la Soledad’, sencillo del disco y una de las canciones más personales de Rubio hasta la fecha. 

Desde Worked Music conversamos con Fran sobre este nuevo lanzamiento, su proceso y vulnerabilidad, y sus próximas presentaciones, como la que tendrá en el mes de marzo en el festival Lollapalooza Chile. 

¿Cómo estás, Fran?
Todo bien, aquí en Nueva York, hoy tocamos. Está nevando, así que es la primera vez que vengo con nieve acá. Estoy muy contenta porque hoy tocamos.

¿Es la primera vez que tocás en Nueva York?
No, como la cuarta ya, pero siempre había tocado en festivales y cosas así. Es la primera vez que tocamos como headliners, un show de Rubio solo en Nueva York. Estoy súper contenta porque está lleno el venue, casi sold out, así que estoy muy entusiasmada.

¡Ay, qué sueño! ¿Qué tenés preparado para este show?
Bueno, vengo con banda completa, así que va a estar muy bacán. Ya pronto a sacar mi disco nuevo, igual hay otras canciones nuevas que estamos tocando. Hay una canción del disco que es un feat con Salt Cathedral, y Salt Cathedral vive acá en Nueva York, así que vamos a cantarla juntas. Está entretenido, tengo ganas.

Ya que lo mencionaste, el 27 de febrero sale tu disco, EPV1OJ (Espero Podamos ver un ovni juntxs). Es un título muy interesante, ¿cómo llegaste a este concepto?

Siempre le pongo el título al principio, antes de hacer las canciones. Se me ocurre así, como que llega algo y ya se va a llamar así, Mango Negro, se va a llamar Pez, y ahora Espero podamos ver un ovni juntxs. Esta frase me evocó demasiadas sensaciones, siento que es futurista, es romántica, o sea, uno se la puede decir hasta a tu perro. De repente tenía imaginarios de cosas, y me puse a buscar imágenes y todo, y había un perrito con una persona, y yo decía “wow, esa frase se la puedo decir a mi perra también”. Pero es muy romántica, o sea, es como que querés vivir un momento especial, único, quizás mortal, con alguien, entonces me evoca muchas sensaciones. Y así nace como el título primero, y eso ya me llevó al concepto, quise hacer que todo este disco fuera como ochentero, noventero, como esa estética. Las canciones también tienen una cosa medio retro, todo nació desde esa frase, y ahí se empieza a ver cada área del disco, y siento que es una linda obra de arte, en verdad, este disco me gusta tanto.

Hablando de ese sonido retro de los ochenta y los noventa, tomaste la decisión de grabar todo con instrumentos reales y poca producción a nivel digital, por ejemplo, sin autotune. ¿Desde dónde nace esta decisión?
No sé de dónde nace, pero yo creo que fue porque estoy aprendiendo a tocar guitarra hace un rato. Me metí a tocar guitarra en los shows de Rubio, sin saber. Me estoy aprendiendo las canciones desde no hace tanto, es todo de oído o de vista. Estoy jugando con la guitarra, estoy un poco obsesionada, y todas las canciones nacen desde ahí, como que ese fue el pie forzado, componer desde la guitarra. Antes yo componía desde un sinte, o desde una batería electrónica, o desde una hoja rara, pero estas canciones nacen así, guitarreando. Creo que ahí nace este sonido retro, orgánico. 

Venís de una etapa que fue mucho más electrónica, experimental, y hacés un cambio a un lado quizás más folk, más psicodélico. ¿Cómo es esta transición para ti? ¿Te estás divirtiendo con lo que estás explorando?

Sí, me estoy divirtiendo. Me encanta. Volví a escuchar bandas que escuchaba hace mucho tiempo, como Leonard Cohen y Radiohead. Volví a escuchar banditas y ando muy pegada con el tema de la guitarra, entonces me ando sacando canciones. Ha sido lindo este disco, todas las canciones me han conectado mucho con la infancia, la adolescencia, hay mucho de eso en este disco. Ha sido lindo, me ha gustado, no me lo esperaba la verdad, no pensé que iba a ser un disco así. Me sorprendí hasta a mí misma.

¿Qué te gustaría que le pase al público cuando escuche EPV1OJ?

Yo quería hacer un disco que fuera suavecito, que lo pudieras poner en una cena o en tu casa, dejarlo escuchar, que corra. No quería hacer un disco estrambótico, con gritos o sonoridades raras. Quería que fuera como para ponerlo en el carro e irte de viaje. Igual Rubio siempre tiene su estrambotismo, pero en general es un disco como tranquilito, amoroso, sensible. Hay una balada por ahí metida, y hay un bolero como raro, electrónico. Está tranquilo. ¿Qué quiero que sientan? Yo siento que las letras de este disco quedaron muy lindas. Quiero que se detengan en verdad a escuchar cada canción, que se sientan igual, que se introduzcan, porque hay un mensaje lindo en cada canción. Y eso quiero que sientan, que vuele este disco y que sea sentido y profundo para la gente.

¿Sentís que EPV1OJ cuenta una historia? ¿Tiene sentido narrativo?

Sí, total. Este disco es muy conceptual también. Está ‘Me Asusta Amar Tanto la Soledad’, termina con ‘Tengo Fe’, y dentro de eso hay historias y van pasando cositas. Entonces sí, creo que hay mucho concepto. Yo siempre he hecho discos más conceptuales, en mi imaginación me invento cosas, pero siento que este está un poco más pensado, más puesto fue lindo.

En ‘Me Asusta Amar Tanto la Soledad’ conectás mucho con tu infancia, jugás con eso en el registro. ¿Sentís que necesitabas hacer algún tipo de sanación entre tu niña interior y tu yo adulto?

Sí, yo creo que Rubio es un poco así. Cuando toco en vivo me conecto con mi niña chica así, y tengo una confianza que no me aparece en ningún otro lado, solo tocando. Esta canción un poco nace de eso también, creo que a muchos nos pasan esas sensaciones de la canción. En general en este disco hay mucho de mi adolescencia, de mi infancia, de mi presente, de cómo soy o cómo era, o cómo estoy volviendo a empezar. Hay varias cositas ahí.

A nivel visual, dijiste que el videoclip de ‘Me Asusta Amar Tanto la Soledad’ es de tus favoritos. ¿Qué encontraste en estas imágenes que no habías visto antes? ¿Cómo fue el proceso?

En este disco me metí mucho en todo lo que es la narrativa de los videos, estuve bien metida junto a mi novia, y esta idea nace un poco conversando en un living. Yo no quería hacer un videoclip donde yo esté de cumpleaños, y esté mi familia, mi tío que viola a mi hermana, mi papá alcohólico, y cosas así. Y tenía ganas de hacer algo que creo que a muchas personas les pasa familiarmente. Hay muchas familias que callan muchas cosas, y que todo lo meten debajo de la alfombra, y hacen como si nada pasara. Tenía ganas de hablarlo, y en este disco está ese reto. Y con JASZ es el segundo video que hacemos juntos, ya es un amiguito, y es cero egocéntrico. Si uno le cuenta una idea, vamos con esa idea. No hay un “pero yo soy el director”, la cosa es muy cero ego, y eso ha sido muy bacán, porque me ha permitido también meterme mucho en todo lo que es los videoclips. 

Hablemos de tu momento artístico actual, y de lo que se viene. Venís de una racha muy buena: tuviste nominaciones al Grammy Latino, tenés reconocimiento internacional, esta noche vas a tocar en Estados Unidos siendo una artista latina. ¿Cómo te sentís al respecto, cómo vivís todo esto, y cómo sentís que encaja tu nuevo álbum acá?

Me encanta venir a tocar acá, sobre todo ahora con lo que está pasando tan fuerte políticamente: latino, social, humano, amor, no sé, tengo sentimientos encontrados. A mí siempre me ha gustado tocar acá porque hay mucha escena, muchas bandas. Todavía existe la banda: pedales, ampli, ruido, eso me inspira. Hay mucha gente talentosa, entonces me inspira, pero está fuerte el tema, entonces como que entro ahí en una dualidad. Pero estoy contenta, me encanta, y también sabiendo que están casi agotados los boletos, quedan muy poquitos. Estoy feliz de crecer acá, yo vivo en México también porque quería estar más conectada con todo, y está sucediendo, así que nada, puro agradecer. 

También en un par de semanas vas a estar en el Lollapalooza Chile, una experiencia enorme. Vas a viajar a tu propia casa para tocar en uno de los festivales más grandes que hay en la región.

Ya he tocado unas cuatro veces en el Lolla Chile, y es lindo porque uno va creciendo y creciendo en ese festival, así que contenta. Fui hace poquito a tocar a otro festival en Chile, y tengo ganas de que llegue ya el lanzamiento del disco, entonces es ir de a poquito, a mostrar ahí un poquito, pero estoy feliz.

¿Qué diferencias sentís entre tus shows en lugares más íntimos y los que das en escenarios masivos?

Yo lo doy todo en todos lados. Me gusta cuando suenan bares o shows solitos de Rubio, porque uno se da el tiempo para hacer el show, los festivales son más rápidos, tenés una hora y listo. Entonces hay demasiada adrenalina, estás apurada, y quizás prefiero mucho más los shows solistas, pero me encantan los festivales porque es como esa extensión de gente masiva, esas cosas me hacen sentir bien igual.

Fran, ¿qué otros planes tenés para este año? ¿Qué podemos esperar del 2026 de Rubio?
Ya viene el disco, y la idea es tocarlo y que me lleve a todo el mundo, a compartirlo.

¿Qué mensaje le dejarías a tu público ahora?

Les diría que se conecten con su fuente interna, cuanto uno más conectado está con su fuente, está feliz, no hay comparaciones, no hay envidia, no hay miedo, y uno es fiel a eso. Cuando me conecto con mi fuente es lo más bacán, y creo que no enseñan eso, enseñan totalmente lo opuesto. Entonces está bueno entrar ahí a la fuente y hacerle fuego para que se prenda.

Esto te puede interesar

Utilizamos cookies para personalizar la experiencia de nuestros lectores.    Más información
Privacidad