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Renzo Montalbano: “Me gusta intentar no hacerme tanto problema por las cosas y mi método para contrarrestar eso es el humor” [ENTREVISTA]
En la antesala de su primer show del 2026, Renzo Montalbano conversa sobre su presente artístico y emocional a partir de “Hasta Luego”.
Photo: @ivesersky
Por: Camila Alarcón
Publicado el: 16/02/2026
Renzo Montalbano llega este 14 de febrero a La Fábrica con un show especial por San Valentín, en el que presentará su álbum “Hasta Luego”. En esta etapa, el ex vocalista de Gativideo apuesta por llevar su universo romántico y orquestal al escenario con una banda completa, en un formato pensado para la cercanía, la conexión y el encuentro con su público. Una propuesta que combina sensibilidad, humor y una fuerte búsqueda personal.
En este tercer encuentro con Worked Music, el músico reflexiona sobre sus procesos creativos, su relación con el amor, el trabajo colectivo y el presente que atraviesa como artista, en una charla que permite asomarse, sin filtros, a la manera en que vive y construye su música.
Estamos a vísperas de tu presentación en La Fábrica, justo mañana que es San Valentín. Es una fecha muy cargada de simbolismo. ¿Cómo nació la idea de hacer un show especial por San Valentín?
Creo que siempre tuve ahí un tema con el romance, que es algo que siempre me interesó, así que tenía pendiente hacer una fecha en el día de San Valentín desde hace bastante. Tengo muchas canciones que hablan del amor y del romance, así que siento que todo cuadraba perfecto para hacerlo.
Y justo en esta ocasión vas a tocar con la banda completa. ¿Qué cambia para ti emocionalmente al tocar estas canciones acompañado por toda la banda y los instrumentos?
Yo creo que, siempre que uno interpreta las canciones en solitario, hay una cuestión de intimidad que está buena, pero a mí en lo personal lo que más me gusta es compartir música con otros músicos también. Creo que ahí es donde la banda hace que las canciones se terminen de potenciar porque yo también las pensé así para el disco. Me gustan mucho los arreglos, es algo que disfruto hacer y que me gusta ver cómo se lleva a cabo en vivo. En este caso, la banda con la que venimos tocando desde el año pasado ya está más consolidada, entonces hay algo lindo. Ya se generó como un grupo –aparte de lo musical– humano, y la verdad que estoy muy contento. Y encima son todos músicos que tocan increíble, entonces, aparte de yo tocar, también me gusta escucharlos a ellos interpretando las canciones, así que creo que va a estar increíble en ese sentido porque son muy buenos músicos.
Suena genial, suena a una tocada entre amigos con instrumentos y personas que congenian muy bien. Precisamente el lugar donde se va a llevar a cabo esta presentación es La Fábrica, que es un espacio muy cercano, muy íntimo, y el público prácticamente está al lado del escenario. ¿Cómo influye este formato en tu forma de cantar y de conectar con la gente?
En lo personal me cuestan más los escenarios chicos en un sentido de que, por alguna razón, me da más vergüenza, porque estás más cerca de la gente y estás… No sé si es vulnerable la palabra, pero hay algo que se genera muy personal, muy íntimo. Para mí va perfecto con lo que se busca para esta fecha, que es justamente estar cerca del público. Aparte siento que, desde la salida del disco, se viene generando un público lindo, bien firme, que está viniendo a las fechas, así que a mí me encanta tener esa interacción con ellos. Aparte me da el lugar para interpretar las canciones como si estuviéramos todos en el living de una casa: va a haber un momento así medio de tocar el piano solo, ¿viste?
Hablando de los instrumentos, tú previamente contaste que tu relación con el cine nació a partir de tu papá, Néstor Montalbano, y eso fue clave para sumar la orquesta en “Hasta Luego”. ¿Qué fue lo que más te gustó de trabajar con este tipo de sonidos?
Siempre tuve el sueño de hacer música de películas, es algo que siempre en mi casa se escuchó porque mi papá es director de cine. Aparte, tiene un gusto particular por las cosas “antiguas”, entonces se escuchaba mucha música orquestal de películas: Ennio Morricone, Henry Mancini, esa camada de compositores que para mí son referencia. Siempre es difícil ponerlo en algo más pop, por así decirlo, que es lo que a mí me gusta hacer, pero en este caso pude combinar de alguna manera la base pop y, arriba de eso, poner estas orquestaciones de cuerdas y vientos. Es algo que fui aprendiendo porque hice también el soundtrack de una ‘peli’ de mi viejo al mismo tiempo que hacía el álbum, entonces fui aprendiendo a orquestar de alguna manera y se terminó colando en el disco – como que quería seguir experimentando.
Claro, y al final todo quedó muy bien compactado porque conviven distintos géneros como el bolero, el yacht rock, el pop, pero todo con la orquesta también. ¿Cómo hiciste para lograr que todo mantenga esa identidad clara y siga sonando a “Renzo”?
Buena pregunta. Fue difícil encontrarlo porque el disco se dio en un momento en el que yo estaba medio perdido. Yo venía de tocar con Gativideo, hicimos como una pausa y vino esa pregunta de decir “bueno, ¿y ahora qué hago?”. Y tenía un montón de canciones: algunas hasta pensadas para ese proyecto, otras no; muchas que no entraban en la idea de Gativideo pero no me sonaban para nada parecidas [entre sí]. Ahí es donde entra Nano Casale, el productor del disco, que me ayudó mucho a entender para dónde llevarlo, porque podía ir para muchos lugares distintos, pero terminamos definiendo de alguna manera un sonido que terminó de ensamblar todas las canciones. Ahí, por ejemplo, lo de la orquesta me sirvió un poco como hilo conductor también. Fue como decir, “bueno, está esta base y se le puede sumar esto a los temas”, entonces tenía algo más para jugar. Aunque fue difícil, creo que se logró.
Sí, se logró totalmente, se siente como un álbum que tiene correlación. También, hablando de las canciones, se siente bastante sensibilidad, pero también tienen una cuota de ironía, de humor. ¿Cómo encuentras ese equilibrio entre esas dos facetas al momento de escribir o componer?
Me sale un poco natural, creo. Yo siempre me tomo la vida muy en broma, por así decirlo. Me gusta intentar no hacerme tanto problema por las cosas y mi método para contrarrestar eso es el humor, que siento que siempre me ayudó a sobrellevar cualquier cosa. Entonces, en este disco intenté un poco no camuflarme tanto en el humor, porque con Gativideo directamente cantábamos una canción para Bruce Willis y era divertido, pero acá me quise abrir un poco más. Igual, de manera inconsciente, también termina teniendo esta cosa medio sarcástica por momentos. Hay canciones como “Fuerte”, por ejemplo, que el mensaje que dice es real, pero al mismo tiempo un poco de risa me da que sea tan directo. Así que se termina colando también de esa manera el humor sutilmente en algunas canciones.
Claro, viene de manera natural. En el 2025 vemos que has participado en una canción que se llama “Las heridas”, de Andry Bett. Por ese lado, ¿qué sientes que te aportan hoy hacer ese tipo de colaboraciones a nivel creativo y personal?
Creo que me hace aprender. Particularmente con lo de Andry fue muy natural porque Andry me hizo la tapa de los singles y del disco, porque aparte de ser músico es diseñador gráfico. Entonces un día me llamó, me dijo “tengo una canción en la que quiero que participes, estoy haciendo un disco, ¿querés estar?”. Y le dije “sí, obvio”. Me dijo “bueno, ¿cuándo podés venir?”… “Hoy”, respondí. Así que fui ese mismo día –en ese momento vivíamos más cerca–, y me gustó mucho ver el proceso también. Estaban Andry y Bob, que eran los que estaban produciendo autogestivamente el disco, muy en esa sensación de creatividad y de tener que terminar un proyecto. A mí me encanta ver eso porque a veces uno piensa en cómo compone, pero cuando ves a otro componer y llevar a cabo sus propias canciones, siempre terminás aprendiendo algo del proceso. Y si no, por lo menos te llevas un empuje desde la pasión que le meten todos a sus propios proyectos. A mí, en ese sentido, me encanta ser parte. Hoy en día no tengo más colaboraciones que esa, pero quién sabe, en algún momento se van a dar – capaz buscadas desde mi lado.
Hemos visto que, además de esta colaboración, el año pasado también estuviste de gira, abriste el show de Drake Bell, e incluso sacaste tu propia versión de “Ven a mi casa esta Navidad” de Luis Aguilé. Con todo este recorrido, ¿en qué etapa sientes que estás en este 2026? ¿Y qué crees que pueda venir, si es que nos puedes adelantar algo?
Estoy con muchas ganas de hacer música nueva, eso es lo que más me motiva también desde el lado creativo y desde el lado emocional, se podría decir. Lo que más me está empujando hoy en día es salir a tocar, sea con la banda o solo, pero tengo muchas ganas de conectar con la gente que viene a los shows. No sé si estoy más grande o qué me pasa, pero es algo que particularmente ahora me dan muchas ganas: interactuar con la gente y poder brindar el show cada vez más brillante, por así decirlo. Pero para esto me encantaría salir un poco de donde vivo yo, que es acá en Buenos Aires, a tocar hacia otros lugares. Así que, quién sabe, puede que haya alguna noticia internacional también, capaz. No puedo revelar mucho, pero es el famoso “se viene en cositas”.
Exactamente. Esperemos que sí podamos verte por estos lares – tus fans van a estar muy emocionados, por supuesto. Y finalmente, ¿qué te gustaría que se lleven mañana de tu show?
Que la gente que venga la pase bien. Eso es de lo que más ganas tengo: que se diviertan y también generar un momento de ‘amor’ que no hace falta que sea romántico: puede ser con amigos, “amarse” entre amigos… así que espero que se vayan contentos.
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