Nation of Language: “Lo perfecto es enemigo de lo bueno: dejar que el arte refleje nuestras imperfecciones es lo que genera conexión” [ENTREVISTA]

Nation of Language vuelve con su cuarto disco en 5 años: “Dance Called Memory”. Viajando entre la experimentación New Wave, Synthpop y Shoegaze, la banda entrega una calidad constante y un sonido fresco para un universo sonoro fuertemente establecido.

En apenas cinco años, Nation of Language se ha consolidado como una de las bandas insignia más consistentes y emocionantes dentro de la nueva movida synth-pop. Con cuatro álbumes editados en casi tiempo récord, el trío de Nueva York ha demostrado una capacidad particular para entregar un sonido contrastado pero cohesivo; recuerdan mucho al new wave de los 80, pero con varios trucos y giros que marcan de forma inesperada cada corte y canción en todos sus discos.

La banda, si bien lanzó su primer disco en 2020, se lleva construyendo desde hace casi 10 años. Su debut tuvo una entrada frustrante por lo inesperado de la pandemia, pero de cierta manera esto los hizo surgir hasta ser recordados como un grupo clave que muchas personas conocieron durante el confinamiento. Transformaron todo este aprendizaje en éxito, con casi un millón de oyentes en streaming y con hitos como abrirle shows a LCD Soundsystem.

En esta entrevista conversamos con Ian Devaney y Aidan Noell sobre sus primeros recuerdos musicales, el proceso creativo detrás de su nuevo disco, la importancia de mantener una identidad auténtica y la manera en que han aprendido a abrazar las imperfecciones como parte de su sonido.

Quería empezar preguntando algo típico pero que suele ser interesante saber sobre los músicos, ¿Cuáles son sus primeros recuerdos musicales en la vida? ¿Tienen algún momento que se les haya quedado grabado en la mente relacionado a la música?

Ian: Uno de mis primeros recuerdos musicales es que estaba obsesionado con la canción ‘Should I Stay or Should I Go’ de The Clash. Le pedía a mi papá que la pusiera una y otra y otra vez, y siempre me veías así, bailando con mis peluches mientras cantaba esa canción.

Aidan: Mi mamá siempre dice que tuvo una hija para tener con quién cantar en el carro durante los viajes. Quería una especie de mejor amiga para compartir canciones, y recuerdo que desde muy pequeña cantábamos juntas ‘Hold Me Now’ de Thompson Twins, a todo pulmón en el auto. Ese es probablemente uno de mis primeros recuerdos musicales.

Ian: Creo que empecé a meterme en esto de estar en una banda cuando tenía como 13 años. Unos amigos querían hacer un cover de Stairway to Heaven y necesitaban a alguien que lo cantara, así que me pidieron a mí. Desde entonces básicamente he estado en bandas. Primero tocamos solo esa canción, y al final del año escolar un amigo quiso organizar un show en una casa, algo que ninguno de nosotros había hecho antes. Entonces aprendimos más covers y después empezamos a escribir nuestra propia música. Así, de una banda fui pasando a otra, hasta llegar a esta.

Creo que esos recuerdos son muy importantes para dar forma a sus gustos y también a la inclinación de conceptos musicales. Así que, haciendo como un salto rápido en sus carreras hasta ahora, me impresiona que hayan sacado cuatro discos en cinco años. Es muchísima música.

Ian: Sí, es un poco una locura.

Tenía curiosidad sobre su proceso de trabajo o la inspiración, sabiendo además que han estado de gira bastante. ¿Cómo logran mantener esa constancia en los lanzamientos?

Aidan: Siento que parte de eso es porque cuando volvemos a casa después de una gira nos pega una especie de depresión post-tour, y la única forma de combatirla es sentarnos a escribir más música. Así vamos construyendo el cuerpo de trabajo que después nos lleva a tocar más shows, y ese ciclo es muy importante para nosotros, sobre todo ahora que esto es nuestro único trabajo. Si no estamos tocando en vivo o en el estudio, terminamos sentados sin sentirnos tranquilos. Así que, en realidad, es casi la única opción.

También estuve leyendo que este nuevo álbum se inspiró en la idea de Brian Eno de hacer música electrónica que también se sienta humana. Quisiera saber cómo abordaron ese concepto en este disco.

Ian: Creo que es algo que hemos intentado tener presente desde hace bastante tiempo. Nuestro productor, Nick Milheiser, es muy bueno en recordarnos que, cuando estamos en el estudio, solemos decir que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Tratamos de quedarnos con esos pequeños errores e imperfecciones del proceso de grabación y de los shows en vivo. Porque, al final del día, los seres humanos somos profundamente imperfectos. Y pienso que una de las cosas más importantes para generar conexión entre las personas es reconocer que ninguno de nosotros es perfecto. Así que dejar que el arte refleje eso me parece valioso.

Recuerdo haber escuchado que, en el álbum anterior, grabaron manteniendo esas imperfecciones y conservando ese toque humano. Entonces ese concepto también se aplica a este disco.

Ian: Durante la grabación también tratamos de rodearnos de distintos sintetizadores, algunos que quizá no conocíamos tan bien, justamente para reforzar esa idea de experimentación.

Aidan: Fue como acercarnos al espíritu de alguien principiante, en lugar de verlo desde un punto de vista tan profesional. Eso mantiene las cosas emocionantes, porque realmente no sabes cómo va a salir. Sólo estás buscando la sensación correcta en lugar de tratar de que todo quede exactamente perfecto.

Ian: Sí. Creo que esta banda siempre intenta ser lo más poco profesional posible.

Aidan: En mi caso en realidad yo no soy músico. Nunca había tocado un instrumento antes de unirme a esta banda, y para mí eso es perfecto. Abrazar los errores es genial para alguien que en verdad no sabe muy bien lo que está haciendo.

Eso es una locura, porque también leí —creo que en un AMA de Reddit— que respondieron a un comentario diciendo que no eran músicos, que no sabían mucho de teoría musical.

Ian: Bueno, creo que ahora puedo decir que soy músico, aunque no sé mucho de teoría musical. Aidan nunca había tocado un instrumento antes de estar en la banda.

Aidan: Y yo sé todavía menos… (risas).

Tuve la oportunidad de escuchar el nuevo álbum y creo que es mi favorito de ustedes. Hay elementos muy interesantes en el sonido. Recuerdo este ritmo pegajoso en ‘Now That You’re Gone’ y, para mí, la sorpresa fueron esos tintes shoegaze en ‘I’m Not Ready For The Change’, que de hecho es mi canción favorita. Entonces, hablando musicalmente, ¿cuáles eran sus metas o intenciones con este nuevo disco?

Ian: Bueno, creo que muchas de las canciones empezaron con guitarra, lo cual no es algo muy común en las canciones de Nation of Language. Normalmente todo arranca con batería, bajo y sintetizador. Y si hay guitarras, suelen ser lo último que se agrega como una capa más. Pero en este disco varias cosas nacieron desde un lugar más cercano al de un cantautor tradicional. Pienso, por ejemplo, en temas como ‘Can You Reach Me’ o ‘Nights of Weight’ de este último álbum; ambas surgieron simplemente de estar tocando la guitarra una y otra vez. Y cuando pasas el tiempo así, terminas tarareando cosas hasta que dices: “espera, aquí está saliendo una canción”, y vas de frente a la computadora.

Así que sí, hubo un enfoque distinto. Y creo que con cada disco intentamos expandir la idea de cómo puede sonar un álbum de Nation of Language. Abrazamos esas diferencias. Por ejemplo, en I’m Not Ready for the Change la batería fue la última parte en encajar. Nuestro productor llegó a la música a través del hip hop de los 90 y principios de los 2000, y tiene una vieja máquina de samples conectada a un tocadiscos. Estuvo probando breaks de batería para ver cuáles funcionaban en esa canción, algo que la banda nunca había hecho antes. Cualquier cosa que nos mantenga curiosos y emocionados en el estudio siempre es importante.

Hablando de conceptos, recuerdo que Strange Disciple trataba quizá sobre ideas de amor, devoción, obsesión. Pero siento que este álbum es un poco más oscuro, más misterioso también. ¿Consideran que este nuevo disco es como una contraparte del anterior? ¿O cómo conceptualizan y condensan esas ideas en este nuevo trabajo?

Ian: Creo que hay un vínculo interesante entre los discos. Si piensas en Strange Disciple como la idea ascendente dentro de una relación, este nuevo álbum narra el momento en que las cosas se derrumban. Y no se limita únicamente a una situación romántica, sino que en realidad habla de todos los cambios que la vida te va poniendo en el camino, de cómo puedes enfrentarlos y de cómo lidias con la pérdida y las transformaciones en cada aspecto de tu vida.

También me daba curiosidad la portada. ¿Cómo surgió la idea de esas cerezas y la mano en la carátula?

Ian: Esa es una foto que tomé durante una gira. Estábamos en Londres y en la parte trasera de la van teníamos una manta de mudanza. Habíamos comprado unas cerezas y entonces paramos en un parque, extendimos la manta y me encantaron los colores del momento. Saqué la foto justo ahí. Cuando estábamos buscando una portada para este disco, pensamos que la idea de una fotografía funcionaba muy bien, porque creo que muchos de nuestros recuerdos son como esas instantáneas de pequeños momentos que, por sí solos, no necesariamente cambian la vida. Pero cuando veo esa imagen, puedo imaginar perfectamente ese día. Es como si el tiempo se colapsara y me transportara de vuelta. Y en un álbum que habla sobre la memoria, sobre lo que fue y lo que será, capturar un instante así funciona muy bien.

Y quizá, mirando hacia atrás a la banda antes de la pandemia y comparándola con la Nation of Language actual, sabiendo que ya tienen cuatro discos, ¿cuáles dirían que son las lecciones más importantes que han aprendido como músicos?

Ian: Creo que una de las lecciones más grandes ha sido mantenernos lo más auténticos posible y no hacer algo solo porque pensamos que puede ser popular. Muchas de nuestras canciones que terminaron siendo las más conocidas jamás hubiera imaginado que lo serían. Por ejemplo, en nuestro último disco, la canción ‘Weak in Your Light’ se ha convertido en una de las más populares, y ni siquiera fue un sencillo. Amo esa canción, pero nunca pensé que sería una de las que crecería tanto. También creo que se trata de mantener siempre ese espíritu DIY con el que empecé cuando estaba en otras bandas, y es algo que intentamos llevar con nosotros todo el tiempo. Creo que lo más valioso es hacer que tu banda sea lo más comunitaria posible: apoyarse mutuamente y también apoyar a las demás bandas que te rodean.

Esta es la última pregunta para ambos. ¿Qué artistas, canciones o discos están escuchando actualmente y les gustaría recomendar a quienes lean esta entrevista?

Aidan: Estoy súper pegada con las nuevas canciones de Cate Le Bon que han salido de su próximo álbum Michelangelo Dying. En especial el primer sencillo, lo he estado escuchando en repetición, es buenísimo. También tenemos unas amigas y amigos en una banda llamada Safe Mind, y justo hoy salió su disco. El primer sencillo, ‘6’ Pole’, se ha convertido en mi canción favorita para salir a correr últimamente; me motiva muchísimo.

Ian: Creo que puedo recomendar a la banda Water From Your Eyes. Tocamos con ellos en 2016 o 2017, y son otra banda de Nueva York. Y es muy bonito, porque hablando de construir comunidad, es genial ver a bandas que, en mi opinión, gran parte de “lograrlo” consiste simplemente en no rendirse, ya que la mayoría de la gente lo hace. Cuando nosotros empezamos a tener más atención, ellos también comenzaron a recibirla, y me parece especial ver cómo personas para quienes la música es el centro de sus vidas también encuentran éxito.

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