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  • Álbum “El Retorno” de Santiago Motorizado [RESEÑA]

La insipiencia de lo alternativo en tierras latinas ha tomado un posicionamiento cada vez más ascendente, se debe —en gran parte— a la impronta creativa de personas como Santiago Motorizado. Es que no es para menos decir que la importancia de su trabajo dentro de “El mató a un Policía Motorizado” ha marcado —no solo en la escena argentina— una nueva óptica del rock latino en donde una ola de grupos que llevan las corrientes Indies o alternativas puedan tomar como ejemplo de la masividad los focos diversos, fuera del rock más convencional. En los más de 20 años de trayectoria el grupo ha mostrado una evolución constante de la mano de su líder, el cual, para aquellos que conocemos tanto su grupo emblema, como su impronta artística, no sorprende la salida de su primer lanzamiento como solista de la mano de “El retorno ”.

Por que la presencia de Santiago Ariel Barrionuevo (conocido como “Santiago motorizado” por los ajenos de su natal ciudad de La Plata) en diversos proyectos —fuera de su banda principal— no es algo nuevo, ya que él mismo ha participado en bandas sonoras como la de la serie basada en el cómic “El Eternauta ”, como la reimaginación de la banda sonora de la serie “Okupas ”, antecedentes que muestran tanto la inquietud como la versatilidad que dispone este artista a la hora de salir de su zona de confort .

El disco empieza con “Camino de piedras” , canción que abre con una música similar al tango, que nos remonta a la capital argentina de inmediato, para cambiar de manera abrupta a un tema que tiene vibras de western y nos adentra con una letra sufrida y sincera en la que ya se da el tono en el que el artista va mostrando un poco más de sí.

El segundo track “Amor de cine” es un tema simple que nos interpela a todos, en el que podemos hacer un paralelismo con el acto de hacer algo que nos gusta, así como al de compartir el afecto en base a realizar alguna acción que nos hace bien con aquella persona que nos produce esa sensación de bienestar, esto de la mano con el timming dinámico de la canción, como esos sintetizadores esperanzadores que nos adentran en una canción tan movida como simpática

“Google maps” es una canción íntima, como una conversación entre amigos, que habla del deseo de encontrar al ser amado, pero con un sentido tan personal que se ve transmitido en cosas comunes (como recordar ese barrio del amplio conurbano bonaerense), estos factores hacen que la canción sea tan íntima y tan emotiva que pareciera contada por un amigo cercano, lo cual le da un valor único a la pieza .

El disco prosigue con “La revolución”, canción con tintes simpáticos en los que se hace una analogía con hacer un cambio cuasiguerrillero para modificar lo que nos atormenta a todos como personas, un mensaje que —fuera de todo— puede ser enternecedor; que, si nos ponemos a pensarlo, “La revolución” termina siendo una forma linda de actuar frente a los que nos tira abajo , mensaje que viene muy acorde a los tiempos frenéticos que vivimos actualmente, y transforma esa incertidumbre en una manera combativa de evitar la falta de ternura enfrentando la alienación mediante la alegria

Si tuviéramos que plasmar cómo es estar enamorado, pasando por la etapa más primigenia hasta llegar a las discusiones (sin dejar de amar ), el pasaje de canciones entre “Pienso en vos” y “No me trates mal”, en las cuales el amor pasa desde la parte más idealizada y cuasiadolecente, transitando también por el conflicto y los problemas, pero sin dejar de tener esa cubierta dulce que caracteriza a las piezas del artista oriundo de la ciudad de La Plata, logrando que se evoque emociones tan comunes como necesarias.

“Oh dana” plantea un concepto de devoción hacia una figura femenina que pareciera —por su forma de ser narrada—, una especie de carta escrita por algún caudillo que fue a pelear, y esta canción funcionaría como una suerte de misiva a esa figura de devoción que parece —a los ojos de nuestro protagonista— ser tan lejana, por lo que le resulta tan necesaria su presencia. Estas imágenes tan apasionada le permiten generar al escucha escenarios tan ricos y originales, hablan de la profundidad del artista para transmutar un sentimiento en contextos que nos dan a entender mejor el mensaje que el “Motorizado” quiere entregarnos.

La consigna espiritual que presenta “El pastor me dio su mano” es la de un protagonista que parece reprocharse tanto a él como a otra figura, dando a entender que suele ser reprimido, que está como carente de libertad; pero, a la hora de tomar decisiones, se apoya en la figura de un ser superior para encontrar esa anhelada libertad. Pasaje corto y curioso que cambia la dinámica precedida, aunque no desentona con el proyecto porque parecen ser diferentes facetas de un hombre en el que lo espiritual es necesario para que exista todo lo demás presentado.

Otra perspectiva del amor se hace presente en “ El gomoso”, canción en la se habla desde la perspectiva de alguien que expone sus sentimientos y fervor por alguien que no corresponde a su afecto.

“Jazmín chino” se presenta como una experiencia sensorial en la cual, con imágenes de paisajes, colores y sensaciones que te dejan llevar, disfrutamos de un último momento de percepción sonora antes de llegar al final del viaje.

El disco culmina de manera pacífica con “Te pido perdón”, tema que, desde un punto de vergüenza o resignación, se entrega a poder conseguir el perdón de la persona que dañó, dando así el último sentimiento que pone el broche de oro a una pieza musical tan abrumadora como emotiva, en todo sentido.

Apreciación:

El retorno es un disco tan simple como conmovedor, en el cual, con una calidez e intimidad digna de un amigo que te confiesa algo, el “Motorizado” muestra una faceta tan personal como removedora que no deja indiferente a quien lo escuche. Cada tema tiene una identidad propia, algo intangible que te da la sensación de que el artista dejó algo de sí en cada canción; lo cual, en tiempos de tanta angustia, pareciera que el “El retorno” nos recibe con un cálido mensaje que no solo muestra la sencillez que tiene el artista argentino para hacer llegar el sentir con tanta facilidad, que te hace sentir que es casi imposible que —si te encuentras con obras como esta—, pasen desapercibidas. Una pieza disfrutable de principio a fin que acerca al escucha a valores, sentimientos y simplezas barriales de las cuales, al encontrarnos en la vorágine social que demanda el siglo corriente, se abra una puerta a decirnos que todavía podemos permitirnos sentir y querer, aunque todo parezca decir lo contrario; la esencia de lo cotidiano en la música del “Motorizado” nos hace recordar que, a veces, en lo más simple está la esencia de lo que buscamos .

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