Nathan Bank: “La música no tiene por qué discriminar por nuestra situación económica” [ENTREVISTA]

Nathan Bank habla sobre su transición de LemonGrass a su etapa solista, la historia detrás de “Alma Calma’”, su primer concierto en CDMX y la iniciativa que está movilizando a cientos de personas a través de la música.

Nathan Bank está construyendo una etapa artística donde la intuición, la libertad creativa y la conexión emocional con su público son el eje central. Inició su carrera desde pequeño en el teatro musical y más tarde formó parte del grupo musical LemonGrass, experiencia que marcaría el comienzo de su camino en la industria. Hoy, en su faceta como solista, ha lanzado sencillos como “Alma Calma’ ”, “Cuántas horas??” y “Arruinar La Amistad”, explorando una propuesta más personal y honesta.

A días de su primer concierto como solista en CDMX, en el foro Bajo Circuito, Nathan no solo prepara un show especial con música en vivo y nuevas canciones, también prepara una iniciativa que ha resonado profundamente con su audiencia: una dinámica de boletos donados que ha permitido la accesibilidad a su concierto. Esto replantea el acercamiento a la música en vivo desde la comunidad y la empatía.

En conversación con Worked Music, Nathan Bank habló sobre su evolución creativa, su proceso como compositor y la filosofía que hoy guía su proyecto artístico.

Antes que nada, gracias por tomar el tiempo de estar con nosotros en Worked Music. Para empezar, ¿cómo describirías el cambio en tu proceso creativo al pasar de LemonGrass a tu carrera como solista?

Gracias… Siento que ha florecido muchísimo si hago la comparativa entre ambos casos, sobre todo porque ahora que soy solista, todo —bueno, siendo redundante— todo lo que involucra creatividad parte de mí.

Hablando de la composición de las canciones, hablando de la forma en que me gusta vestirme, hablando de la forma en que me muevo en el escenario, hablando de los videos musicales… Algo que agradezco muchísimo del estilo de vida que tengo y la oportunidad que me ofrece es que tengo un espacio para expresarme artísticamente con todo el amor que tengo dentro y con toda la libertad del mundo.

LemonGrass fue quizá el evento que detona mi pasión por la música, por la interacción con el público y por este estilo de vida, por esta carrera. Yo siento que era como la prueba gratis de siete días en donde te enseñan un poquito como de “esto es lo que vas a estar viviendo”, con ciertas limitaciones.

Ahí yo no escribía las canciones, ahí yo no escogía los vestuarios, y no por eso quiere decir que no lo disfrutaba; al revés, realmente lo disfrutaba muchísimo. Fue como que de pronto, cuando empecé a ser solista, eso que ya era mi todo, que era increíble, de pronto alguien llegó y me dijo: “Bro, estás viendo nada más en dos dimensiones, y hay tres”, ¡fum! Y así todo a mi disposición fue algo muy bello.

Y teniendo ahora todo este control sobre tu proyecto, ¿qué te inspiró a lanzar “Alma Calma’” como tu primer sencillo?

Bonita pregunta. Escoger las canciones creo que siempre es un proceso más emocional que lógico. Siempre me fijo en mi intuición, porque, a pesar de que sí tengo a mi gente cercana con quienes consulto las canciones que pienso lanzar, las muestro, espero retroalimentación; sigue siendo un grupo relativamente pequeño.

Quizá tengo a mis papás, tengo a mi hermana, tengo un par de amigos, pero no realmente; con cinco opiniones es tan fácil calibrar qué es lo que va a suceder el día que lo publicas ante el mundo y está al alcance de todos, de quién sabe cuántas miles de personas.

Entonces, en ese momento, mi intuición me acercó mucho a esa canción. Es una canción que a la fecha conecto a un nivel profundo con ella, porque habla de una historia muy cercana a mí. Es la historia de mi tío.

Yo tengo un tío que tiene una lesión cerebral, nació con ella, y sobre todo lo que a mí más me llama la atención de su historia es la relación que él tiene con su mamá, que es mi abuela. Para mí es una relación de amor como ninguna otra relación que conozco.

Él tiene ya 60 años de edad y ha vivido toda su vida al lado de mi abuela. Mi abuela siempre lo describe a él como un ángel que le mandaron del cielo para mostrarle, para enseñarle, y se convirtió en su misión de vida. Entonces yo eso lo veo, pues, de muy cerquita porque convivo diario, y no sé, me vuela la cabeza pensar que hay una relación con tanto amor, con un amor tan puro que de verdad no desaparece.

Entonces, “Alma Calma’” es simplemente mi intento de escribir lo que yo pienso que mi tío le diría a su mamá si tuviera la elocuencia que tenemos tú y yo, quizá, pues para expresarnos. De ahí nació “Alma Calma’”.

Y no sé, es una canción que afortunadamente le llegó a mucha gente y es muy bonito que también ha conectado con personas sin que conozcan esta historia. Eso es lo bellísimo de la música, que nos da la oportunidad de devolver nuestras historias, devolver nuestras canciones que escuchamos allá afuera; como que de pronto nos hablan. Es como: “Wow, esta canción parece que se sabe mi historia de vida”, y a lo mejor no tiene nada que ver de dónde partió, pero también es real que es de tu historia de vida. Pueden las dos cosas ser reales al mismo tiempo.

Con toda esta trayectoria, ¿cómo crees que ha evolucionado tu creatividad y qué momentos la han moldeado?

Pienso que la creatividad, cuando somos personas creativas, nuestra obra se convierte un poco como nuestro diario. Es decir, todos tenemos nuestra vida, salimos al mundo, vivimos nuestra vida, conocemos personas, tenemos experiencias, nos dan una promoción en el trabajo, nos corren del trabajo, conocemos a alguien, nos enamoramos, nos rompen el corazón… y lo que vamos haciendo con nuestro arte se va convirtiendo como en un diario que va retratando lo que está pasando dentro nuestro en cierto momento de nuestro camino en la vida.

Estoy aprovechando para responder las dos al mismo tiempo porque pienso que lo que más moldea a nuestra creatividad es salir al mundo y vivir tu vida, sin esperar sacarle provecho necesariamente, solamente vivirla. Todo inspira. Si te rompe el corazón, inspira; si te enamoras, inspira; si viste una película que te megamarcó, inspira; si conociste a un amigo en el parque, inspira. Entonces creo que nada más salir y vivir tu vida va moldeando completamente lo que puedes tú ofrecer, en mi caso con música, con letras.

Y creo que también, si lo pienso de esa manera, o sea, como que pienso en que al ser creativo solamente estoy retratando lo que está pasando en mi vida en ese momento y va a estar en una constante evolución. A mí me ayuda a no sentir presión al respecto, a no sentir como: “Ah, en este momento tengo que escribir la mejor canción del mundo porque eso es lo que tendría que suceder”. Cero. Solamente entiendo que la canción que salga es solamente un espejo de lo que está pasando en mi vida.

Y hay momentos, hay milagros, hay milagritos en donde justo eso que estás sintiendo, por alguna extraña razón, va a conectar con infinitas personas. Realmente no hay límites, podría conectar con millones de personas. Tenemos canciones gigantescas, yo qué sé, canciones como “Despacito”, que en un momento dado toda la sociedad estaba lista para conectar con eso, y cuando la escribieron, obviamente no estaban pensando en eso, simplemente estaban haciendo un espejo de lo que estaba dentro suyo, y no sé, el amor lo conectó con miles de personas, millones de personas allá afuera.

También vi que compartiste un vlog del proceso creativo de “Que Lo Hagas Ya”. ¿Qué tan importante es para ti documentar estos procesos?

Oye, qué chido que viste ese vlog, lo hice con mucho amor.

A mí me gusta mucho documentar los procesos, realmente porque a mí me gusta ver cómo nacieron. Es chistoso, es como que cuando algo está en proceso, estoy tan concentrado en que nazca que no estoy poniendo atención al proceso, y no sé, luego a mí me parece muy bonito darme cuenta de esos momentitos en donde llegó la idea.

Cuando te sientas a escribir una canción, no sabes en qué momento va a llegar la idea del coro, la idea de la parte más llegadora de la canción. No lo sabes, solo llega, como que te llega como antena.

Entonces tenerlo grabado, poderlo ver, a mí se me hace muy bonito. He visto documentales de artistas a quienes admiro y lo disfruto muchísimo cuando un artista me comparte el proceso de cómo nació una canción suya, cómo nació una idea suya, y yo lo puedo ver como en tiempo real.

No sé, me hace sentir una conexión más especial con esa persona, me hace darme cuenta de que los dos somos personas, los dos somos humanos, los dos nos tardamos en llegar a esa idea, y no sé, siento una empatía enorme. Entonces pienso que para aquellas personas que conectan así con mi proyecto, es lindo tener la oportunidad de ver eso, de regalarles eso; yo encantado de la vida de hacerlo.

También da la impresión de que tienes muchas canciones escritas. ¿Cómo decides cuál es la siguiente?

Te digo, mucho tiene que ver con mi intuición. Sí opero bajo cierta filosofía de decir: escribe mucho para que tengas mucho de dónde elegir.

Si yo solo escribiera una canción y dijera “pues tengo que elegir mis canciones y solo tengo una”, pues ni modo. Si es buena o mala la rola, nunca lo sabré porque no tenía un contraste. En cambio, si escribo 100 canciones y tengo que elegir 10, pues simplemente puedo escucharlas 100 y decir: estas son las 10 que más me llaman, como que mi corazón está con estas 10 canciones. Siento que ese es el proceso de selección que a mí más me funciona.

Noté coincidencias en fechas cruciales de tu carrera: a finales de marzo de 2024 publicaste tu primer sencillo; el año pasado en abril también tuviste algo importante. ¿Ha sido planeado?

No sé, no como tal. Creo que ha sido una coincidencia; a lo mejor es una señal de que tengo que fijarme que abril algo tiene energéticamente para mí. No planeé realmente que el primer concierto fuera como a dos años de la primera canción o a un año del Metropólitan con Adexe y Nau; supongo que es de esas señales padres que te está mostrando la vida.

Estás a ocho días de tu primer concierto en CDMX, ¿habrá alguna sorpresa, nuevas canciones, más backflips?

A todo sí. A todo lo que acabas de preguntar. Tenemos nuestros últimos ensayos esta próxima semana; voy a tener músicos en vivo, lo cual me emociona siempre muchísimo. No hay nada como crear música en el escenario en vivo, que es una experiencia especial, única para quienes están ahí en el foro.

Ayer tuve clase de parkour; sigo perfeccionando ese backflip. Spoiler: cinco canciones. Dije: «Ya, es el concierto, esto es para darlo todo, para regalarlo todo». Será un concierto muy especial, pues es que se ha dado todo tan bonito.

Digo, no sé si lo ibas a mencionar en alguna otra pregunta, a lo mejor yo me estoy adelantando, pero se dio todo tan bonito con la dinámica que se propuso, que va a llegar mucha más gente de la que esperaba, entonces va a ser un concierto demasiado bonito.

Hablando de esta dinámica tan bonita, ¿cómo nació la idea?

De entrada, siento que esta dinámica de verdad me cambió la vida. Pensar que con un video se pudo haber movido tanta energía para que este concierto esté lleno, a mí me vuela la cabeza, me vuela la cabeza. No puedo entender cuánto amor hay infinito en todos lados; me encanta.

Todo nació en una plática que yo tuve con mi papá. Mi papá y yo vamos seguido al gym juntos, somos gym bros, y saliendo del gimnasio me pregunta mi papá: “Oye, ¿no estaría padre que hubiera como alguna especie de sistema como de mecenas?”. Fue la palabra que él usó.

Mecenas era… Había, creo que en el siglo XIX, personas que se llamaban los mecenas, que le donaban dinero a los artistas. En ese momento eran sobre todo artistas de cuadros, de dibujo. Les donaban dinero para que pudieran ellos ser artistas sin tener que pensar en ganarse la vida de otra manera y poder seguir regalándonos arte a la sociedad. Eran familias que literalmente les patrocinaban su vida con tal de que ellos hicieran arte.

Entonces mi papá me decía: «No te imaginas que estaría padrísimo que hubiera un sistema como de mecenas en donde le pudieras patrocinar al público que no le alcanza a lo mejor un boleto, la opción de que sí vayan al concierto, o sea, de que sí te puedan ver». Me lo dijo. Al principio, como que me costó trabajo encontrarle pies y cabeza a la idea.

Como que estamos acostumbrados, o estoy acostumbrado, me empezaron a salir más peros que soluciones al principio. Fue como: «No, pero a ver, ¿cómo les haces para garantizar que la persona sí use el dinero para el concierto?, ¿qué pasa si ya le donaste el dinero y el mero día no puede?» No sé, como que me empezaron a surgir estas dudas.

Pero no sé, me eché la pensadita. De pronto luego vi que en Estados Unidos otro artista independiente hizo un sistema parecido en donde estaba buscando como donaciones para regalar boletos y dije: “No, a ver, espérame, esto es como lo que decía mi papá; a lo mejor sí podemos hacerlo, pues ¿qué pasará?”.

Entonces ya se me ocurrió cómo el sistema, la automatización digital, en donde aquellas personas que querían boleto y no les alcanza entran en una lista de espera, y aquellas personas con amor para desbordarse y con ganas de ayudar podían hacer un donativo, que yo iba a estar recolectando esos donativos para después pagar y comprar cada uno de los boletos de las personas en la lista de espera.

Nunca me imaginé que el video ya le llegara a más de 500 mil personas. Hay muchísima gente ayudando. En lista de espera ya tengo a 600 personas, que eso me pone en un problema feliz, superfeliz, porque el venue no tiene capacidad para 600 personas, tiene para 350. Entonces estoy que abro una segunda fecha.

Hasta ahora, las donaciones todavía no equivalen a esas 600 personas. Hasta ahorita nos faltan solo 100 boletos para lograr el sold out, o sea, ya son 250 boletos de pura donación, que yo no entiendo cómo logramos eso en una semana de que se publicó el video.

Pero no se ha terminado el esfuerzo, no se ha terminado. Yo voy a resolver para que, incluso, si tengo que dar un concierto de entrada libre en otro lugar en donde yo financie, pero me cueste menos la renta del venue, que todas estas personas en lista de espera puedan ver mi concierto en vivo.

Y ya estamos a nada de llenar este. Confío plenamente en que va a suceder, porque la energía de la gente, el amor de la gente, me ha demostrado que todo puede lograrse y se puede lograr rápido.

Y nada, encantado de la vida de que tanta gente pueda venir al concierto. O sea, siempre he sido de la idea, más ahora, que la música no tiene por qué discriminar por nuestra situación económica. Ni tú como fan vales menos como fan si no puedes apoyar un proyecto económicamente.

O sea, muchas veces nuestra economía no depende de nosotros, depende de muchísimas circunstancias externas a nosotros. Y la música es para compartir, la música es para conocernos, la música es para amarnos.

Entonces nada, este sistema pienso que tiene todo: Tiene a gente ayudando desde la nobleza de su corazón, tiene a gente recibiendo y tiene la oportunidad de ir a apoyar a su artista y a gozarlo, a conocer gente nueva, y yo tengo la oportunidad de hacer lo que más me gusta frente a mi público.

¿Hubo alguna historia o algún momento de esta semana que te haya marcado, de alguna persona que te enviara mensaje?

Todos los días, todos los días. Cada que llega una notificación de que llega una persona que dice “yo regalo”, siento así como que una expansión energética dentro de mí; no sé ni cómo explicarte. Así como que si no existe el estrés, no existe nada.

Yo puedo estar comiendo con mi familia y me llega una notificación de que alguien aportó una cantidad y es como: wow, se sigue llenando el concierto. Y es demasiado bello.

Es, creo que literalmente, toda la ayuda, sin importar la cantidad de boletos que se donaron. Hay gente que donó más, hay gente que donó menos. Todo es energía.

O sea, yo tengo clarísimo que el gesto de hacer un donativo, el gesto de querer regalarle una noche a alguien más, es ya infinito en amor. No importa si diste para un boleto, si diste para dos, si diste para medio boleto, si diste para 10 boletos; ya es infinito.

Y de verdad es amor infinito, es gente con muchísimo amor que me lo está regalando a mí y que se lo está regalando a mi público.

¿Qué significa para ti saber que tu música y tu proyecto están teniendo este alcance, llegando a personas que tal vez no tenían el acceso antes?

Es muy lindo. Yo hago lo que hago con muchísimo amor, lo hago con mucho esfuerzo, lo cuido mucho, hablando de mi música, hablando de mis ensayos, hablando de mis performances, hablando de todo el proyecto artístico. Lo hago con toda la pasión del mundo y realmente lo hago sin esperar nada a cambio.

Lo hago porque soy el más feliz haciéndolo. De todos modos, cuando sí hay resultados, que sí recibo algo a cambio, pues no es más que agradecimiento. Agradecimiento con la vida, con la gente, de que todo se está acomodando como siempre he sabido que se va a acomodar.

Si pudieras hablar con tu yo pequeño y tu yo del futuro, ¿qué les dirías?

Nada, qué fiesta. A mi yo chiquito: qué fiesta que está haciendo exactamente lo que quiere hacer y, por lo tanto, lo que tiene que hacer.

Y a mi yo del futuro: estoy seguro de que va a seguir descubriendo en la vida las cosas que quiere hacer, las formas en que quiere sentirse pleno, ayudar a gente a sentirse plena.

Y nada, todo está bien, todo se acomoda.

Qué bonito, muchas gracias por compartir eso. Y ahora, para conocerte un poquito mejor desde un lado más espontáneo, tenemos una mini sección de preguntas rápidas.

¿Cuál es tu canción favorita en este momento?
Mi canción favorita en este momento es “Ready, Steady, Go!” de Harry Styles.

¿Qué no puede faltar en un show de Nathan Bank?
Backflips.

Nathan no es Nathan sin…
Sin mis 13 mascotas.

¿Tienes algún ritual antes de salir al escenario?
Sí, literalmente justo antes de salir al escenario me gusta hablar conmigo mismo. En voz alta. Si estás conmigo cerca, vas a escuchar esas palabras. Me hablo a mí mismo y digo: “Mi mismo, estamos a punto de romperla, es normal para ti salir y gozarlo muchísimo, es normal para ti sentir el amor de toda la gente, conectar con el amor de toda la gente, verlos a los ojos, decir ‘lo estoy haciendo, estoy disfrutando mi vida muchísimo’, es normal para ti no estar nervioso, es normal para ti romperla, es normal para ti ser un artista enorme”. Y esa plática conmigo mismo me ayuda a que los nervios se vayan y a que diga: Estamos listos, ánimo.

¿Qué emoji dirías que representa esta etapa como solista?
El emoji del girasol, 100%.

Para cerrar, ¿te gustaría decirles algo a los lectores de Worked Music?
Pues a toda la gente de Worked Music, es mi primera vez en esta revista; estoy encantado de conocerles. No dudo de que son gente increíble, con vibras increíbles. Si les gusta la buena música, si les gusta sentirse escuchados y sentir lo que sienten, pero así como expandido al mil por ciento, así si lo sentías a tamaño personal, que lo sientas a tamaño galaxia. Mi música es un buen lugar para autodescubrirse, para conocerse, para compartir, para bailar, para cantar, y es un placer que tengamos este espacio para conocernos.

Y si algo deja claro esta conversación, es que su camino como solista apenas comienza, pero ya está encontrando formas profundamente humanas de expandirse.

Su música, como él mismo dice, no solo se escucha: se siente, se habita y, para muchos, se convierte en un lugar donde encontrarse.

El concierto se llevará a cabo el próximo 24 de abril a las 7:00 p.m. en Bajo Circuito en la Ciudad de México. Los boletos están disponibles a través de Passline y, para quienes deseen sumarse a la dinámica de apoyo, también es posible patrocinar la entrada de alguien más contactando directamente a Nathan a través de sus redes sociales: en Instagram como @yosoy_nathan y en TikTok como @nathanbankkk.

Esto te puede interesar

Utilizamos cookies para personalizar la experiencia de nuestros lectores.    Más información
Privacidad