- Inicio
- Noticias
Landabur: “Ser perseverante en la música ya es un acto de audacia. Llevo más de 15 años defendiendo mis canciones, incluso en bares” [ENTREVISTA]
El músico inaugura una nueva etapa creativa donde el sonido, la imagen y la dramaturgia confluyen en una experiencia performática integral.
Por: Luzie Fernández
Publicado el: 28/10/2025
Con una propuesta que combina rigor conceptual y una identidad sonora en evolución, Landabur consolida su posición dentro del panorama del pop independiente latinoamericano. Su nuevo sencillo, ‘FUIMOS AMIGOS, CASI AMANTES’, escrito por el propio artista y producido por Christian Jean (Reyno), representa un punto de madurez en su trayectoria. La canción aborda un vínculo amoroso marcado por la manipulación y la pérdida de control emocional, con una narrativa directa que encuentra equilibrio entre lo íntimo y lo performático.
En el plano musical, Landabur articula referencias del glam pop y el electropop de los años 2000, con ecos de Miranda! y Belanova, dentro de una producción contemporánea que refuerza su interés por los lenguajes del pop teatral y estéticamente elaborado.
El lanzamiento se integra, además, en un proyecto audiovisual mayor: un cortometraje musical compuesto por cuatro videoclips que se estrenarán a lo largo del año y que, en conjunto, construirán una narrativa visual unitaria. La participación de la drag queen La Morralisa y el tratamiento performático de la imagen reafirman la búsqueda del artista por expandir los límites entre la música, la performance y la representación queer en la escena actual.
En esta entrevista, Landabur profundiza en el origen de “Fuimos Amigos, Casi Amantes”, el proceso de creación junto a Christian Jean y la consolidación de una estética que dialoga con la vulnerabilidad, la identidad y el poder transformador del arte dentro del pop contemporáneo.
Felicitaciones por tu sencillo ‘Fuimos Amigos, Casi Amantes’. En esta canción hablas de un romance de oficina que se vuelve tóxico. ¿Cómo fue para ti explorar esta dinámica? ¿Te inspiraste en una experiencia personal?
Sí, partió a partir de una experiencia personal, pero todo cobra mayor sentido cuando te das cuenta de que es algo que le ocurre a muchas más personas.
Cuando empecé a compartirlo con mi círculo cercano, comprendí que es una historia que puede repetirse más de una vez. Especialmente este tema de mantener una relación tóxica con alguien narcisista. Siento que ahí el arte cobra una vida mucho más profunda; el proyecto crece de alguna manera y me dieron ganas de ponerle mucho amor al videoclip, que justamente trata de eso: de sentirse como una marioneta humana cuando estás en una relación narcisista, en ese tipo de dinámicas. Quise llevarlo a ese lugar, precisamente.
En el tema hay una vulnerabilidad muy honesta y una crudeza que atraviesa toda la letra. ¿Cómo fue el proceso de trabajar y canalizar esas emociones durante la creación de la canción?
Bueno, en la letra quise ser muy sincero; por eso es bastante explícita respecto a lo que yo iba sintiendo. Es una parte muy autobiográfica, literalmente es un viaje: desde que te enganchas con la persona, el romance, la etapa más tierna, cuando te hacen un poco de love bombing de vuelta.
Uno piensa que todo es genuino, pero una vez que te involucras más, la relación puede volverse tóxica: juegan contigo, hay manipulación de por medio… y eso es, justamente, lo que me pasó y quise reflejar en esta canción.
Finalmente, lo que busqué narrar es ese momento de empoderamiento. Cuando digo “voy a sepultarte”, es como si las cosas se dieran vuelta: ya no estoy bajo ese hechizo de confusión o de creer que eso era amor. No, al contrario: me empodero. Y siento que ese es el mensaje que me gustaría dejar con esta canción: que al final tú puedes tomar el control, recuperar tu poder dentro de la dinámica.
Me encanta, es una propuesta muy fresca. A nivel sonoro, noto una fuerte presencia del pop glam y de elementos electrónicos. Me recordó a artistas latinoamericanos como Miranda! o Belanova, e incluso a ciertas vertientes del pop moderno. ¿Cómo trabajaste esas referencias? ¿Qué influencias te guiaron y cómo fuiste encontrando el sonido al que querías llegar?
Bueno, hace tiempo que quería irme hacia este lugar que siempre me ha inspirado. De hecho, en uno de mis primeros trabajos de 2013 —que está en YouTube, un videoclip llamado ‘Un Gran Error’— ya se puede ver esa influencia.
En esa época me inspiré mucho en Miranda!, que siempre ha sido una fuente de inspiración para mí, junto con ese sonido electropop que va desde Depeche Mode hasta el Confessions on the Dance Floor de Madonna, de los 2000. Esa música siempre ha estado presente en mí, en mi corazón, y me salió de forma natural ir hacia ese sonido con esta canción, por la energía que quería transmitir. O iba a ser una canción muy rockera, o una canción totalmente dance.
Sentía que necesitaba esa energía pulsante; era lo que la historia pedía. Todo se dio de manera muy orgánica. Le llevé la canción a mi productor musical, el mexicano Christian Jean —integrante de la banda Reyno, muy conocida en México—, y como a él también le gusta mucho la música ochentera, fue muy fácil conectar. Tenemos muchas influencias en común, así que el proceso fluyó con mucha naturalidad.
¿Cómo surgió esta alianza musical con Christian, tu productor?
Súper mágico, te diría yo, porque nos conocimos antes acá, en unos shows, por amigos en común.
Nos fuimos conociendo y nos caíamos bien, digamos, en el backstage. Nos presentaban amigos en común y hablábamos de música, así, por encima. Hasta que una persona que es fan mía acá en México me dijo: “Oye, tú deberías trabajar con él, de Reyno, porque tienen algo en común”. Y él, que era fan de Reyno y también disfrutaba de mi música, me hizo pensar más en serio la idea.
Entonces fue muy bonito que llegara desde ese lugar, que un fan me lo sugiriera. Me quedé pensando y dije: “¿Por qué no?”. Lo invité a tomar un café y ahí nació un poco la onda. Le presenté unas maquetas y le dije: “Oye, me gustaría llevar mi sonido a un lugar más electropop, con influencias de los ochentas y noventas. Hagamos cosas más divertidas, exploremos eso, porque quiero hacer espectáculos también, conciertos que sean entretenidos, ¿sabes?”.
Entonces también lo pensé desde el en vivo que quiero montar: algo más glam, con lentejuelas, vestuarios, como un viajero en el tiempo en el escenario, más performático. Visualicé no solo un single, sino el concepto completo.
Bien, hablando un poco de lo que son tus presentaciones en vivo: el 20 de noviembre te vas a presentar en Rebel Rebel, un show que ha sido definido como uno de los más importantes de tu trayectoria. ¿Cómo te estás preparando?
De hecho, acá tenemos los flyers.
¡Ay, qué lindos!
Físicos, porque soy vintage y me gusta lo físico.
Me encanta, ¿te parece importante defender el formato físico?
Sí, me gusta mucho, la verdad que sí. Quiero hacer más cosas físicas. Tengo un cassette por ahí dando vueltas; de esta era todavía no tengo nada, pero sí vamos a hacer cosas: CDs, cassettes e idealmente vinilos —que los amo—, aunque es un poco caro producirlos, así que ojalá podamos llegar a eso. Me encanta lo físico, soy de esa nostalgia.
Y justamente, hablando del Rebel Rebel, como me comentas, el 20 de noviembre vamos a tener un show en Ciudad de México, en Colonia Juárez, a eso de las 20:30. Es mi show más importante, porque van a conocer este nuevo concepto que estoy guionizando —sí, hay un guión detrás—. Va a haber mucha música, pero también será muy entretenido incluso si no conoces mi trabajo, porque literalmente voy a ir contando mis diferentes eras.
Tengo una era más vintage, sesentera, y voy a viajar a esa etapa en el escenario, con los vestuarios y junto a mi banda, que además es muy cool porque actualmente son dos chicas: una tecladista y una baterista. Sabes que suele haber poca presencia de mujeres en la música, y como tengo muchas amigas músicas, se me da muy natural trabajar con ellas. Quería que eso también fuera un statement dentro de mi formato en vivo.
Además, tengo dos bailarines queers que me acompañarán en distintas partes de la performance, en este viaje del personaje. Una parte importante es ‘FUIMOS AMIGOS, CASI AMANTES’, donde voy a estar literalmente como una marioneta humana en el escenario. Luego cortaré esa atadura y pasaré a otro segmento del show.
En definitiva, estamos haciendo un espectáculo bastante desafiante, te diría yo, sobre todo en lo performático. Me estoy llevando al límite, aplicando todos los años de experiencia y el entrenamiento que he tenido con coreógrafas y otras personas que me ayudan, y también todo lo que me gusta: lo visual.
Habrá visuales, distintos vestuarios —de los cuales también estoy a cargo— tanto para los bailarines como para mí. Quiero que todo tenga un subtexto y que, en conjunto, cuente una historia.
Es súper importante esto, que estás haciendo muchos statements en muchos sentidos, desde lo estético, desde tu posición social, claramente, sobre lo que es la inclusión de las minorías, desde narrar tu propia historia, desde lo que es, en todo aspecto posible. Siento que es una experiencia completa. ¿Cómo pensás que es la conexión del público con esto?
A mí me entusiasma mucho, porque ahora me estoy comunicando más con un fanbase que entiende esto y que se entusiasma tanto como yo. Siento que le estoy narrando una historia a alguien que resuena más conmigo. Quizás antes no era tan explícito; siempre fue parte de mi vida cotidiana, pero ahora quiero llevarlo al escenario, básicamente.
Es diferente, y eso me entusiasma mucho como artista. Desde el videoclip que tengo ahora —‘FUIMOS AMIGOS, CASI AMANTES’—, donde justamente se muestra esta banda. Quise incluirlos ahí: están la baterista y la tecladista, Dania y Nana, y también los bailarines, Eric y Feli. Quiero ir mostrando cómo será el en vivo desde los videoclips, con esta parte narrativa y performática mía que también me hace ser un poco diferente dentro de la industria indie.
Hoy en día, a los artistas indie se les dice que hagan solo TikToks y no tanto videoclip. Pero yo trato de hacer lo que me resulta natural y lo que me representa como artista, por mi estilo musical y mi forma de expresarme. Siento que eso es algo que he tenido que defender, incluso internamente con mis equipos de trabajo, porque uno invierte tiempo, energía y dinero en esto, y muchas veces hay que justificarlo, explicar por qué es importante.
Y ha resultado muy bonito, ¿sabes? Estoy conectando con un fanbase diferente, y también con algunos que ya me seguían antes y se volvieron a entusiasmar con esta nueva etapa. Me cuentan historias de hace diez años, personas que me han seguido desde entonces, y ahora sienten que quieren volver a ser parte de esto.
De hecho, tengo una presidenta de fan club aquí en México que me contactó desde ese lugar: me conoce hace diez años y quiso volver a involucrarse. Ya lo oficializamos. Me han pasado ese tipo de cosas con estas nuevas canciones, y la verdad es que ha sido muy bonito.
Ahora que lo mencionaste, pasemos a hablar un poco del videoclip, porque lo vi y la verdad es que me encantó. Tengo entendido que la dirección, el guión y la idea son tuyas, completamente originales. ¿Cómo fue el proceso creativo? ¿Cómo fue crear todo esto y cómo fue trabajar con el equipo con el que lo hiciste?
Bueno, como te comenté, soy una persona muy visual, y es la primera vez que estoy abrazando y defendiendo tanto esa parte, porque quiero que mi autoría esté presente y que se entienda el concepto detrás.
Escribí un cortometraje, la verdad. Es algo más ambicioso: esta es la primera parte de un cortometraje dividido en cuatro videoclips, y lo escribí completo. Se lo presenté a mi equipo, a mi coreógrafa y al director de fotografía, con quienes ya había trabajado antes. Es un equipo multicultural, te diría yo, porque mi director de foto y el codirector son argentinos que viven acá en México.
Mi coreógrafa es chilena, y el resto del equipo —arte, stylist y demás— son mexicanos. Nació desde ese lugar: de querer contar una historia sobre una pasión fulminante. Ese es el concepto central que voy a presentar, y que se desarrolla a través de estos cuatro videos, mostrando cuatro etapas de una relación que comienza siendo tóxica, luego se vuelve coqueta, pasa por una fase más sensual y termina en lo más oscuro que puede llegar una relación así.
Siento que son historias que no se cuentan tanto, y me parecía importante darles voz. Por eso me entusiasma poder mostrarlo completo. Con el equipo estamos viendo que, a principios de 2026, se pueda ver la historia completa de estos cuatro videoclips que te menciono.
Este es el primero, así que véanlo, por favor, porque marca el inicio de la historia: este coqueteo en la oficina que se vuelve medio tóxico, pero igual te gusta. Esa confusión que parece amor, que parece romance, pero al final del día te deja con dudas.
Después viene otro single, ‘Atrévete’, que ya está en plataformas, pero cuyo video se estrenará como la segunda parte dentro de la cronología de la historia. Así que me entusiasma muchísimo poder mostrarles el videoclip.
Estoy muy, muy entusiasmado porque soy muy cinéfilo también. Por eso estoy tan involucrado en todo el proceso: es algo que quería hacer desde hace muchos años.
Te gusta crear universos. Más allá de lo artístico, también hay algo muy de autor, muy artesanal, como de un obrero de la palabra. ¿Qué tipo de cine te inspira o te resultó inspirador para crear esto?
Pedro Almodóvar, si tengo que nombrarte a alguien rápido, diría que está muy presente en mi obra desde siempre. Me conozco toda su filmografía: te hablo desde lo más ochentero, lo más indie de sus comienzos, hasta sus trabajos más famosos, como Todo sobre mi madre o La piel que habito. Me entusiasma mucho la crudeza de su relato, la honestidad con la que escribe y también su manera de abordar lo queer, no desde lo obvio o lo típico, sino como algo que forma parte de un drama, de un conflicto. Eso me inspira mucho de Almodóvar.
También me inspira mucho el cine de los años ochenta, y, sobre todo, los videoclips. Soy muy fan de los videoclips; consumo muchísimo ese formato. Entonces, hay una mezcla de cosas en mi obra, incluso elementos más oscuros que antes no se veían tanto.
Soy una persona a la que también le gusta Radiohead. Por ejemplo, el proyecto solista del vocalista, Anima, me entusiasma mucho. Cuando lo vi bailar con los bailarines pensé: “¡Wow! Esto es lo que siempre he soñado hacer”. Quise incluir un poco de esa esencia también en algunos de mis videos, y creo que se va a percibir más adelante.
En definitiva, todo esto es un collage de cosas que me encantan, me entusiasman y me desafían como artista. Busco seguir creciendo, mejorando y mostrándole a la gente que, como artista, uno está en una búsqueda constante, en una exploración que va mucho más allá de “pegar” con una canción.
Porque, te juro, es muy fuerte la manera en que hoy nos bombardean con la idea de que solo valés como artista si hacés TikToks, si tenés una rola que se vuelve viral por unos segundos. Yo trato de convivir con eso; no soy el artista que está en contra, pero tampoco quiero hacer música pensando solo en eso. Es una herramienta para difundir tu proyecto, sí, pero no quiero que mi obra se reduzca a eso, a querer pegar y pegar. Eso no me representa, básicamente.
Y cuando componés, cuando estás haciendo tus canciones, ¿ya vas pensando en la parte visual al mismo tiempo que las estás creando? ¿O eso surge después? ¿Cómo es tu proceso habitual de composición? ¿Cómo vas pensando esas ideas, al menos en esta etapa en la que estás ahora?
Soy muy visual. Siempre estoy pensando en lo visual, la verdad.
Incluso, a veces ni me doy cuenta, pero cuando estoy haciendo una canción, siempre estoy imaginando los vestuarios, las luces, los colores. Sí, soy muy visual, eso siempre está presente en mi forma de crear música.
Generalmente parto por la letra. Mi bloc de notas está lleno de ideas, de frases. Ahora que estoy más libre creando, tengo un bombardeo constante de ideas; incluso tengo un bloc de dibujo también.
Trato de dejarme fluir sin pensar demasiado en esa primera etapa, ¿sabés? Todo lo visual, todo lo que me gusta, como un collage de cosas. Y de repente pienso: “esta canción es esto”, “esta canción tiene este vestuario”, y lo dibujo. Literalmente estoy acá con mi bloc. Por ejemplo, mirá, tengo un traje que estaba pensando para el show.
A veces dibujo los outfits también. Por ejemplo, para Fuimos amigos, casi amantes, dibujé la idea de la marioneta. Dije: “Quiero esta marioneta”. Defendí la idea, se la conté a mi coreógrafa y luego al resto del equipo. Dibujar me ha servido mucho, porque después puedo llevar esas ideas a algo más formal —como una presentación— para que todos entiendan lo que tengo en mente.
Antes no lo hacía tanto, y sentía que mis ideas no quedaban tan claras en el resultado final. Ahora me funciona mucho más dibujar, plasmar, buscar referencias y explicarlas visualmente antes de llegar a la etapa final.
Me gusta mucho hacer presentaciones, buscar ideas en Pinterest, detallar cada cosa. Me di cuenta de que mi proyecto ya no es solo música. No soy ese tipo de artista: soy alguien que necesita mostrar una imagen, un videoclip. Y lo estoy llevando al extremo, básicamente.
De hecho, estoy trabajando con una vestuarista acá, hace poco. Yo le llevo los diseños y ella me está ayudando a construir lo que siempre soñé en términos de vestuario. Estoy muy en ese flow. Es muy bonito, porque paso de una maqueta a decir: “ah, quiero vestirme así para esta canción”.
Y por fin lo estoy pudiendo llevar a cabo.
¿Te pasó alguna vez que alguno de tus equipos no pudiera ir para adelante con alguna de tus ideas? ¿O siempre lográs encontrar bien el consenso?
Recién ahora tengo un equipo de trabajo que entiende mis ideas. Me costó años llegar a este punto. Muchos años.
Es gente que me conoce, en la que confío y que me quiere. A mi coreógrafa la conozco hace ocho años, y con los directores con los que trabajé para este corto ya hicimos cuatro proyectos antes. Empezamos a colaborar durante la pandemia. Hay confianza, creen en mí, ya conocen mi estilo y mi gusto.
Siento que los primeros trabajos están buenos, pero no representan la calidad de lo que estoy haciendo ahora, si te soy franco. Y eso tiene que ver con una mayor profundidad en el conocimiento mutuo, y también con que yo, como artista, estoy más maduro y puedo transmitir mejor mis ideas. Es un poco lo que te comentaba antes.
Además, también soy psicólogo, así que tiendo a ser muy autocrítico con mi proceso. Y lo hablo con otros colegas artistas, solistas como yo, sobre la importancia de explicarse mejor. Les digo que nosotros, los solistas, también tenemos que aprender a comunicarnos de forma más clara para que los demás entiendan lo que queremos.
He visto muchos conflictos de colegas que terminan mal con sus equipos, y a veces hay que detenerse, respirar y pensar: “¿Qué no estoy comunicando bien?”. Porque hay gente muy valiosa trabajando con uno, y los solistas necesitamos equipos. Ningún solista lo logra completamente solo. Eso es mentira. Ni Lady Gaga, ni Madonna.
Cuando uno ve sus biografías, siempre encuentra personas talentosas que creyeron en ellas y las acompañaron. Eso me inspira mucho. Ver, por ejemplo, la historia de David Bowie, cuya novia lo ayudaba a vestirse. La gente no siempre sabe ese tipo de cosas.
Uno ve el resultado final y piensa: “El artista, qué mágico, qué genio”. Pero detrás hay un equipo que cree en ti, una mezcla de talentos alrededor tuyo. Y entender eso, después de tantos años de trabajo, es algo muy mágico.
Por eso también busco darle voz a esas otras personas, para que puedan cumplir sus sueños a través de mi proyecto.
Claro, siento que tenés inspiraciones y ejemplos que reflejan completamente lo que mostrás ser: lo performático, esa necesidad constante de expresarte, lo introspectivo y también lo disruptivo. Has sido definido con adjetivos como audaz, nostálgico, sensible y provocador —que, personalmente, me parece brillante, porque creo que es de lo mejor que te puede pasar como artista—. ¿Te sentís identificado con esa descripción? ¿Por qué?
Ahora más que nunca. Sí, creo que ahora sí me quedan bien, porque estoy en una etapa muy audaz de mi vida personal y de mi carrera musical. Siento que todo confluye: como te decía, madurar como humano y como artista va llevándote en una misma dirección.
También porque no he abandonado. Ser resiliente y perseverante en la música ya es, en sí mismo, un acto de audacia. Llevo más de 15 años de carrera, desde mi primer demo, defendiéndolo en un bar. Esa valentía y ese atrevimiento de seguir haciendo música, de seguir siendo independiente y darlo todo, me hacen sentir audaz. Y lo que me impulsa va más allá: hay un propósito, un mensaje que quiero transmitir, algo que quiero cambiar en el mundo.
Creo que detrás de todo eso hay algo mucho más fuerte y poderoso. A veces uno hace arte sin saber por qué, de manera visceral. Pero cuando haces un trabajo personal y logras poner en palabras esa búsqueda, todo cobra sentido. Se vuelve más poderoso. Te dan ganas de trabajar más, de esforzarte más, porque entendés que esto es más que una canción.
Mi arte es mucho más que una canción: es poner un granito de arena para cambiar el mundo en la dirección que uno cree correcta, para darle voz a quienes no la tienen. Yo también fui parte de esa audiencia y me inspiré en otros artistas antes. Es como pasar una antorcha de generación en generación.
Por eso me estimula tanto hablar con los fans de mi música, porque ahí todo cobra sentido. Es cuando uno dice: “Ok, no estoy loco, no canto por cantar ni por ego”. Todo toma valor cuando alguien te dice: “Me reflejo en tu historia” o “Gracias por dar voz a los que no la tienen”. O incluso cuando te dicen: “Gracias por hacer este tipo de música más pop, porque todos están haciendo reguetón o algo distinto, y qué bueno que exista esta alternativa”.
¿Qué se viene para vos como artista? ¿Qué planes tenés a futuro? ¿Hay giras, nuevos lanzamientos o proyectos que ya estés preparando?
Todo. Lo veo todo.
Por ahora, tenemos el show en Rebel Rebel el 20 de noviembre, aquí en la Colonia Juárez, Ciudad de México, para que vayan a ver este showcase. Quiero que este showcase sea el punto de partida para una gira entre México y Chile, que es lo que estamos proyectando en principio. Ya estamos gestionando fechas y coordinando todo para que el tour se concrete en ambos países.
Además, tenemos un plan más ambicioso para el segundo semestre del próximo año, en julio, porque queremos ir a España. Me escuchan mucho allá y siempre he tenido el sueño de llevar mi música a ese país. Siento que tengo mucho flow con España —con su energía, con su estética—, así que esa también es una de mis grandes metas.
Sí, hay una vibe.
Totalmente. Me lo han dicho y, bueno, los números de Spotify también lo reflejan. Queremos seguir con eso, y además voy a ir lanzando videoclips, como te comentaba. Todo va en paralelo, así que estén atentos a mis redes sociales y, sobre todo, a mi canal de YouTube.
Se viene muy pronto el próximo videoclip, que forma parte de esta etapa del cortometraje completo. Lo curioso es que los vamos a ir estrenando en desorden, lo que va a ser muy divertido, porque al final será como un rompecabezas que vas a poder armar después.
Es divertido.
Está más David Lynch la cosa. Y a finales de octubre se estrena el cortometraje de una canción que se llama ‘GPI’, que me entusiasma muchísimo, porque a mi equipo también le encanta esa rola. Todos me dicen: “Esta canción es increíble”.
Me emociona cuando a mi equipo le entusiasma tanto como a mí. En esta rola me van a ver haciendo una performance más de danza contemporánea, algo distinto a lo que he mostrado hasta ahora, y forma parte de la historia que ya vieron. De hecho, el coprotagonista también aparece en este nuevo videoclip.
Así que eso se viene pronto, además del estreno del cortometraje completo, programado para marzo de 2026. La verdad, se vienen muchas cosas, me cuesta resumirlo. Tenemos mucho material ya grabado, varias piezas en edición, y el corto ya está completamente filmado, solo falta el proceso de posproducción.
También queremos hacer muchos conciertos y telonear a bandas con las que sentimos afinidad, como Miranda!, Belanova o Moenia. Ya estamos en contacto con sus equipos de trabajo para ver si puede concretarse algo, ojalá que sí. Estamos cruzando los dedos, porque abrir shows de esas bandas sería icónico, y siento que con ese público habría mucho feeling.
Y como sueño, te diría que para 2026 me gustaría tocar en festivales grandes. Este proyecto está pensado para eso, tanto sonoramente como visualmente y performáticamente. Nuestra ambición como equipo es llegar a los festivales más importantes —los Lollapalooza y todos esos grandes escenarios—, así que vamos a estar trabajando fuerte para lograrlo.
Etiquetas: