Winona Riders: “Ir, plantar bandera, romper cualquier estigma y cualquier frontera que haya” [ENTREVISTA]

Mientras “0%” empieza a crecer arriba del escenario, Winona Riders atraviesa una etapa de apertura. Con fechas en distintos puntos de Latinoamérica, nuevos públicos y una propuesta cada vez más consolidada, la banda habló sobre el peso de tocar fuera de Argentina, “plantar bandera” en otros territorios y el proceso creativo detrás del disco que acompaña su búsqueda.

A dos meses desde su lanzamiento, “0%” encuentra una nueva vida arriba del escenario. Mientras la gira del disco continúa expandiéndose por Latinoamérica y sumando nuevos públicos, además de prepararse para tocar por primera vez en México, Winona Riders se encuentra en un momento donde sus shows empiezan a encontrar eco en lugares y públicos cada vez más amplios.

En su quinto álbum, la banda profundiza una identidad sonora cada vez más frontal y densa, mezclando rock, punk y electrónica dentro de un clima atravesado por la tensión constante. A lo largo del disco aparecen canciones que hablan del hartazgo, la culpa, el desgaste y la necesidad de encontrar nuevos estímulos en medio de una saturación cultural cada vez más difícil de esquivar, aunque sin abandonar ciertos momentos de respiro y expansión. “La batalla, hace ya un largo rato, es cuerpo a cuerpo”, expresaron. Y quizás esa idea también atraviesa la manera en que Winona Riders se mueve hacia nuevos territorios: como los jinetes de su propio nombre, avanzando hacia nuevos públicos con la intención de “plantar bandera” en cada lugar al que llegan.

Hablamos con Ariel (voz y guitarra), Gabriel (percusión y voz) y Ricky (guitarra y coros) sobre el desafío de llevar Winona Riders hacia nuevos espacios, la conexión con públicos culturalmente distintos y el proceso creativo detrás del disco nacido desde esa misma necesidad de ir cuerpo a cuerpo.

Ustedes ya venían girando “0%” incluso antes de que saliera el disco. ¿Cómo fue la experiencia de empezar a presentarlo en vivo y cómo sintieron que fue cambiando la reacción del público con el tiempo? 

Gabriel: Bien. Siento que, para el poco tiempo que salió el disco, que es un poquito más de un mes, ya tuvimos la posibilidad de defenderlo bastante en vivo. Y el crecimiento se va viendo de forma gradual, en la reacción del público y en cómo celebran las canciones. Está bueno, la verdad, sobre todo teniendo en cuenta que salió hace muy poco. 

Hace poco estuvieron en Paraguay y Chaco, y mencionaron que muchas veces es difícil que bandas independientes lleguen hasta esos lugares. Quería preguntarles un poco sobre esa predisposición que tienen a romper esas barreras y hacer que la música pueda ser disfrutada en todos lados. 

Ricky: La verdad es un esfuerzo enorme y un laburo de todo el equipo que trabaja atrás nuestro, tanto stage como sonidista. Es ponerse en compromiso y en campaña para buscar gente que nos pueda trasladar hasta allá y cubrir gastos de logística, llegar al lugar y todo eso. Además, somos una banda numerosa y sabemos el esfuerzo que hay que ponerle, y también la apuesta que se hace del otro lado. Entonces, estamos muy orgullosos y sacamos pecho cada vez que se da una oportunidad así, de ir a Paraguay y Chaco por primera vez, que son lugares difíciles de llegar o en los que capaz se sabe poco sobre el consumo de la gente de esos lugares. Poder ir y tener la posibilidad de hacerlo con un show propio termina siendo muy lindo.

Sí, obvio, me imagino. Además, siento que hay algo en ustedes como banda que tiene mucho de cierta rebeldía y de afrontar las cosas de frente, algo que me parece muy importante hoy en día, más que nada dentro de la escena argentina. Y quería preguntarles: cuando salen a tocar afuera, después de haber tenido experiencias internacionales también, ¿cómo sienten que la gente recibe esa actitud o esa intensidad que ustedes buscan llevar? 

Ariel: Es una sorpresa porque, hasta no salir, siempre creímos que lo que pasaba con Winona era algo meramente nacional, tal vez una necesidad del público argentino de vivir eso. Y cada vez que salimos nos damos cuenta de que rompe fronteras y trasciende un poco eso, más que nada en los lugares donde se habla el mismo idioma. Donde no se habla el mismo idioma también trasciende, pero tal vez impacta más lo musical o… sí, es un público más melómano por ahí.

El público europeo y el de acá son súper diferentes, ¿no?

Ariel: Sí, pero trasciende igual, y sorprende al día de hoy si lo pensamos. También lo hemos hablado: uno crece mitificando mucho el primer mundo, hablando de Europa, como si todo hubiera salido de ahí. O sea, uno piensa con esa idea y, siendo tal vez un país tercermundista, cree que no tiene nada que enseñarle a esa gente si ya vio todo. Y para sorpresa nuestra, ir a tocar allá y ver cómo impactaba todo lo que hacíamos con la gente, además de que las fechas funcionaran bien en cuanto a capacidad y todo eso, rompe un poco con esa mitificación de esa parte del mundo.

Claro, sí. Y hablando de no esperarse ese recibimiento en otros lugares, ustedes van a tocar por primera vez en México. Mucha gente comentó que estuvo moviéndose un montón para ir a verlos. ¿Qué esperan de esa fecha? 

Ariel: Lo mismo: ir, plantar bandera, romper cualquier estigma y cualquier frontera que haya. Con México particularmente es loco porque la expectativa siento que tiene, tal vez, el peso para nosotros de ir a tocar a Inglaterra, ponele, en cuanto al nivel de consumo de este tipo de música y de todo lo que hay en el país, pero a la vez es un país hispanohablante. Lo mismo pasó con España, que fue especial porque tenía muchos factores que podíamos compartir. Pero México, damos por hecho, tiene su propio estilo y genera mucha expectativa. No sé… hasta no estar ahí, pisar, respirar el aire y ver a la gente, todo termina siendo mucha estadística.

¿Qué les gustaría que se lleve una persona que va a verlos por primera vez, por ejemplo en México, o qué es eso que ustedes quieren dar?

Ariel: Que lo deje pensando. Que lo impulse a hacer algo distinto. O no sé… si no pasa nada, al menos que lo saque de su zona de confort por las horas que dure el show. 

Y hablando de shows en vivo, les quería preguntar: ¿fueron a algún recital últimamente? ¿Hay algún artista que hayan visto que les haya llamado la atención o que les haya dejado esa sensación que ustedes también buscan generar? 

Gabriel: Hace un montón no voy a ver una banda, no te voy a mentir.

Ariel: Creo que la última que nos impactó mucho fue Swans.

Gabriel: Eso sí, sigue vigente.

Ariel: Los vimos una noche libre que teníamos en Berlín con la gira y fue… (hace gestos con las manos mientras Gabriel se ríe) lo que fue. Dentro de todo, fue hace poco.

Gabriel: Hace unas semanas tuvimos la chance de ver a Megadeth también. Al menos para mí era una banda que tenía pendiente desde muy chico y fue una caricia al alma para esa persona joven que todavía tengo adentro. Y es loco ver artistas que seguís desde temprana edad en la actualidad, verlos ya crecidos. Ese recital me dejó pensando bastante.

Cambiando un poco de tema, con respecto a “0%”: venían de discos con nombres un poco más elaborados o más largos, y pasar a “0%”, algo tan reducido, es un cambio bastante distinto para alguien que los sigue. ¿Qué los llevó a tomar esa decisión o qué tiene este disco que lo distingue? 

Gabriel: Sí, fue medio buscado pasar de un título muy largo a uno que no tiene letras, literal. Es un número y un símbolo, ¿viste? O sea…

Ariel: Sabíamos que no queríamos un título largo.

Gabriel: Sabíamos que no queríamos repetir esa fórmula.

Ricky: Y nos quedó servido.

Gabriel: Nos quedó.

Ariel: Y llegó, nació de una conversación re banal por WhatsApp donde Fran, el batero, puntualmente escribió “0%” refiriéndose a que no había nada. Fue como “epa” y quedó. Y de repente cerraba conceptualmente por todos lados.

O sea que la última canción, “0%”, ¿surgió después de decidir el nombre del álbum? 

Gabriel y Ariel: Sí.

Gabriel: No… ya estaba la canción.

Ariel: O sea, estaba la canción, pero no tenía nombre.

Gabriel: No tenía nombre. Había un nombre de maqueta que le había asignado Fran, pero sí, primero surgió el nombre y después fue tipo: “Claro, esta canción es ‘0%’”.

Personalmente, es mi canción favorita del álbum, me parece que genera una atmósfera increíble. Y ya para cerrar, les quería preguntar: cuando están haciendo un disco o atravesando un proceso creativo, ¿sienten que escuchan más música o que reducen un poco el consumo? 

Gabriel: Es una muy buena pregunta esa.

Ariel: Nos pasamos escuchando mucho las bajadas…

Gabriel: Claro, eso hace que baje mucho el consumo porque estás procesando lo tuyo propio.

Ariel: Claro. Desde la producción hasta la mezcla siempre hay bajadas después de cada sesión de trabajo. Y también es lo único que sé escuchar. Uno entra como en un círculo vicioso de querer seguir y seguir y seguir. Lo escuchás en tu casa, camino al estudio, donde sea. Y es uno de los procesos más lindos que existe. Así que sí, puede ser que baje el consumo de música ajena. Tal vez sí recurrimos mucho a las influencias que tuvimos para ese disco, que después cada vez que hacemos uno se resumen en una playlist que está subida por ahí.

¿Pueden nombrar algunas?

Ariel: Swans.

Ricky: The Fall.

Ariel: The Fall y The Jesus and Mary Chain siempre. También me pegó mucho este año el metal nacional, como Hermética o V8. Y también los dioses de siempre para nosotros: The Jesus and Mary Chain, The Brian Jonestown Massacre, King Gizzard & the Lizard Wizard. Siempre van a estar, más allá de que nos inspiremos en otra cosa. Pero bueno, está la playlist ahí por si quieren chusmear.

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