Kendall Peña: “Siento que si yo viera una película de una partecita de mi vida, sería este álbum” [ENTREVISTA]

Recorriendo los pasillos del “Hotel 506”, Kendall Peña nos invita a descubrir el significado de esta metáfora creada con el fin de darle vida a su nuevo álbum, compartiendo las emociones, recuerdos y la historia que inspiró a cada canción y a su propuesta visual.

Con “Hotel 506”, Kendall Peña presenta su proyecto más personal hasta el momento. Adentrándonos en un universo donde convergen la música, la narrativa y la identidad visual, el álbum invita a conocer una historia vivida por Kendall, a través de la analogía de las vivencias como habitaciones de un hotel.

Todos y cada uno de los temas fueron curados por el mismo cantautor con el fin de contar una historia mayor, realizando a su vez una propuesta visual donde involucra las portadas de los sencillos y los videos musicales con el fin de acompañar el storytelling.

Más que una colección de canciones, “Hotel 506” representa una apuesta por el pop conceptual en un momento donde la inmediatez suele dominar la conversación. Con una narrativa profundamente personal y una identidad estética cuidadosamente construida, Kendall Peña consolida una nueva etapa creativa en la que composición, producción y dirección visual dialogan bajo una misma intención.

Tras haber sido invitado al Best New Artist Showcase de la Latin Recording Academy, Kendall Peña, en entrevista con Worked Music, nos habla sobre el proceso creativo detrás de “Hotel 506”, la construcción conceptual del álbum y de su universo visual, la vivencia de colaborar con Esteman en “maldita canción (de pop)” y la manera en que este proyecto redefine su visión como cantautor y creativo.

“maldita canción (de pop)”, en colaboración con Esteman, gira en torno al recuerdo transformado en una canción que duele al no poder sacarte de la cabeza. ¿Cómo fue tu proceso de composición al transformar esta emoción en una historia que pudiera conectar con las personas sin perder la honestidad?

Creo que fue muy fácil porque fue la última canción que hicimos. Los proyectos cuando van empezando a tomar forma es cuando son más difíciles, y ya cuando son las últimas canciones, uno sabe como por qué camino va. Sinceramente, todas las canciones que hago hablan de mis experiencias; no es como que yo trate de escribir de algo, sino que van saliendo como va fluyendo.

Esto en realidad fue como por puro chisme: estaba con Esteman en el estudio, y se sorprendió cuando le dije cómo me pasó esto, esto y esto; ¡le conté un chisme muy bueno! Entonces, como que medio llegamos a una idea de eso.

Siento que [“maldita canción (de pop)”] es como un prólogo o como un spoiler de lo que es todo el álbum; habla de lo que fue, pero que ya se perdió. Lo que pudo haber sido, pero ya no. Es eso, cómo en algún momento lo fuimos todo y ahora ya no queda nada.

Creo que un poco, que eso también abarca el álbum. Empieza con una canción super feliz que se llama “Meteoro” que habla de no arrepentirse, de haber entregado todo a una persona, y luego termina con “506” que literalmente es un reclamo a esa persona con la que viví todo eso, diciéndole cómo vivimos todo esto y ahora usted está con otra persona en otro país, en otro lugar y yo sigo en el mismo hotel y en el mismo lugar con los mismos recuerdos. Entonces, creo que [maldita canción (de pop)] engloba lo que es el inicio y el final del álbum también.

Fue una colaboración muy divertida. Yo siempre voy a estar super agradecido con Esteman por haberse permitido formar parte de mi proyecto. Es una persona que tiene mucha experiencia y, yo apenas como un artista emergente, me hace muy feliz aprender de las personas que ya llevan más tiempo en esto que yo.

Si bien ya nos adelantaste un poco, ¿en qué momento supiste que “maldita canción (de pop)” sintetizaba este universo emocional que creaste como antesala a tu nuevo álbum, “Hotel 506”?

Era la canción que faltaba y lo que encajaba para poder terminar la historia. El álbum empieza con puras canciones felices, y luego hay una que es el punto que lo cambia todo, que es “Febrero”. “Febrero” es una canción que empieza “super de amor”, me quiero casar con esa persona, y luego habla de que todo estuvo en mi mente y que así hubiera sido nuestra vida, pero no, que fue la decisión de esa persona irse. Luego de “Febrero”, sigue “maldita canción (de pop)”, y ya la realidad.

Creo que es la canción que da paso a contar mi versión de la historia. Siempre en las historias van a haber dos versiones; obviamente está lo que vivió esa otra persona, pero yo cuento mi versión, y es todo lo que me fui dando cuenta después de ya no estar con esa persona. [maldita canción (de pop)] se fue dando muy natural.

El álbum se fue formando por lo que iba escribiendo. En realidad, esta fue una de las últimas canciones que escribí, pero prácticamente todo el álbum fue escrito como en una semana de noviembre o diciembre del 2024, y más de la mitad de las canciones salieron de esa semana, que fue el cómo viví esto. No sabía que iba a ser un álbum, pensé que iba a ser nada más una canción y al final terminó siendo como una historia completa.

Algo con lo que has estado experimentado ha sido la narrativa entre lo musical y lo visual a través de los sencillos de “Hotel 506”. Cuando comenzaste a construir este proyecto, ¿qué nació primero? ¿Las canciones? ¿Las imágenes o el concepto que une todo?

Primero escribimos las canciones, que de hecho fue “Meteoro”. Entonces, fue curioso porque empezamos desde lo más también feliz hasta lo más triste, porque la que definió todo el concepto visual y toda la historia fue “506”, que creo que fue la última que escribimos en esa semana de composición que tuvimos.

“506” habla de un hotel, habla de que sigo en el mismo hotel, pero esa persona ya se fue y de que ahora estoy solo en la 506. Esa persona siguió su camino.

Me acuerdo de escuchar esa canción y fue en cómo “eso se tiene que tratar de un hotel y de verse el amor en sus diferentes fases”. Fue algo tan efímero y tan rápido de mi vida; un hotel es lo mismo, un hotel es algo temporal, y ahora que me pasa esto, que estoy viajando mucho, que tengo que ir a México o a otros lugares, observo el hotel como un lugar temporal para mí. Creo que esa persona también lo fue para mí. Fue algo temporal en lo que aprendí cosas lindas, y cosas no tan lindas. Me ayudó a crecer como persona y me ayudó a ver el amor de diferentes formas.

Mencionas esta analogía de ver el hotel como un estado relacionado al amor. ¿Cómo fue que conceptualizaste la semejanza entre lo que viviste y lo que vives en un hotel?

Lo llevamos a una metáfora de habitaciones de hotel: todos los videos están conectados conmigo entrando al hotel y todo mi trayecto hasta la habitación 506 y ver qué sucede ahí. 

El hotel es el lugar donde estuve con mis amigos, con mi equipo de trabajo, con esta persona a la que le hice el álbum, literalmente no podía ser otro lugar más que este, porque de ahí fue también donde surgieron muchas canciones.

El proyecto se fue dando así. No te puedo decir una metáfora supergrande acerca del proyecto porque es como un diario de mi vida. Siento que si yo viera una película de una partecita de mi vida, sería este álbum.

“Hotel 506” transmite la sensación de que cada canción ocupa un lugar específico dentro de la historia. ¿Cómo fue este proceso de decidir qué canciones debían quedarse, cuáles debían transformarse y cuáles definitivamente debías dejar fuera del álbum?

La decisión era lo que se acercara más a la historia real, bueno, lo que fue real para mí, ¿verdad?

Creo que en total de canciones, fueron como trece, catorce canciones, y hubo varias que no entraron en el álbum como tal y salieron como singles por aparte.

Creo que esas diez canciones representan muy bien lo que fue la historia. Las otras [canciones], aunque me gustaran y eran colaboraciones con personas a las que les tengo mucho cariño, no encajaban en lo que era la historia, en lo que yo quería que fuera ese diario de mi vida.

Tuve que sacar algunas porque como yo lo quería como cronológico, bien lindo, que si lo escucho me puedo transportar a los momentos. Creo que fue más una decisión personal, quería que fuera así, lo más transparente y honesto desde mi perspectiva.

Si hablamos específicamente de la parte emocional, ¿qué emociones decidiste dejar fuera de la conceptualización porque no iban con la narrativa que buscaste transmitir con el álbum?

En realidad, yo creo que más bien lo que quería hacer era transmitir todas las emociones, está la esperanza de volver a ver esa persona, está lo que fue y está lo que ya no.

Está una canción que se llama “x lo que nunca fuimos”, que es como lo que me hubiera gustado haber sido. Es un álbum en el que quería dejar atrás un poco como el miedo de no expresar algo. Creo que tomé riesgos en otros sentidos: yo nunca había hecho canciones con géneros en específicos, como hablar de un hombre o hablar de una mujer o hablar de qué era lo que me gustaba. Siempre hacía canciones neutras para que todo el mundo se pudiera sentir identificado, y en este álbum no lo hago porque el que se quería sentirse identificado era yo, quería poder expresarlo de esa forma.

Luego dio un giro en el que creo que al expresarme yo de esa forma, también puedo representar a mucha gente. También, en un espacio en el que a los hombres no los dejan como ser sentimentales y llorar, a crecer en un ambiente en el que siempre me dijeron “llore si quiere llorar”, “diga lo que tiene que decir”, “exprésese”. No había visto lo importante que también era para un público masculino el hecho de ver a una persona sensible.

Siento que cuando yo fui creciendo no me vi representado en muchas cosas y creo que ahora me gustaría ser referente para verme representado en personas que sientan lo mismo que yo.

Creo que fue eso, o sea, más bien, no dejé nada por fuera. Quería que todo lo que yo sentía en ese momento se viera: lo lindo, lo feo, lo que me guardé, lo que sí expresé.

Cuando un artista apuesta por un proyecto conceptual como lo es “Hotel 506”, también surge la expectativa sobre la forma en la que será recibido. ¿Qué representa para ti que un trabajo tan personal encuentre reconocimiento en el público y al mismo tiempo pueda abrirse camino hacia los espacios donde también la industria reconoce este tipo de propuestas, como lo son las premiaciones?

Yo creo que siempre que un proyecto que sea genuino va a tener como impacto, y los proyectos que a mí más me gustan también son así: los que cuentan una historia, los que cuentan lo que está sintiendo alguien, no solo en proyectos sentimentales o tristes, sino en puede ser una canción feliz y todo un álbum. Pienso en el álbum de Zara Larsson, que son canciones de fiesta, pero vienen con una esencia y con algo genuino también. Siempre cuando uno haga como las cosas con el corazón y sin pensar en el éxito, es cuando resulta mejor.

Me pasó un poco también con las primeras canciones que lancé, o sea, yo ni sabía cómo les iba a ir antes de tener este proyecto, y había muchas canciones que ni estaban terminadas y que yo subí a TikTok, y hubo cosas que se hicieron virales por el simple hecho de que eran genuinas y era lo que yo estaba sintiendo. Entonces, creo que eso es lo que mueve a la gente o lo que esperaría que moviera la gente, porque tengo la esperanza de que la gente y los artistas hacen las cosas también de corazón y no solo por esperar reconocimiento o cosas.

O sea, obviamente el reconocimiento es super cool. Me acuerdo cuando gané mi primer premio, fue como “no puedo creer que sostenga un premio”, o cuando uno hace muchas cosas o lo invitan a eventos o cosas así es como muy cool, pero siento que es el resultado de haber hecho las cosas genuinas y con el corazón.

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