The Divine Comedy: “No voy buscando hits pop […] hace mucho decidí no vivir a la sombra de nadie. Tengo un género propio y sigo mi propio camino” [ENTREVISTA]

Luego de seis años, Neil Hannon, el rostro detrás de The Divine Comedy vuelve a la industria musical y a los escenarios con su nuevo álbum ‘Sunny Rainy Afternoon’ Un álbum crudo, poético, personal y melancólico.

No hay nada más enriquecedor que conversar con un artista y sentir cómo la barrera formal y nerviosa se transforma en una charla íntima y casi amical. Esto ocurrió con Neil Hannon.

Con ya tres décadas en la industria musical, Neil Hannon, o The Divine Comedy, se ha caracterizado por su estilo clásico y sincero dentro de un mar de géneros musicales. La delicadeza y crudeza de sus letras han cautivado a miles de personas a través de los años. Aunque él niegue su talento casi poético, es inevitable reconocer su gran trabajo, el cual lo ha llevado a posicionarse como un gran referente del pop orquestal británico.

En esta ocasión Hannon se encuentra en un espacio reconfortante: su casa. Sentado en un sillón, nos cuenta con calma un poco sobre el fondo de su nuevo álbum, “Rainy Sunday Afternoon”, y este es el punto de partida de un abanico de temas abordados en esta conversación. Neil reflexiona sobre los cambios que ha sufrido la música, los recuerdos, la tecnología y cómo esta ha influido en la industria musical; además, recalca el deseo de volver a la escritura tradicional, lejos de la tecnología.

De esta manera Neil Hannon demuestra, una vez más, que siempre ha sido un artista clásico y sencillo, quien, a través de sus letras, nos lleva a reflexionar sobre el rumbo de la vida.

¡Hola Neil! ¿Cómo estás?

Ya sabes, ocupado, pero todo bien. ¿Y tú?

Muy bien, gracias. Quería preguntarte cómo van los preparativos para la gira. Sé que comienza en un par de meses y que las entradas ya están agotadas.

La verdad, todavía no estamos organizados del todo, pero lo estaremos. Todavía tengo que elegir las canciones y ahí está el problema, hay demasiadas. Incluso si solo tomara dos o tres canciones de cada álbum, sería casi tres horas de música. Así que hay que ser bastante específico a la hora de elegir.

Justamente pensaba preguntarte si pensabas tocar solo las canciones de ‘Rainy Sunday Afternoon’ o si el tour será más bien un recorrido por toda tu discografía durante estos 30 años.

La última gira que hicimos fue una especie de “lo mejor de” para acompañar el álbum recopilatorio “The Best of The Divine Comedy”. En ese entonces tenía sentido incluir un poco de todo en la historia de la banda, pero en esta ocasión no siento que deba hacerlo. Tocaremos al menos la mitad del nuevo álbum, aunque no quiero aburrir a la gente con el disco entero.

El título del nuevo álbum me parece muy interesante. ¿Lo elegiste para reflejar la esencia del disco o hubo otra razón detrás?

Cada álbum necesita diferentes estilos de títulos. A veces, en el pasado, he usado nombres casi heroicos, pero para este disco eso habría sido un error; quería algo más pequeño y personal. “Rainy Sunday Afternoon” me pareció adecuado porque evoca los pensamientos que uno puede tener por la tarde en un domingo gris y lluvioso. No tiene un significado tan profundo, es más bien un estado de ánimo.

¿Y cómo es para ti un domingo lluvioso?

No me molesta la lluvia, de hecho me gusta. Nunca fui una persona de verano, desde adolescente siempre he sufrido alergia al polen, así que nunca salía demasiado en días calurosos y soleados. Supongo que me siento más feliz en los días grises. Cuando paseo a los perros en un día muy caluroso y soleado me resulta incómodo y molesto, pero si lo hago en un día frío y con mucho viento, solo me pongo la capucha y una bufanda; lo disfruto mucho, es como estar dentro de tus propios pensamientos.

También me gusta más el invierno que el verano, te entiendo perfectamente.

Sí, como decía Morrissey: “A dreaded sunny day, so let’s go where we’re happyAnd I meet you at the cemetery gates”.

¿Cuándo empezaste a escribir las canciones de este álbum?

Realmente, nunca dejo de escribir canciones, siempre lo hago cuando tengo tiempo. Y cuando decido que voy a grabar un disco, reviso lo que tengo y veo hacia dónde me está llevando. A veces junto seis o siete canciones que parecen encajar y luego escribo más, con la esperanza de que todas encajen perfectamente. Ahora mismo podría hacer otro álbum con todo el material que tengo guardado, pero sería demasiado pronto.

¿Dirías entonces que escribes todos los días?

No, no. La vida no te deja escribir todos los días, ya que hay cosas que hacer como ir de compras o ir a Dublín a comprar ropa. Nuestra organización es pequeña, casi como una industria casera, así que tengo que tomar muchas decisiones con mi mánager; además, es también nuestra propia discográfica, así que hay mucho trabajo administrativo. Odio eso, pero —ya sabes— hay que hacerlo.

¿Qué cosas de tu vida diaria te inspiran a escribir canciones?

Todo y cualquier cosa. Creo que este disco tiene mucho que ver con la muerte, con las conexiones entre las personas, con la pérdida y con los recuerdos.

Sé que también te inspiraste en el poema ‘Achilles In The Trench’ de Patrick Shaw-Stewart. Creo que escribir canciones es como continuar la poesía épica en un formato moderno.

Bueno, creo que es cierto que las letras de las canciones en cierta forma han reemplazado a la poesía, aunque diría que no es lo mismo. A veces la gente adapta poemas a la música y, sinceramente, muchas veces creo que no funciona. Cuando escribes un poema, lo esencial es el sonido de las palabras; en cambio, cuando le añades música, deja de ser solo eso. Es algo totalmente distinto: escribes letras. Yo no soy poeta, nunca podría escribir poesía pura, sería terrible. Pero sí puedo escribir música y palabras al mismo tiempo; una sin la otra no se me da nada bien.

Creo que serías un increíble escritor.

No, no. Me lo han pedido, incluso editores. Lo intenté un par de veces, pero soy un mal escritor. No sé ser conciso y termino usando palabras que no debería. Me quedaré con las canciones, es maravilloso encontrar en la vida algo en lo que realmente eres bueno.

Has estado haciendo música durante 30 años y las generaciones cambian: ¿cómo conectas con el público más joven?

Bueno, si vieras a mi público sabrías que realmente no necesito conectar con los jóvenes, ni siquiera sé con quién intento conectar. En realidad, solo escribo canciones para mí mismo, y lo milagroso es que hay gente que quiere escucharlas. No sé quiénes son exactamente, he conocido a muchos fans a lo largo de los años y todos parecen muy distintos entre sí.

Y no voy buscando hits pop, aunque lo intentara, no podría. Y no entiendo la industria del pop moderno, es muy diferente a cuando yo tenía veinte años. Pero hace mucho decidí no vivir a la sombra de nadie, simplemente, tengo como un género propio y sigo mi propio camino. Y a veces alguien se cruza con ese camino, me descubre y dice: ‘oh, voy a escuchar esto’. Y estoy eternamente agradecido por ello.

¿Piensas en la edad de tu público cuando compones?

Desde luego no creo que esté escribiendo canciones para jóvenes, pero tampoco estoy escribiendo para gente de 65 años en Basingstoke. Escribo para un hombre de 54 años en Cardiff Kildare, Irlanda. Esa es la única persona a la que realmente puedo tener en cuenta. Ese soy yo, por cierto. Estoy hablando de mí.

Y aunque todos seamos diferentes, en el fondo somos exactamente iguales. Lo único que sí creo es que el mundo moderno es un lugar difícil, ya que hay muchas cosas que se supone deberíamos disfrutar y yo no lo hago. No comprendo la necesidad de tantas redes sociales, es mucho más divertido hablar cara a cara en lugar de estar mirando el teléfono todo el tiempo.

Y el internet, tampoco soy fan. Era mejor en los viejos tiempos, cuando ibas a una tienda de discos, comprabas uno y no sabías si iba a ser bueno o no. Era como la lotería, una apuesta, normalmente te guiabas por lo que había en la portada. No pertenezco a esta época, pero bueno, sigo trabajando.

¿Crees que la tecnología ha cambiado la forma en que los artistas escriben canciones?

No veo cómo no podría cambiar la forma en la que se escribe. Mi esposa, Cathy, dio un curso de composición en Dublín durante un tiempo, y se percató de que los chicos escribían canciones directamente en el teléfono. Ella insistía en que todos consiguieran cuadernos y escribieran a mano. Creo que eso es muy importante, parece algo pequeño, pero hay algo especial en escribir a mano y luego tachar cosas. Puedes ver cómo las letras van evolucionando mientras avanzas. También puedes volver a las ideas que habías dejado atrás. Eso es lo bueno del papel y el lápiz.

Muchos de esos chicos estaban tan ocupados en Instagram y TikTok, intentando hacerse populares, que no se tomaban el tiempo suficiente para escribir buenas canciones. Las redes sociales parecen ocuparles todo el día. Y algo que a mí me benefició mucho cuando era joven fue el aburrimiento. Estaba aburrido la mayor parte del tiempo y no había literalmente nada que hacer, así que me vi obligado a usar la imaginación porque pasaba largas horas mirando la pared. El aburrimiento es bueno, solo tienes que apagar el teléfono. Claro, la gente pensará que estás muerto, pero… ¿a quién le importa?

Algunos artistas ya usan inteligencia artificial para sus portadas. ¿Qué opinas de eso?

Me parecen horribles.

Para este álbum trabajaste de nuevo con Matthew Cooper en el diseño, ¿verdad?

Sí, creo que en los últimos tres discos, y Kevin Westenberg hizo las fotografías en este álbum y en The Best Of. Trabajó conmigo desde los noventa, y no sé por qué dejé de hacerlo en cierto punto, es realmente bueno.

¿Cómo surgió la idea de la portada?

Estaba navegando en Pinterest, que es de las pocas aplicaciones que disfruto. Encontré una foto de Marcel Marceau, el mimo, era muy famoso cuando yo crecía, aunque ahora ya no tanto. Era una gran foto, él en una cafetería, con una taza de café, claramente en París o en algún lugar de los años 50. Había algo en el ambiente de esa imagen que encajaba con el álbum, era como [si con] “Rainy Sunday Afternoon” pudieses estar en un café con un periódico. Así que la recreamos de alguna manera con Kevin y Matt, y funcionó.

Lo que me gusta de tu música es que pones todos tus sentimientos en ella.

Sí, para mí es tan importante hacer buenos discos como buenos conciertos. Me alegra mucho que la gente esté disfrutando este álbum, porque he puesto todo en él y también mucho dinero.

Gracias por esta entrevista, Neil. Espero verte en un concierto, quizás en Perú o en Irlanda.

Me encantaría ir a Sudamérica algún día. Tal vez debería hacer un álbum de gira mundial, grabando una canción en cada continente.

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