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Melanie Santiler: “El disco habla de un proceso de vida y cómo no se controlan las cosas: es un millón de preguntas más que respuestas” [ENTREVISTA]
La artista cubana rompe las reglas musicales para crear una narrativa sonora y visual con “LOS CISNES”, su primer álbum. El reparto se fusiona con un pop electrónico para detallar la honestidad de su país y su pulsión como artista.
Por: Martina Bonin
Publicado el: 03/11/2026
El cisne es un animal cautivador, digno de admiración por su elegancia, pureza y fineza. Sin embargo, también es símbolo de lo singular, lo idealizado y lo curioso. Melanie Santiler abraza este concepto para el lanzamiento de su primer álbum “LOS CISNES”, un proyecto holístico que desafía las normas del género musical cubano y que se anima a la búsqueda de proyección en la escena internacional.
La cantante oriunda de La Habana creció con el deseo de dedicarse a la música. Su figura en la industria es reciente pero firme y prometedora, siendo ganadora de premios como el Primera Base, otorgado por el reconocido festival Havana World Music, y de la primera edición del concurso Black Box. Su sonido eleva la bandera de los ritmos cubanos como el reparto, pero fusionado a un pop y electrónica más experimental y profundo. No es solo un disco debut, es una narrativa completa.
Entre medio del agua y cubierta de plumas y una peluca blanca como portada, simbolizando la limpieza del animal, “Los Cisnes” se publicó el 25 de septiembre y selló la exposición de una carta de intimidad y sentimientos. Mediante 10 tracks, Melanie abre sus pensamientos para desplegar las pulsiones desde el desafío de ser artista en Cuba, la situación social de su país, el recorrido de buscar la luz en medio del dolor y de aceptar el cambio de la vida como un hecho, y no como una eterna lucha.
Con orgullo, satisfacción y convicción por su camino, Melanie Santiler conversó con Worked Magazine sobre su primera presentación en vivo del disco, la revolución interna durante el proceso de composición y sobre un presente que no busca más creación, sino consciencia y disfrute de lo logrado.
El 17 de octubre tuviste el concierto de lanzamiento por tu nuevo disco en Quinta de los Molinos, ni más ni menos que en tu país ¿Qué tal la experiencia?
Tuvimos muchos inconvenientes y problemas con el clima, pero la gente me esperó. Necesitaba ese calor humano. Es como un sueño cumplido y escuchar a las personas por primera vez cantando las canciones del álbum fue increíble.
Más allá de que el clima no acompañó, fueron momentos que se generaron muy especiales.
Sí, la verdad que al final de todo incluso como que ayudó a la energía y a lo que se estaba viviendo.
¡Felicitaciones por tu disco, me gustó mucho! El concepto de los cisnes representa esa limpieza visual, minimalista y pulcra, también con cierta elegancia ¿Cómo jugó este concepto para partir desde lo visual y lo sonoro?
Resulta que justo hoy una amiga me manda fotos de un cisne y de un video y tal, y te das cuenta que el cisne es un animal un poco famoso, ¿no? Creo que siempre que uno ve un cisne lo retrata, lo admira, lo valora y no lo juzga, simplemente acepta su belleza. Hagas lo que hagas siendo artista o persona normal siempre vas a ser juzgado, y un poco eso me ha sido problemático. No es solo la cosa de la limpieza y la elegancia que tiene esto, sino el problema que trae querer ser eso, ¿no? La búsqueda de eso es un poco imposible. Una de las razones por las
que fui por ahí fue para querer ser ese único cisne en Cuba, que no hay cisnes aquí, no existe, un cubano no ha visto un cisne si no sale de aquí, ni siquiera en el zoológico.
Antes de adentrarnos directamente en el disco, ¿cómo es ser hoy una artista en Cuba?
Complejo. Hay muchos obstáculos para que eso suceda de manera natural. Es algo complicado, es lo que te puedo decir, porque el país vive en una situación constante que nos afecta a todos, tanto al artista como al fan, como a los equipos, como a la posibilidad de hacer cosas. Con cosas me refiero al concierto, a ser real con lo que uno piensa. Sobre todo que no haya un panorama real de industria en Cuba, no hay disqueras, no hay una industria musical que apoye al artista a darle dinero, a invertir, a llenar muchísimos lugares, y eso ya hace más complejo la profesión. Entonces, muchísimos artistas cubanos lo que hacen es irse por tratar de llegar a este nivel más internacional, mucho más grande. Es complicado ser un artista cubano para Cuba.
Algo muy interesante del disco, es que además de los sonidos característicos de tu país, tiene una fusión súper enriquecedora con géneros más internacionales ¿Sentís que es necesario buscar esa mirada exterior?
Yo creo que sí. El disco tiene una madurez que yo no había logrado con mi música anterior. Está muy pensado, está conectado todo, es un álbum visual, por lo menos a mí me exigió muchísimo, fue un reto, uno muy ambicioso. Y creo que sí, que busca no ya sólo al cubano, sino un público internacional que comprenda que es un proyecto serio. Y obviamente que sea algo que se entienda. El disco habla de un proceso de vida, de cambio, de cómo se enfrenta la madurez, la ansiedad y cómo no se controlan las cosas; el disco es un millón de preguntas, la verdad, más que respuestas. Entonces, creo que eso es algo con lo que cualquier persona, cualquier país puede sentirse identificado y puede tener también una reflexión cuando lo escuche.
El disco abre con “GUARDAESPALDAS” de una forma muy potente con tu voz super cruda, audaz y sensual a la vez. Rescaté mucho la cita: “Me gusta que me lo hagan todo menos escribirme las canciones” ¿Cómo es tu proceso de composición y de trabajo en la lírica?
Ahora mismo prácticamente no estoy componiendo porque hicimos el disco y la verdad ha venido con otro tipo de trabajo luego. Cuando haces un disco, yo creo que pasas de ser un artista amateur a entender un poco cómo funciona la industria, y de que tienes un tiempo para componer, un tiempo para grabar, un tiempo para hacer -cosa que yo no hice-, que tal vez para mi próximo álbum lo implemente. Yo por lo menos necesito mucho tiempo de pensamiento, de estar sola, de no tener tantas cosas arriba, y si lo tengo todo a la vez, soy incapaz de componer porque lleva al final a observarse uno mismo. Escribo acerca de lo que noto y de lo que me pasa, de lo que me llega, como que la antena recoge algo y yo trato de percibir, pero si tengo muchas cosas pendientes o muchas cosas arriba, soy incapaz de componer. El otro día lo vi de Drexler que decía que también para componer necesitaba tiempo, como espacio del mundo en general. Yo necesito entender qué es lo que estoy buscando para investigar acerca de eso, para analizarme, para preguntar a la gente alrededor mío. Pero no creo que sea nada especial que te pueda decir, es simplemente un proceso humano para mí.
Ese tiempo también individual de permitir que esa información baje. “GATAZA” y “LAS REPAS NO LLORAN” son las dos más marcadas del disco con reparto como insignia ¿Cómo te encontrás vos con esa versatilidad de sonidos y cómo fue esa búsqueda para plasmarlo en el disco?
Yo estaba haciendo repartos hace un tiempo, y ahora mismo está cogiendo un boom en el mundo, que es lo que queremos todos los cubanos porque al final es un género que habla muchísimo de nosotros, de identidad, de nuestra jeca. Pero yo creo que tengo otras cosas que decir. De hecho “LAS REPAS NO LLORAN” es un tema bastante triste, de negación del momento que estaba pasando, de no llorar cuando toca básicamente. La cuestión es que estaba haciendo reparto hace mucho tiempo, y tenía curiosidad respecto a cómo hacer un reparto diferente y mío. En este disco he llegado un poco a un extremo, porque ha sido mucho más alternativo que en otros momentos, pero lo estoy dejando ser, lo estoy dejando correr. Ahora mismo no tengo ganas de hacer reparto, ahora mismo no tengo ganas de hacer música, no tengo ganas de escuchar música. Lo que tengo es ganas de presentar el disco y de tocar mucho en vivo. Pero sí es cierto que continuaré de alguna forma esa búsqueda de reparto mío en algún momento cuando empiece de nuevo a escribir y cuando me llame de nuevo. Pero estoy feliz ahora sin componer y sin preguntarme cosas. Estoy feliz viviéndome el momento para ver después qué camino coge todo, porque ahora mismo tengo un disco fuera y tengo que disfrutarlo y hacer que eso le llegue a las personas.
Es ver el fruto también después de tanto trabajo, que a veces uno lo pasa por delante por esta cuestión de seguir el ritmo. El proceso es distinto y quizás ahora si no tenés información para crear nada, es no forzarlo.
Creo que hay mucha música mala por esa misma cuestión. Creo que hay mucha música insípida porque la gente está acostumbrada a trabajar muchísimo. Se ha dejado de vivir como un proceso natural, un proceso artístico real y se fuerza mucho eso, y creo que hay muchas canciones malas por eso, la verdad.
También lo pensaba en cuanto a los oyentes, porque te salís de lo convencional o de lo mainstream de los géneros cubanos ¿Fue un desafío para vos plantear este estilo a la hora de que sea tu primer disco?
Fue un desafío y lo sigue siendo porque al final tú te planteas: “¿La escuchará alguien? ¿Le gustará a alguien? ¿Esto va a llegar a alguna parte? ¿Me hará ganar dinero?” Porque yo también vivo de esto. Pero al mismo tiempo te da una seguridad de decir: «Esta soy yo misma.» Como ninguna opinión me va a afectar porque de verdad estoy orgullosa de esto e hice lo que quería hacer. Y eso tiene un valor que no es de dinero, que no es de nada, es tan valioso de verdad que es para adelante todo el tiempo. Te hace caminar muchísimo y caminar con los pies bien puestos.
Y ahora que hablas de los comentarios, veo que en redes sociales respondés mucho, tanto las críticas positivas como las críticas negativas ¿Cómo te llevás con eso y con el hecho de que hoy las redes y la exposición son una faceta clave en la construcción artística?
No me llevo muy bien con eso, la verdad. De hecho, ayer mismo con respecto a muchas cosas que sucedieron durante el concierto, muchas cosas que no pudieron suceder por el tema del clima, por el tema de un equipo que estuvo trabajando 3 días sin dormir y aún así muchas cosas no se pudieron llevar a cabo. Nos acostamos a las 6 de la mañana el mismo día del concierto, o sea, fue una locura llevar a cabo este show con tantas dificultades y que en Cuba no hay corriente ni electricidad, y un millón de cosas. Sucedieron muchas cosas que no estaban planificadas, que hubo que improvisar en el camino, y justo vi un video de alguien hablando del concierto y de todas las partes negativas que tuvo y me derrumbó muchísimo. Me afectó tanto al punto de llorar, sentirme muy mal y plantearme si realmente yo estoy bien con llevar una carrera con cosas tan públicas, por eso cuidó tanto mi privacidad. Hablando con mi pareja, me recordó muchísimo todas las partes buenas que hubo, cómo se llevó a cabo, cómo se sacó, cómo la gente gritó, cómo la gente me esperó. Recordar lo positivo ante lo negativo. Es un proceso que es complicado, pero que nunca pondría mi carrera por delante para no sufrir eso. Así que va a ser algo que voy a tener que estudiar y analizar. Pero sí me cuesta mucho trabajo cuando yo o todo un equipo hace cosas de a pulmón y con todo el amor del mundo para las personas y para quienes quisieran escuchar el disco, y pasan estas cosas que son reales, son la otra cara de la moneda.
Sí, es valioso y muy noble también aferrarte a saber el valor de todo lo que hacen.
Yo quisiera ser sincera siempre por delante de todo, como que en verdad cubro muchos problemas y mañana van a haber otros más. Pero ser sincera ante todo, también teniendo en cuenta las millones de cosas que son válidas y positivas.
Retomando el disco, quiero preguntarte por la única colaboración con Carlos Varela en “LOS CISNES”, la canción que le da nombre al título. ¿Cómo surgió esta colaboración y el proceso del tema?
La colaboración con Carlos Valera fue algo super natural, no fue nada forzada. Nos conocimos aquí en Cuba, él vive en Madrid, nos ha adoptado a mí y a parte de mi equipo como sobrinos y es una bendición. Más que eso no te puedo decir, es una bendición, es alguien que aprecio muchísimo, que quiero como familia, que yo le digo que es mi alma gemela componiendo porque más o menos tenemos procesos parecidos, nos entendemos muy bien y pasamos por procesos similares a pesar de las generaciones que tenemos de diferencia. Y no hay nada que me haga más orgullosa que tenerlo justo en este tema, es precioso. No te puedo decir más nada que es una cosa que voy a amar y recordar toda la vida. Me siento muy afortunada.
“CARIÑO” fue una de mis favoritas. Suele suceder que uno escucha un tema que habla de otro y automáticamente lo relaciona con una relación amorosa ¿A quién se dirige esta canción o esas figuras que hablan de un otro en el disco?
Mira, en el disco hablo de muchas personas la verdad, hablo de mí, hablo muchas veces de mi pareja actual. “CARIÑO” no es la canción que habla de mi pareja actual, habla de un amorío que tuve a distancia que fue una una locura y ni nos conocíamos y fue muy chistoso, ahora me parece muy chistoso. Pero realmente creo que siempre que uno habla de otra persona, de una relación, de un vínculo, está hablando mucho más de uno que de ese vínculo propiamente, ¿no? Y de cómo se lo vivió uno. Entonces yo digo que “CARIÑO” está escrita para uno, pero sirve para todos. Y otras canciones del disco como “AZABACHE”, no fue escrita para nadie, fue simplemente mi idea de amor que tenía en ese momento, muchas veces son historias, y creo que eso es lo bonito y mágico. Uno realmente nunca sabe y al final obliga a quien escucha a llevarlo a su mundo y a su vida, y ahí es donde todo cobra sentido.
El cierre del disco, wow, me parece increíble, es una poesía totalmente etérea, angelical y de esperanza, pero estando aún sumergido en el dolor ¿Cuál fue la síntesis o el mensaje global que buscaste con “REZO”?
El disco es más preguntas que respuestas. A través de una etapa de la que siento que estoy saliendo ya, afortunadamente, eso lo escribí en un momento super oscuro donde de verdad necesitaba ayuda, donde necesitaba estar bien y no era capaz. Entonces, es una canción de esperanza dentro de un dolor donde solo se puede confiar en la vida, en que todo es por etapas. En tener a personas que te apoyen y en tratar de salir de ahí lo mejor posible y de la mejor forma. Creo que “REZO” es una canción sin expectativas.
Mucha gente se ha sentido identificada y la cantaron muchísimo en el concierto, cosa que me derrumbó, me hizo llorar. Yo sabía que iba a llorar, es mi canción favorita del disco, es la que más siento, es la que más tiene que ver con mi momento ahora mismo. Al final canta la mamá de Yoyi, uno de los productores del álbum, un álbum que produjo Yoyi Lagarza junto con el gran Javier Sampedro que está trabajando conmigo desde el inicio de la carrera, y participaron también mucha gente talentosa, muchos productores, muchas cantantes que hicieron voces. Es súper lindo porque termina justo como terminan las misas espirituales en Cuba, y como que todo el disco fue esta sesión espiritual que está cerrando y que te está diciendo esto para que camines. Es lo que estoy tratando de hacer, dejando atrás cosas que me afectan, personas también que no han sido lo mejor que me ha pasado en este último tiempo, o quedándome con cosas que tengo que solucionar y que quiero echar para adelante.
“REZO” uno lo asocia directamente a la religión ¿Tu vínculo con eso es algo que llevaste siempre o suele estar más presente en momentos donde uno busca respuestas?
Yo la verdad con mi religión soy bastante privada, a estas alturas creo que valen más las cosas íntimas que las está hablando por ahí con otras personas, otras figuras públicas, cosa que respeto totalmente pero también me respeto a mí. Esto fue una oportunidad para volver a mi parte más espiritual e íntima, y hacerlo llegar básicamente a otras personas, no desde un reel hablando o desde una entrevista, sino desde mi momento más íntimo y real. A mí me hace conectar todos los días esa canción con lo que soy y con lo que quiero hacer y afortunadamente, porque creo que es algo que hace falta, sobre todo a los músicos, a los personas que trabajan en esta industria o personas en general, la música nos conecta muchísimo con lo que somos y nos lo recuerda todo el tiempo. A mi me pasa por ejemplo con Frank Ocean, que cada vez que tengo un pico de estrés, ansiedad y tal, vuelvo a Blonde y libero un poco.
¿Esta variación de sonido, melodías e intensidad, es un desafío a la hora de presentarlo en vivo?
Un poco, pero los que son más abajo cuestan más déjame decirte, no los más arriba. Es un poco un reto, pero algo que llevo super bien. Yo soy cantante, yo realmente siento que nací para eso, lo dije en una de mis primeras entrevistas y hoy soy capaz de repetirlo de nuevo, tengo la confianza para decirlo. Este es mi sueño, es con lo que más busco todo el tiempo conectar en el concierto. Por eso me afecta tanto cuando hay tantos problemas y cosas, que no llego a presentarme tan concentrada y preparada para sentirlo. Realmente yo soy muy feliz con este disco y con todos los retos que me pone.
La vida siempre da revancha, así que ese momento para presentarlo de la forma en la que a vos te gusta llegará sin dudas. Para ir cerrando, apareciste activamente en la industria musical en 2024 y dos años después está acá tu disco ¿Qué evalúas de este tiempo y cómo te proyectas con este lanzamiento en tus manos?
Estoy buscando mucho conectar con otro público, con un público más real, que sea el público que me va a escuchar durante toda la vida o algo así, no sé. Yo creo que este álbum me ha dado la oportunidad de ser yo, cosa que uno no tiene todos los días y que uno no puede hacer todos los días de la forma que lo hice, porque pude hacer mi álbum visual soñado. Me ha hecho reflexionar muchísimo, me ha hecho salir de una etapa muy heavy y me ha ayudado a entenderme, aprender a cómo hacer música, cómo ser artista nuevamente. Uno pasa por muchos cambios, no me llevo muy bien con eso, y esto me ha hecho entender que bueno, que toda la vida va a ser así. Es mejor entenderlo desde ya. Me siento extremadamente orgullosa y feliz de tenerlo, estoy esperando a poder hacerlo en físico para abrazarlo. Creo que esto era mi carta de presentación al mundo real. Te digo el mundo real por esto de que en
Cuba no hay industria, los artistas no hacen álbumes, es mayormente single todo el tiempo y tal. Este es mi momento de salir al mundo y de ser yo, que me conozcan de verdad por algo con lo que me siento feliz y satisfecha.
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