- Inicio
- Noticias
Maya Endo: “Siempre me ha gustado explorar diferentes géneros y, dependiendo de lo que quiero transmitir con la canción, un género quizá va a funcionar mejor que otro” [ENTREVISTA]
Maya Endo, artista que ha venido ganando relevancia en la escena con su pop más personal y pintoresco, nos concede una entrevista para hablar sobre el futuro de su carrera musical y de donde proviene su inspiración.
Foto por Alvaro Matzumura y Mariana Seoane
Por: Marco Yanayaco
Publicado el: 19/05/2026
Maya Endo es de esas artistas nuevas que han ido surgiendo en estas fechas gracias al auge de las redes sociales, pero también que, gracias a su variopinta y particular forma de amalgamar sonidos y estilos en su música, ha ido ganando un público cada vez más fiel. De esa forma ha tomado relevancia en la escena local, siendo uno de sus logros más recientes abrir el concierto de The Lumineers (hace no mucho).
Asimismo ha publicado un EP “MayaMaya” y su álbum debut “TODO ESO QUE SOÑÉ”, que han tenido gran viralización con varios sencillos que han sido muy exitosos, pero también, por el juego de géneros musicales que presenta a partir de ideas muy cotidianas y sencillas, ha podido conectar muy bien con una audiencia que poco a poco va creciendo y que ahora se prepara para dar otro paso más.
En esta entrevista conversamos con Maya Endo para conocer más sobre su carrera musical, sus orígenes en el jazz y la improvisación, los artistas que más la inspiran, algunas curiosidades de su último disco y, especialmente, sobre la dirección que tomará con su nuevo EP titulado “TARU WO SHIRU”.
He visto que abriste para The Lumineers recientemente, ahora que la sensación sigue a flor de piel, ¿qué tal ha sido la experiencia de abrir para ellos?
Sigo procesándolo. Realmente ha sido un honor gigante y siento que fue una experiencia de mucho aprendizaje. De tocar en locales chicos (como para 30 o 40 personas) a pasar a un local como La Noche de Barranco (que ya puede ser 200 personas), y luego pasar a un venue así de grande de pronto. Dar un show de apertura para una banda internacional, que yo entiendo que el público —quizás una pequeña parte— me conocía, probablemente la mayoría de personas recién me conocieron esa noche. Ha sido genial, yo no puedo estar más agradecida.
También siento que voy aprendiendo de a poco sobre la industria musical, sobre lo pequeña que es en el Perú también. Me causa felicidad mis compañeros de la escena, mis amigos músicos, gente como ustedes que están en el medio de difusión y están al tanto de los proyectos nuevos. Agradecida de que haya mucha gente que está apostando por esto. Me parece hermoso y muy importante para seguir avanzando. Realmente estoy bastante cansada de anoche, pero también le decía a mis amigos que me encantaría irme de gira mañana, tengo como este momento en el que quiero seguir tocando, me muero de ganas. Así que, sí, estoy muy feliz.
El concierto fue hace no mucho en realidad, pero veo que más que estar cansada te sube bastante el ánimo, es como que dices: “quiero volver al escenario otra vez, volver a cantar, hacer otro show igual”.
Sí, tal cual. Es como una mezcla de sentimientos muy locos, porque sí estoy cansada, pero no estoy tan segura de poder dormir ahora, o sea, no he hecho siestas durante el día, tampoco he podido que digamos. Estoy con muchas ganas de aprovechar esta fuente de inspiración tan grande luego de haber participado de cerca con artistas que tienen reconocimiento internacional como The Lumineers, pero nuevamente yo pienso que, a pesar de eso siguen siendo un proyecto de indie folk que no es como lo tradicional o lo más comercial. No tengo nada en contra de la música más comercial, pero creo que igual me conmueve mucho pensar que es un proyecto musical fuera de lo mainstream, y que tenga tanta acogida me parece chévere.
A The Lumineers también los conocía, me había topado con su música también hace bastante tiempo y es un grupo consolidado, con bastante renombre dentro de lo que es el folk. En tu carrera musical que ha empezado a hacerse camino en la escena, has publicado tu EP “MayaMaya”, y más recientemente tu disco debut “TODO ESO QUE SOÑÉ” que tiene muchos estilos y colores variados en sus temas, sobre todo al momento de ir escuchando canción por canción, pero mi pregunta era si ¿este nuevo EP tiene algunos cambios en el planteamiento respecto a las ideas previas de tus trabajos o más bien piensas seguir una continuación de lo trazado?
Es una muy buena pregunta. Mi primer EP, “MayaMaya”, fue un compilado de canciones que escribí en mis años de secundaria. Yo todavía no tenía mucha idea de nada, tampoco de qué significaba realmente producir una canción. Yo era esta niña-adolescente con una guitarra, piano y voz en su cuarto, entonces, al producir esto realmente tomé conocimiento de todas las facetas.
Primero tienes el demo de la canción, luego hacer los arreglos, producirla, grabarla, mezclarla, masterizarla, subirla a plataformas, el pitch a Spotify, mandarlo a prensa, etc. Todo ese trabajo de publicar una pieza musical lo aprendí luego, en el proceso de hacer el EP, entonces lo considero como este primer experimento, por eso le tengo muchísimo cariño. Luego de eso me doy cuenta de cómo se puede hacer un disco teniendo en consideración todos esos factores y a partir de ahí empecé a tomar más cosas en cuenta dentro de mi proceso de composición.
Desde las primeras ideas ya pienso si para una canción deben ir unas cuerdas o si para otra un arreglo de vientos, todo eso fue trazando el camino para “TODO ESO QUE SOÑÉ”. Soy yo entendiendo todas las posibilidades que existen para mi música, pero también creo que este es un disco súper ecléctico en el sentido de que si bien lo empaqueto dentro del indie pop/pop alternativo, la verdad es que tiene muchos más. En “Fotosíntesis” tienes tintes reggae, en “Dale Forma” hay un sonido experimental con la electrónica y glitch; [en] “Mala Suerte”, una guitarra acústica. No lo puedo clasificar en un género específico.
Siempre me ha gustado explorar diferentes géneros y, dependiendo de lo que quiero transmitir con la canción, un género puede funcionar mejor que otro. Con este siguiente EP, el cual no había anunciado oficialmente, hice esta pequeña experiencia en mayaendo.com. A través de este minijuego algunas personas se fueron enterando que este EP se llama “TARU WO SHIRU” y tiene este título por un concepto japonés. Yo soy Nikkei, Endo es un apellido japonés, y el concepto significa “conocer lo suficiente”, esta corriente invita más bien a enfocarnos en lo que ya tenemos por sobre lo que nos hace falta. Creo que hoy en día estamos constantemente buscando lo que nos hace falta, estamos comparándonos todo el tiempo en redes sociales.
Estamos todo el día con este bichito de que ‘tengo que estar haciendo algo siempre’, y este concepto invita más bien a cambiar el enfoque, a darnos cuenta que muchas veces lo indispensable en nuestras vidas, lo crucial, lo importante, ya está ahí y debemos tomarnos el tiempo de mirarlo; no desde la resignación, sino desde bajarle un cambio y darte cuenta que en la vida hay tanto que apreciar antes de seguir buscando algo más. Creo, también, que es un recordatorio para mí misma, porque es verdad que cuando lancé el álbum le puse muchas expectativas y ha significado un salto para mi carrera.
Pude presentarlo en Argentina, hizo que pudiera llenar un par de shows acá en Lima, mucha gente me conoció por este disco y ha sido una ventana de exposición bastante grande, pero también llegó un punto en el que me cuestioné qué tanto había hecho música solo para llegar a más gente y qué tanto respondía a un deseo genuino de expresarme y conectar realmente con la gente. Entonces “TARU WO SHIRU” para mí también es como un recordatorio “tú haces esto porque amas hacer esto, no porque quieres tener cada vez más fans o más gente que escuche lo que haces”. Esto también fue parte del concepto que quise experimentar con este EP, usar lo mínimo e indispensable: guitarras, voces y producción bastante minimalista, tiene tres canciones (la tercera es en colaboración con mi amigo João Noriega de la banda de reggae Tua Tribu de Lima). Esta canción que hemos trabajado juntos, y en general “TARU WO SHIRU”, va a significar un paréntesis, como un regreso a casa, por así decirlo, para mí es como un regreso a “MayaMaya” en cierto sentido.
Hay un poco de todo en tu disco y eso lo hace llamativo. Entre todo ese mundo de sonidos particularmente es el jazz uno que predomina, por ejemplo, en “Vino en Taza” se aprecia por la forma de cantar y también por los agregados como el saxofón, pero —ahora— pensando en tu sonido, en otras entrevistas has mencionado a artistas del género como Laufey como una inspiración y admiración. ¿Cuáles son esos otros artistas también que te inspiran, ya sean de jazz o de otro género en particular?
El jazz definitivamente ha jugado un papel súper importante en mi carrera y en mi gusto por la música. Estuve en una academia interescolar que se llama Projazz (que ya no existe), pero asistía gente de entre 12 a 18 años.
Para mí, ese acercamiento y el descubrimiento del jazz como género, sus principios y la improvisación, me abrieron puertas a la composición. En ese sentido, “Vino en Taza” tiene una parte que es completamente improvisada. Todo el outro de la canción no estaba escrito, solo estábamos grabando el tema y, como las voces las grabamos mientras también grabamos los instrumentos, causó que improvisáramos esa parte; por supuesto, también el solo de saxo lo fue. El jazz tiene siempre participación en todas las canciones que hago porque mi acercamiento a la composición siempre parte de mi propia improvisación. Así funciona la composición para mí. Siento que así viene una idea y, como jugando, luego me quedo con lo que me ha gustado y lo vas puliendo.
Laufey me encanta, hablando de cantantes de jazz y neo-soul. Me encanta Nai Palm, que es la vocalista de Hiatus Kaiyote, que es una de mis bandas favoritas, acá en mi cuarto tengo algunos de mis álbumes favoritos, no se ve bien pero aquí tengo el disco; es espectacular. Me encanta también Clairo, me fascina su voz, me encanta que se sienta conversacional. Con ella todo es muy íntimo, creo que también busco eso en mis canciones. Tener momentos explosivos y súper potentes, pero también estar ahí contigo. Me gusta eso, de las artistas contemporáneas, Billie Eilish también hace muchísimo eso, esta forma de cantar que puede ser fuerte y luego muy delicada.
Hace poco fui al concierto de Mac DeMarco, tengo el disco “This Old Dog” que es de mis favoritos, y siento que está ahí para mí. Representa que realmente puedes hacer música y no pretender ser nadie más de quien eres. Este disco es muy ‘él’, eso lo banco un montón. Para terminar esta sección, porque si no podría hablar horas, tengo el disco de Phoenix (amo a Phoenix), me fascinan, fui a sus dos conciertos que vinieron acá, me parecen espectaculares, he crecido escuchando Wolfgang Amadeus Phoenix. Por acá tengo el disco “Channel Orange” de Frank Ocean. Ese disco me ha influenciado muchísimo, no solo porque me encanta su música, sino porque siento que tiene esta visión específica hacia el arte. Ahora anda un poco desaparecido, pero me parece muy ‘cine’ lo que hace. Por último, por acá tengo el disco de Nafta, que es una banda argentina. Tienes que escuchar Nafta, por favor, hacen soul muy a su estilo y lo hacen espectacular, también los pude escuchar en Argentina la última vez que fui.
Si bien lo mencionas desde el título de tu disco, me da la sensación de que pudiste expresar todo eso que a ti te gusta (como el jazz) y plasmarlo en tu música, pero también al ver la respuesta del otro lado, ¿cuál crees que el tipo de relación qué has buscado o buscas establecer entre el público que te escucha y tú como artista?
Es muy loco porque creo que hay muchas personas que de pronto me conocieron por “Vino en Taza”, porque fue muy viral en TikTok, y fue muy lindo porque se creó este trend de gente compartiendo sus recuerdos y también con “Pequeño Mundo Entre 2”, que también tuvo una gran difusión en redes sociales. Muchos me conocen por estas canciones, pero la gente que se ha quedado a escuchar todo el disco, y está más al tanto de mi proyecto, siento que tenemos una conexión especial (porque creo que es un disco muy personal).
Como dijiste, en “TODO ESO QUE SOÑÉ”, todas estas ideas que tuve las concreté y siento que la persona que me dice que logró conectar con el disco, también me está contando que ha conectado conmigo a un nivel muy personal. Para mí es muy loco y lindo, siento que es lo que más me gusta de mi trabajo.
Ayer, en el concierto de The Lumineers, ya cuando pasó el show, que salió muy bien, y me puse muy feliz, yo estaba en modo celebración cuando ya pude escucharlos tocar, que para todo esto yo decía “no puede haber un mejor día porque estoy teniendo una gran oportunidad y encima luego de dar mi presentación puedo ver el concierto de esta banda increíble”. Mientras lo veía no podía creer cómo este trabajo puede llegar a ser tan importante, porque yo sentía al público muy conmovido, y hasta cierto punto parecía que algunos estaban ahí para sanar algo y suena cliché, pero vi entre sus posts de Instagram en el público a uno que vino con un cartel de “estoy acá para otra sesión de terapia”, y ese es el factor sanador del arte. Me conmueve mucho, porque cuando hago música siento que le estoy dando sentido a lo que siento y eso me ayuda a fortalecer mi relación conmigo misma, pero eso que yo haría sola y para mí, también logra conectar con los demás y llega a tocar una fibra específica que también hace que algo de ellos cobre sentido. Eso me causa una sensación que me deja sin palabras; la relación con mi público es muy personal.
Muchas de tus canciones parten de la anécdota, sobre el paso del tiempo, de las cosas que te van pasando en la vida, y cuando la gente conecta mucho con esas anécdotas —que también son experiencias— crea una relación más especial, ya sea por alguna frase que les ha quedado o algún escenario común. Sobre el proceso que has tenido respecto a composición, ¿cuáles fueron las partes más complicadas de realizar un disco, un EP y cómo ha cambiado esa perspectiva ahora?
Intento no decirme a mí misma, para no caer en estos loops de preocupaciones innecesarias: que “lo pude haber hecho diferente” o “esto debió haber sonado diferente”, “hubiera cantado mejor”, etc. Porque al final cada proyecto tuvo su propio espacio en el tiempo, y una vez que se publica no creo que pudiera haber salido mejor. Cosa que yo creo que es real, cuando pienso en “MayaMaya” y en mi inocencia al acercarme a un proyecto de este estilo, y lo mucho que aprendí, siento que sería muy mala onda de mi parte —con mi yo adolescente— decirme que debí haber cantado mejor esta parte porque estaba recién aprendiendo, y creo que lo mismo puedo decir de mi yo de hace un par de años grabando el disco “TODO ESO QUE SOÑÉ”.
Ahora, si pienso en los procesos difíciles de publicar y de ser artista, lo que me parece uno de los grandes retos es que todos los artistas tenemos que aprender a saber que lo que estamos haciendo es valioso y no caer en la comparación, es decir, el pensar que el proceso es completamente lineal, porque a los visualizers de mi disco —a algunos— les ha ido muy bien, y otros que yo hubiera pensado que quizá hubieran llegado a más personas de pronto han pasado más desapercibidos. Entonces, siento que puedo caer en estas preocupaciones de “¿cómo hago para que la gente lo vea?”, “¿por qué la gente no lo ve?”.
El otro lado de la moneda es que le abrí a The Lumineers, y pienso que todo eso fue muy loco e increíble, tampoco la idea es que se me suban los humos y creerme algo que no soy —tampoco—, para nada. Con lo del proceso quiero decir que no es que siempre vas a estar de subida, creo que eso no es posible porque subes y te quedas como en un plato, y luego pasa algo, subes un poquito más y te quedas ahí. No pretender que todo el tiempo será de subida porque no es muy realista; además, hay que ser consciente de que hay todo un trabajo en mantener lo que has construido para ti hasta ese momento, y que eso es suficiente. Ese es un recordatorio que me tengo que hacer constantemente, y un consejo que le daría a cualquier artista que sigue en este proceso de consolidarse.
La constancia es muy importante en los artistas que van creando su propio camino y consolidándose, pero particularmente en tu caso hay un producto muy interesante que quizá no he visto en muchos otros artistas, y me refiero a tu página mayaendo.com. Recuerdo que cuando publicaste el disco había un juego interactivo sobre tazas. Ahora, por el EP que estás próxima a estrenar, hay un juego de kanjis para relacionar. Entonces, siento que eso es algo propio de ti que me parece relevante en tu carrera musical. Imagino que es una forma de jugar también con tu público y con la gente que constantemente escucha tu música. ¿Tienes una fascinación por lo gamificado y las páginas web? Me recuerda mucho a lo que hace Gorillaz o Radiohead.
Desde muy chica vivo fascinada por el internet. Ahora todo el mundo está en internet y lo maneja muy bien, pero en mi época de niña-adolescente era la que más sabía de computadoras, era la más tecnológica de mi familia. Yo era a la que siempre recurrían para arreglar todo. Mi página web la diseñé junto a mi enamorado (quien es programador), juntos nos dimos cuenta de que éramos un buen equipo para hacer páginas web.
Todo el diseño es nuestro, y creo que al hacer esto es otra manera de acercarnos y que me conozcan un poco mejor. Admito que soy muy nerd con todo esto en ese sentido, pero es otro intento mío de acercarme más a los demás. Quiero que la persona que entre a la página sepa que me importa muchísimo que el mensaje se transmita. De todas formas, no creo que todos vayan a terminar el videojuego, pero para que quienes se queden hasta el final puedan conectar un poco más conmigo. Mi proyecto siempre ha tenido esa naturaleza, y busco tener con mi audiencia una conexión más profunda, entonces siempre veo maneras de que eso se mantenga sin dejar de ser algo auténtico.
Entrando finalmente a temas más serios, sobre todo por la coyuntura terrible que está sucediendo en el país ahora, ¿tú crees que la música deba reflejar o tomar partido de todo lo que está pasando?
Hay un montón de cosas terribles, también hay muchas cosas geniales que están pasando. Está pasando de todo en este momento. Como artistas definitivamente debemos aprovechar nuestras plataformas para expresar lo que queramos expresar, y siento que debemos tener en consideración que llegamos a mucha gente por lo que somos capaces de comunicar y aportar para un cambio. Sin embargo, también pienso que nada bueno sale de un movimiento forzado porque más de una vez he leído algún comentario (no hacia mí, pero sí a otros artistas) reclamándoles porque no usan su plataforma activamente para hablar de algún tema, pero eso no quiere decir que no le importe. Hay tantas cosas que uno puede hacer para hablar de ello. Entonces, yo respeto mucho y admiro que el artista use su arte y espacio para aportar hacia el bien, pero también pienso —incluso— que el arte que no es necesariamente político o ligado a un movimiento puede llegar a hacer cambios profundos en la sociedad. El hecho de que el arte busque mostrar esa vulnerabilidad, mostrar y cuestionarnos, es necesario para nosotros como sociedad y como seres humanos. El arte que nace de un lugar auténtico siempre va a ser bueno y necesario.
La música que se concentra netamente en política puede dejar de lado la música y llegar a ser algo más panfletario, pero también si se deja de lado llega a ser vacía y carece de mensaje y dirección. Es difícil llegar a un punto medio, pero hay músicos que no solo en su música dan un mensaje, sino también con sus acciones reclaman y dan opiniones sobre su situación porque cada uno pertenece a un contexto con situaciones y problemas distintos.
También respetar la privacidad del artista, porque creo que no todo lo del artista debe ser publicado. A veces siento que la audiencia exige mucho al artista sobre querer saber sus opiniones de diversos temas o de querer verlo en algunos lugares específicamente. Estoy hablando de artistas más conocidos porque particularmente no me ha sucedido a mí.
Etiquetas: