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  • Álbum “For Melancholy Brunettes (& Sad women)” de Japanese Breakfast [RESEÑA]

Michelle Zauner había dejado entrever en algunas entrevistas que para este disco buscaba un sonido melancólico en la guitarra y de cierta manera ha logrado captarlo, pero no solo eso, sino también a trabajado en su voz para expresarlo. For Melancholy Brunettes (& sad Women) se estrenó el 21 de marzo de este año y ha mostrado su propio enfoque de la melancolía. Se evidencian distintos motivos artísticos donde el titulo presenta de manera directa el mensaje. La evocación a personajes que añoran y sueñan, pero también sufren y se compaginan gracias al sonido indie pop y chamber folk. Se recrean así las ausencias y los pasajes emotivos de la vida que buscan una salida hacia la rememoración romántica de distintas situaciones y hechos.

Estos motivos se evidencian desde la representación en la portada del disco donde vemos una mesa llena de comida, en el que resaltan las uvas y el cráneo como símbolo de la vitalidad y arte (Dionisio) del que está llena la vida, pero al mismo tiempo de la presencia de la muerte que hace ruido en medio de todo el disfrute y la abundancia.

El tema “Here is someone” apertura el disco y anuncia la tendencia en el resto de canciones. El mandolín y voz genera esta atmosfera de lejanía. Evoca a alguien a quien recordamos sobre un tiempo en donde todo era más calmado. Se evoca a la soledad indescriptible que el receptor siente y que la voz resalta su presencia y ausencia. Es así que, parte de un punto bastante sólido donde esta atmosfera calmada será constante en el resto de canciones.

Continúa con “Orlando in love” quizá la canción más importante porque sirvió de motivación para el concepto del álbum. Esta tiene como base el poema épico “Orlando Innamorato” de Matteo Maria Boiardo el cual se vio interrumpido en el poema 68.5 debido a la invasión de Francia en Italia y de la pintura El conocedor de Eduard von Grützner, los cuales influyeron sobre la visión de la canción y del personaje de Orlando no solo como un viejo fraile que se enamora de una sirena, sino también como la raíz de lo que posteriormente trataría este álbum: la tentación, el fracaso y el castigo. Además, el sonido orquestal y teatral hace que se sienta una canción bastante viva y dinámica.

Honey water” es la gran excepcion, ya que es el único bajo la influencia del slowcore, shoegaze y dreampop, pero que no desentona para nada; por el contrario, realza bastante en el sentido que es agresivo e intenso al mismo tiempo que la voz suave de Zauner reclama a través de interrogantes “Why can’t you be Faithfull?”, se trata pues de alguien afectado por la traición constantemente y que ya no puede sentir nada. La frase “So it goes. I don’t mind” se repite a manera de hechizo, mientras el piano y guitarra rítmica van descendiendo en una especie de espiral que gira hasta que el tema se extingue en fade out.

Leda” es otro gran motivo con un sonido más orientado al folk donde la guitarra y bajo acompañan a la voz en un tono bastante tierno y emocional. Retrata esa conexión aun existente entre dos personas, y el cómo buscan reencontrarse. Zauner mencionó que la letra fue hecha a raíz de una llamada a larga distancia con su padre después de no querer hablarse por mucho tiempo. Se hace referencia a la mitología griega también y las palabras como nudo y sangre evocan un momento bastante personal y real incluso dentro de lo imperfecto que puede ser.

El disco cierra con “Magic Mountain”, tema completamente bajo influencias del chamber folk de Nick drake, donde se construye esta atmosfera solitaria, lejana y reflexiva en el acompañamiento de violines, chelo y guitarras acústicas junto a los susurros de la voz. Se narra sobre el paso del tiempo y lo rápido que pasa la vida mientras se realizan tareas cotidianas o cada uno interpreta el rol de siempre en la sociedad. El juego orquestal da un final digno y reflexivo.

Apreciación:

For Melancholy Brunettes (& sad women) se aleja del Synth-pop que Japanese Breakfast tuvo antes en Jubilee. Esto puede tomar por sorpresa a muchos fanáticos que esperaban una continuación, pero el detenerse a explorar distintos sonidos con motivos más artísticos y específicos como la melancolía ya sea en historias y pinturas, expanden el abanico y versatilidad que tiene la banda de ir desde lo brillante hasta lo lúgubre y teatral. Por otro lado, hay momentos en los que el disco pareciera salirse de curso, sobre todo llegando a la segunda mitad, donde incluso hay temas que no aterrizan ni logran conectar las ideas que intentan plantear lo que ocasiona que caiga en cierta monotonía o aburrimiento como en Men in bars y Picture window, donde no hay tanto brillo ni tampoco una pretensión de ir más allá de lo básico, lo mismo pasa con Winter in LA que llega a ser repetitivo tanto en la forma de canta como en la instrumentación lenta que llega a ser cansada. Algunos temas mejoran con cada escucha que se le da, pero al mismo tiempo varios otros se desgastan y pierden fuerza rápidamente. Eso no cambia el hecho de que es un álbum lleno de narrativa, alegorías y literatura que para lo que estaba buscando representar Japanese breakfast lo ha logrado de una manera bastante sólida y aceptable.

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