- Inicio
- Noticias
Barry B: “Tienes que hacer el mejor show de tu vida, sino, no hagas música.”
En el marco del ciclo promocional de su EP “Infancia Mal Calibrada”, Gabriel Barriuso, bajo el alter ego artístico de Barry B, comenta la importancia de los shows en vivo y lo que significa para él regresar a México luego de transformar su vida hacia una trayectoria musical.
Por: Mariana Flores
Publicado el: 03/02/2026
Justo cuando en el mundo la experiencia de escuchar música está prácticamente dominada por las plataformas de streaming, vivir la música en vivo se convierte casi en una necesidad tanto para el artista como para quien escucha. Ahora Gabriel Barriuso trae a los escenarios un show más puro en el tour que le sigue a la publicación de su EP (septiembre del 2025). En esta oportunidad Barry B vuelve a México, luego de haber pasado un tiempo allí estudiando una carrera que no guarda ninguna relación aparente con su actual pasión: la música, y tras presentar su proyecto solista en el festival Sonoramex 2024, con su primer álbum “Chato”.
Con este EP retrocedes a explorar una etapa temprana de tu vida, pero en cuanto al título me queda una duda, porque cualquier persona podría calificar su infancia con algún adjetivo positivo o negativo, pero tú le llamas “mal calibrada”; entonces, no llega a tener una connotación negativa del todo, ¿a qué te refieres con “mal calibrada”?
Mira, nadie me lo había planteado así, pero cuando digo ‘infancia mal calibrada’ quise hacer un símil entre la infancia y un arma. ¿Qué pasa cuando tienes un arma mal calibrada? Pues, que te puede reventar la vida, y es lo que pasa con la infancia, puedes vivir una serie de traumas que te acompañan toda la vida, aunque capaz no te la revienten. O, si está bien calibrada, pues, te ayudará. Era un poco eso: la infancia como el arma más importante y poderosa que tienes en la vida y de la que nace todo lo demás.
Lo noto especialmente en la sensación de optimismo y mirada hacia el futuro que transmiten algunas de tus letras.
Claro, te tienes que enfrentar al pasado para poder vivir el presente y prepararte para el futuro, un poco —en resumen—, yo diría que es eso.
En cuanto a tus influencias, tengo entendido que has crecido marcado por el rock británico y a eso se debe tu cambio de sonido respecto de tu álbum anterior. ¿Tienes alguna otra influencia que contribuya a esta transición? ¿Tal vez alguna influencia actual?
Lo que más me ha marcado es el rock británico, pero, sí, también me gusta mucho la epicidad de movimientos (como Bruce Springsteen), todo esto de que hay una persona acompañada de una banda y haga sentir al público como que están viendo algo grandioso. No sé, siempre me ha gustado esa movida del directo. Me suelo fijar mucho en las grandes bandas porque es lo que más me gusta, por eso empecé a mamar todo lo de Oasis, Bruce…; me gusta mucho Sam Fender, todo esto que conlleve la epicidad del directo.
Entonces, te gusta mucho tocar en vivo.
Es lo que más me gusta de la música, es como una sensación de trance que, para mí, es la mejor sensación del mundo. Hay pocas cosas que se equiparan a ella, es como estar enamorado, estar allí con un hormigueo en el estómago, que no sabes lo que está pasando, pero que la adrenalina habla por ti. Me gusta mucho, la verdad. No sé qué reacción hormonal hay en el cuerpo que me vuelve loco.
He escuchado que una de las maneras en las que el cuerpo reacciona es que los latidos del corazón se aceleran o ralentizan con el beat de la música. Así que, definitivamente, es un sentimiento que al público le atraviesa hasta los huesos.
Yo creo que sí, creo que la música es —dentro de lo que está pasando y lo estamos viviendo ahora, que son las redes sociales, el individualismo (yo, yo, yo, yo, yo, yo)— el hacer música en vivo y que siga perdurando eso, como una manera de estar —muchas personas— compartiendo algo, sin mirar por encima del hombro al que tienes al lado, sin prejuzgar; estar sumidos en la misma canción, en el mismo sitio, el mismo acto, me parece algo realmente sanador dentro de la sociedad en la que vivimos. Es algo bueno del siglo XX que ha perdurado y que nos sigue ayudando: la música en vivo. Yo te diría que es hasta ancestral, como algo que es necesario, el vivir un pulso.
Claro, describirlo como ancestral es perfecto porque, por ejemplo, acá (en Latinoamérica) la música ha estado presente, incluso desde las culturas milenarias de las que se han encontrado instrumentos de hueso o de pieles de animales, entonces, ya sea que se hayan usado con un fin de entretenimiento, o por temas religiosos y rituales, significa que la presencia de la música ha sido siempre indispensable.
Siempre, y siempre estará presente. Es la forma que tiene el cuerpo de estar ahí, sumido en algo que le está distrayendo y le da un pálpito. Lo que dices tú del latido, me imagino que viene desde escuchar el latido de tu madre cuando estabas en la tripa (de bebé), yo me imagino que vendrá de algo de eso.
Y, además, de que, como es una experiencia colectiva para el público, se entra en euforia; casi, casi como una alucinación en masa, pero sin llegar a ser…
(Se ríe). Sin llegar a ser LSD.
Eso, o un delirio.
Sí, totalmente, totalmente de acuerdo. Supongo que pasa eso, y es una de las mejores formas de evadirse y aceptar la vida. Me parece algo muy curioso, un fenómeno que realmente me hace sentir orgullo de ser humano, porque hay muchas otras cosas que te alejan, dices: ¿qué somos? Al menos tenemos esto. No sé, imagino que nos hace ser mejores.
¿Cuál de tus canciones es la que más te gusta tocar en vivo, o la que más te emociona o, incluso, la que más conecta con el público, esa con la que prendes el escenario?
“Yo pensaba que me había tocado Dios”, esa. Es una locura lo que ha pasado con esa canción. En España ha sido una anomalía, llega y hace como un clic en la cabeza y todo el mundo: loco, todo el mundo haciendo pogos. Y, luego, hay otras canciones, como las canciones bonitas, “Todo ese dolor” o “VICTORIA”. Siempre pasa lo que digo yo de estar todo el mundo al unísono cantando una canción nostálgica.
Ya te habías presentado antes en México, el 2024 para el Sonoramex.
Fuimos a Sonoramex el 2024, pero, ¡vamos!, fue una toma de contacto sin más, la verdad. Me habría gustado más poder quedarnos más tiempo. Luego volví a venir este 2025 para hacer una canción con Bratty, y ahí sí que pude disfrutar un poco de La Roma. La verdad, fue muy bonito, porque es una zona que está fuera del planeta, como un mogollón de vegetación, todo es súper cuidado, y la cultura me pareció como en otro nivel. Me gustó muchísimo estar ahí, siento que México podría inspirar a cualquier artista a hacer canciones. Tiene ahí un punto bohemio en algunas partes, no sé si en todas, pero al menos en lo que vi. Y hace seis años estuve un año entero en Guadalajara, pero estudiando.
Veo, entonces, que te emociona regresar.
¡Joder!, imagínate. Son curiosas las vueltas que da la vida. Yo estaba estudiando ingeniería industrial en Guadalajara y ahora vuelvo a México a hacer lo que realmente me gusta, que es la música, entonces, es de alguna manera el destino: todo se alinea, y a mí me hace una ilusión tremenda volver ahí. Tengo un imán a México desde que fui a estudiar ahí, es como algo necesario que le dice a mi cuerpo que vaya. No sé cómo explicarlo.
Me suena a cerrar un ciclo, regresar, pero ahora eres tú completo.
Yo ahí decía, a los amigos que hice en México, mexicanos y de muchos países (porque la gente era de intercambio), cuando yo tocaba la guitarra un poco en las fiestas y tal, y decía: “Bueno, algún día a lo mejor…” Nunca me lo llegué a tomar en serio, hasta que me lo tomé en serio. Y, mira, aquí estamos, hablando con medios de México a punto de tocar allá. Se me hace surrealista la verdad.
¿Y cuál es la sensación que tienes de volver al escenario a México con nueva música?
Pues, es raro. Es como volver a tocar por primera vez. De repente estás en otro sitio, que no te conoce, que la cultura se parece a la que hay en España, pero es diferente. Entonces, es como tener que volver a renacer en un sitio y darte a conocer y mostrar la banda, la música. Hacerlo bien, como los nervios de un principiante. Algo así.
¿Es más difícil presentarte a un público que conocía otra faceta tuya, que presentarte a un público que no te conoce de nada y puedes darle cualquier impresión tuya?
Yo creo que las dos están en el mismo punto, ¿sabes? Porque aquí, en España, en 2025 nos tuvimos que enfrentar a eso mismo, un público que ya me conocía y de repente, en otro contexto, voy con una banda grande, con seis personas en el escenario, canciones que siguen siendo pop, pero enfocado desde un punto de vista más rockero, otra actitud, algo más serio: ya no hay autotune, ya es como una movida ultra focalizada y hay que demostrar que lo puedo defender. Afortunadamente, ha salido muy bien y se ha demostrado, y la banda ha funcionado, todo está funcionando. En México, me imagino que será algo parecido, mostrar cómo es la banda; que vamos a hacerlo bien, cómo puede ser el show, hacer que la gente pase un rato que no olvide nunca. Para mí, intentar que la gente pase uno de los mejores momentos de su vida es lo que hay que hacer, es el show; tienes que hacer el mejor show posible para ti mismo, y el mejor show que la gente pueda ver en mucho tiempo; tienes que hacerlo, sino no hagas música.
Estoy convencida de que, definitivamente, el público se va a llevar una maravillosa experiencia con tu show.
Eso espero.
Y, hablando de shows, ¿podemos esperar más shows en Latinoamérica? Sea con este proyecto o con algún proyecto en el futuro. Esta movida de pop con aires de indie rock está en crecimiento también en Sudamérica.
Sí, yo creo que sí. Esta movida está popping. A ver qué tal. Sí, se respira un poco eso, está aumentando, hay muchas bandas, hay gente que ha vuelto. No sé si es por el ciclo de las modas y todo eso, pero, sí, ha vuelto bastante, y gracias a Dios a mí me ha pillado en el punto en el que me gusta. Pues, mira, perfecto la verdad. Ojalá vaya.
Entonces te esperamos, y especialmente en Perú. Tienes algún mensaje que les quieras dedicar a tus fans de mexico que te van a volver a ver pronto?
Pues, que ahí les espero, en el show, estoy esperándolo desde hace casi medio año, tengo unas ganas increíbles de ir. Amo México, no le puedo pedir más a la vida que cruzar el Atlántico y tocar ahí. La verdad, me parece un sueño. Espero que lo puedan percibir así y puedan llevarse uno de los mejores días de su vida, vamos ahí a apuntar alto.
Etiquetas: