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DeVotchKa: “Cuando la tristeza y el desamor llegan a tu vida te hacen sentir vivo, y pueden ser una hermosa fuente de arte” [ENTREVISTA]
A veinte años del estreno de la clásica “Little Miss Sunshine” y de cara a su segunda visita a México, Nick Urata, líder de DeVotchKa -la banda a cargo de la memorable banda sonora- reflexiona sobre las canciones que marcaron un antes y un después en su historia. Una obra que, dos décadas después, sigue encontrando nuevas formas de conectar con el público.
Por: Luzie Fernández
Publicado el: 20/09/2026
La banda sonora de una película es uno de esos factores clave que suelen ayudar a que esta se vuelva inolvidable. Es muy emocionante cuando estamos enfrascados con una historia y llega una canción que parece haber sido creada específicamente para acompañar una escena (¡y muchas veces es así!), y es de esas cosas que llevamos con nosotros y seguimos escuchando y recordando años después.
DeVotchKa es una banda que definitivamente sabe sobre esto. En 2006, “Little Miss Sunshine” (Jonathan Dayton y Valerie Faris) llegó a la pantalla grande para contarnos sobre los Hoover: una familia tan imperfecta como adorable que emprende un viaje en una camioneta amarilla. Hoy día sigue siendo un clásico para conmoverse hasta las lágrimas, y tiene mucho que ver con la música de este cuarteto de Denver que seleccionaron sus directores al sentir que sus canciones generaban el clima perfecto para acompañar la historia con su calma, instrumentos originales y energía indescriptible con dejos de indie, folk y otros géneros. Pasaron veinte años y la conexión sigue intacta.
Cabe destacar que la historia detrás de esta banda sonora comenzó mucho antes de que conociéramos el filme. “How It Ends”, el tercer álbum de DeVotchKa, reunía buena parte de estas canciones que los hizo llegar a audiencias de todo el mundo. Fue grabado en apenas una semana y con un presupuesto limitado, y su descubrimiento por parte de Dayton y Faris a través de la radio fue un encuentro fortuito capaz de cambiar por completo una trayectoria.
El pasado 18 de septiembre, DeVotchKa regresó a Ciudad de México para celebrar el aniversario de “Little Miss Sunshine” con un espectáculo dedicado a su música. Fue una visita especial, ya que era la primera vez en diez años que la banda regresaba al país.
“¡Gracias por una noche inolvidable – queremos regresar pronto! ¡Los amamos!” fue el comentario en redes sociales, compartido junto a videos donde se muestra lo cálido e íntimo de la presentación en el Foro Indie Rocks. Hoy la música los sigue transportando a distintos momentos de su vida, mientras la conexión con su gente hace que las canciones sean todavía más queridas.
En la antesala de este show, Worked Music conversó con Nick Urata, líder, vocalista y multiinstrumentista de DeVotchKa. En esta entrevista, Urata recuerda la incertidumbre de los primeros años, reflexiona sobre la capacidad del arte para transformar las emociones y reivindica la identidad de la banda, sostenida bajo el manifiesto de que no hay prohibiciones mientras salgan de lo genuino.
Vuelven a México para celebrar los 20 años de “Little Miss Sunshine”. ¡Qué increíble que ya hayan pasado 20 años! ¿Cómo se sienten?
Estaba un poco preocupado cuando empezamos, pero hicimos alrededor de 25 o 30 shows y ha sido maravilloso ver la reacción de todo el mundo a la música y los recuerdos de la película. Es especialmente genial, no importa a dónde vaya, todo el mundo me lleva a un lado y me cuenta su conexión personal con la película y la música.
¡Qué bien! ¿El público latinoamericano implica alguna diferencia para ustedes? ¿Tienen algo distinto para decir?
Siempre intentamos dar lo mejor de nosotros para cada audiencia, pero esta es una ocasión especial. Es vergonzoso, pero es la primera vez que pudimos volver a México en 10 años, y eso es importante para nosotros. Amamos México y estamos tristes de no haber podido volver hasta ahora. Pero tenemos la esperanza de que sea el principio de muchas más fechas y compromisos.
¿Qué recuerdos guardan de su primera visita a México?
La primera vez que viajé a México conocí a un mariachi que iba de bar en bar toda la noche y tocaba para diferentes públicos. Nos hicimos amigos, le pregunté cómo lo hacía y me dio el mejor consejo: cuando alguien te convida un tequila hay que tomarlo a sorbos, no como un shot. Siempre sigo este consejo, me parece brillante (risas).
Es un buen consejo, nadie mejor que un mariachi para dártelo (risas). No solo es el aniversario de “Little Miss Sunshine”, también se cumplen 20 años de “How It Ends”. Cuando lo escuchás hoy en día, ¿se siente como un documental de quienes eran DeVotchKa en ese momento, o todavía se siente como un álbum vivo?
Tengo una conexión muy especial con este álbum y con esa época, todos lo hacemos. En aquel entonces era como si las canciones simplemente me llegaran desde el universo. No fue nada difícil componer este álbum; fue justo cuando nuestra banda estaba empezando a consolidarse. Era nuestro tercer disco y parecía que estábamos en el lugar y el momento adecuados. Para mí esas canciones son atemporales. Espero que también lo sean para quien las escucha. Me encanta interpretarlas cada noche. Como ya sabés, lanzamos el álbum de forma independiente, y logramos que nos escucharan, pero afortunadamente los directores de la película estuvieron entre esos oyentes. Así es que muchas de esas canciones terminaron formando parte de la banda sonora de “Little Miss Sunshine”.
Todo sucedió más o menos a la vez, por lo que es una parte muy importante.
Nick, si pudieras volver atrás y darle un consejo a ese DeVotchKa que estaba creando “How It Ends”, ¿qué le dirías? ¿Harías algo diferente?
Creo que hubiera incluído las letras en el álbum. No sé por qué, era autoconsciente de ellas, pero ya no lo soy. Siempre es lindo decir que no habría hecho nada diferente, pero tampoco sé cómo podríamos haber hecho algo distinto. Nos tomó un tiempo largo escribir este disco, pero lo grabamos en una semana, y gastamos alrededor de 900 dólares en él. Si pudiera volver atrás, iría a decirnos “no se preocupen, va a tomar algo de tiempo, pero la gente eventualmente va a escuchar estas canciones, y van a conectar con ellas”. Espero que esto responda tu pregunta. Solo diría “no se preocupen mucho, todo va a estar bien”.
Es un consejo muy sano, me gusta mucho. Después de 20 años, ¿todavía recordás cómo se sintieron cuando se dieron cuenta de que “Little Miss Sunshine” iba a cambiar la trayectoria de DeVotchKa?
Fue algo difícil de ver al principio, pero trabajamos muy duro, y no sé si mucha gente sabe esto, pero la película también fue hecha de forma independiente, así que una pregunta era si la iba a ver mucha gente o no. Viste cómo funciona esto, cuando las películas no tienen un estudio grande atrás a veces terminan pasando desapercibidas o en el olvido, así que todos los involucrados en la película estaban preocupados al respecto. Por suerte pasaron grandes cosas mientras se preparaba el soundtrack se preparaba. Steve Carell protagonizó una película llamada “The 40-Year-Old Virgin” (2005) que lo puso en el mapa mundial, entonces todo el mundo quería ver otra película suya, eso ayudó mucho.
Para responder a tu pregunta, trabajamos muy duro para llegar al Sundance Film Festival, y no solo nos aceptaron, también nos pusieron en la primera noche del festival, en la sala más grande, así que pensamos que era una buena señal y fuimos a ver la película junto a un público por primera vez. Todos nos estábamos mordiendo las uñas esperando por la reacción general, y empezaron a reírse desde la primera escena hasta el final, donde se pusieron de pie para dar una ovación. Creo que entonces nos dimos cuenta de que habíamos dado con algo importante acá, y luego con el paso de los meses vi que había cobrado impulso, no solo en Estados Unidos, sino que en todo el mundo. Nos invitaron a tocar por todas partes del planeta, fue muy emocionante, no podríamos haber pedido una película mejor de la que participar.
¡Qué linda historia, qué emocionante todo! Sé que hoy en día tienen mucha más experiencia haciendo música para películas. Pero cuando estaban haciendo la música de “Little Miss Sunshine”, ¿pensaban en ustedes como creadores de una banda sonora? ¿O más bien seguían sus propios instintos con imágenes y una narrativa con la que abordar la canción?
Sí, es algo muy importante; creo que les sucede a muchos músicos cuando se enfrentan a la película. Yo descubrí que eso abría muchas más puertas. Cuando componés, te gusta pensar que todo surge de ti mismo. Pero una vez que te sentás con la película es ella la que dicta hacia dónde va a ir la música, así como la actuación del elenco y la emoción de la escena. Es una fuente de inspiración maravillosa que, en cierto modo, te aporta ideas que de otra manera nunca habrías tenido si estuvieras sentado solo. ¿Tiene sentido lo que digo?
Sí, totalmente. “Little Miss Sunshine” es como una carta de amor al fracaso, a la resiliencia, la aceptación de una familia diferente, una oda a abrazar las imperfecciones. ¿Esto significa para ustedes lo mismo que significaba hace 20 años? ¿Cómo creés que impactó todo esto en su música?
Sí, creo por es por eso que tanto nosotros como todo el mundo conecta con esta película: porque todos podemos vernos a nosotros mismos y a nuestras familias en ella. Por aquel entonces nosotros también viajábamos en una camioneta destartalada, yendo de pueblo en pueblo, sin saber qué iba a pasar después ni si lo íbamos a lograr. Así que cuando vimos la película, naturalmente sentí que era un reflejo de nuestra propia trayectoria.
Al estar tan inmerso en las canciones yo mismo no lograba verlo; pero al trabajar con los directores y los demás artistas que participaron en el filme, ellos trajeron a colación que nuestra música tiene un matiz algo triste, aunque también hay alegría en esa tristeza. Además, nuestra música tiene un toque irónico, y un cierto sentido del humor del que yo mismo nunca me habría dado cuenta si no hubiera sido porque los demás participantes lo sacaron a la luz.
La película de cierto modo también trata de cuando tu vida se está descarrilando, en ese momento es cuando realmente sabés que estás vivo. Y eso ha sido de alguna forma la base de nuestra música. Cuando la tristeza y el desamor llegan a tu vida te hacen sentir vivo, y pueden ser una hermosa fuente de arte.
Qué importante esto último, Nick. ¿Escuchás la música de forma diferente ahora que cuando la tocabas en vivo en el pasado, o es lo mismo?
Es curioso, porque la música te transporta… a veces te lleva directamente a hace 20 años y, otras veces trae a la mente recuerdos de todo el camino recorrido; así que es una mezcla de ambas cosas. Ahora que pasé tanto tiempo en esto y que hemos tenido una conexión tan fantástica con tanta gente, en realidad lo queremos aún más, si es que eso es posible.
¡Genial! Su música siempre vivió en algún lugar entre géneros como el rock y el folk, con algunas influencias de Europa del este, e incluso algo de música de orquesta. ¿Intentaron definir el sonido de DeVotchKa de forma consciente, o surgió de forma natural?
Surgió de forma natural. Teníamos casi un manifiesto musical. Todos habíamos pasado por distintas experiencias, y habíamos tocado en diferentes grupos. En aquel momento hicimos un esfuerzo consciente por establecer que nada estaba prohibido; lo principal era que si algo despertaba una emoción en el alma, debíamos tocarlo. Esa fue la única parte consciente del proceso, no imponernos límites ni intentar encasillarnos en un género concreto. Siempre fui muy fan de las mixtapes y siempre quise que nuestros álbumes sonaran como una, aunque no sé si es una gran decisión profesional.
Eso está genial. ¿Cómo era ser un chico de mixtapes en los ‘90?
Era muy importante para mí. Era la forma en la que te expresabas con tus amigos: les hacías la cinta perfecta. También era especialmente importante cuando estabas intentando que una chica se fijara en vos, que viera lo inteligente y profundo que eras. Seleccionabas cada canción cuidadosamente para hacer que se enamorara.
Sé que no tiene la misma magia, pero ¿sos de hacer playlists hoy en día?
Sí, todavía me gusta ir saltando de una cosa a otra, aunque siento que falta algo, pero me encanta ir saltando así. También me hizo valorar más el hecho de sentarme a escuchar todo un álbum. Es curioso, pero hice un poco lo contrario. Quiero escuchar la siguiente canción, no quiero pasarme a otro grupo tan rápido.
Si querés mi opinión, siempre intento escuchar los discos de la forma y en el orden en el que fueron creados, de principio a final. Después veo si quiero guardar algunas canciones o no.
Sí. Nosotros dedicamos mucho tiempo y reflexión al orden de las canciones del álbum, tal como se haría con un mixtape. Me entristece un poco ver que eso a veces se pierde cuando la música se lanza al mundo digital; en las computadoras no se aprecia el orden en que se suponía que debía escucharse. Pero creo que, como dijiste, eso ha despertado más interés últimamente, y creo que mucha gente está volviendo al vinilo precisamente por eso, porque es muy divertido escuchar cada lado tal y como el artista quería que se presentara.
Sí, iba a decir eso exactamente. Creo que los formatos físicos están teniendo un regreso genial, y puedo entender por qué.
Sí, me alegra ver (y es algo que he notado mucho) que se hable de esto como una experiencia táctil. Me da cierta pena. Siento tristeza por las generaciones más jóvenes que se perdieron de eso. También creo que anhelan esa experiencia y que se sienten atraídas por ella.
Su música tiene calidad cinematográfica, pero no solo cuando están trabajando en una banda sonora. No es algo que se pierda cuando están trabajando para un álbum. ¿Sienten que gravitan naturalmente alrededor de crear música que pertenece a una historia más grande?
Qué bueno, me alegra que te hayas dado cuenta, porque era algo a lo que siempre aspirábamos. Todos crecimos amando la música de bandas sonoras, especialmente la música de películas, y cuando empecé a grabar pensé que al tener un estudio y un grupo de músicos para expresarte, casi podías ser un cineasta sin cámara. Así que siempre quise lograr esa cualidad, y me alegra que eso se perciba.
Luego de tantos años haciendo música juntos, ¿cómo mantienen viva la curiosidad?
Bueno, eso es algo genial de tener un grupo en el que somos similares, pero también muy diferentes en nuestras trayectorias musicales, es algo estupendo. Siento que este es un momento magnífico para inspirarse. Ese es un aspecto positivo del fácil acceso que tenemos a todo un universo musical. Me doy cuenta de que cuando estoy estancado o no me siento muy creativo, hay muchísimas bandas y géneros excelentes al alcance de la mano, lo cual realmente ayuda. Hoy en día hay muchísima buena música, y tener amigos a quienes les importa y que quieren que escuches cosas nuevas también ayuda muchísimo.
¡Excelente receta! Si alguien que descubrió “Little Miss Sunshine” hace 20 años va a ver a DeVotchKa en vivo por primera vez en estos días, ¿qué querrías que descubra de ustedes más allá de aquella banda sonora?
¡Wow! Bueno, espero que cuando vengan a ver el espectáculo vean que realmente seguimos sacando álbumes, y como decías, nos dejamos llevar por donde nos conduzca la música. Espero que el público pueda acompañarnos y darse cuenta de que la banda sonora es un excelente punto de partida, pero hay muchos otros caminos que podemos recorrer, y nosotros podemos llevarlos hasta ahí si se animan a escucharnos.
Una más para cerrar: ¿Qué te gustaría que recuerde la gente cuando piense en DeVotchKa dentro de otros 20 años?
Espero que una gran canción perdure, o aquello que conecta con la gente de hoy en día, ya sea solo un verso o una melodía. Espero que sigan sintiendo esa misma conexión dentro de 20 años.
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