- Inicio
- Noticias
babas tutsipop: “Pase lo que pase, salga bien o mal, va a ser increíble” [ENTREVISTA]
La banda mexicana inaugura una nueva etapa con “empezar al revés”, un sencillo en colaboración con Valverdina que da lugar a su siguiente trabajo “Mueve la cola perrito”, ampliando su universo experimental y de sensibilidad queer. La canción propone la curiosa idea de comenzar una relación desde el final, con un humor y reflexión singulares.
Por: Luzie Fernández
Publicado el: 23/04/2026
babas tutsipop irrumpió en la escena pop independiente de Guadalajara en 2022, y no han parado de hacer un sonido caótico, contagioso y original desde entonces. Ana, Citlalli, Elizabeth y Toledo llegaron para quedarse y navegar los límites entre el indie y el punk, uniendo lo mejor de ambos mundos, siempre embanderados con la lucha por los derechos LGBT y el ser un lugar seguro para la comunidad queer.
El pasado 20 de marzo nos presentaron “empezar al revés”, un nuevo sencillo donde colabora Valverdina (ex Cariño) desde España, con una premisa muy curiosa: cuenta con cierto humor la historia de una pareja de chicas que comienza su vínculo como exes, llegando así al amor, y no como lo hacemos normativamente. La canción, con su fuerte presencia de sintetizadores, que mezcla muchos tipos de pop dentro del mismo track, nos deja pensando en las relaciones como las conocemos, a la vez de quedarse profundamente pegada en el oyente.
Este sencillo es lo primero que conocemos de lo que será su próximo trabajo discográfico “Mueve la cola perrito”, mientras también sirve como anuncio para las próximas fechas que tendrá la banda por México, y otros países de la región Latinoamericana. Cabe destacar su presentación en el festival Echoes el próximo 19 de junio, donde compartirán grilla con Parcels.
En esta entrevista, Ana y Jorge compartieron todo sobre este nuevo lanzamiento, la visión que tienen de las relaciones y los lugares seguros, y el lugar en el que se encuentra babas tutsipop como banda.
Me gustaría hablar del lanzamiento de “empezar al revés”, es una historia súper interesante. Son unas novias que quieren comenzar como exes y convertirse desde el odio y la pena hacia el amor, y no como hacemos usualmente. ¿Cómo llegaron a esto?
Ana: La historia viene de María Talaverano, que es la ex cantante de Cariño, una banda importante y de éxito en España. Ella se sale del proyecto, nos busca, empezamos a plantear ideas, todo por Instagram, muy random. Nosotras somos súper fans de Cariño, no podíamos creer que se había acercado María y que estábamos platicando con ella cosas tan random. Decía algo como “nunca me sale bien esto de las relaciones”, de ahí parte un poco la idea, de que todo siempre acaba mal. Y bueno, si empezáramos al revés, esa será la manera entonces. Es partiendo de eso, de que ya está todo tan mal, ya terminó la relación y no hay nada que pueda salir peor, entonces tal vez esta es la manera de empezar. De ahí viene esta idea, suena absurda, pero se me hizo muy humana y linda.
¿Cómo se imaginan que cambiarían los vínculos si hiciéramos esto normalmente?
Ana: En algún punto llegué a asociarlo con el tema de los exes. Empezar la relación al revés, siendo exes, lo asocié con el sentir algo de nuevo por tu ex. Es algo que hice en las redes sociales, porque me interesó la opinión de nuestros seguidores de este tema tan random. Hice una pregunta que lancé random a las historias, también hice una encuesta, y muchísima gente se identificó, nos empezaron a mandar mensajes y todo, contando sus historias con los exes y cómo esto les marcó, y resultó que sí mueve a bastante gente. Yo pensé que era un tabú, porque en muchos casos también hay mensajes de “ay no, guácala, cero volvería a ese lugar”, pero también hay muchísimos otros de “volvimos, y estamos súper felices, esta canción de ustedes nos unió”, y cosas así. Entonces, ¿cómo sería en realidad si partiéramos así? Yo creo que interesante y positivo, tal vez, porque partes de una experiencia previa, y por ese hecho creo que puede ser algo lindo, el ya conocer a alguien, ya saber qué le gusta y qué no.
Sí, claro. Siento que las nuevas generaciones repensaron mucho los vínculos y sus significados. Por ejemplo, hoy en día ser amigo de tu ex está mucho más normalizado que antes.
Ana: En mi caso sí, totalmente. Mi mejor amiga fue una de mis primeras novias, y ahora es como familia para mí.
En Uruguay es casi un canon queer quedar como amiga con tus exes, y que después empiecen a salir entre ellas. Es una escena donde todas se conocen, y es importante intentar terminar bien por esto, pasan muchas cosas.
Ana: Se me hace muy bien que existan vínculos sólidos y lindos entre mujeres. Aquí en México tampoco suele serlo definitivamente. Hay veces que aquí en Guadalajara me pregunto dónde está la comunidad queer, y me encantaría de verdad que hubiera más espacios, grupos, y más visibilidad. Babas Tutsipop en general es un proyecto súper pro visibilidad e inclusión, y pro levantar la voz por les queers. Es muy importante. En México hay mucha sororidad. Ahora que fue el 8M, me salen las lágrimas y se me pone la piel chinita de la energía y de sentir así a tantas mujeres, incluso ofreciendo abrazos en la calle a otras. El cómo nos organizamos y nos juntamos amigas, ex novias, todas a marchar. Es algo bellísimo, y tampoco lo veo en otros grupos poblacionales.
Lo encuentro fascinante y muy necesario. Es importante visibilizar a las minorías que son vulnerables, por ejemplo a las mujeres y a la comunidad queer. Es clave que exista esa unión y trascienda todo, que lo transforme.
Ana: Totalmente, qué chido que lo veas así. Esperamos que nos toque conocer Uruguay y Perú, Latinoamérica en general, que no conocemos nada, para ver cómo es la movida por allá. Tengo mucha curiosidad.
¿Cómo entra su trabajo artístico en todo esto que conversamos? ¿Cómo hacen para que funcione como herramienta de visibilización?
Ana: Me parece que la visibilización es importante porque a veces llegamos a generaciones mucho más chicas que nosotras. A veces hay gente muy chiquita, digamos de 15 años. Una vez llegó una niñita (o niñite, no sé) súper chiquita, y se me hizo muy lindo el cómo convivió con nosotras. La actividad que pusimos era colorear un póster que parece hecho para niños chiquitos.
Me parece importante simplemente comunicar que somos un espacio seguro, que somos inclusivas, y que respetamos a los grupos vulnerables y las minorías. Me parece importante simplemente nombrarlo, y hacer ver un amor entre mujeres, o algo que le dirías de mujer a mujer, o de persona queer a otra persona queer, algo que le dirías a una persona trans, el cómo su historia te movió. Solo contarlo en medio de un mundo de tantas canciones que a veces caen en los mismos lugares comunes, creo que está chido. Se me hace importante.
No sé si sea una herramienta o no, pero para mí, siendo parte de la comunidad, es importante que se vea y se hable de esto con libertad. También me gusta ver en los conciertos a gente súper diversa, y cómo se identifican otras personas, lo veo como algo muy especial.
¡Qué hermosa visión! Voy a cambiar un poco de tema. A nivel de sonido, esta canción tiene una carga de pop electrónico, hasta hyperpop por momentos. Hay una evolución comparándola con trabajos anteriores. ¿Cómo se dio esto? ¿Cómo fue planificarlo en el estudio?
Ana: Esta canción nos ponía muy nerviosas. Es algo que nos tomó muchos meses. Normalmente nuestras canciones salen más rápido, pero en esta cambiamos incluso de género. Creo que empezó con un poco de pop punk, y después se convirtió en un house. Después dijimos “ok, no. Se siente demasiado diferente a Babas, y se siente muy rápida la letra, no se entiende. Volvamos a que sea más lenta y sea un pop lento para que se entienda”. Me costaba mucho entenderle las palabras a Valverdina con su acento, creímos también que era más cantable si bajábamos el ritmo. Nuestro productor, Jad (Jorge Alberto Delgadillo) propuso sonidos loquísimos en los sintetizadores, y creo que eso le dio todo el carácter. Nos ponía nerviosas porque nunca habíamos hecho un pop tan pop. Somos muy poperas, pero nunca tanto como en esta canción. Al final Jorge se aventó en este final rarísimo donde cambia el tempo, hay un drum and bass y el sintetizador se vuelve loco. Cuando lo propuso dijimos “totalmente, hagamos esto” y fue increíble. El final es nuestra parte favorita.
Jorge, ¿cómo te sentís respecto a todo lo que hablamos? ¿Cómo te sentiste durante este proceso?
Jorge: Concuerdo mucho con lo que dice Ana de que en particular esta canción fue un proceso distinto a lo que habíamos hecho anteriormente. Tomó más tiempo, y la comunicación a distancia fue más atropellada y compleja.
Fue complejo ponernos de acuerdo o comunicarnos con María, ella también estaba pasando por un proceso personal. Pero al final yo, y creo que también todas sentimos positivamente esta confianza que ella nos brindó, un “yo confío en lo que ustedes hagan”. Al final, independientemente de lo mucho o poco que haya estado al pendiente o participando, confió y le gustó. Le iba gustando, luego ya nos mandaba sus voces o le contestaban cosas sobre la campaña. Estuvo muy padre, la verdad lo disfruté mucho, esta canción me gusta muchísimo. Me gusta mucho que marque una nueva etapa y un nuevo sonido de la banda.
¿Qué pensás de todo lo que venimos hablando? Siendo el único chico en la banda que no es queer, ¿cómo te llegan los relatos de tus compas?
Jorge: En estos cuatro años que llevamos juntas, desde un principio estuvo claro que el proyecto y la comunicación en general iba a estar más dirigida hacia algo queer, inclusivo y divergente. Y mi prioridad en su momento era la música, eso me cautivó mucho. Puse sobre mi balanza interna a favor el poder hacer esta música y participar, y el tener que salir de mi zona de confort, lo cual vi también súper positivo. Dije “está chido probar cosas nuevas y dejarme llevar”. Y en estos cuatro años, la neta es que ha sido muy divertido, muy nutritivo y muy retroalimentativo. Me ha hecho ser mejor persona, una mejor versión de mí.
Ana: Y tú a nosotras.
Jorge: Se los digo a ellas, yo las amo. Estoy enamorado de ellas, del proyecto, de la música y también de lo que genera el proyecto. Entonces, siendo el único hombre digamos que sí me siento algo privilegiado y afortunado. A veces puede llegar a ser un poco abrumador, demasiada energía femenina tal vez, pero también me gusta, puedo con ello y lo disfruto. Pero a veces soy un señor (risas).
¿Cómo fue la experiencia de trabajar con Valverdina?
Jorge: Yo casi no tuve contacto con ella. Ana fue la intermediaria entre Valverdina y el resto de nosotras. Ella le escribía y le mandaba actualizaciones, y si le respondía nos ponía al tanto. Nos comunicaba “me contestó tal cosa, me mandó tal otra”, y ya sobre eso íbamos trabajando. Ayer hicimos un vivo en TikTok con ella, lo hizo y nos invitó. Esa fue la primera vez que la vi y hablé con ella. Estuvo padre esa experiencia.
Ana: Trabajar con Valverdina para mí fue hermoso, es muy lindo que después de esto seamos amigas. Sé que mi vínculo con ella fue diferente que el de las demás. Yo estaba atrás de ella, porque no contesta mucho los mensajes. Yo tenía el proyecto avanzado, la producción casi terminada, y ella no contestaba. Hubo que aplazar el lanzamiento varias veces. Pero también fue muy lindo, conocí otras partes de ella y cosas que estaba pasando que son terribles y no le deseo a nadie. Mucho que tiene que ver con su salida de Cariño y malas situaciones con una disquera. Me encantó cómo se vulneró conmigo y que ahora podamos ser amigas.
“empezar al revés” es el primer sencillo de un disco nuevo que están preparando, que se va a llamar “Mueve la cola perrito”. El título es súper curioso, ¿de dónde sale? Y a nivel sonido, ¿va a ser en las líneas que han explorado en el single, o se van a decantar por otras cosas?
Ana: Citlalli, que no pudo estar en la entrevista, siempre está buscando nombres o palabras para las canciones, ideas o imágenes que sean un poco disruptivas, o que al menos no escuches o veas en todos lados. Ella trajo el nombre de la banda, babas tutsipop, que tampoco es tan común. Entonces, “Mueve la cola perrito” inicialmente iba a ser una editorial que ella quería hacer, porque también escribe poemas. Esto no se dio, pero nos encanta el nombre, y más que haya un significado súper profundo, una explicación muy completa alrededor de esto. Es justo esta imagen que yo creo que todos tenemos de un perrito moviendo la cola. Y me parece una idea súper inocente, juguetona, positiva o alegre y tierna. Estas palabras para mí hacen mucho sentido con nuestra etapa actual en la banda. Incluso hay una canción que va a estar dentro del disco que se trata de la ternura. Son emociones que nos gusta explorar. También va a haber otra parte más oscura en una canción. Todavía no puedo decir más, pero bueno, tiene su parte oscura y su parte tierna. Este nombre simplemente se me hace una imagen súper bonita de un perrito que sigue caminando feliz hacia adelante, aunque a veces el mundo se venga encima o los problemas parezcan mundanos. Y pensar en ese perrito moviendo la colita me encanta, lo asocio a la idea de babas tutsipop.
Me encanta. Siento que el crecimiento de ustedes ha sido súper rápido, y conquistaron muchos espacios nuevos. Es un buen momento para trabajar este tipo de sentimientos. ¿Cómo sienten que despegó el proyecto respecto a esto? ¿Cómo lo viven?
Ana: He sentido súper buena aceptación. Nunca quisiera compararnos con ningún otro proyecto, porque entonces nunca acabas, pero hay proyectos como los nuestros que en cuatro, cinco, seis o siete años empiezan a suceder cosas más grandes e interesantes. Y cada uno va a su ritmo, pero yo me quedo con que he recibido mucho cariño de gente admirable. Hemos recibido apoyo de la distribuidora musical, de las plataformas musicales, de los medios. Y nos hemos topado con gente increíble, artistas como María u otros de la escena en México. Y para mí eso es el éxito.
Entre sus proyectos para este año está la gira, seguir recorriendo la región, conocer nuevos países y escenarios. ¿Qué expectativas tienen de esta gira, qué es lo que más ansían encontrar? ¿Es su plan principal para este año, o están con ganas de hacer algo más?
Ana: El objetivo de este año es sacar sencillos, las canciones principales para nosotras del álbum. La verdad es que no podría decir que son las más importantes, pero los singles que consideramos más fuertes van a salir este año.
También estamos por anunciar un tour nacional e internacional. Vamos a hacer nuestra primera gira internacional en Latinoamérica. Hay una fecha en Estados Unidos también. Los demás países son Guatemala, Costa Rica, Colombia, Perú, Argentina y Chile. Dentro de cada país, por ejemplo en Argentina, van a haber fechas en por lo menos tres ciudades, y eso va a ser una locura.
La verdad es que estoy muy nerviosa. No sé cuánta gente va a comprar boletos, porque sí, tengo miedo. Además somos un proyecto totalmente independiente, y gestionar esto en modo indie no es fácil, pero estamos haciendo lo mejor que podemos. Puedo decir que me siento emocionada y contenta de poder soñar con esto y poder intentarlo. Pase lo que pase, salga bien o mal, va a ser increíble.
¡Seguro que sí! Jorge, ¿qué expectativas tenés para esta gira? ¿Qué te gustaría conocer en otros lados?
Jorge: La comida, las personas. Como decía Ana hace rato, aprender cómo es la movida en distintos sentidos y ámbitos, en otros países y en otras culturas, cómo perciben la música que hacemos. Inspirarme, inspirarnos. Hacer más música. Algo que me gusta de babas tutsipop es que constantemente nos vinculamos a través de la música. No solo haciendo relaciones comerciales o dentro de la industria. Realmente hacemos amistades, y eso me gusta mucho, la gente con la que vamos conectando de manera profunda se van volviendo amigos y parte del equipo, por ejemplo para styling, fotos, distintas cosas. Compartir ese amor por la música, crear y compartir es lo que más me gusta.
Brillante. En esta gira y con todo lo que hablamos hay mucha gente que los va a escuchar por primera vez y que los está conociendo de cero, de alguna manera los van a adoptar. ¿Qué les gustaría que sienta ese nuevo oyente? ¿Qué buscan dejar en el otro?
Ana: Me gustaría que conecten, que bailen, que se sienta esto que he notado en otros conciertos. Que puedan acercarse a pedir una foto, rayar una playera, cotorrear, compartir una paleta Tutsi Pop, decirles lo que sea. Me gusta que inspiremos confianza, y que sepan que podemos ser amigos y es un proyecto amigable. Pero también que conecten con la música y quieran cantar. Eso es algo que yo hago mucho en vivo, a veces siento que les obligo a hacer el coro, pongo mucho de mí cuando estamos en un concierto para que canten. Puede que eso no suceda, pero vamos a ver. Si no sucede, tampoco pasa nada. También disfruto mucho de tocar con ellas, y eso se transmite mucho también, que tú disfrutes lo que haces. No hay mucha mayor expectativa, solo que conecten y les guste.
Les traigo una pregunta de introspección. Creo que para mantener un proyecto con este nivel de sensibilidad y todas las causas que defiende y conlleva, tanto experimentar en sonido como el intentar ser un espacio seguro, es necesario aprender y desaprender cosas, es un cuestionamiento constante. ¿Qué sienten ustedes que han aprendido y desaprendido para sacar al grupo adelante? ¿Qué cambiaron, y qué siguen haciendo igual?
Jorge: Creo que he aprendido, como dije hace un rato, a ir más allá de mi zona de confort. Por ejemplo, en el caso del video de “antonio banderas”, fue una ocasión que requirió ese esfuerzo positivo de mí. Todo lo que aprendo aquí va por ahí, y me ha ayudado mucho a reforzar gran parte de mi autoestima, de mi seguridad, de mi claridad con qué es lo que quiero. También de repente, a poner límites, valorarme y no ser tan duro conmigo mismo.
Ana: Yo he tenido que desaprender muchas cosas, sigo haciéndolo. Estoy aprendiendo a ser una mejor líder y una mejor persona, y sobre todo a creer más en mí, a confiar en mí y en mi equipo, a no compararme tanto ni ser tan dura conmigo misma. Ese es el tipo de cosas que he tenido que desaprender. Estoy en un proceso, no me considero ya súper experta, soy humana.
Etiquetas: