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  • Álbum: “SEE YOU WHEN I GET BACK” de Inner Wave [RESEÑA]

Inner wave, banda originaria de California (cuya trayectoria inicia en el 2013), presenta su quinto trabajo de estudio “SEE YOU WHEN I GET BACK” el cual sigue la línea del indie pop y psicodelia que en sus anteriores álbumes ya venían proyectando. Esta vez la psicodelia pop viene a ser mucho más trabajada a través de sonidos envolventes, pero sobre todo ha demostrar la experiencia que la banda maneja en estos sonidos para crear canciones llenas de energía que inducen al baile. La banda viene de presentar sus sencillos “CHILD”, “MADRE” y “PUSH” donde muchos de estos motivos salen a la luz y se diversifican en sus melodías electrónicas y riffs brillantes. 

El disco apertura con “MADRE”, con riffs que rememoran a los del indie de antaño y unos sintetizadores que marcan una breve pauta de salto, este se balancea entre su ritmo lento, pero pegadizo, mientras que el apartado vocal recuerda mucho al de Gorillaz en canciones más amigables y relajadas, casi veraniegas. “SWEET” como su propio nombre deja entrever es un viaje danzable y psicotrópico, lleno de movimiento y dinamismo. El bajo pronunciado es el corazón, mientras el sintetizador que lo acompaña va dando saltos, este puede ser quizá de los temas más divertidos y entretenidos de escuchar, una fórmula bien ejecutada, pero que resuena a clásico en todo momento. 

Siguiendo, en el disco hay momentos destacables, especialmente por la forma de unir las canciones como en “PUSH” y “PULL” que como si fuera ambas caras de una moneda se presentan. Mientras que el primero goza de una coquetería y dirección de los sintetizadores que vuelven la canción más espacial; la segunda, con su transición deja entrever una especie de puerta de salida o cierre, donde el funk lento juega un papel importante, asimismo el efecto de la voz resulta más que agradable. Además por su corta duración incluso podría funcionar como outro del tema anterior.

Así mismo sigue “BIG FOOT” el cual deja una huella grande en el disco con cierta inspiración de Tame Impala y el juego de sintetizadores lleno de vibraciones oceánicas y la sensación de estar nadando entre olas que arrastran las melodías. Por otro lado, “FAR AWAY” toma una estructura más convencional, pero bastante amena de llevar y seguir. “IF YOU LIKE” entra en una espiral de psicodelia, pero también apuesta por sonidos disruptivos y ruidosos, de cierta manera le agrega nuevos puntos a su propuesta, lo cual lo hace muy interesante y disfrutable. Esos momentos altos donde lo instrumental se entrega a acompañar esa emoción de la voz es un clímax de éxtasis. 

Llegando a la última sección del disco “WOLFIE” es la demostración de que la banda puede seguir jugando con sus propias propuestas y alternarlas entre ruidos más alternativos, pero acompañados del funk y lo synth-pop. Mucho del rock del disco se aloja en este tema con sabor agridulce, donde sus texturas juegan con muchas de las propuestas antes presentadas; así pasa con “HIGHWAYS” el cual es una regresión a ese sonido clásico del rock/pop psicodélico, con acercamientos al LO-FI, donde las melodías y acordes (sin ser grandilocuentes) transmiten la nostalgia y la lejanía necesaria para crear esa catarsis en el oyente. Una canción que busca ser introspectiva, como si viajaras por una carretera larga en la que no puedes ver el horizonte: “ALL OF THE THINGS”, se encarga de cerrar el disco, un tema extraño respecto a todo lo anterior, con una voz con un efecto profundo y calmado, con unos riffs oscuros que van acompañando y esto va repitiéndose a lo largo de toda la canción, mientras van acompañándose coros, destellos electrónicos que flotan por la atmósfera que va creando el tema; un cierre bastante contemplativo, personal y oscuro que irrumpe como una gran nube entre todo el sol del álbum. Una forma bastante particular de finalizar, pero con mucha decisión y detalles que elevan su propuesta.

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