Road to Urboom Fest – Una noche de fuego en el Anfiteatro del Parque de la Exposición [CRÓNICA]

El festival de música urbana desbordó ritmo, talento y una conexión que encendió el Centro de Lima.

Foto: @sweetsahumerio98

El 14 de junio, Lima vivió una de sus noches más intensas en lo que va del año. El Anfiteatro del Parque de la Exposición fue el escenario de un evento que, más allá de la música, reafirmó que la cultura urbana sigue marcando territorio en la ciudad. El Road to Urboom Fest fue una verdadera descarga musical que hizo vibrar a cientos de asistentes.

Desde temprano, grupos de jóvenes comenzaron a llegar. Algunos con looks llamativos, otros con bandanas, glitter, gafas oscuras y mucha actitud. Todos tenían claro a lo que iban: vivir una experiencia sonora potente. El ambiente estaba cargado de expectativa y desde el primer acorde, todo cobró forma.

Yazz fue la encargada de dar inicio al evento. Su presencia marcó el arranque perfecto. Con flow, fuerza y un mensaje firme, conquistó rápidamente a un público dispuesto a dejarlo todo frente al escenario. Su propuesta, que combina beats actuales con letras personales, demostró que hay artistas que saben abrir una noche con contundencia.

A ella le siguió Asmir Young, quien se mostró cómoda, auténtica y conectada. Su estilo, que navega entre lo introspectivo y lo bailable, encontró en el público una respuesta inmediata. Cada movimiento, cada frase lanzada desde el escenario, fue recibida con atención y ritmo. El público no solo escuchaba, respondía, bailaba, se dejaba llevar.

Foto: @sweetsahumerio98

Cuando Rafaell Cocoa subió al escenario, el anfiteatro ya estaba completamente entregado a la noche. Su set fue ágil y bien ejecutado, combinando melodías suaves con explosiones sonoras que encajaban perfecto con el momento. Con carisma y frescura, se ganó a los asistentes y reforzó el tono que el evento venía construyendo: directo, vibrante y sin pausas.

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Después llegó Princesa Alba, una de las artistas más esperadas. Su entrada marcó un cambio de energía. Con estética pop, referencias visuales brillantes y un repertorio sólido, puso a todos en movimiento. Su show fue una invitación al goce, a la libertad, al empoderamiento. Cada canción fue coreada con entusiasmo. Princesa Alba no solo cantó: interpretó, se adueñó del espacio y le dio a la noche un toque de brillo y actitud.

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La siguiente aparición fue la del chileno Kid Voodoo, y con él, el perreo se apoderó del lugar. Su presencia fue arrolladora. No hubo tiempo para distracciones: todos estaban de pie, atentos, moviéndose al ritmo de su propuesta atrevida y cargada de personalidad. Desde varios puntos del anfiteatro se escuchaban gritos de “¡te amo!” que él recibía con una sonrisa y más entrega. Fue una de las actuaciones más potentes de la noche, y sin duda, uno de los momentos más recordados.

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Para cerrar, De La Rose ofreció un espectáculo que mantuvo encendida la llama hasta el último minuto. Su fusión de ritmos tropicales con sonoridades urbanas creó una atmósfera festiva, fluida, intensa. Fue un cierre a la altura, de esos que no necesitan artificios para dejar huella. Bastaron la música, su interpretación y la respuesta colectiva para sellar una noche que ya se sentía como histórica.

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Durante más de cuatro horas, el Road to Urboom Fest no dio tregua. La producción impecable, el sonido sólido, las luces vibrantes y la vibra del público hicieron de esta fecha algo más que un simple calentamiento: fue un espectáculo completo, bien dirigido y lleno de identidad.

El movimiento urbano en Lima sigue creciendo, evolucionando, encontrando espacios donde brillar sin filtros. Y el 14 de junio fue la prueba.

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