Portugal. The Man: “Creo que es más inteligente no tener expectativas y simplemente ver a dónde te lleva el camino” [ENTREVISTA]

Con SHISH, su décimo álbum de estudio, Portugal. The Man nos lleva hacia un espacio más íntimo y consciente, marcando una nueva etapa creativa para la banda tras su salida de una disquera mayor.

Portugal. The Man nunca se ha caracterizado por ir a lo seguro. Desde sus inicios en Alaska hasta hoy, el proyecto ha cambiado y crecido constantemente, sin perder la esencia profundamente humana que los caracteriza como banda. SHISH, su décimo álbum de estudio y el primero bajo su propio sello discográfico KNIK, se consolida como una de sus obras más introspectivas e íntimas hasta la fecha: un disco que nace desde la vulnerabilidad, la memoria y una mirada crítica —pero empática— sobre el mundo que habitamos.

Conversamos con John Gourley, vocalista de la banda, en medio del Denali Tour, sobre el origen emocional y visual de SHISH, la importancia de la comunidad, el rol de Pass The Mic, el proceso creativo detrás del álbum y esa conexión especial que Portugal. The Man mantiene con Latinoamérica.

¿Cómo estás el día de hoy? ¿Qué tal estuvo el show de anoche en Carolina del Norte?

Estuvo genial. Esta gira ha sido muy divertida. Siento que este álbum [Shish] nació para ser tocado en vivo, porque es realmente hermoso salir a tocar las canciones.

Exacto. Lanzaron Shish hace solo un mes y ya están girando con él. El álbum está inspirado en Alaska, su estado de origen. Los nombres de las canciones y la portada hacen referencia a Alaska y a sus paisajes. ¿Cómo construyeron el concepto visual? ¿Qué es lo que querían transmitir?

En la portada hay un cazador capturando a una foca con el paisaje de Alaska de fondo. Es bastante obvio ver la portada y ver muerte. Muchas personas lo ven así y sienten pena por las focas, que son tan tiernas, pero las focas hacen exactamente lo mismo que el hombre. Esa es mi visión sobre la imagen y lo que creemos que representa, lo que pretende significar. Es una portada que probablemente miras y te preguntas a dónde irá el cazador. Se dirige hacia el pueblo, y ahí es donde sucede la vida. Así como las focas capturan a los peces de su cardumen y se los llevan para alimentar a las crías, lo mismo sucede en los pueblos con este tipo de paisajes; creo que así es cómo explicaría la portada. Pretende evocar tanto un sentimiento de comunidad como uno de compasión por la foca.

Sí, es muy cruda, pero, en cierto punto, también transmite lo que dicen las letras. En este álbum transforman enseñanzas muy íntimas sobre la familia, la comunidad, el cuidado y la responsabilidad en mensajes colectivos que se sienten especialmente necesarios para el mundo de hoy, tan individualizado. ¿Cuál fue el mayor desafío de llevar esas experiencias personales a un álbum que pretende que todos puedan identificarse?

La verdad es que, cuando me senté a escribir el álbum, no pensé en todas esas cosas. Al momento de escribir, se trata más que nada de una asociación de palabras: simplemente abres la boca y dejas que las cosas salgan. Luego empiezas a juntar las partes y ahí te das cuenta de qué es de lo que estabas hablando y encuentras la historia. Cuando estaba escribiendo este álbum, llamé a mi padre y le pedí que me hiciera un dibujo de un trineo, era algo que quería que esté en el arte del disco; me encantan los dibujos de mi padre (hace unos dibujitos muy tiernos, muy graciosos). Entonces, cuando le pedí que me dibuje un trineo, me dijo: «Johnny, qué casualidad que me pidas eso, porque todas las noches, cuando voy a la cama, pienso en qué cosas me llevaría en un trineo cuando me toque irme». Fue un mensaje muy profundo, pero muy literal a la vez. Es decir, cuando le toque irse, en el momento que suceda, sabe qué cosas pondría en su pequeño trineo de dos metros. Entonces tiene su lista de cosas más prácticas, como una lona de plástico, que puedes usar tanto como techo o manta, como para juntar agua o evitar la insolación. Y, luego, están las otras cosas, como mi hija. Llevaría a la familia con él. Entonces, ¿qué pondría yo en mi trineo? El álbum es sobre esas cosas que yo me llevaría, una lista de elementos necesarios para sobrevivir en Alaska, pero para que pienses qué llevarías tú. Es decir, ¿qué cosas necesitarías para sobrevivir donde vives tú?

Me parece que es un mensaje muy profundo para cualquier persona. Es muy lindo cómo nos lo explicaste. Siento que abren su corazón como lo hacen siempre, pero aquí aún más, por ese sentido de comunidad relacionado a Alaska. También es interesante que estén educándonos sobre este estado que está tan alejado de los Estados Unidos. Con respecto a Pass The Mic, la fundación de Portugal. The Man, hemos visto que donaron más de un millón de dólares a comunidades indígenas y se asociaron con tribus locales para crear conciencia en sus shows. ¿Qué cosas fundamentales han aprendido como banda al trabajar directamente con estas comunidades?

Lo parecidos que somos, por haber sido uno más de ellos. Yo creé la fundación porque hace 15 o 16 años fui a Shishmaref con la pregunta de cómo podríamos representar de la mejor manera a nuestro hogar. Porque cuando yo viajaba, no veía personas de nuestra tierra, pero sí cuando viajas más allá de Estados Unidos, ahí sí ves más. Hay cosas muy valiosas que aprender de las comunidades indígenas. Estamos hablando de sabiduría indígena milenaria sobre la tierra, la relación con la cosecha en esa tierra, la relación con la comida… Básicamente, se trata de vivir sin egoísmo ni avaricia. Creo que son todas cosas muy importantes. Puedes vivir como lo hacemos todos actualmente, tener tus Nikes, poseer cosas, pero esto va por hacer comunidad. El objetivo es poner en alto a tu pueblo. Mi amigo Quinn Christopherson lo dice siempre: «se necesita todo un pueblo». Aquí me voy a poner muy alaskeño, pero siempre describo esto que estoy diciendo con necesidades muy básicas de estas tribus. Necesitas a alguien que sepa dónde están los peces, necesitas a alguien con un bote para ir a buscarlos, necesitas a alguien que los pueda pescar, limpiar, cocinar; después, todos comemos pescados juntos y, luego, limpiamos. Pero, antes de eso, necesitas pasar por todos los pasos anteriores. Me parecen modales muy básicos y un respeto para confiar y escuchar a las personas de estas tierras. Son enseñanzas con demasiado valor, pero las ignoramos debido a la avaricia y a la necesidad de consumir más. Yo no creo en la propiedad de la tierra, no creo en todas esas cosas; yo creo en respetar a la tierra. No soy pacifista, soy alguien que va a luchar si así tiene que ser. Me gusta aprender de las personas. Interesadamente de mi parte, aprendo mucho cuando voy a los lugares. Me gusta saber en dónde estamos parados. En Australia hacen una ceremonia que se llama «Welcome to Country». Básicamente, cuando cruzas hacia tierras ajenas, debes pedir permiso. No te meterías en la casa de tu vecino, ¿cierto? Claramente, no. Necesitas su permiso si quieres hacerlo.

Este sentido de comunidad es algo que encontramos en el álbum. Lo que mencionas de las fronteras está muy explícito en una de las canciones que dice «No ICE / No borders enforcers» [Saquen la ICE, saquen las restricciones en las fronteras]. Apuntando más al proceso creativo, ¿el álbum encarnó lo que originalmente querían concebir?, ¿cuáles fueron los giros más inesperados en ese proceso?

El álbum no es lo que yo esperaba. Eso es algo positivo, porque cuando te reúnes para crear algo, hay muchas expectativas, y eso es normal. Creo que es más inteligente no tener expectativas y simplemente ver a dónde te lleva el camino, aún cuando tienes expectativas, debes estar dispuesto a ser flexible y fluir. Eso hicimos Kane Richotte y yo cuando nos reunimos. El álbum lo escribí con él (que toca la batería), Dani Bell (que toca el bajo), y Zoe Manville. Con Zoe estamos juntos hace años, o sea, tenemos una niña juntos. Dispusimos todo el conocimiento que adquirí sobre música y lo aplicamos. Estuve años con Atlantic Records. Aretha Franklin, Rolling Stones, Ray Charles… Algunos de los artistas más grandes del mundo pasaron por ahí. Aprendí muchísimo de música de grandes compositores y productores. Trabajé con muchísimas personas. Entonces cuando me metí al estudio, en mi cabeza pensaba que ya había terminado el contrato y que podría aplicar todo eso que había aprendido. Quería escribir un disco bien pop, que la rompa, que esté increíble; pero en el estudio, no sucedió nada de eso, lo que realmente sucedió es mucho más hermoso que aquel disco de pop o tipo de composición. Creo que el sentido de tener esa educación musical de las bases es que te permite ver las fallas y hacer algo diferente. Eso te permite ser creativo y divertirte. Esa es la razón por la que quiero hacer música, me gusta la parte creativa, me gustan las ideas y vueltas, me gusta hacer que alguien piense que la canción tenía un tiempo más porque lo sacamos adrede para que piense eso. Lo que más creo necesario en mi mundo interno al componer canciones son esas cosas que te causan gracia o te dejan pensando.

Creo que sucede algo de ese estilo en la transición entre la primera canción del álbum, «Denali», y la segunda, «Pittman Ralliers». Es muy inesperado el cambio de ritmo y melodía. Definitivamente, este álbum suena bastante diferente a los otros. Es el primero después de terminar contrato con Atlantic Records. ¿Qué fue lo más desafiante de pasar de los géneros que hacían en los discos anteriores a estas canciones más orientadas al rock?

Sinceramente, los shows de la gira son divertidísimos. Hemos estado abriendo los shows con el álbum completo o, al menos, la mayor parte. Tocamos las primeras ocho canciones del álbum y llegamos al clímax del show con «Shish». Por supuesto, hay caras de desconcierto en las personas que tal vez están ahí para escuchar «Feel It Still» o las canciones que fueron parte del FIFA. Esa energía explosiva que tiene Shish, como caótica y maníaca, le da al show un movimiento muy divertido, pero también está la parte más nostálgica de Portugal. The Man. Tienes los hits y las canciones más de nicho, entonces tenemos diferentes caminos para llevar a las personas según sus gustos. Me gusta analizar al público y decidir en el momento tocar las canciones menos conocidas y ver cómo reaccionan todos. Ha sido muy revelador y emocionante ser testigos de cómo cambia la energía de las personas en los diferentes momentos del set. Funciona muy bien, ha sido una sorpresa. Portugal. The Man para mí siempre fue eso: un grupo en el que reúno a mis amigos del momento y hago lo que tengo ganas de hacer.

Definitivamente, esa es la identidad de Portugal. The Man. En este momento, están tocando en Estados Unidos con la gira Denali Tour. El próximo año, a mediados de febrero, empezarán la gira por Europa con este disco. Además, colaboraron con la cantante y compositora Francisca Valenzuela en la canción «Big Baby Bogotá». A muchos fans, y a nosotros también en Worked Music, les gustaría saber si existe la posibilidad de que extiendan la gira y vengan a Latinoamérica.

No sé si puedo adelantar algo, pero estuvimos pensando mucho en eso. No sé por qué no lo puedo contar todavía ni cuál es la razón. Yo siempre tuve una conexión muy fuerte con Latinoamérica, no sé por qué. Tengo ascendencia irlandesa, entonces no tengo ancestros pasados de Latinoamérica ni nada, pero siempre me sentí atraído, desde niño. Me encantan las diferentes culturas, tal vez sea por haber nacido rodeado de comunidades indígenas. Me encanta conocer el arte de todas esas comunidades de por allá. Siempre lo pasé muy bien, me divertí mucho. Siempre quise ir y quedarme una semana en cada lugar. A veces digo de ir una semana a Santiago [de Chile] o a donde sea. Y le he dicho a Fran de ir juntos, hacer unos shows y tocar música juntos.

Sería increíble, en serio. Todos los fans se pondrían muy contentos de verlos de nuevo. Los hemos tenido en el Lollapalooza en Chile anteriormente, pero fue hace bastante tiempo. Espero que los veamos pronto por acá.

Sí, pasó muchísimo tiempo.

El próximo mes, Waiter: «You Vultures!» va a cumplir 20 años desde su lanzamiento. ¿Cómo percibes esta evolución desde el primer disco hasta el último? Si puedas viajar al pasado, ¿qué consejo le darías a tu yo más joven de esa etapa?

Creo que me gusta todo lo que he hecho hasta el momento. Si tuviera que pensar en un consejo, creo que caería fácilmente en el más obvio que puede caer cualquiera; cuando estás en el mundo de la música, trabajas con muchísimas personas, en cada paso que das hay una persona que es intermediaria entre tú mismo y lo que quieres lograr, simplemente, hay que confiar en uno mismo: confía en ti mismo y sigue moviéndote, no dejes que te gane la inseguridad, no dejes que te afecte el bloqueo creativo. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero tienes que avanzar y superarlo. Lo que sale ese día es lo que sale. Me encanta el proceso de hacer cosas que me representan en el momento en el que estoy. No me olvido de que cada año es uno más y de que todos son importantes. Cada vez que vas al estudio importa. No tiene que salir algo precioso ni tienes que forzar nada.

SHISH refleja ese momento: confiar en el proceso, avanzar sin forzar nada y crear desde lo que es real. Un disco honesto, íntimo y muy Portugal. The Man, el cual puedes escuchar aquí:

Traducción al español: Lucero Otero

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