Bruno Martini: “Siento a la música como un reflejo de quien soy en vez de algo en lo que me quiero transformar” [ENTREVISTA]

Bruno Martini revisita “Please Don’t Go”, el clásico noventero de Double You, desde un lugar íntimo y actual que marca una nueva etapa personal y creativa.

“Please Don’t Go”, uno de los himnos dance más recordados de los noventa, vuelve a sonar en una nueva versión a cargo de Bruno Martini, uno de los DJs y productores más influyentes de Brasil. Este remix no solo mira al pasado: también tiene una carga personal muy clara. Su padre, Gino Martini, fue guitarrista de Double You, y hoy esa herencia musical se reencuentra con su propio universo sonoro.

Elegido por Warner Music Strategic Catalogue para esta reinterpretación, el productor se acerca a la canción con respeto, pero sin miedo a actualizarla. El resultado es una versión moderna que conserva la emoción del original y conecta con una nueva generación. El lanzamiento llega, además, en un momento clave de su carrera: entre nuevos proyectos, su reciente faceta como padre y un 2026 que se perfila más como un año de evolución que de reinvención.

En esta entrevista, Bruno Martini, quien además fue compositor y productor de hits globales como “Hear Me Now” y “Never Let Me Go”, nos habla sobre el proceso detrás de “Please Don’t Go”, su presente creativo y lo que se viene para este nuevo capítulo.

“Please Don’t Go” es una canción que marcó generaciones enteras, y tiene un significado muy personal para ti, por tu padre, Gino Martini, y su vínculo con Doble You. En el sentido más emocional, ¿cómo te sentiste al reimaginar una canción así de icónica? ¿Sentiste cierta presión por respetar su historia o, en cambio, más libertad de traducirla a tu propio sonido?

Fue un proceso muy emocional. La canción siempre formó parte de mi vida, no como un hit mundial, sino como una canción que está conectada profundamente a mi familia y mi niñez, por eso sentí una gran responsabilidad por respetar su historia y todo lo que representa para tanta gente. De todas formas, tampoco quise tratarla como si fuese una pieza de museo. Mi objetivo fue rendir homenaje a la emoción original de la canción, a la vez que traducirla genuinamente a mi propio lenguaje musical. No fue una cuestión de presión o libertad, sino de encontrar el equilibrio perfecto entre respeto y autenticidad.

El remix intenta ser moderno sin perder esa esencia de la canción original. ¿Cuál fue el mayor desafío de encontrar ese equilibrio entre la nostalgia y un sonido novedoso para las nuevas generaciones?

El mayor desafío fue entender qué cosas no debía cambiar. La melodía y la emoción de la canción original son atemporales, entonces, el desafío fue llevar a cabo una producción moderna alrededor de esos elementos sin que abrumen. Quería que los más jóvenes sientan una conexión instantánea, pero a su vez que las personas que crecieron con la canción sientan aquella misma emoción. Es una línea muy delgada, si tomas una decisión errada puedes perder esa nostalgia o hacer que la canción suene pasada de moda.

Al pasar de los años, tu carrera creció enormemente, con mil millones de reproducciones y muchísimas colaboraciones internacionales. Cuando miras en retrospectiva, ¿sientes que hubo un cambio en tu forma de hacer música? ¿Qué te inspira hoy en el estudio en comparación a cuando estabas recién comenzando?

Mi proceso cambió bastante. Cuando comencé, todo giraba en torno a superarme a mí mismo, experimentar, aprender, buscar referencias. Hoy en día estoy más enfocado en lo que yo siento; confío en mi intuición, le presto menos atención a intentar amoldarme a las tendencias. Lo que más me inspira hoy es la sinceridad, los momentos de mi vida, las emociones y las experiencias reales. Siento a la música como un reflejo de quien soy, en vez de algo en lo que me quiero transformar.

MRTNI parece un lugar en el que te permites explorar sonidos e ideas diferentes. ¿Qué cosas te aporta creativamente este proyecto que no siempre exploras en tu faceta como Bruno Martini? ¿Cómo decides a qué proyecto pertenecen las ideas?

MRTNI me da una libertad absoluta. Es un lugar donde puedo ser más introspectivo, experimental y, a veces, más sutil. El proyecto de Bruno Martini lleva consigo un mensaje y una energía más amplios. Con MRTNI puedo hacer que las ideas respiren más profundo. En general, no lo sobrepienso, la música misma es la que me sugiere a qué lugar pertenece. Si es más emocional, profunda o atmosférica, naturalmente encajará en mi faceta como MRTNI.

De parte de Worked Music, queremos darte las felicidades por ser padre. Este suceso en tu vida ocurrió mientras estabas publicando mucha música, tanto en el proyecto Bruno Martini como en MRTNI. ¿Qué influencia tuvo ser padre en tu proceso creativo, tu forma de pensar o tu conexión con la música?

Muchas gracias. Ser padre lo cambió absolutamente todo. Me dio una mirada nueva sobre el tiempo, las prioridades y lo que importa de verdad. A nivel creativo, me siento más conectado con la emoción y el sentido. Hoy, la música implica una responsabilidad aún más profunda. No se trata solamente sobre el momento, sino sobre el legado que voy a dejar. Estoy más presente en el estudio, más agradecido y más consciente de la razón de hacer lo que hago.

Comenzaste el 2026 con un show muy especial en Florianópolis junto con Martin Garrix. Adelantándonos un poco, ¿qué novedades podemos esperar este año de Bruno Martini y MRTNI? ¿Más lanzamientos, nuevas colaboraciones y, tal vez, nuevos caminos?

Parece que 2026 va a ser un año muy especial. Se viene mucha música nueva, lanzamientos con mucha potencia como Bruno Martini y material más emocional y profundo como MRTNI. Hay colaboraciones que me entusiasman mucho en el camino, y también algunos caminos nuevos a nivel musical. Siento que este año es uno de evolución, no de reinventarme, sino de refinar quién soy musicalmente.

En este momento de tu carrera, ¿a nivel personal y artístico?

Representa cerrar un ciclo. Personalmente, conecta mi pasado, mi familia y mi presente de una forma muy poderosa. Artísticamente, representa quién soy hoy, alguien con la confianza suficiente para revisitar un clásico con el respeto que merece, pero sin perder mi propia voz. Es más que una cuestión de nostalgia, es una cuestión de continuidad, crecimiento y lealtad conmigo mismo.

Escucha el remix de “Please Don’t Go” aquí:


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