Paco Miranda: “Me gusta variar de estilo, experimentar y seguir encontrándome hasta que me muera” [ENTREVISTA]

En medio de los preparativos del lanzamiento en vivo de su nuevo álbum “METÁSTASIS”, el artista chileno nos cuenta cómo nació este nuevo proyecto, la película que lo acompaña, y la importancia que esto ha tenido en su camino hasta ahora.

Con 27 años, dos álbumes de estudio a cuestas y desde el sur de la capital chilena, Paco Miranda vuelve con su tercer disco “METÁSTASIS”, lanzado el pasado 13 de mayo, y que presentará en vivo en el espacio Matucana 100 en Santiago de Chile el próximo 4 de junio. 

Su carrera nació en su dormitorio de adolescente, donde se gestaron las canciones que formaron parte de su EP debut, “Chiquitito”. Y hoy, a siete años de ese lanzamiento, redefine su estilo y su búsqueda artística en su nuevo álbum. 

¿Cómo te has sentido con el lanzamiento de “METÁSTASIS” y su recepción? 

Bien, la verdad. Aunque es tanto trabajo que hay que hacer en todas las áreas extra musicales, que no he tenido mucho tiempo para sentarme y ponerme a disfrutar (o a sufrir). Porque ahora se viene el show en vivo, el 4 de junio, entonces estoy ensayando, haciendo gestiones, todo mezclado. Pero estoy feliz, muy contento y orgulloso del resultado, porque tenía muchas cosas en la cabeza que se cumplieron. Desde el punto de vista artístico, estoy muy feliz. Y he escuchado cosas bonitas por parte de la gente.

¿De dónde nace el concepto de “METÁSTASIS”, y más específicamente, de dónde vino la pulsión creativa de generar un proyecto como este en particular? 

Cuando lancé mi disco anterior, “LATIENDO ♡”, era la primera vez que yo me enfrentaba a trabajar solo dirigiendo todo después de haber trabajado con Francisco Victoria (músico y productor chileno). Trabajé con muchos productores y mientras grababa ese disco, ya terminándolo, me enteré de que tenía cáncer de tiroides.

Ahí tuve que frenar. No lo pude promocionar mucho, tuve que operarme, hacer radioterapia, todo un proceso bastante fuerte. Afortunadamente, me dio uno de los cánceres menos terribles que te pueden dar, con altas expectativas de vida y de que salga todo bien. En el proceso de radioterapia me tuve que aislar y ahí como que tuve tiempo para empezar a digerir un poco algunas sensaciones respecto a mi vida, qué cosas quería, qué cosas no. Y ahí empezaron a surgir las primeras canciones de “METÁSTASIS”. 

Después me enfrenté a tener muchas canciones y me di cuenta que tenía mucho que decir. Me hizo sentido la palabra metástasis porque, aparte de que es algo que viví realmente, que empecé a llegar a ese punto de mi cáncer, me hacía mucho sentido por el punto en que llegué a estar en mi vida. De ser una persona muy negativa, muy oscura, que empezó a contaminar todo a su alrededor. Me empecé a contaminar a mí mismo, empecé a contaminar este cuerpo que funcionaba perfecto de alguna forma, que es mi creatividad, mi deseo por hacer las cosas, mi amor por el arte, todo estaba manchado de deseo de poder ganar dinero, de tener fama, de ser visto. Que a todos nos pasa en la música, el arte y en muchas cosas actualmente dependen de la aprobación exterior. 

Por eso me hizo mucho sentido la palabra metástasis, para hablar de este niño que tenía mucha belleza interior y que se vio destruida y convertida en una cosa negativa.

¿El álbum te ayudó a drenar o canalizar esa energía negativa?

Sí, fue súper terapéutico. Cuando estaba cerrando el disco recordé un libro que me habían recomendado hace mucho. Yo soy muy malo para leer, y tengo una amiga que es muy buena para leer y siempre me trata de meter libros y poesía (creo que por la poesía me está entrando más la lectura). Y llegué a Altazor de Vicente Huidobro (poeta chileno) y me acordé de un extracto que ella me había leído que hablaba de dejarse caer, como queriendo decir que si queriendo lograr algo, no lo estás logrando, entonces no tengas miedo de caer y tocar el abismo porque quizá ahí puedes encontrar algo muy valioso.

Piensas que no importa caer eternamente si se logra escapar

¿No ves que vas cayendo ya? 

Limpia tu cabeza de prejuicio y moral 

Y si queriendo alzarte nada has alcanzado 

Déjate caer sin parar tu caída sin miedo al fondo de la sombra 

Sin miedo al enigma de ti mismo  

Acaso encuentres una luz sin noche 

Perdida en las grietas de los precipicios

– fragmento de Altazor, Canto I, Vicente Huidobro.

Me puse a leerlo mucho y encontré todo lo que siento, y lo que hablan mis canciones está en este libro, que es como de inicios del 1900. Resumía muy bien lo que quería transmitir. en otra parte dice algo como, al estar en las tinieblas voy a gritar, y botar toda esta negatividad que tengo. Entonces, voy a gritar, voy a ser contestatario, voy a ser ofensivo, voy a ser vulgar, porque es una rabia que tengo dentro mío que necesito botar, este cáncer, para poder volver a encontrarme con el brillo y la ilusión de ese niño que alguna vez hubo.

Eso se percibe en el sonido del disco, con todo lo ecléctico que es. ¿Cuáles fueron tus principales influencias e inspiraciones en términos de sonido para “METÁSTASIS”?

Siento que hay de todo. Cuando partí el disco, tenía mucho de referencia el “GRASA” de Nathy Peluso. Ella también es una artista que varía mucho con géneros y eso me gusta mucho, me identifica.

También estaba escuchando a Ca7riel y Paco Amoroso, a Dillom, con “Por cesárea”, que también tiene esta cosa muy pesada. También Mala Rodríguez, Ana Tijoux, porque tenía hace mucho tiempo la inquietud de querer rapear, y me cuesta porque siento que intento rapear y se me pone melódico al tiro, como que me sale cantado. Entonces, siento que todavía lo quiero seguir desarrollando. Empecé a agarrarle el gusto a la poesía que se puede llegar a hacer desde el rap. El “Vengo” de Ana Tijoux, también es un disco que tenía muy de referencia, porque al principio quería hacer un disco muy instrumentalizado, con vientos, cuerdas, con todo en vivo, pero es carísimo hacer eso. Lo logré dentro de mis limitaciones igual. Son bien latinoamericanas en general mis referencias, pocas cosas gringas.

Este álbum podría ser el menos pop que has hecho. Y al final desde Latinoamérica nunca se ha hecho “pop gringo”, siempre ha tenido características distintas.

Pero siento que la gente tiene el imaginario de que el pop es como Britney Spears. Amo a Britney, pero siento que a mí me ha jugado en contra un poco esa etiqueta y busqué por mucho tiempo desligarme de ser “artista pop” porque quería que vieran que yo no soy Britney Spears, no soy los Backstreet Boys, por más que me encante eso. Pero me considero un artista y me gusta variar de estilo, experimentar y seguir encontrándome hasta que me muera, siento que nunca voy a terminar de encontrarme. Qué aburrido encontrarse y ser esa artista que hace la misma canción cien veces.

¿Cómo se sintió el proceso creativo de la película que hiciste para “METÁSTASIS”?

Fue increíble, porque yo siempre he trabajado la parte visual de mis proyectos con distintas personas, porque entendía que así se hacía. Tenía muy esquematizado lo que tenía que hacer y sentía que cuando me salía de eso iba a cometer un error o iba a verse poco profesional mi proyecto. Y ahora, por diversas razones, empecé a trabajar con gente nueva, gente que tenía hambre de hacer y ahí encontré gente maravillosa.

Entre esas personas, llegué a Sole Gatica, que fue quien hizo la dirección de Fotografía y Color de la película. Yo la contacté para que dirigiera la película, y ella me dijo: “Quiero que tú dirijas la idea. Yo te hago la dirección de Foto y Color y te armo el equipo”. Y me puso el desafío de escribir un guión, que hiciera un storyboard. Me puse a trabajar y descubrí que era muy bueno para esto. Siempre lo supe igual, pero me daba miedo nomás, porque no estudié Audiovisual, le tenía respeto. 

Escribí toda la historia y todo lo que estaba en mi cabeza lo pude hacer y está en la película. 

Me gustaría que nos fuéramos un poquito más atrás, a los inicios: a “Chiquitito”. ¿Cómo ves tu propia evolución desde ese primer EP hasta ahora?

Cada vez le agarro más cariño a ese EP y a esa época, lo veo con mucha ternura. Hay una canción en “METÁSTASIS” que se llama “EL NIÑO EN LA FOTO”, que habla mucho de ese momento de mi vida; de alguien que tenía mucha ilusión. Yo era alguien muy ilusionado, muy patudo, con mucha autoestima y ganas de comerse el mundo. Una persona que fue muy dañada después y estoy tratando de reencontrarme con ese niño, con cómo hacía las cosas, con la sinceridad con la que escribía. 

En ese entonces producía toda mi música solo, en mi computador y he perdido mucha seguridad en mí mismo. Por ejemplo, yo tocaba instrumentos y ahora me da vergüenza. Me muero de miedo de tocar guitarra en vivo, y ahora estoy tratando de forzarme a tocar guitarra; esas cosas que antes hacía y las hacía no más, y si las hacía mal me daba lo mismo. Eso siento que es algo que estoy tratando de recuperar.

Y musicalmente también, porque ese niño seguía su primera idea, hacía lo que le saliera de la guata, lo que le gustara y en un momento aprendí mucho de las personas con las que trabajé que había una forma de hacer las cosas, y realmente me aburre estar dentro de esta estructura de lo que va a ser exitoso. Admiro mucho a ese niño que fui.

Ahora estás preparando el show del 4 de junio en Matucana 100, lanzamiento de este álbum. ¿Cuáles son tus expectativas de este show?

Tengo muchas expectativas, sobre todo de la parte técnica, porque lo voy a filmar. Espero que quede bien, porque no hay segunda toma jaja. 

Ojalá que vaya mucha gente. Va a ser un muy buen show. Creo que es el show más ambicioso que he hecho en mi vida. Es la primera vez que voy a añadir performance en el escenario. Yo siempre estoy solo con dos músicos más, pero habrá cuatro performers apoyándome; habrá invitados, escenografía, así que espero que salga como está en nuestras cabezas, que sé que va a pasar, y que la gente lo disfrute. 

Y la gente que no va, igual lo va a poder ver después en YouTube. Eso también me da mucha ansiedad de que quede muy bien. O sea, alguien que no me haya visto, va a poder verme por primera vez en un show, porque no hay muchos registros de cómo yo toco en vivo y siento que es uno de mis fuertes.

Y sería bacán que la gente que vaya sea parte de esto, porque se van a poder ver ahí por la eternidad.

Esto te puede interesar

Utilizamos cookies para personalizar la experiencia de nuestros lectores.    Más información
Privacidad