- Inicio
- Noticias
Draco Rosa: “Puede haber grandes fracasos, pero así de grandes los fracasos, así de grandes los aprendizajes” [ENTREVISTA]
“OLAS DE LUZ” es un disco que habita en intuiciones invisibles, que se rige por las corazonadas y que no trata de ser entendido.
Photo: Oveck
Por: Gabriela Montiel
Publicado el: 18/05/2026
A veces componer un álbum implica dejar que las intuiciones y corazonadas gobiernen. Abandonar lo racional y dejar que los viajes te lleven por un sendero de hallazgos. Fue así como el cantautor de Puerto Rico, Draco Rosa, compuso OLAS DE LUZ, un álbum producido por Sony Music Entertainment, te lleva en un camino misterioso y de autodescubrimiento.
Draco Rosa confiesa que todo comenzó con un viaje y propuestas musicales que nunca antes había considerado. Rosa crea una bitácora, tanto en el disco como con una libreta negra (creación y regalo por su pareja), sobre su camino vertiginoso, uno marcado por la superación de su enfermedad y por el reconocimiento de su papel en la industria como compositor latino tras obtener reconocimientos como múltiples premios GRAMMY.
OLAS DE LUZ, un álbum que en palabras del mismo artista, es una pieza con la que puedes conocerlo más a profundidad.
Tiene apenas unos días de que nació este disco, OLAS DE LUZ, el cual se lanzó el 24 de abril. En varias canciones se menciona el espacio del “jardín”, un espacio simbólico que siento como ese lugar donde florece todo lo que se ha sembrado en la vida. ¿Qué representa para ti ese jardín interno y qué sentías que estabas sembrando con OLAS DE LUZ?
Bueno, bonito como tú lo ves, después de escuchar, no lo veo como un jardín. La última vez que saqué un disco de canciones inéditas fue en 2019, después saqué una pieza en vivo que se llama Life After Vida (2023), un concierto en vivo, y luego se hizo un tributo al rock en español, donde yo hice un experimento, por unas situaciones personales, de hacer un disco sin guitarra y quedó superinteresante, entonces tuve un deseo de algún día, si me tocaba la inspiración de realizar otro disco, ahora de canciones inéditas, sería sin guitarra.
En agosto del 2024 me voy con mi chica, para despejar la mente, a hacer un viaje. Un mes y medio nos fuimos a la República Dominicana, después nos fuimos a la Costa Brava, casi hasta Francia, hasta Girona, y entre ahí, la película de Dalí, hasta Game of Thrones, Goya, el Bosco, y los barrios donde estuvimos, el disco realmente nace al natural. En un momento dado, a mediados de agosto, me doy cuenta de que tengo algunas ideas de lo que hoy es “Montserrat”, “Colores del Ayer”, y “Gracias por un Día Más”, porque fui a Montserrat, que es un monasterio, estuve ahí con mi chica ーella ya había estado, pero nunca había entradoー entonces fuimos, atendimos la misa en catalán, nos fuimos a ir energéticamente con ellos, y le digo: “Mira, aquí hay un museo, vamos a verlo”, y resulta que es un museo de respeto, con una colección impresionante.
Llegando a Madrid, justo antes de ir al museo, le digo a la persona que trabaja conmigo, mi mano derecha: “Oye, creo que tengo dos, tres piezas interesantes, creo que quiero separar un tiempo en el estudio.”
Después estuve toda la tarde con mi chica en el museo, esa tarde fue increíble; ahí vimos El Carro de Heno del Bosco, El Jardín de las Delicias, ese jardín es una referencia al cuadro del Bosco, yo no estoy sembrando un jardín, yo siembro en la finca, ahí se siembra algo de café, de papaya, de limón, pero cada persona es diferente, porque ya el disco es tuyo. El disco se va formando porque se vive, se siente, no se entiende, y en un momento dado, claro, verás y sentirás algo muy personal.
Para mí, si te vas a llevar un disco de Draco, y sólo puedes llevarte uno, vale la pena llevar el de OLAS DE LUZ, porque es el disco que te sigue dando, porque a mí me sigue dando. Ahí está “Llama Eterna”, la escucho y me cambia el chip, habla vida, me da fuerza, perspectiva, claridad. Me da también “Somos Familia”, “Umbral del Alba”, “Refugio Sagrado”, que son temas que en esta caminata, en este sendero muy solitario de cada uno de nosotros, aunque tenemos compañeros, compañeras de viaje, a veces necesitamos estar en silencio. A veces, tienes un buen libro, sea la Biblia, sea de Rumi, sea de Marco Aurelio, Meditaciones, obviamente hay un cien número de posibilidades, pero son piezas que te siguen dando y es la primera vez en mi vida que yo tengo un LP así. Por eso estoy aquí hablando contigo, porque es una contribución, un granito para la humanidad, la veo bonito y positivo por ese lado.
Claro, y la verdad es que es un disco muy interesante también en la parte sonora, no solamente lírica. Siento que hay arreglos musicales que se abren como ventanas, que generan contrastes, luz y sombra. Cuando trabajas en estas capas de sonido, entre guitarras, los instrumentos de viento, ¿pensaste en OLAS DEL LUZ como si estuvieras creando movimientos de cámara imaginarios, o como si estuvieras dirigiendo una escena?
No pienso en nada de eso. A mí me gusta trabajar sintiendo, la música está para sentirse y no para entenderla. Tú me hablas después de escucharla, te imaginas que hay un plan, que hay un nombre, que hay una presión; aquí no hay nada, aquí lo que se siente es un feeling, una intuición ancestral que se vive. Vamos a sacar el tema de los vientos: si me hubieran preguntado antes de hacer OLAS DE LUZ “¿te gusta el saxofón?”, te hubiera dicho, ni fu ni fá, desde George Michael, y no quiero saber ni de Kenny G que toca el clarinete. No quería saber de eso, no lo usaba en los discos. Soy fan de Miles Davis, por eso me encanta la trompeta, y porque vivo en Puerto Rico, me encanta el trombón, pero nunca pensé en usarlos.
¿Qué pasa? Que estoy en Ibiza, en un cumpleaños, en ese viaje mágico que tuve, a finales de julio a octubre del 2024, me invitaron a la fiesta, donde conozco a este señor que está tocando un saxofón, y yo digo, “¡guau, qué virtuoso!” Lo vi un par de días, hablamos de música, y lo interesante es que tuvimos conexión. Le cuento que estoy trabajando en unas ideas, unas maquetas, y él me dice que va a estar en Madrid. Lo curioso era que yo también, y le dije: “¿por qué no vas a por el estudio y te muestro algo?” Se enamora de dos o tres canciones y me dice que le gustaría tocar, pero él estaba viajando, haciendo obras, haciendo shows, trabajando para los Stones, haciendo mil cosas. Quedamos de vernos en Nueva York y me doy cuenta que llega con un saxofón de los años 30, y me educa: “yo antes de la guitarra eléctrica, tenía el saxofón, especialmente éste de los años 30, cuyo sonido era más grande, más pesado que lo que tú escuchas en “Montserrat”. Pero no sólo tocaba el saxofón, sino también la trompeta y la flauta. Para la canción que se llama “Gracias por un Día Más”, ¿podés creer que tocó una sola vez? Y yo miraba eso, y no lo podía creer. Lo hizo una segunda vez, pero la mayoría de tomas usamos la primera, y aunque quería otra oportunidad y pensaba que podía ser mejor, yo le dije: “déjalo quieto”.
Mi punto es que el disco se hace sin entenderlo, se hace sintiendo. Se hace caminando, es un sendero que uno está con los ojos cerrados, pero dependiendo mucho de lo que uno escucha y de la intuición ancestral. Me gusta hacer los discos así, siempre lo he hecho así, confío en el universo y en lo invisible, y me apunto a eso a pesar de que puede haber grandes fracasos, pero así de grandes los fracasos, así de grandes los aprendizajes, ¿verdad?
Este álbum es como una conexión con lo invisible. Me remite a la portada del disco que es un cuaderno hecho por tu pareja, el cual está presente en los lyric videos, entonces yo pienso este álbum como un objeto narrativo.
¿Te gusta esta idea de que OLAS DE LUZ no sólo se escuchara, sino que se revela página tras página?
Sí, me gusta eso, inclusive he estado trabajando 一 y pensé que lo iba a tener listo一 una pieza escrita. Estoy trabajándola todavía, la he leído dos, tres veces, no estoy exagerando en el número, lo leí cien veces, y pensé, hay más. Este escrito es parte de otra cosa, y me estoy dando cuenta ahora. Como mi chica me dice: “oye, tú debes hacer un librito, porque me parece bien bonito por donde vas”. Después puede caer, pero no es el momento, pero sí, tiene su punto, vamos a ver si me toca esa bendición, vamos a ver.
Etiquetas: