Delfina Campos: “Realmente es muy importante para mí sentir que evoluciono” [ENTREVISTA]

La cantautora argentina continúa expandiendo sus horizontes luego de un 2025 muy especial, y se presentará por primera vez en Lima el próximo 26 de marzo en formato acústico.

Photo: @dabhya

Tras un año de fuerte crecimiento artístico, Delfina Campos encara el 2026 con nuevos desafíos y escenarios por conquistar. Durante el 2025, su disco “Películas Perdidas” la llevó a recorrer distintos países y formar parte de la grilla de diversos festivales, consolidando su propuesta pop, altamente visual y muy emocional.

Es en este contexto que se programa su primera visita a la ciudad de Lima, que será el jueves 26 de marzo en Vichama Conciertos. El show será en un íntimo formato acústico, y cuenta con Velásquez como artista invitado. Los accesos están disponibles en Joinnus, y pueden conseguirse AQUÍ.

Su música no solo abre caminos con sus presentaciones en vivo, también es a través de su inclusión en bandas sonoras, como -por ejemplo- en la serie de Netflix “Envidiosa”, y en su búsqueda por la colaboración con otros artistas, como hizo recientemente con Catalina Bayá, reversionando su canción “Ajo y Agua”.

En conversación con Worked Music, Delfina nos cuenta sobre lo que será su primera vez en Perú y repasa todo lo que ha hecho en el último tiempo, reflexionando sobre los próximos pasos en su carrera, que sigue ampliando fronteras.

Anunciaste tu primera fecha en Lima, el 26 de marzo vas a estar en Vichama en formato acústico, compartiendo con Velásquez. ¿Qué expectativas tenés para este show? ¿Cómo te estás preparando?

La posibilidad de tocar en Perú surgió hace poquito, y la verdad es que siempre quise ir para allá a tocar. Ya fui alguna otra vez a Perú, pero nunca había ido a tocar, y ya venía hablando con bastantes fans de mi música, que me venían diciendo “vení a Perú, vení a Perú”. Se abrió la oportunidad ahora, que estaba en mis pendientes. Así que me hace mucha ilusión ir ahí a compartir con la gente de allá, a conocer al público, que siempre es como una aventura. También a comer rico, obviamente. Voy a ver si logro escaparme aunque sea unas horas al mar, que me encantaría.

Después, los shows acústicos son muy lindos. Me permiten tener una cercanía con la gente, y es un encuentro muy cercano con la gente a la que le gusta mi música. A mí lo que me gusta de los formatos acústicos es que —como cantante— juego un montón y me pongo en un lugar muy de cantora, por así decirlo, y me gusta hablar sobre las letras. En fin, es como un encuentro más íntimo con el esqueleto de las canciones, que a fin de cuentas lo que yo hago es muy canción, entonces, la voz y la letra son muy centrales. Lo que pasa en un formato acústico es que la voz y la letra pasan muy al frente, y por ahí hay proyectos en los que eso por ahí no es tan esencial. En mi caso es muy esencial, entonces, un acústico es un encuentro directo con esos elementos de mi proyecto, que diría que son los más centrales.

Y Velásquez es un amigo. Él es de ahí, de Lima, aunque vive en Buenos Aires en este momento. Es un gran guitarrista, y justo está allá, así que me parece que está lindísimo que él esté para abrir el show y compartir la noche con él, está espectacular. 

Este tipo de instancia es buena para un público que ya te conoce, porque es una versión más vulnerable y expuesta de lo que hacés. Pero ¿cómo te imaginás la conexión con un público nuevo, con alguien que te va a ver por primera vez? ¿Qué te gustaría que se lleven del concierto?

Yo siempre pienso que me gusta esto de intentar que la gente que me viene a ver se vaya, movilizada o inspirada de alguna manera, o con la alegría de haber formado parte de un momento, de una experiencia de humanidad. No sé cómo explicarlo. Como que hay algo de que, a fin de cuentas, mis canciones hablan mucho de un registro íntimo y emotivo, y recorren eso más emocional, más introspectivo,  y son más de la vulnerabilidad —por ahí— en muchas letras. Entonces, yo creo que hay algo de que todos nos podemos sentir identificados con eso y, a fin de cuentas, se trata de generar situaciones o diálogos que nos conectan entre las personas. Como que conectamos con la humanidad, en el sentido del ser humano. Como que todos atravesamos las mismas cosas. Entonces, si yo, de alguna forma, con el acústico logro que otra persona vibre y se sienta interpelada por lo que estoy diciendo, y pueda realmente llegarle eso, yo estoy feliz. Si en el show en Perú va a haber gente nueva en el público, y yo voy a poder llegarle, es algo que me hace mucha ilusión. Que haya gente nueva, que se vaya con esa sensación. 

El año pasado estuviste girando por varios países, con banda completa, en lugares como festivales, y muy diferentes entre sí. ¿Cómo pensás que te transforma llevar tu show a otros lugares y públicos? ¿Cómo sentís que te nutre como artista el salir de gira?

Una de las cosas más lindas que me trajo es perspectiva. Creo que por muchos años estuve muy endogámica, como muy ‘en Buenos Aires’, y está buenísimo, pero en algún punto viajar o girar te enriquece tu perspectiva de lo que es hacer arte, del alcance que tiene, de la reverberación que puede tener algo que uno hace. Vos no te imaginás que por ahí hay una persona, bueno, justo en Perú, en Estados Unidos, en Paraguay, en donde sea, que llegó a tu música, y si vos no vas para allá, no la encontrás nunca.

Y, después, también están las distintas formas de ser de los públicos. Para mí, hay algo ahí muy lindo en también salir de la concepción tan centrada de acá, de Buenos Aires. Todo acontece acá, y empezar a darte cuenta de golpe, de que tus posibilidades como artista son mucho más grandes de los que vos pensás, y por ahí podés crecer mucho en otros territorios, te podés llevar muchas sorpresas en ese sentido. Entonces, también como ampliar la mirada en el sentido de decir: “che, mis posibilidades no están nada más reducidas a Buenos Aires. Hay muchas oportunidades como para los artistas en otras ciudades, en otros territorios”. Así que, sí, te amplía los horizontes, literalmente, en todo sentido. 

¿Cómo es para vos el cambio de estar tocando con la banda completa en un festival a estar en un espacio más íntimo, haciendo un acústico con menos gente?

Es como que me pongo trajes distintos. Cuando toco full banda me pongo en modo performer, si me pongo como astrológica (que tampoco es que soy una nerd de la astrología), es como que soy canceriana y leonina; entonces, es como que mis canciones responden a mi lado más ‘cáncer’ desde la composición. Y muchas veces, cuando me paro en el escenario en formato banda, es como que sale la leonina en el sentido de jugar el rol más de performer. No sé cómo explicarte, es como una cosa más física, más performática, más rockera también, como de actitud, y es como que pasa al frente de eso.

Incluso la forma de cantar cuando estoy full banda es distinta, porque tengo una banda que está compitiendo menos, no es lo mismo cantar cuando estás sola con la guitarrita que cantar cuando tenés una banda “compitiéndote”, en el sentido de que tenés una batería que está sonando y vos tenés que proyectar la voz mucho más, entonces, hasta la forma de cantar es distinta. Y hay algo más del uso del cuerpo, es como que hay otras cosas que se juegan. 

En cambio, cuando toco acústico el registro es justamente más sensible, íntimo, incluso vulnerable. Son registros de uno, y está buenísimo porque, al menos en mi caso, me encantan los dos. Hay gente que por ahí se halla mucho en uno y dice: “voy full banda, y si no tengo que ir acústico, que es como una versión más pedorra de la versión oficial”. En mi caso no, son dos propuestas claramente distintas. Y hay gente a la que le gusta más una, y gente a la que le gusta más la otra, y está perfecto. 

Lanzaste el sencillo “Ajo y Agua” la semana pasada, ¿cómo es la historia de esta canción?

En realidad, es una canción de una artista amiga que se llama Catalina Bayá, que me invitó a cantar su canción en una colaboración. La canción no es mía, Cata me la mostró y me gustó mucho. Es como un pop-rock, me gustaba la producción, me pareció que el track estaba bueno, y cuando me invitó y la escuché, me gustó un montón y le dije que sí. Grabé voces, y me encanta que me haya invitado a formar parte.

¿Ahora estás trabajando en material nuevo, o seguís presentando “Películas Perdidas”? ¿Dónde sentís que estás parada como artista hoy?

Estoy empezando a trabajar en material nuevo. Mi idea es este año lanzar material nuevo, ya es sorpresa qué tipo de material va a ser: si va a ser un EP, o un disco, pero este año seguramente va a haber material nuevo, porque ya estoy empezando a componer de vuelta. El año pasado la verdad que fue un año de componer muy poco, fue un año más de moverme mucho, de tocar mucho, pero de poca composición. Y ahora, este año, estoy buscando hacerme los espacios para volver a escribir y, bueno, quiero sacar algo este año, seguro, así que es la idea.

Entiendo que en estas presentaciones seguís tocando lo que ya venías presentando de antes, mientras preparás cosas nuevas. ¿Cómo sentís que evolucionó “Películas Perdidas” desde su lanzamiento hasta las presentaciones que hacés dos años después?

Hubo muchas cosas que fueron tomando forma y color a medida que fui tocando “Películas Perdidas”. Desde lo conceptual, desde lo estético. Si bien yo siempre tuve una idea desde el ‘vamos’, es como que también es un disco que me dio muchísimo, muchísimo. Me permitió mejorar mucho en vivo, me permitió girar mucho, tocar mucho, y se armó un show realmente precioso en términos de visuales. Conceptualmente es un disco que me divierte mucho por esto de que juega con el tema del cine, los imaginarios visuales y el sonido cinematográfico.

Y, bueno, la realidad es que me sigue dando mucho el disco, no se me venció. Esto en algún punto me da una pauta que me alegra, porque yo tiendo a cansarme muy rápido de lo que hago, pero lo sigo disfrutando muchísimo, entonces, está bueno. Eso habla de que en algún punto hice algo que me sigue haciendo sentir orgullosa. Digamos que tiene una cierta calidad, y eso me permite seguir disfrutándolo. siento como que tiene una cierta calidad [y] que por eso me permite seguir disfrutándolo.

Jugaste mucho con el tema del cine y la identidad visual y sonora, y te vino como anillo al dedo porque terminaste formando parte de bandas sonoras como, por ejemplo, la de “Envidiosa”. ¿Cómo te ayudó a evolucionar esto? ¿Cómo pensaste esta relación entre canción e imagen?

Yo siento que mi música puede vestir mucho películas y series, y de hecho se me han dado mucho ese tipo de situaciones. La verdad es que está bueno, a mí me encanta, es muy loco lo que pasa cuando una canción tuya está insertada en una narrativa, como en una serie o en una película. El cómo la gente conecta con la canción, porque —justamente— no es la canción, es todo. Es la canción acompañando un momento de una historia con la que la gente está encariñado, y entonces conecta de una forma especial. Y ni hablar que también te permite que mucha gente conozca tu música, que por ahí de otra forma no llegaría, ¿no? Así que son grandes oportunidades, son grandes regalos, las famosas ‘sincronizaciones’. 

Sabemos que el 2025 fue una película de mucho caos, movimiento y revolución. ¿Cómo te imaginás la peli del 2026?

Buena pregunta. La peli del 2026 la imagino siguiendo el movimiento y tocando mucho, que se abren muchas más puertas y que mucha más gente conoce mi música. Conocer lugares nuevos como ahora, en este caso en Perú, y componer material que me signifique una evolución como artista. Realmente es muy importante para mí sentir que evoluciono. Entonces, creo que es eso, hacer cosas de las que estoy orgullosa y seguir creciendo. Es un 2026 de seguir creciendo un montón en otros territorios, en Argentina, y de grandes y lindas sorpresas. Y de mucho crecimiento artístico, de carrera, y artístico.

¿Tenés algún tipo de plan u oportunidad confirmada? Empezaste el año hace poquito en Niceto con la banda completa, ¿cómo sigue de aquí en más?

Tengo varios shows ya confirmados que voy a estar comunicando próximamente. Hoy toco en el Recoleta, acá en Buenos Aires, un acústico. Y, bueno, después, además de Perú, hay varios shows que hoy estoy por anunciar. Así que estoy muy contenta. Son shows más que nada, por acá, por el país. Internacional, el próximo es Perú, pero ahora mi idea es tocar bastante por acá (en marzo y abril). 

Para cerrar, ¿qué le dirías a alguien que está descubriendo tu música ahora?

Me encantaría que pueda conectar con las canciones. Con los tiempos en los que estamos con todo lo que es el celu e hiperestímulos, es como ir a un lugar y sentarse, o pararse, pero conectar con un mensaje, un momento así, tan humano y tan lindo como lo es la música en vivo. Es lindo, y siempre hace bien. Además de eso, mi música en particular resuena increíble. Les diría eso, que vengan con el corazón y los oídos abiertos.

Esto te puede interesar

Utilizamos cookies para personalizar la experiencia de nuestros lectores.    Más información
Privacidad