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Tom Smith: “Me gusta tener algo que hacer en el futuro, escribir y cantar más canciones. Quizá ese es mi hábitat natural” [ENTREVISTA]
Tom Smith encuentra un nuevo eco en la música al presentar su primer álbum solista, un disco que rompe con toda expectativa y teje, entre luces y sombras, una versión acústica de su sonido.
Por: Gabriela Montiel
Publicado el: 05/12/2025
Tom Smith es conocido por ser el cantante y letrista principal de la banda inglesa, Editors, quienes comenzaron su camino en la música en ese renacimiento del post-punk a principios del nuevo milenio en el Reino Unido. Después de veinte años de carrera en donde el sonido oscuro y sombrío de la banda también dio cabida a sintetizadores, Tom Smith lanza su álbum solista por primera vez, titulado There Is Nothing in the Dark That Isn’t There in the Light.
El título sugiere un lugar de sombras donde la luz se cuela, iluminando cálidamente, haciéndonos caer en la cuenta que ese espacio de persianas lumínicas es el mismo que estaba hundido en la oscuridad. Esta imagen condensa lo que Smith quiso presentar en su álbum, producido por el músico irlandés Iain Archer: diez canciones de guitarras acústicas y arreglos de piano, en los que el músico inglés se adentra a memorias de su juventud, en reflexiones sobre el inevitable paso del tiempo, y nos cobija con mensajes esperanzadores en los que la oscuridad es sólo un momento del día.
El sonido de There Is Nothing in the Dark That Isn’t There in the Light sorprende en su simpleza, pues está alejado de las guitarras eléctricas y los bajos densos de Editors, pero si se escucha con atención, la esencia de Tom Smith yace en la delicadeza de los acordes de su guitarra y en su voz grave con la cual declara que se presenta sin adornos, una versión honesta de él en la que solo importa el instante de creación.
Lanzarás tu primer álbum como solista, el cual se titula There Is Nothing in the Dark That Isn’t There in the Light. Mencionaste que querías presentar estas canciones en su forma más pura. ¿Qué significa para ti ese adjetivo, “puro”, en el contexto del álbum?
De una manera simple, quería que este álbum fuera más recatado y, obviamente, más acústico. Quería presentar las canciones como cuando las escribo. Pero también creo que significa menos colaboraciones, menos gente involucrada en la producción. Quiero decir, amo a la banda y todo lo que hemos hecho en los últimos veinte años, estoy muy emocionado de hacer más; sin embargo, sentí que al hacer este proyecto tenía que ser más egoísta.
Hacer estas canciones es como capturar esa versión de ti que solo existe en ese momento. ¿Crees que este proyecto solista se trataba de capturar impermanencia en lugar de pulirla, de modificarla?
Es curioso porque, como dije antes, mi intención era ser menos “colaborativo”, por decirlo de alguna forma, hacer las cosas a mi manera, ser más egoísta. Pero en realidad, uno nunca puede hacer algo solo, incluso en un álbum solista, porque necesitas de personas que te ayuden, ya sea para darte sus opiniones o alguien que se encargue de la producción o que esté en el estudio. Así que para este disco, me sumergí en un viaje con Iain Archer, quien lo produjo y me ayudó con la composición. Creo que eso es una colaboración en sí, más de lo que estoy acostumbrado. Las diez canciones crecieron en algo más grande de lo que había imaginado al comienzo. No obstante, el corazón del disco es que, la mitad, es un sonido muy recatado, muy “desnudo”. Son canciones que se sienten como si estuviera en el estudio grabándolas, o como si estuviera sentado tratando de escribirlas. Son momentos de epifanía, en los que todo cae en su lugar. La epifanía puede ser una letra, una melodía o un elemento de producción. La mitad del disco al menos se siente así.
Hay arreglos complejos en el álbum, pero las primeras ideas nacieron de la guitarra o el piano solamente.
Ahora quisiera hablar del título del disco. There Is Nothing in the Dark That Isn’t There in the Light sugiere una verdad que existe sin importar desde qué ángulo lo veas. ¿Crees que el disco explora esta dualidad en la que la oscuridad y la luz no son opuestos, sino espejos?
Oh, déjame pensarlo. Siempre que escribo reflexiono mucho sobre mi vida y el paso del tiempo, pienso en todas las personas a mi alrededor. A pesar de que en las canciones de este álbum expresan un conflicto interno, también hay esperanza. Como dicen, siempre hay luz al final del túnel y siempre habrá alguien quien te ayude a superar cualquier adversidad que estés pasando. Ese alguien puede ser tu pareja, tus hijos, tus amigos, etc. Eso es lo que creo y, por eso, hay esperanza al final de cada canción de este disco.
A veces con Editors todo se convierte en una exageración, las emociones son performáticas y dramáticas, pero eso es algo en lo que la banda es increíble. Cuando quitas todo eso, queda un espacio para que los sentimientos permanezcan un poco más. Retomando tu pregunta, creo que la luz y la oscuridad no pueden existir sin la otra. Eso es verdad. En el mundo donde vivimos y la manera que vivimos en el mundo hace que las cosas negativas te consuman, que la ansiedad y el miedo ganen. Aunque es cierto que hay cosas realmente atroces y es un tiempo muy difícil para estar vivimos, quiero creer que todo mejorará. No toda la gente es mala y quiero tener esperanza por mis hijos. Por esa razón, estas canciones se enfocan en esa parte luminosa.
Yo me inclino por la sensación de escape en la música y, a veces, prefiero el optimismo. Eso me hace recordar que, a lo largo de estos 20 años con Editors, siempre nos preguntan sobre lo oscuro de nuestras letras o por qué somos tan serios, pero al hablar con nuestros fans, todas las letras que resuenan con ellos son letras relacionadas con la esperanza, el amor y su calidez.
Definitivamente son tiempos difíciles en el mundo y solo nos queda hacer lo mejor que podamos. Por otra parte, ¿el hacer el disco te hizo consciente de tu propia vulnerabilidad como performer?
Quizá el álbum en sí no, pero el proceso de hacerlo me hizo pensar mucho. Había terminado una gira de cinco semanas por el Reino Unido, algo muy acústico con un público pequeño. Esto pasó por toda Inglaterra e Irlanda, fue algo increíble, pero también era la primera vez que me consideraba un artista solista. Fue extraño pensarlo, incluso al hacer este disco era curioso grabarlo en tres días, una semana, y después regresar a Editors para tocar en festivales. Tres semanas después, regresaba con Iain para retomar donde nos habíamos quedado. Nunca se sintió real, era como una aventura, un pequeño secreto. Cuando Iain y yo terminamos el disco hace casi un año, yo ya estaba en el estudio de nuevo con la banda para trabajar en lo que será el siguiente álbum de Editors.
En muchos sentidos, no se sentía real hasta que preparé la pequeña gira. Fue hasta ese momento que de pronto todo fue verdadero: tocaba los primeros acordes de “Deep Dive” y me sentí vulnerable, expuesto, consciente de que no tenía a mis compañeros a mi lado; aunque ayudó mucho tocar algunas canciones de Editors, fue como encontrarse con viejos amigos en una fiesta. Nunca me podré sentir separado de esa historia con la banda, aunque lance mi disco, siempre regresaré a Editors. La banda está mejor que nunca, no es el final, pero quería hacer esto para mí, y lo estoy disfrutando.
Era necesario hacer este disco solista. ¿Te gusta la poesía? Hay un poeta español, Federico García Lorca, que tiene un poemario llamado Poeta en Nueva York, en el cual la ciudad de Nueva York se convierte en un símbolo de modernidad, aislamiento, otredad, todo visto a partir de los ojos de un extranjero. Para la canción “Lights of New York City”, ¿sentiste ese extraño asombro y magnetismo que te hizo escribir sobre esa ciudad estadounidense?
Definitivamente la ciudad me llena de asombro, tengo recuerdos muy queridos de la primera vez que la visité. Esa canción, aunque está ubicada en Nueva York, en mi mente la relaciono más con el fin de la juventud, de esa exuberancia juvenil, el sentido de esperanza y asombro que ahora me falta. Ya soy más adulto y me siento como una persona diferente. Esa canción comprueba que considero a Nueva York como un lugar emocionante e inspirador. No he ido en años, me encantaría regresar. Es un lugar fértil para que muchos cineastas, poetas, cantantes hablen sobre ella. Es un lugar increíble, ¿pero viviría ahí? No lo sé. Quizá no, pero eso no le quita que sea una ciudad hermosa.
Es una canción sobre recuerdos y me gusta mucho la imagen de las luces disolviéndose en el Río Hudson. También me recuerda a la canción de Sting, “Englishman in New York”. Hablando de influencias, en el álbum hay referencias a R.E.M. y The Blue Nile ¿hay un parentesco con ese linaje musical, como si esos artistas y tú llegaran al mismo lugar a través de distintos caminos?
Esos dos artistas, en especial R.E.M., cambiaron mi vida. R.E.M. es una banda que me formó cuando crecía, que me hizo amar la música y me inspiró para hacer lo que hago. En cambio, The Blue Nile es una banda que conocí recientemente, hace como siete años los descubrí, pero de manera similar me enamoré de su sonido. Ya estoy a finales de mis treinta y no me había enamorado de una banda así como con The Blue Nile. Hay mucha música que va y viene, que te gusta o te gusta poco, y pareciera que no podrás emular ese sentimiento de asombro con la música como cuando eres adolescente. Entonces fue increíble volver a vivirlo.
Esas dos bandas son parte de mi ADN musical, la forma en la que conciben melodías, cómo estructuran sus canciones, realmente son influencias que no me puedo quitar. Tomé este disco como una representación pura de lo que realmente soy, porque con Editors hay muchas maneras de cambiar los arreglos de las canciones o de hacerlas sonar a nuestro estilo, pero aquí solo éramos Iain y yo.
Hay algo antiguo en la imagen de un hombre y su guitarra componiendo canciones. ¿El álbum es una representación de ese momento en el que sólo existe la composición, el instrumento y tú?
Creo que sí. Hay elementos que crecieron, ciertos momentos que están relacionados con el génesis de la canción, cuando sabes que algo comienza a cobrar vida. Y tienes razón, la imagen de alguien cantando una canción con su guitarra es muy honesta tanto para el oyente como para el performer en una sala de conciertos. Hay belleza en eso porque te sientes conectado. Puedes ver una banda en vivo y te cambia la vida, quizá porque está relacionado con momentos de comunión, como el cantar canciones alrededor de una fogata, o el contar historias. Lo pienso así.
¿Algunas canciones nacieron de periodos en los que te cuestionaste tu identidad como artista o tu relación con la música?
He sacado discos por veinte años y eso me otorga un valor a mi vida, me da un propósito. No es que ya no me ponga nervioso sobre cómo la gente recibirá lo que hago, porque sé que no a toda la gente le gustará. No quiero complacer a todos, pero también sé que hay una razón por la que sigo haciendo esto, ya sea con la banda o con Andy (Burrows), o solista, sé que habrá gente que querrá escucharme. Mientras pueda estar en un estudio y siga escribiendo, que sepa que tengo algo qué decir, que me sorprenda y me haga sentir algo, solo así estaré en paz. Con este disco, estoy satisfecho, no digo que sea perfecto, porque si pudiera hacer el disco la semana que viene, probablemente tomaría decisiones diferentes, pero esto es un viaje. Estoy tranquilo con mi rol de cantante y compositor, y ahora lo disfruto más que nunca, honestamente. Los primeros discos fueron como una gran piedra, estaba triste e intentaba dar lo mejor, pero eso se siente tan lejos ahora; hasta siento extraño de contarlo. En realidad no soy muy bueno expresando lo que pienso.
Claro, es un viaje. Y sé que a veces es difícil separar los proyectos y el sonido del líder de una banda como Editors, pero ¿tienes expectativas de lo que pensarán los oyentes cuando escuchen tu álbum?
Sé que algunas personas se sorprenderán mucho cuando lo escuchen, pero también sé que muchos fans de Editors encontrarán sentido de por qué decidí ese sonido. Pero si tu disco favorito de Editors es EBM, este disco te dejará en shock. No sé, trato de no preocuparme por las opiniones de la gente. Me enfoco más en la emoción que me proporciona hacer cosas nuevas, de hacer esos shows que aterran porque escucharán material nuevo. Quizá en el futuro haga otro disco solista, expresarme como soy. Me gusta tener algo que hacer en el futuro, escribir y cantar más canciones. Quizá ese es mi hábitat natural.