Kasandra Videl: “El rojo representa mi música: la pasión, la intensidad, incluso el peligro” [ENTREVISTA]

La cantautora mexicana Kasandra Videl proyecta una carrera en ascenso, junto a una propuesta refinada, un sonido fresco y una identidad visual que no pasa desapercibida.

Kasandra Videl presenta su álbum debut “kalamar ♡ ♡ ♡”, donde construye un universo de fusión R&B, synth pop y electrónica, con una sensibilidad y carga emocional muy potentes. Este trabajo es fruto de un proceso de autodescubrimiento que inició en 2019, cuando lanzó su primer EP, “Gravedad”. Con una propuesta cuidadosamente pulida, un sonido que sorprende y una identidad visual contrastada, la cantante y compositora mexicana promete un ascenso más que seguro.

Quisiera empezar preguntando: ¿cómo surgió esta pasión por la música? ¿Tienes algún recuerdo de infancia relacionado con ella?

Pues la música siempre ha sido parte de mi vida. Sobre todo mi papá fue quien más quiso impregnarme de su propia música. A mi mamá no le interesaba tanto, pero igual era inevitable. Mi papá ama el bolero, mariachi y la música de los setenta, porque creció en esa época. Mi mamá, por su parte, fue instructora de spinning, así que era más de música electrónica y actual. Por mi lado, me enamoré de los openings y endings de anime. Entonces, siempre hubo música, pero música muy distinta, muy rara, pero todo el tiempo presente, y de alguna forma hacían clic entre ellas.

Entonces, siempre has estado acompañada de un entorno artístico y musical súper diverso. Y creo que eso se grafica bien en tu nuevo disco, porque encontramos muchos sonidos y un universo visual muy marcado. ¿Cómo has sentido la recepción del disco? ¿Y cómo te sientes tú después de completar un proyecto tan grande como un álbum?

Es muy distinto. Definitivamente estaba en un punto muy diferente de mi carrera cuando lancé el EP en 2019. Para empezar, no sabía ni a qué me estaba metiendo. Ya después, pensar en hacer un álbum debut conceptual que represente mi identidad artística, lo que quiero decir y hacia dónde quiero ir, fue un proceso muy complejo. Como persona, fue chocarme con mis heridas y entenderme mucho. Sobre la recepción, ha sido muy bonita. Justo antes de la entrevista, una chica me escribió para decirme que le encantó el disco, que lo escucha todo el tiempo. Hay gente que me ha dicho que les inspiró a crear cosas, y otras personas que estaban pasando por momentos muy difíciles y que encontraron algo en la música que les dio consuelo. Nunca imaginé tener ese tipo de impacto. Es muy bonito ver cómo cada quien hace suya la música.

Me recuerda a esa idea de que cuando el artista lanza un disco, deja de ser suyo y pasa a ser del público. Cada persona lo interpreta a su manera. Y, como te mencionaba antes, lo que más me sorprendió fue el contenido musical, la cantidad de influencias. ¿Cómo es tu proceso de composición, considerando que se escuchan fusiones como R&B, dance pop, hip hop?

Mi proceso varía mucho. No hay uno específico, pero el que más disfruto es componer sola, en casa, dejando que fluya todo. Improviso, y muchas veces esas improvisaciones son el núcleo de la canción. Me gusta tener el control de ese proceso. Pero también hay canciones que fueron coautorías, como «vulnerable», que la hice con mi amigo Martín O’Neill. Durante las maquetas es donde se termina convirtiendo en salsa, ya que a él le encanta. Todo esto fue obra de él como coautor. Cada canción refleja tanto a las personas con las que la compuse como a la versión de mí en ese momento de mi vida. Por ejemplo, «ara ara» fue hecha casi jugando, bailando, sin saber qué iba a salir. En cambio, “lo tengo todo” fue más pensada: la compuse con guitarra, en casa, y luego Martín me ayudó con la rearmonización hacia un sonido más R&B/pop. El álbum no soy solo yo; sería mentira decirlo. Es obra de muchas personas.

Y ahora, considerando que tu universo musical es tan amplio, ¿cómo piensan llevar eso al escenario? ¿Cómo se están preparando para los shows en vivo?

Queremos algo minimalista. Vamos a usar algunas secuencias porque hay sonidos muy específicos que deben estar, pero también habrá versiones acústicas. Queremos ofrecer diferentes formatos del show. Habrá gente que dirá: “Me gusta más la versión acústica” o “Me gusta más la versión original”, y eso está bien. Probablemente seamos una banda de tres personas más yo, y tal vez alguien haciendo coros. Quiero que el show sea flexible, que cambie, que tenga vida propia. Que si alguien va a dos presentaciones, no vea lo mismo. Que las versiones evolucionen y cambien con el tiempo.

Esa frescura de no repetir exactamente lo mismo cada vez también lo hace especial. Pasando a otra pregunta que me interesa mucho… ¿Tienes una canción favorita del disco?

Sí, creo que «Lo Tengo Todo». Siento que engloba muy bien una parte de mi pasado: esa búsqueda por los sonidos setenteros, entre el blues y disco. Me reconectó con mi esencia disco, como esta canción «3AM» que saqué en 2019. Me hizo darme cuenta de que me estoy transformando, y todo esto me ha hecho darme cuenta de que han sido varios pasos para lograrlo. Me encanta haberla compuesto con varias personas, me encanta el lore de lo del calamar. Además, tiene un break de jazz que amo. Es una canción que disfruto escuchar, y me da gusto que a otros también les guste.

Esta pregunta me me parece importante hacer: ¿qué artistas estuviste escuchando durante el proceso de creación y producción del disco?

Un poco de todo. Empecé el álbum en 2022, sin saber que iba a ser un álbum. Escuchaba a Young Miko, Nathy Peluso, Rosalía. Esta última me hizo pensar: “Ella hizo su collage, ahora yo quiero hacer el mío”. También me influenció mucho “Calambre” de Nathy. Me inspiraron a hacer mi propia mezcla con mi propia historia.

Y en lo visual también hay un trabajo muy fuerte. Creo que el ejemplo más claro actual es el de Charli XCX con el verde de brat. Estuve viendo tus redes, y noté que el color rojo es constante desde hace años. ¿Qué significa para ti?

El rojo llegó a mí más o menos en 2018 o 2019. Todo empezó intentando hacer un feed de Instagram bonito, con rojo, negro y blanco. Luego limpié mi clóset y me quedé solo con esos colores. No sabía por qué, pero me sentí identificada. Con el tiempo entendí que representa mi música, la pasión, la intensidad, incluso el peligro. Ya después, mientras pasaba la vida, me di cuenta de que quizá es también porque mi papá le va al Atlas, que usa esos colores, y cada vez que los veía sentía paz, como que era mi casa. Además, siempre quise ser el Power Ranger rojo, y me enamoraba de personajes que tenían rojo, y no encontraba mujeres que usaran rojo. Me enamoré de Inuyasha, Ranma. Todo esto me dio a entender que el rojo siempre estuvo en mi vida; fue muy instintivo.

Siguiendo con el tema visual, viendo tus videoclips, visualizers, la gráfica del disco… les has dado una importancia muy grande. ¿Tendrás algunas películas, animes o artistas que te hayan influenciado visualmente?

Muchísimo anime. Inuyasha influyó tanto musical como visualmente. En lo visual, por ejemplo, fue de los primeros animes que vi que involucraba la flor Lycoris radiata, que aparece en muchos endings. Representa la muerte en Japón, algo así como el cempasúchil en México. La usé en el videoclip de «abrázame (no te vayas)», pero la hice de papel maché porque esa flor no crece aquí. También me influencian mucho los stills de películas de Pedro Almodóvar, Kubrick, Wes Anderson y Wong Kar-Wai. Guardo muchas imágenes por estética.

Claro, al final se trata de lo que te nutre, y el resultado está ahí. Ya para cerrar, una pregunta que siempre me gusta hacer: ¿qué artistas estás escuchando ahora y que nos recomiendas?

Ahora estoy escuchando mucho a Amy Winehouse, especialmente el álbum Frank. También a Fujii Kaze, un artista japonés que hace un pop muy bonito. Además, por una serie de Mentiras que salió hace poco, estoy volviendo a escuchar a María Conchita Alonso, José José, Juan Gabriel. Y claro, hip hop: no dejo de escuchar a Doechii. También escucho a Joey Valence y un grupo de Monterrey que se llama Kevis & Maykyy, con una vibra tipo Plastilina Mosh. Así que, sí, tengo una mezcolanza musical.

¡Qué lindo! Me llevo un montón de recomendaciones. Muchas gracias por la entrevista y por tu tiempo, Kasandra. Ha sido un gusto poder conversar contigo. Te deseo toda la suerte en este nuevo ciclo con el disco y lo que venga para ti.

Gracias a ti, Julio. ¡Sigan escuchando Kalamar! Un gusto, nos vemos. ¡Hasta luego!

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