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Fehr Rivas: “Hay que unirnos para resistir, y qué mayor resistencia que el amor” [ENTREVISTA]
Abrazando su vulnerabilidad y transformándola en resistencia y fuerza, Fehr Rivas lanza “280gr”, permitiéndonos sentirnos reconfortados y conectados a través de los latidos del corazón.
Por: Samuel Medina
Publicado el: 07/07/2026
El cantautor originario de Morelia, Michoacán, Fehr Rivas, inicia una nueva etapa musical con “280gr”, el sencillo que marca el primer adelanto de su próximo álbum de estudio. Fiel a la sensibilidad emocional que ha caracterizado su proyecto “Rockmántico”, el artista mexicano transforma la vulnerabilidad en un acto de resistencia emocional a través de una canción que se pregunta: ¿el amor puede sobrevivir en un mundo que parece derrumbarse constantemente?
Escrita por Fehr Rivas junto a Karen Moon y Mariana Gagliardi, “280gr” mezcla elementos del pop rock con una visión más introspectiva y contemporánea, explorando el cansancio emocional, la incertidumbre y la necesidad de permanecer.
El lanzamiento llega acompañado de un videoclip oficial que amplía el universo conceptual de la canción mediante una narrativa con frases como “sembremos flores entre las ruinas”, “morir por amor, a vivir arrodillado” y “no todo está perdido”, reforzando la idea del amor como un acto de esperanza frente al colapso emocional de la actualidad.
Tras los lanzamientos de “Rockmántico” y “Ser y Pertenecer”, Fehr Rivas abre las puertas de esta nueva etapa artística en una entrevista donde profundiza sobre el significado detrás de “280gr”, el proceso creativo del video musical y lo que representa este nuevo capítulo dentro de su carrera.
¿Qué te llevó a plantearte si el amor puede sobrevivir en un mundo que parece derrumbarse constantemente?
Soy un latino que vive en Los Ángeles, pero ya tengo bastantes años acá. Ahora, empezamos a ver esta situación de cómo se empezó a castigar mucho a nuestra comunidad latina, donde anteriormente era una ciudad que albergaba personas de todos lados. De repente, empezó el temor y dejamos de hacer cosas porque nos sentíamos “atrapados” o “muy juzgados” y, a partir de eso, dije: “Wow, hace falta otra vez esa comunión, esa unidad. Quiero una canción que inspire… una canción que realmente nos dé un poquito de fe a todos aquellos que estamos pasando por un momento difícil”. Hay que unirnos para resistir y ¿qué mayor resistencia que el amor?
¿Cuál fue tu proceso creativo para tomar estas vivencias que mencionas y transformarlas en lo que ahora es “280gr”?
A mí realmente me gusta mucho adentrarme en mi parte vulnerable, que muchas veces no nos gusta compartir por ese miedo de sentirnos juzgados. Cuando yo estoy escribiendo, trato de poner todo mi corazón y todo lo que quiero ahí. Aunque he estado trabajando con grandes amistades y letristas como Karen Moon, Aleks [Syntek] y Andrés Suárez, me han dado esa comodidad que también aportan o me dan dirección. Escribir canciones te pone en un estado vulnerable, y hay que saber aceptarse así uno mismo, porque no sabes cuántas veces he dicho: “No, ¿cómo voy a andar poniendo eso en una canción? Ay no, qué cursi. Ay no, eso a nadie le va a interesar. Esto no es un hit…”, y de repente, te das cuenta de que cuando la canción sale, muchas personas conectan contigo.
Si “280gr” es la primera página de este próximo álbum, ¿qué tipo de historia comienzas a contar a partir de aquí?
Puro drama, pura intensidad. […] A mí me gusta porque vivimos a flor de piel nuestras emociones. Entonces, en este disco y con “280gr” yo dije: “Vámonos con la intensidad, vámonos con el drama, vámonos con la telenovela”. Soy escorpio, entonces vamos a darle vuelo a la hilacha, y arrancamos con “280gr”, que justamente habla de un mundo a punto de estallar. Una fatalidad donde también nace el amor y la conexión, porque uno quiere estar con las personas más cercanas en esos momentos del fin del mundo. Esa es la línea que voy a manejar en este tercer disco, y con eso se abre la puerta.
Decidiste ir más allá, expandir aquel universo y plasmarlo en un video musical. ¿Cómo fue construir el lenguaje visual y decidir qué mensajes debían sobrevivir dentro de este mundo?
A mí me gusta que se ligue la idea de la canción y que la parte visual enriquezca. […] Con el equipo tratamos de meter esta idea de que soy alguien que está corriendo, salvándose de algo que nos está vigilando, que hoy podría ponerle el nombre de “algoritmo”. El algoritmo nos ve, el algoritmo nos escucha, el algoritmo nos está tratando de manipular. Yo quiero tener frases que, cuando alguien vea el video, diga: “Claro, esas frases van muy de acuerdo con lo que está diciendo Fehr, hay que resistir, hay que sentirnos inspirados”. Ahí nacieron todas estas frases que yo quiero que también alguien las lea, las vea, y sean también un abrazo, un mensaje de cariño para alguien que se pueda sentir un poco perdido.
Situándonos un poquito más en el futuro, cuando dentro de algunos años recuerdes toda esta etapa, ¿qué esperas que represente dentro de tu historia como artista?
Es bien bonito que, durante este tiempo que he sacado mis dos discos, y ahora mi tercero, tener esa independencia, tener mi control artístico; llevar mi ritmo. Eso te da la posibilidad de poder hacer las cosas a tu gusto, de poder equivocarte, de poder crecer. […] Yo he sido muy afortunado de que mi carrera se ha ido construyendo con gente que conecta conmigo más allá de que si algo se hizo viral o se hizo famoso. A mí me gusta mucho tener esa libertad y esa independencia de poder hacer las cosas como me gusta, y con lo mucho o poco que tengo de herramientas, ver que se logre hacer con un video, una canción, o todo un disco, pues te hace sentir más orgulloso y yo creo que el valor de eso es inigualable. Entonces, yo quiero voltear en algún momento a mi carrera y decir: “qué feliz fui, qué sincero”. Ese es el reto del artista, mantenerse fiel a uno mismo cuando ya todos los focos están encima de ti.
¿Qué te gustaría que alguien sintiera después de escuchar “280gr” por primera vez?
Ay, pues, un gran latido del corazón que te haga sentir vivo, cuando sientes esos latidos es por alguna emoción. O sea, que realmente conectes con la canción de que no estás solo. Hay muchas personas que seguimos buscando lo mismo para todos, que es el bien común. Es importante saber si el otro está bien; si el otro está en buenas condiciones, yo también.
A mí me gusta mucho esta canción porque hasta hay un latido por ahí escondido en la canción. En un momento donde la inteligencia artificial y todo digitalizado, el escuchar un latido nos vuelve a lo orgánico, a lo humano.
Esto es lo que quiero, que se sienta conectado, y qué mejor que sea a través de los latidos de nuestros corazones.
Durante el videoclip aparecieron muchísimas frases. ¿Cuál dirías tú que es la que engloba tu próximo álbum?
Me iría con la última, y fue puesta al final justamente por eso, que es “prenderle fuego al dolor”. “Prender” necesita de una acción, no puede ser por sí sola; tienes que generar una fricción en algo para que se prenda, para que suceda. Me gusta el tema de que se tiene que activar, hay que hacer las cosas, no nada más pensarlas o soñarlas: hay que activarlas.
El fuego representa energía, calor, y también consumir. Así como abrazar y tener.
El dolor es algo que tenemos muy presente y, como dicen ahí, “si no duele, no funciona”. A veces el dolor es una marca de saber que estamos vivos, y no hay que tenerle miedo al dolor. El dolor nos enseña, nos da aprendizaje.
A mí me gusta mucho esa frase porque engloba tantas cosas. “Prenderle fuego al dolor”, y es lo que viene en este tercer disco que va a ser completamente rockmántico.
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