- Inicio
- Noticias
Covi Quintana: “Siempre iba un paso adelante, hoy por primera vez estoy aprendiendo a no saber” [ENTREVISTA]
La cantautora dominicana habló con nosotros sobre el abrazo que recibió en Lima, el miedo que frenó durante siete años su regreso a las raíces con “OYE ETA VAINA”, su complicidad musical con Andrés Cepeda en “Escaleras de Rescate” y el inesperado punto de su carrera en el que, por primera vez, ha decidido dejar de correr detrás del siguiente paso.
Por: Marilyn Galván
Publicado el: 30/04/2026
Con una maleta cargada de merengue, bachata, barrio y nostalgia, Covi Quintana regresó este año con el proyecto más personal y arriesgado de su carrera: “OYE ETA VAINA”, un disco donde la artista se reconecta de forma frontal con los sonidos, las jergas y las memorias de su República Dominicana. Lo que comenzó como una deuda pendiente consigo misma terminó convirtiéndose en un manifiesto de identidad que llevaba siete años postergando por miedo.
Su reciente paso por Lima el pasado 18 de abril, como parte de la gira internacional del álbum, confirmó que esa vuelta a casa también ha encontrado eco fuera de sus fronteras. Entre pisco sour, abrazos peruanos y un tour agotador por varias ciudades de Latinoamérica, Covi reconoce que volvió a sentir algo que extrañaba desde hace casi cinco años: el contacto directo con un público que ha hecho suyas sus canciones, incluso cuando nacen desde una raíz profundamente dominicana.
En conversación con este medio, la intérprete también se detuvo en uno de los temas más comentados del disco, “Escaleras de Rescate”, donde comparte micrófono con Andrés Cepeda en una historia de incendio emocional, ausencias y supervivencia. Además, reveló detalles inéditos sobre cómo surgió la colaboración, la química vocal que construyeron a distancia y por qué estaba convencida de que nadie mejor que Cepeda podía habitar esa ruina sentimental junto a ella.
Pero, más allá del lanzamiento de “OYE ETA VAINA”, Covi también habló de su faceta menos visible como compositora detrás de canciones para artistas como Nicole Zignago, Morat y David Bisbal, y dejó una confesión inesperada sobre el punto exacto en el que se encuentra hoy: después de diez años de carrera y de haber vivido siempre pensando en el siguiente movimiento, por primera vez no sabe qué viene… y está aprendiendo a disfrutarlo.
Covi, ¿cómo estás? Hace nada estuviste por Lima con este show, el 18 de abril, y fue muy bonito ver cómo el público conectó tan rápido con tu música.
Así es, estuve por allá, y feliz, feliz de estar allá, desde que llegué me bebí mi pisco sour, yo soy muy fan de la gastronomía y de la cultura de ustedes; la verdad que es un país precioso, solamente conozco Lima, la ciudad (la capital), pero feliz de volver, tenía cinco años que no iba, y muy contenta del abrazo que siempre me dan ustedes los peruanos.
Eso es lo bonito, aparte porque tu música ha conectado bastante con muchos peruanos, y no solo aquí, sino también en diversos países donde has estado (porque después de Perú ha continuado tu gira). ¿Cómo ha sido eso?
Sí, sí. Pues, fue lindísimo, un poco agotador, pues, eran países muy corridos, o sea, primero Bogotá, luego volví el mismo día y canté —el mismo día— en Ecuador, luego en Perú, luego me fui a Buenos Aires y a Chile, y fue una experiencia, la verdad, bastante enriquecedora en el sentido de que me hacía mucha falta estar ahí, como en ese abrazo cultural de tantas ciudades, de tantos países, porque —como te decía— tenía casi cinco años que no viajaba, que no los visitaba, y la verdad que fue hermoso, o sea, llegué a casa así, agotada, pero con el corazón completo, completo, rebozado de amor.
Aparte, este proyecto que estás trayendo es más dominicano, de barrio, con nuevos matices, y los sonidos que has puesto son súper fuera de lo común de lo que siempre te hemos estado escuchando. ¿por qué esta vuelta a casa aparece precisamente ahora?
Tú sabes, Marilyn, que cuando uno tiene miedo, uno frena mucho el proceso, y creo que yo me debí a este álbum desde hace siete años. Tenía siete años con esto en la cabeza y recuerdo que un cantautor muy famoso de la República Dominicana, que ya en paz descanse, el señor Víctor Víctor (el jefe de la bachata, como nosotros le decimos allá), siempre me decía: “deja de estar haciendo baladas y eso de pararte, y a bachata, a bachata”, siempre me decía, yo como con esa gana, obviamente, de salir de mi zona de confort, pero con mucho miedo, y desde hace siete años tengo como con esto en la cabeza, y todo surge a que vine a vivir a Ciudad de México y, obviamente, extraño mi casa, mi familia, mi comida, mi cultura, mi ritmo, mi gente, y dije: “¿por qué no hacerlo ahora?”. O sea, siempre yo ando buscando el “qué sigue”, cuando tengo proyectos, cuando saco canciones; uno siempre está pensando en el “qué sigue”, y justo en esa pregunta de madrugada, en el “qué sigue”, dije: “¿y por qué yo no saco un merengue de una vez por todas?”. Y así fue que nació básicamente ese abrazo a mis raíces, inclusive empezamos lanzando “Temblor y Réplica” (que yo digo que es una transición de la Covi cantautora con su guitarra), pero que sigue teniendo esas letras profundas hacia lo folclórico y hacia el merengue, vamos a decir, el pambiche, que es el merengue lento, y por eso quise sacar esa primera canción, para que no fuera algo como tan drástico, ¿sabes? Para que la gente ahora nos dijera: “y ahora está en merenguela”.
Exacto, aparte el título también como que jala bastante “OYE ETA VAINA”. ¿Qué significa el título para ti?
Nosotros (dominicanos), cuando queremos que alguien escuche algo, nos decimos como: “ay mira”, “escucha esto”, o “oye esto”; nosotros decimos: “oye esta vaina, loco”, como que es una jerga muy dominicana, y quería que el disco obviamente fuera 101 % dominicano, desde los músicos, desde la producción que fue a cargo de Ronnie Cruz, que es el músico que más tiene conmigo tocando, tiene casi 12 años en mi proyecto, creo que se hizo en casa, se hizo entre amigos, se hizo bebiendo cerveza, se hizo bailando, gozando, y eso se nota cuando tú escuchas el disco.
Las canciones, en sí, tienen una onda movida, pero también tienen el trasfondo; las letras de cada canción, pero antes de pasar al tema de las canciones. Llevas ya 10 años en la música, ¿Qué versión de ti misma se queda atrás con este disco?
Yo siento que yo no he dejado ninguna versión mía, sigue siendo quien conoce a Covi fuera del escenario, sabe que es este disco, creo que las canciones que he lanzado antes, obviamente, no quiero decir que es un personaje, pero es un personaje de una Covi dramática, de una Covi triste, de una Covi con la que la gente se relaciona, porque obviamente a la gente le encanta el desamor, o sea, el que está enamorado, Marilyn, le encanta estar desenamorado literalmente, y creo que uno entra en ese personaje de lo que a la gente le gusta, obviamente uno sintiéndolo también, pero quien conoce a Covi sabe que es este disco, yo soy una tipa demasiado alegre, que le encanta la fiesta, le encanta compartir con sus amigos, entonces por eso siento que no dejé una Covi atrás, al contrario, saqué a relucir la verdadera Covi.
Entrando al trasfondo de las canciones, en “Temblor y Réplica”, es sobre el amor que resiste el caos en esta canción. ¿Cómo fue el proceso creativo para darle esa fuerza a la letra y el ritmo?
“Temblor y Réplica” es una de las canciones más viejas del disco, creo que la compuse en 2023 (2022 – 2023), y obviamente es una forma de hablar en lo folclórico (en la jerga Dominicana) de eso, del caos, del amor, en vez de decir como que, “ay, me botó”, “ya no estamos juntos y lo extraño”, “lo extraño”, es como decirme: “ojalá, ojalá ser en medio de ese caos”, “ojalá ser esa réplica que tú quisieras”, obviamente, quedarte, aunque las cosas no vayan funcionando, y fue una manera, obviamente —como te decía al comienzo—, de no dejar esa Covi cantautora, aún entrando en lo tropical.
Se percibe lo que mencionas en la canción, pero hay una, sobre todo una canción, que es “Escalera de Rescate”; me imagino a alguien que está en una casa, en un incendio, y no sabe cómo apagarlo, no tiene esas escaleras de rescate como siempre están, ¿no?
Qué bello que lo digas así, Marilyn, porque es exactamente eso, es como si yo estuviera en una casa, y no pudiera salir, y esa persona obviamente se fue, y me dejó con la casa en llamas, y nunca me enseñó dónde estaban esas escaleras para yo poder salvarme. O sea, lo acabas de decir sin yo decírtelo.
Sí, y he estado preguntando a las personas sobre la opinión de esta canción, porque cada uno tiene perspectiva diferente, y hay algunas que lo toman en la perspectiva de una pareja, pero hay otros que no, porque también dicen que esas escaleras de rescate, como en parte de las letras lo mencionas, dan referencia a los “casi algo” que pueden haber estado ahí, ilusionados, o han querido estar con alguien, y de la nada se van, desaparecen. Entonces, tú exactamente, ¿cómo lo percibías esta canción?, ¿no?
Oh, no, lo percibí cantándoselo a una pareja, inclusive por eso quise hacer el featuring con Andrés, con mi querido amigo Andrés Cepeda, para poder hacer como [esa] relación entre dos personas, ¿sabes? Como entre ese caos, también de esas dos personas incendiándose en la casa. Pero me parece lindo que lo vean así, también como los “casi algo”, digamos —también— que lo podemos ver como si fuera la vida, Marilyn; a veces todos estamos en el mismo mar, el mar abierto, remando, y a veces esa ola nos pasa por encima, y uno no sabe cómo salir de abajo del agua, y creo que también podemos verlo así, no tenemos esa escalera para poder salir de esas situaciones muy difíciles que nos trae la vida.
Y, ahora, en ese acompañamiento que has tenido con Andrés Cepeda, ¿Qué tan importante era que la canción estuviera sostenida por alguien que también le supiera cantar a las ausencias?
Creo que no hay mejor persona para hacer ese featuring que Andrés, inclusive cuando compuse la canción lo pensé con él. Lo que no sabía era que la vida me iba a dar la oportunidad de poder estar con Andrés porque, aún siendo amigos, creo que, teniendo proyectos distintos, a veces los planes no se juntan, no se pueden, lamentablemente, es algo que uno entiende, pero creo que papá Dios lo puso donde tenía que ser.
Recuerdo que le mandé un WhatsApp con el demo de la canción a guitarra sola, o sea, ni siquiera era un merengue, era yo cantando, se la mandé y le dije: “voy a dejar esto por aquí”, y él me contestó: “¿qué tengo que hacer?”, y le dije: “pues, si me das el honor de cantar conmigo”, y me dijo: “de una, envíamela”. Fue algo muy natural, y creo que se nota en la canción, se nota la química que hay, inclusive no grabándolas juntos, porque no pudimos grabarla en el mismo estudio, en el mismo país, ya que la grabamos a distancia, pero se nota la química, inclusive él volvió a grabar la voz, es algo que nadie sabe, te lo digo así ‘a confianza’, porque cuando la cantó al principio la sentía muy atropellada, y él dijo: “Covi, yo necesito que esta canción se sienta un poco, mi voz más rota, más dulce como tu voz”, y creo que dio en el clavo, o sea, la canción quedó como tenía que quedar.
Y, sí, se nota eso bastante, ya que no solo se nota a dos cantantes que están haciendo un feat, cada uno por su lado, sino que están interpretando una misma canción, como si fuesen uno.
Inclusive es el primer merengue de Andrés, Andrés nunca había hecho un merengue, es un merengue, esto es un pambiche, el pambiche es una adaptación del merengue, le decimos el merengue de los abuelitos, porque va a un BPM, a un tempo de merengue más lento, por ejemplo, “Corazón temblando” está en un tempo de ciento treinta y cinco, la de Andrés está en un tempo de ochenta y seis, ochenta y ocho, o sea, es algo que se baila como algo más suavecito.
Sí, totalmente, aparte hay una canción que es símbolo, y se llama: “Flamboyán”.
“Flamboyán”, es mi canción favorita del álbum.
Cuéntame sobre esta canción, el flamboyán es un símbolo muy importante en República Dominicana. ¿Por qué elegiste a este árbol para esta canción y qué emociones evoca en ti?
No sé cómo le llaman a ese árbol en Perú, o si existe ese árbol en Perú. Pero básicamente esa canción es un árbol, nunca se menciona la palabra ‘flamboyán’ en la canción, pero cuando compuse la canción, que se llamaba “Te mudes a un latido” primero, cuando cantaba la canción aquí en casa, no sé por qué me traía como esa paz y me recordaba a la casa de mis abuelos cuando me sentaba debajo del ‘flamboyán’. Y dije: “no, esta canción no se puede llamar así”, como no se puede llamar tan obvio, y como me trajo esa paz, dije: “le voy a poner ‘Flamboyán’”, porque me acuerda cuando me sentaba ahí, como a esa sombra que me daba, los domingos, de estar ahí, como haciendo nada, sentir la paz, ese abrazo quizás del aire, del viento. Y por eso le puse “Flamboyán”.
Asimismo, en la canción “Margarita” rindes homenaje a Víctor Víctor. ¿Qué aprendiste del legado de Víctor al escribir esta canción?”
A ver, me acuerdo a Víctor Víctor, empezando por ahí, porque es una ‘bachata rosa’. El término ‘bachata rosa’ (que creo que lo adoptó Juan Luis Guerra en su álbum), Juan Luis Guerra tiene un álbum que se llama “Bachata Rosa”, pero la verdad es que la bachata rosa viene de Víctor Víctor, es una bachata romántica, es una bachata que en vez de ponerle güira a la bachata, lleva maracas, y era lo que siempre traía consigo. Esa era el arma de Víctor Víctor, las maracas. Creo que tengo aquí un vinilo de Víctor. Y quise hacer, porque si te fijas, el álbum tiene “No te kille”, que es una bachata más urbana, más de barrio; si te fijas, lleva la güira. Y la bachata romántica que viene de Víctor Víctor, de “Mesita de Noche”, esas canciones que él hacía, que vienen con maracas, por eso fue que me acordé y me inspiré en “Margarita” con él. Y creo que lo que más me dejó Víctor Víctor es hacer las cosas, no solamente con el corazón, sino hacer las cosas que me da la gana.
Víctor Víctor, era un hombre muy libre, era un hombre que no pensaba las cosas. Si te tenía que decir algo, te lo decía como te lo tenía que decir. Si él te decía: “vamos para la playa el lunes”, [era un] “vamos para la playa el lunes, la vida es una, la vida es libre”. Y creo que de eso me enseñó, de que la vida es para vivirla aquí, que la vida no es para llevar, la vida es para comer aquí.
Y eso de ‘comer’ me ha hecho recordar a los interludios, hay algunos interludios que hablan sobre un poquito del barrio, sobre el plátano. O sea, qué creativo colocar esas pequeñas pausitas entre las canciones, ¿no?
Me encanta hacer álbumes conceptuales. Desde mis álbumes pasados, de “Mañana Te Escribo Otra Canción”, de “De Ti Para Mí”, como que ya venía poniendo las afinaciones, venía poniendo como poemas. Entonces, dije: “algo muy dominicano es la señora de mi casa”, “de cada vez que voy de visita”, o “siempre llama y dice”, “oh, yo te viene, va a ponerle ahí un plátano maduro, una carnita”. Y, sí, como que quise también la palabra ‘el patatú’, no sé cómo se dice, si ‘patatú’ significa igual en Perú, que es como cuando te da un desmayo, cuando te da como un yeyo.
Y quise también poner eso, así como eso, con ritmos folclóricos, con ritmos afroantillanos, que no solamente fuera como el merengue y la bachata, porque el merengue y la bachata vienen de ritmos africanos, o sea, todo viene de atrás. Y quise como también meter un poquito de todo eso, que el disco tuviera de todo, básicamente.
Claro, y después de todo este viaje sonoro y personal, ¿qué impactos esperas que puedas tener de este álbum en tu crecimiento como artista?
Mira, desde el proceso del álbum ya empecé a crecer como artista porque es algo nuevo, es algo de meterme en el estudio y ver cómo grababan los metales, las trompetas, los trombones, yo nunca había vivido eso, ¿por qué? Porque mis canciones eran a guitarra y piano, o sea, nada que ver.
Poder vivir el grabar las tamboras, el grabar los bongós, el grabar los tambores, que cada…, no sé, como que inclusive se grabaron diferentes instrumentos para cada canción y, por ejemplo, quien tocaba la güira de “Corazón Temblando”, no era el mismo, perdón, que grababa la güira de “No Te Kille”. Como que había un músico para cada sonoridad, y eso a mí me sorprendió, porque normalmente en la balada uno se mete y el mismo baterista es el que te graba el disco completo, el mismo guitarrista también. Entonces, ya empecé como a ver una visión distinta de lo que era mi crecimiento musical desde ahí, explorar nuevos ritmos, efectivamente, y sobre todo de que me estoy divirtiendo, Marilyn, eso ya para mí es crecer, es crecer, salir de mi zona de confort ya, y divertirme, eso para mí es crecer. Obviamente la gente lo ha cogido de una manera, te voy a ser honesta, de una manera más lenta que mis otras canciones, porque es algo nuevo, ¿sabes? A quien viene, o sea, y he tenido comentarios de que me han dicho: “ay, Covi, me encantas tú, como un poquito más a la ovalada” y se entiende, pero creo que todo músico y todo artista debe explorar cosas nuevas, porque es lo que te hace también ver qué sigue, y ver qué es lo próximo, y ver si te gusta esto o si no te gusta; es como cuando tú vas a un restaurante y te ofrecen una carne, pero él te dice: “mira, el día de hoy tenemos un pescado”, ¿por qué no probar ese pescado? ¿Por qué no? , ¿sabes? Y básicamente es eso, creo que ha sido un crecimiento del cielo a la tierra y quiero seguir explorando con ritmos latinos, no te digo que no voy a volver a hacer mis baladas, porque es lo que soy, ¿sabes? Soy una tristeza y una canción andante, vamos a decir.
Pero quiero seguir explorando esos ritmos antillanos, folclóricos, quizás fusionarlos con ritmos peruanos o con ritmos mexicanos, sería hermoso, y una flauta del Perú, que viva el Perú. Un charango. Estaría hermoso. Imagínate una canción —que lo adoro— con Gianmarco. Imagínate un merengue con el charango, una locura.
Es genial poder compartir, mezclar, y no solo quedarse —atascarse— en una sola cosa, sino también el variar. Y, hablando de Gianmarco, estaba revisando tus historias de Instagram y ayer estabas contando a tus seguidores sobre las composiciones que has hecho para otros artistas. Y una de ellas es Nicole, la hija de Gianmarco, que hace poco lanzó su álbum “Enamorada”.
Adoro a Nicole. Nicole y yo ya nos conocemos desde pandemia, y hemos tenido la oportunidad de convivir cada vez que viene a México. Nos vemos. Y es muy bonito lo de Nicole conmigo, porque justo lo ponía. Creo que la química musical que tengo con Nicole no la tengo con mucha gente. Es algo de que Nicole llega aquí a mi casa, nos sentamos aquí en la alfombra, nos acotamos, cogemos la guitarra. Y en una conversación de ponernos al día, sale un tema para una canción y escribimos la canción tan rápido. Y he tenido como la suerte de poder aportar en su proyecto. Justo el año pasado nos nominaron a un Grammy con su canción “Te Quiero”, que está en el álbum. Y es hermoso compartir con Nicole. Es una tipaza, es una artistaza. O sea, no como amiga, sino que la quiero y la admiro. Es una vaina impresionante la voz de Nicole, lo que hace, el talento que tiene.
Sí, aparte, Nicole en mi país es muy querida. Acá la queremos muchísimo y ella también está explorando conocerse un poquito más, sacando nuevas canciones, explorándose ella misma. Pero —también las personas— no muchos saben que también compones para otros artistas, pero ya te han estado escuchando en las letras de otros artistas sin saberlo.
Sí, inclusive, como que casi nunca lo supo. Tienes muchísima razón, como que me enfoco más en proyectar básicamente mi música. Pero, sí, inclusive también el año pasado ganó Grammy el disco de Morat, y en ese disco hay una canción que compuse que se llama “Cuarto de Hotel” (que es hermosa), Bisbal también sacó una bachata preciosa hace dos años que se llama “Ay,Ay, Ay”, que estuvo número uno en España. Sí, como que he compuesto a varios artistas, gracias a Dios, y me parece hermoso. Todavía faltan canciones por salir de otros artistas. Porque, sí, porque al final eso es lo que soy: soy una cantautora; como digo, soy una canción andante para mí y para otros, y es una dicha de que la música me haya puesto, pues, en ambos renglones, que no solamente hago música para mí, sino que también puedo poner algo de lo que sé hacer, digo yo, de lo que mejor sé hacer en otros.
Ahora, después de este álbum, ¿qué se viene para Covi? ¿Hacia dónde te gustaría llevar tu carrera a partir de aquí?
Mira, Marilyn, por primera vez en mi vida no sé qué sigue, te lo juro. Siempre voy un paso hacia adelante, o sea, lanzo una canción y ya sé lo que viene, ya sé el concepto del disco, ya sé todo. Por primera vez yo no sé qué sigue. O sea, estoy disfrutando tanto este proceso que quiero seguir disfrutando la gira, lo que sigue ahora de irnos a España, poder explorar nuevas ciudades en Europa, poder hacer internamente aquí México, llevar esto a mi país, como cerrarlo en grande con un colmadón. Eso, yo creo que eso es lo que sigue, pero de música no sé qué voy a seguir sacando, no sé nada; como que quiero darme el tiempo de poder vivir. Y más que estamos en una industria tan fugaz, tan que uno saca una canción y al mes ya la gente no recuerda lo que tú sacaste. Tú sacas un disco y la gente te dice: “¡ay, tienes música nueva!”. Después de subirlo doscientas veces, como que, no sé, quiero aprovechar esto que estoy viviendo, poder seguir conociendo esas ciudades, acercarme a los medios, de que puedan conocer no solamente la Covi de ahora, sino también el trasfondo de todo lo que, de los diez años que vengo remando, ¿sabes? Eso, yo creo que eso es lo que sigue, vamos a decir.
Etiquetas: