Azul de Viena: “Nos reconocemos en las personas que hacen y que intentan hacer cosas como nosotros” [ENTREVISTA]

La banda oaxaqueña abrirá el show de Royel Otis en Ciudad de México, en un paso que marca un nuevo capítulo en su crecimiento.

Desde Oaxaca y con una identidad construida entre amistad, humor y sensibilidad musical, Azul de Viena ha ido trazando su propio recorrido dentro de la escena indie en español. Lo que comenzó como “el proyecto” entre amigos que querían hacer música original, hoy los encuentra dando un paso clave: abrir el concierto de Royel Otis este 29 de marzo en Ciudad de México.

Lejos de verlo como un golpe de suerte, la banda lo asume como consecuencia natural del trabajo constante realizado. Entre risas, referencias culturales y una conexión genuina con su comunidad –tanto en redes como sobre el escenario– Azul de Viena atraviesa un momento de crecimiento que ellos mismos resumen con una frase interna: “se viene el prime”. Y todo indica que el 2026 será el año en que ese universo termine de expandirse.

Ustedes se conocieron en Oaxaca gracias al internet y a la música. ¿En qué momento sienten que dejaron de ser amigos que hacían canciones y se convirtieron formalmente en una banda?

Hammu: Siento que si le preguntas a cada uno, tal vez sea diferente. Para mí, el momento en el que pensé “ah, estamos en una banda”, fue cuando viajamos por primera vez aquí, a Ciudad de México, porque íbamos a tocar en Pachuca. Solo iba a ser un viaje con amigos, pero nos contamos cosas y hubo un click. Yo creo que ahí fue mi momento, pero no sé si para Neto es diferente. Tal vez ni nos considere amigos… Ah, no es cierto [risas].

Neto: Nos conocíamos poco antes de formar la banda, y lo que nos unió realmente fue hacer música, en el sentido de que no éramos súper cercanos, pero todos queríamos hacer música original. Una vez se lo comenté a Hammu. Yo tocaba en una banda que hacía covers en Oaxaca, y le dije “‘güey’, te tengo dos propuestas. Una es tocar covers con nosotros, son estas canciones, con este estilo, y nos pagan. La otra es hacer música propia con una nueva banda, tengo la idea de hacer un proyecto con esto”. Sorprendentemente, Hammu me dijo no a los covers, porque no quería hacer covers ni aunque le pagaran, ¡ah! [Risas]. En cambio, hacer música propia sí era algo que le llamaba la atención, así como a todos los integrantes nos llamaba hacer música desde nuestras historias y desde lo que queríamos contar.

Entonces se juntaron, decidieron que iban a hacer sus propias canciones y, al momento de nombrar a la banda, ¿de dónde nace el nombre Azul de Viena?

Neto: Pues yo siento que eso es una decisión importante…

Hammu: No sé si tú has nombrado cosas. ¿En qué piensas cuando nombras una cosa? ¿o eres una genio para nombrar cosas? Cuando empezábamos a juntarnos, a hacer como jams y nuestras primeras cancioncitas, la banda no tenía nombre. Era “el proyecto”, así le decíamos al inicio. Pero como que éramos muy inseguros, porque decíamos: “uy, es que este nombre…”, cuando alguien proponía algo, y le encontrábamos como siete ‘peros’.Neto: “Es que un nombre te debe de sonar a algo, ¿no?”, decíamos. Cuando teníamos propuestas de nombre [decíamos]: “ah, no, es que este nombre suena más a ska”, o “este nombre suena más como a rock”.

Hammu: Sabíamos que no queríamos nada de nombre en inglés, o que tuviera “los”, o “the”. Queríamos algo más original, y creo que en ese momento, todavía no estaban tan de moda los nombres extravagantes como “Ana se fue de viaje a Cancún”, ¿no? [Risas].

Neto: Claro, como nombre de banda indie.

Hammu: Todavía no estaba como [de moda]…

Neto: Si no, chance, le hubiéramos puesto algo así. [Risas]

Hammu: Sí. Entonces, ahí donde ensayábamos y donde siempre nos reuníamos (que era casa de Neto, una de esas múltiples casas que tienen con el Neto, porque él es un millonario… [Risas]). Había muchos conejos, cada vez que ensayábamos, estaban ahí los conejos con nosotros y, no recuerdo si fue Manu, dijo algo así como: “oye, ¿por qué no algo relacionado a un conejo? […], ¿pero qué sería?”. Y buscamos las razas de conejos y, dato curioso, hay una raza de conejos que se llama “Azul de Viena”. Entonces, ahí está el nombre.

Neto: Y creo que lo que nos gusta también es que el nombre te da esta sensación de que puede ser un color, o puede ser relacionado a Viena: no te da esta idea de lo que es. Aparte es un nombre que suena muy dulce, y siento que es parte de nuestro sonido, como que sí podría sonar a lo que tocamos.

Hammu: Sí, y —luego— en ese entonces, yo estaba un poco obsesionado con la historia del arte, y sabía que había [colores] como “verde de Prusia”, ya que los colores tienen pigmentos que tienen nombres, entonces, también da este significado. Es un tipo de azul y es uno de mis colores favoritos, entonces, todos lo aceptamos y dijimos “bienvenido sea”. Suena elegante, suena interesante, suena original. “Azul de Viena se fue a Cancún”, íbamos a usar. [Risas].

Vemos que se toman todo con mucho humor, lo cual es muy genial. Están también en redes sociales, como en Instagram, en TikTok, haciendo trends o videos que son muy humorísticos a veces. ¿Cómo sienten ustedes que este humor complementa su música?

Neto: Yo siento que parte de tener un proyecto es justamente comunicar algo y, dentro de esto, la personalidad que cada uno tiene, en redes sociales se amplifica, en el sentido de que es una forma de mostrar cómo eres. Esto de encontrarle el tono a los contenidos, o específicamente cómo se muestra la banda, se da porque realmente así somos. Existe esta idea de cómo es la comunicación en una banda, y al principio éramos un poquito más serios, por así decirlo, en una cuestión de lo que se podría comunicar. Eso nos costaba más porque nuestro día a día era hacer chistes, era hacer referencias a cosas de películas, de series, entonces dijimos: “ah, esto está chido porque lo podemos grabar, subir, y sale natural porque así somos”. Entonces, es una manera de no fingir quién eres, sino de realmente mostrarlo nada más. Así es más fácil.

Hammu: Sí, y además fue todo un proceso porque al inicio a todos nos costaba salir en fotos y en videos, fue raro, pero fue parte de crecer y al final salió muy orgánico.

Se ve súper espontáneo y creo que eso es algo que conecta mucho con el público. Ahora, este 29 de marzo, van a abrir el show de Royel Otis en Ciudad de México. ¿Qué significa para ustedes abrir el concierto de un proyecto internacional de ese nivel?

Hammu: Cuando nos enteramos de eso, yo decía: “¿en serio?”, así con un poco de síndrome del impostor, de “no te creo”. Pero una vez que vas viendo todo lo que hemos hecho, yo lo veo como una oportunidad que hemos trabajado; ha llegado por el trabajo que hemos tenido, y se siente un contraste muy muy bonito del camino que vamos siguiendo. Es como otro escalón más, y eso lo tomaría como una oportunidad. Además, me gusta mucho su música, entonces es como un ganar-ganar para mí y para el proyecto.

Neto: Justo unas semanas antes, el equipo de trabajo con el que estamos preparando un nuevo disco nos había comentado sobre los chicos de Royel Otis. Yo no los conocía así como tal, tal vez había escuchado alguna canción, pero nos decían: “es que ellos tienen mucho de la vibra de ustedes”, y como a las semanas nos contactaron para ese concierto. Nosotros dijimos: “¡nooo, todo está como conectado!”. [Risas]. O sea, el estar haciendo cosas, el estar en movimiento, genera que estos momentos pasen, porque tienes ahí la referencia de cosas que pueden ser y [al final] pasan. Eso es lo que siempre me ha sorprendido de Azul: a veces decimos: “queremos estar en tal lado”, y tal vez ni siquiera es un “queremos” de “vamos a por ello”, sino que las cosas se ordenan para que se pongan en un camino que estamos recorriendo, ¿no?Hammu: Sí, según yo, esto lo hice con mi mente. [Risas]

Con el poder de la manifestación. [Risas].

Hammu: Sí, podría decirse. [Risas].

¿Y cómo se están preparando para este show?

Neto: Yo creo que los conciertos siempre son algo muy especial, porque pueden ser en un foro o [un] lugar chiquito, o una presentación muy íntima con pocas personas, y sigue teniendo esta misma energía que buscamos nosotros, como artistas, transmitirle a las personas. Ahorita nos enfrentamos a este formato ‘grande’ para tocar frente a un público que tal vez vamos a conocer recién en ese momento y, creo que, en esta parte de preparación, sabemos lo que queremos decir en nuestras canciones, y queremos decírselo a todas las personas. Entonces, estamos como si fuera un show normal —por así decirlo— y creo que la realidad en el momento nos va a sorprender, pero estamos tranquilos. Ahora sí que estoy ensayando, pero como si fuera un show del día a día.

Hammu: No sé si es porque todavía no llega la fecha, pero, sí, lo estamos planeando como un show más, pero puliéndolo con las canciones que sentimos que van más. Reajustamos el setlist que normalmente tocamos, como cuando somos abridores, y queremos ahí presentar el “esto somos, por eso nos eligieron”. Estamos puliéndolo para dar una excelente, excelente, excelente presentación.

Neto: Es algo que siempre hacemos, desde para un show chiquito, hasta este show grande. De por sí somos muy exigentes con nosotros mismos, entonces, creo que eso ha sido parte del ‘mindset’ que adoptamos.

Hammu: Tal vez somos ansiosos. [Risas]

Neto: Tal vez, también.

Foto: Azul de Viena

Se ve que, gracias al trabajo que ustedes han realizado este tiempo y el esfuerzo que han puesto, se van presentando oportunidades. Justo, volviendo al tema de sus canciones y de las redes sociales, hubo un momento en que “A dónde voy????” se volvió viral. Incluso lanzaron un EP con distintas versiones del tema. ¿Qué significó para ustedes ver a esa canción crecer y convertirla en algo más grande, o desmenuzarla en distintas versiones?

Hammu: Era bonito saber que llegaba a muchas personas y que —la canción— estaba conectando mucho, más —también— con algunas estrategias que usamos tanto nosotros como la persona con que colaboramos en esa canción, el Wuicho Kun. No sé si Manu fue el que hizo el meme del kiwi, pero también ese video conectó con muchas personas. Yo no lo había visto, no sé dónde estaba, pero me generaba una satisfacción que estuvieran conectando muchas personas con la letra. Una página de memes árabes la subió y nos la mandó el equipo de desarrollo del Wuicho. Nos dijo: “la canción está teniendo otro momentum, hay que dar más versiones”. En ese entonces estaba lo de Billie Eilish con el “meow, meow, meow”, y dijimos: “hay que hacer como las versiones del momento, y que se quede como una cápsula de lo que está pasando ahorita”. Sacamos una versión acústica, la instrumental…, para mí, era como peinar la misma canción con diferentes estilos: uno con ‘cortecito Bob’, otro con pelos parados, y así.

Neto: A mí lo que me llamó mucho la atención fue que, justo cuando compartieron la canción en páginas de otros países, yo veía los comentarios –la mayoría estaban en inglés– que decían: “no sé qué dice la letra, pero me transmite mucho la interpretación, la música, la melodía”. Creo que de eso parte toda canción: más allá de a cuántas personas llegue, se siente una energía muy linda, independientemente de si no sabes lo que dice la letra. Y creo que eso pasó con esta canción. Desde que la escuché por Hammu –ya que la compuso él–, cuando él hacía el riff, yo decía, “‘güey’, es que ese riff me causa algo, me hace sentir cosas”. [Risas]. Creo que eso es lo chido.

Qué chévere que conecten, es una de las principales cosas de la música, sobre todo con todo el mundo. También tienen colaboraciones con artistas de otros países, por ejemplo, “Un poquito hice de quererme”, junto a la banda peruana Inzul. ¿Qué buscan cuando deciden trabajar con otro artista?

Neto: Creo que lo importante es que nos guste la música y lo que de por sí ya hacen, independientemente del resultado, si apenas vamos a trabajar una canción juntos. En el caso de Inzul, a mí me encantaba la canción “El muro”. Yo decía: “¡es que esta canción me gusta mucho!”. Y así nos ha pasado con todos los artistas [con los] que hemos colaborado: nos gusta mucho una canción, o su estilo, o lo que representa como artista. Y también nos ha pasado que nos juntamos a componer algo y tal vez no fluye en la primera sesión y no lo forzamos (más adelante volvemos a ver si fluye). Suele suceder que se encuentran dos visiones de letra, o de música, o de estilo, y sale una canción, entonces es más eso: artísticamente conectamos mucho con lo que el artista hace en su obra propia.

Neto: Sí, y aunque sean proyectos muy chiquitos, o de voz y guitarra solamente, no nos fijamos tanto en el “ay, son famosos”, sino más en el qué nos transmiten. Neto es muy sensitivo y a veces ha dicho: “ah, es que me da mala espina”, y termina pasando [algo], y al contrario también, “es que tiene algo [interesante]”… Creo que es parte de lo que sucede, y de lo que buscamos en una colaboración. 

Y en este caso, ¿qué encontraron en la escena peruana que dialogara con el universo de Azul de Viena?

Neto: ¡Ey! Fíjate que desde un inicio —con Azul— nos ha gustado mucho la música indie en español, y específicamente de Sudamérica. Esa fue, de cierta manera, una forma de reconocernos en un estilo, y siento que cada país tiene unos exponentes muy marcados, independientemente de si son muy conocidos o no. Es como que dentro de esta escena de músicos que están haciendo este tipo de música, nosotros nos identificamos con artistas de cada país: desde Argentina, que Hammu es muy fan de su música, hasta, por ejemplo, Chile y Perú, que igual yo soy muy fan de las dos escenas. Entonces, es como adentrarse en qué es lo que tiene cada país en cuanto a representantes de este género. Específicamente, con Inzul, nos pasó que sentimos que tienen una vibra parecida a algunas canciones que habíamos hecho, como “Amor por hoy” y “Me dejó en buzón”. Por ejemplo, Hammu compone un beat que de repente a mí me suena mucho como R&B o Hip Hop, y siento que Inzul hacía algo parecido. De hecho, me parece que Stefano, el vocalista, tiene un proyecto como solista que está más inclinado hacia hip hop o rap. Entonces, dentro de eso, yo conecté con ese estilo de sus canciones, específicamente como en estas “drum machines” que ocupan ellos. Tenemos justamente más proyectos mapeados en Perú, desde Santa Madero hasta Pepe (Peppunk), que ahorita está tocando con La Texana. Creo que lo importante es hacer, entonces nos reconocemos en las personas que hacen, y que intentan hacer cosas como nosotros, como artistas o como músicos, que vienen de otros lugares que son más alejados. Nosotros no somos ni de Oaxaca capital, somos de un lugar más escondido.

Hammu: También está el hecho de conectar y ser amigos. Tal vez en algún momento vayamos a Perú y nos digan “vamos a por un ceviche peruano”. Al final, también es buscar esas experiencias.

De hecho es muy lindo generar esos lazos, no solo por ese lado artístico o profesional, sino también por un lado de amistad. Hemos visto que también para este año están planeando lanzar nueva música. ¿Qué otras expectativas o planes tienen para este 2026?

Hammu: Wow, pues, sin duda este año, en una frase interna en la banda, es de “se viene el prime”. [Risas]. Es como nuestra bandera. Nosotros esperamos mucho de este año ya que estamos trabajando en este álbum.

Neto: Diría un amigo: “full fe”. [Risas]

Hammu: Sí, “full fé”. “Se viene el prime” y “Full fé” han sido nuestras banderas con las que hemos iniciado este año y va pintando excelente. De hecho, este fin de semana hacemos una sesión de fotos para el álbum, para ya tener toda la multimedia y todo el concepto. O sea, ya está todo listo y estamos expectantes de lo que va a pasar, pero sin duda vamos a hacer nuestro mejor esfuerzo para que estas canciones puedan conectar con más personas y hacer más shows, ya que, al fin y al cabo, también queremos abarcar todo México. Queremos que este nuevo álbum abra más puertas, más oportunidades. Eso es lo que esperamos para este 2026. De hecho, tenemos ya algunos shows mapeados en el año, pero queremos que haya más llevando este universo, este disco.

Neto: A mí lo que me tiene muy expectante es que normalmente nosotros, cuando hacemos un EP o un conjunto de canciones, las trabajamos todas. O sea, ya tenemos todo el disco ahorita, los audios y las canciones ya están terminados. Entonces, cuando empezamos este proceso de comunicarlo, a mí me da mucha expectativa ver qué es lo que sucede a todo nivel: a nivel social, en México, en Latinoamérica, ver qué está pasando y cómo este álbum que grabamos el año pasado va a tomar un contexto en este año que se va a difundir. Porque el sonido que ya trabajamos hace unos meses apenas lo vamos a dar a conocer, entonces, quiero ver cómo se entiende la música en este año que se difunde, y no tanto que se creó como el año pasado, sino que en este año que ya sale.

Hammu: Bastante crítico lo que dijo, pero sí. [Risas].

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